NOTICIAS 28 DE OCTUBRE DE 2006
28 oct 2008
De nuestro archivo:
Identifican a regidor en una de las balaceras
Registros fotográficos ubican a policías y jefes de un ayuntamiento
Genaro Altamirano
El Universal
Sábado 28 de octubre de 2006
OAXACA, Oax.- La capital vivió aproximadamente 15 balaceras en diferentes lugares y horas -aunque en al menos cinco sitios hubo enfrentamientos importantes-, perpetradas por policías y desconocidos, que intentaron levantar las barricadas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Las balaceras originaron que el número de barricadas de la APPO se multiplicara, y que la capital quedara sitiada y paralizada. Las entradas y salidas fueron bloqueadas en calles y carreteras.
En otras demarcaciones del estado se realizaron bloqueos carreteros en Juchitán, Matías Romero, Boca del Monte, Tuxtepec, Putla de Guerrero, Pinotepa Nacional, Nochixtlán, Huajuapan de León y Puxmetacán.
Todo se inició cuando miembros de la APPO, al cumplir con el ultimátum de 72 horas que le dio al gobernador Ulises Ruiz Ortiz, para que presentara su licencia al cargo, intensificaron el cierre de calles con palos, troncos, piedras y clavos, para impedir el tránsito de vehículos dentro y fuera de la capital.
A las 9:30 horas, un grupo de porros, encabezados por el hijo del abogado general de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Felipe Martínez Solís, incendió las oficinas de la dirección de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en Ciudad Universitaria. Durante el atentado, realizaron también disparos con armas de fuego, presuntamente para amedrentar a los estudiantes que resguardan las instalaciones de Radio Universidad.
La APPO presume que estos mismos sujetos fueron los que, minutos más tarde, cerca de las 10 horas, atacaron a balazos la barricada instalada cerca del puente de Cinco Señores, localizada a unos 500 metros de Ciudad Universitaria, donde sus miembros tuvieron que huir corriendo.
En una videograbación aparece un sujeto disparando una pistola, mientras que otro lo esperaba al volante en una camioneta tipo van, color blanca y con vidrios polarizados, el cual mostraba un fusil de asalto R-15 por la ventanilla. La camioneta tenía las placas TJM 6337 y en su interior viajaban otras personas.
Los agresores detuvieron en el lugar a Gerardo Sánchez Ramírez, de 34 años de edad, a quien introdujeron en la unidad.
Más tarde, unos minutos antes de las 16:00 horas, varias balaceras se registraron casi de manera simultánea en al menos 15 puntos bloqueados de la capital.
Uno de ellos fue el de la barricada colocada en la calle de Calicanto, en Santa Lucía del Camino, un municipio conurbado y el más cercano a la capital, donde varios individuos dispararon con rifles y pistolas en contra de miembros de la APPO.
En el lugar cayó herido de muerte de dos disparos en el pecho el camarógrafo de Indymedia, procedente de Nueva York, Estados Unidos, Bradley Will.
También fue herido de bala el fotógrafo del diario Milenio, Oswaldo Ramírez, con un impacto de bala en una pierna, así como Saúl Díaz, Jorge Hernández Hernández y el profesor Juan Andrés Robles Juárez.
De acuerdo con los registros fotográficos obtenidos en el lugar por EL UNIVERSAL, en estos hechos que le costaron la vida al periodista estadounidense, aparecen el regidor de Seguridad Pública de Santa Lucía del Camino, Avel (sic) Santiago Zárate, el jefe de personal del mismo ayuntamiento priísta, Manuel Aguilar, quien es primo del dirigente de la CROC, David Aguilar Robles, quien también es diputado local del PRI.
También aparece el policía municipal Juan Carlos Soriano Velasco, alias El Chapulín. Testigos reconocieron a Pedro Carmona, ex presidente de la colonia Felipe Carrillo Puerto, de Santa Lucía.
En Santa María Coyotepec, decenas de personas, encabezadas por autoridades municipales y policías estatales, desalojaron el bloqueo que mantenían maestros frente a la casa oficial.
En el lugar también se presentaron dos camionetas de color blanco y con vidrios polarizados, cuyos ocupantes dispararon de frente contra el maestro Emilio Alonso Fabián, quien murió de tres impactos de bala. El maestro pertenecía al sector D-III-34 de Candelaria Loxicha, en la costa oaxaqueña.
En el plantón magisterial instalado frente a la Procuraduría de Justicia, en La Experimental, municipio de San Antonio de la Cal, se registró otra balacera que dejó seis heridos entre ellos Martín Olivera.
Según la procuradora de justicia, Lizbeth Caña Cadeza, en el lugar también falleció Esteban Zurita López, vecino de Coyotepec, aunque hasta anoche no había sido presentado su cadáver.
La APPO reforzó las barricadas en los puntos de Santa Lucía a la altura de avenida Ferrocarril y Calicanto, Brenamiel, Xoxocotlán, Tlacolula, Zaachila, donde la gente se amotinó para hacer frente a sus agresores con bombas molotov, palos, piedras, varillas, machetes, tubos y bazucas.
En el DF, el vuelo 241 de Aviacsa con destino a Oaxaca, que saldría a las 21:35 horas, fue cancelado. Personal de la aerolínea dijo que no había las condiciones de seguridad para que se realizara el vuelo.
Represión policial y paramilitar en Oaxaca; tres muertos y 23 heridos
Alerta máxima en la APPO; esperan hoy operativo de gran calado para disolver el movimiento
En el ataque contra barricadas arremeten contra periodistas; lesionan a reportero gráfico
ENRIQUE MENDEZ Y BLANCHE PETRICH ENVIADOS
Bradley Roland Will, camarógrafo independiente de Indymedia, cayó en Oaxaca, abatido por dos balazos en el abdomen Foto Francisco Olvera
Oaxaca, Oax., 27 de octubre. En cinco acciones simultáneas, las policías ministerial y preventiva, respaldadas por presuntos militantes del PRI, atacaron esta tarde a balazos barricadas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en acciones donde resultaron muertos el camarógrafo neoyorquino Bradley Roland Will -quien recibió dos impactos de R-15-, el profesor Emilio Alonso Fabián, de la delegación de los Loxicha, y el comunero Esteba Ruiz, además de 23 personas heridas por arma de fuego. Cinco de los lesionados estaban en el bloqueo en la colonia La Experimental, 13 en Santa María Coyotepec y cinco en Cal y Canto.
El fotógrafo Oswaldo Ramírez, del periódico Milenio, recibió un rozón de bala en la rodilla izquierda, que no requirió de atención médica. Inclusive, los hombres armados con cuernos de chivo, escuadras 9 milímetros y revólveres 38 súper, dispararon al fotógrafo Raúl Estrella, de El Universal, quien resultó ileso. Una profesora fue gravemente herida, pero hasta el cierre de esta edición no se conocía su identidad.
Después de las 21:00 horas se informó que en Santa María Coyotepec fueron detenidos 20 profesores, de los cuales 13 estaban heridos de bala y fueron hacinados en la cárcel municipal.
La jornada de violencia en la capital del estado y sus municipios conurbados fue el preludio de una incursión policiaca del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, que se preparaba a "recuperar" la ciudad en las primeras horas de este sábado, y en momentos en que se cumplía el plazo definido por la APPO para que el gobernador presentara su licencia al cargo.
La APPO declaró la alerta máxima, pues tiene informes de que la policía del estado prepara un operativo "de gran calado" para disolver el movimiento.
Esta noche, además, la policía finalmente rompió el plantón permanente en la casa de gobierno y las oficinas de la policía estatal, en Santa María Coyotepec, donde después de desalojar a los profesores y simpatizantes de la APPO incendiaron vehículos y persiguieron a los plantonistas en el monte.
La dirigencia del movimiento ciudadano reportó la desaparición de al menos 50 profesores que mantenían el bloqueo en las oficinas donde despachaba Ruiz Ortiz, y responsabilizó de la agresión armada a Elpidio Concha Arellano, dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC) y ex diputado federal, y a los alcaldes de Santa Lucía del Camino, Manuel Martínez, y de Santa María, Jorge Pablo.
El pasado 16 de octubre, Concha Arellano dio a conocer un documento en el que los sectores priístas advertían que su partido llevaría a cabo "las acciones necesarias para restablecer el orden, el estado de derecho y la paz social" en la entidad, y que si el gobierno federal no aplicaba la ley de manera "implacable a los desmanes y vandalismos, nosotros mismos vamos a dar la solución al problema".
Ante la gravedad de los hechos, el movimiento social determinó reforzar las barricadas, sobre todo porque se confirmó que el operativo también abarcaría una incursión en el centro hstórico, así como detenciones de dirigentes por parte de la Agencia Federal de Investigación (AFI), que envió un avión con 100 agentes que están acantonados en el hangar de gobierno.
Durante dos horas, desde las 5 de la tarde, la capital oaxaqueña vivió un escenario de represión sin precedentes, y en todo momento, desde Radio Universidad -la única estación que informó de las agresiones- se dio cuenta del operativo para acabar con el movimiento que exige la salida de Ruiz Ortiz.
Las zonas donde se ejerció mayor violencia fueron las de Santa Lucía del Camino y La Experimental.
Los disparos en Santa Lucía coincidieron con una reunión que sostenían simpatizantes de la APPO y vecinos con Flavio Sosa, uno de los líderes del movimiento, quien llamó a mantener la calma.
En el cruce de la calle Cal y Canto con Ferrocarril pidió a sus compañeros: "hay que llevárnosla tranquila. Tienen armas largas y somos blanco fácil".
Se refería a un grupo de presuntos policías ministeriales y militantes del PRI, que unos minutos antes habían cruzado por la esquina de Juárez y Arboles, a unos 100 metros de la barricada.
La balacera inició desde una casa particular en la calle Juárez, y los brigadistas se percataron de que quien disparaba era una mujer. "¡Pinche vieja!", gritaron. Para tratar de contrarrestar la agresión, hombres cubiertos con paliacates subieron a un camión de volteó y, de reversa, lo estrellaron contra el portón de la casa desde donde se abría fuego.
Otros más utilizaron los tubos que, a modo de bazucas hechizas, confeccionaron para disparar cohetones, y los dirigieron hacia el inmueble.
En esos momentos, del fondo de la calle, los sujetos -la mayoría con camisetas rojas- que previamente habían bajado de camionetas tomaron las armas y comenzaron a disparar contra los brigadistas.
Entre las ráfagas, los simpatizantes de la APPO atinaron a responder con más cohetones e, inclusive, con resorteras, y fotógrafos, camarógrafos y reporteros se cubrieron en las paredes, detrás de automóviles y camionetas, así como de piedras, postes y árboles.
Oswaldo Ramírez tomaba fotografías parapetado detrás de una camioneta, cuando recibió el rozón de una bala. El camarógrafo neoyorquino Bradley Will, de la agencia independiente Indymedia, estaba en medio de la calle con su cámara para registrar los disparos, cuando recibió dos impactos, uno en el costado y otro en la boca del estómago.
Su compañero fotógrafo Gustavo Vilchis y tres personas más lo tomaron de brazos y piernas y lo llevaron en vilo por la calle Juárez, para depositarlo en el asfalto de Arboles, donde le arrancaron la camiseta. Ahí, Vilchis aún trató de auxiliarlo y le dio respiración de boca a boca, pero Will había perdido el color, estaba pálido y sus ojos estaban, literalmente, en blanco.
"¡Un carro, un carro!", gritó un joven al que un paliacate le cubría el rostro. "¡Una ambulancia, una ambulancia, le dieron a un periodista!". "¡Es un periodista, ábranla!", clamó otro, mientras Will seguía tendido en la calle.
Los propietarios de un Volkswagen blanco, con placas LUG6235, del estado de México, entraron a la calle de reversa hasta unos metros de donde yacía el camarógrafo estadunidense. En medio de la desesperación, abrieron la puerta derecha, abatieron el asiento y lo introdujeron en el asiento trasero. Segundos después, el vehículo arrancó entre un estruendo del motor y las llantas.
Lo llevaban a la Cruz Roja de esta capital, pero falleció en el traslado. "Lo sentimos, su compa se quedó en el camino", dijeron los brigadistas que llevaban a Will.
A las siete de la noche, vecinos y brigadistas preparaban unas 200 botellas de vidrio como bombas molotov para repeler a los hombres que dispararon y que, a esa hora, se habían replegado al fondo de la calle, donde se encuentra la agencia municipal, y en la que montaron su propia barricada.
De manera paralela, supuestos militantes del PRI, entre quienes se confundieron policías armados, atacaron el plantón permanente en la sede del gobierno del estado y de la policía, en Santa María Coyotepec, donde falleció el profesor Emilio Alonso Fabián y 13 personas más fueron heridas. Ahí también, reporteros quedaron en medio del fuego, aunque ninguno resultó herido, si bien las balas se impactaron a corta distancia de donde se refugiaban.
Por la noche, el secretario de Gobierno, Heliodoro Díaz, ofreció una conferencia en la que acusó a integrantes de las barricadas de haber matado al comunero Esteban Ruiz.
Según el funcionario, el asesinato de Esteban Ruiz ocurrió después de que integrantes de barricadas despojaron de un automóvil al comisariado de bienes comunales, quien debió caminar hasta su comunidad, donde informó del hecho, y cuando sus vecinos acudieron a rescatar el vehículo empezó un enfrentamiento, en el que murió el campesino.
Desde la mañana, cuando inició el bloqueo de la ciudad por parte de la APPO, se habían suscitado roces entre plantonistas y vecinos de las colonias afectadas por el cierre de carreteras y avenidas, que reclamaban su derecho al libre tránsito.
A partir del acuerdo de la asamblea popular, en las primeras horas de este viernes se bloqueó el acceso a Oaxaca en la carretera de México, a la altura de Viguera, así como en la entrada del istmo, por lo que cientos de personas, inclusive turistas con sus maletas, caminaron varios kilómetros para llegar al centro de la ciudad. También, centenares de personas debieron llegar a pie a sus centros de trabajo o a sus compromisos.
Las balaceras en Oaxaca empezaron a las 10 de la mañana, y en la Ciudad Universitaria desconocidos brincaron la barda del campus y prendieron fuego a las oficinas de la dirección de la Facultad de Derecho, para distraer la atención de estudiantes que resguardaban las instalaciones de Radio Universidad, pues un grupo de encapuchados vestidos de negro pretendieron ingresar para tomarla.
Poco después hubo más disparos en el puente de El Rosario, donde fue levantado el mecánico Gerardo Sánchez, quien fue recluido en el penal de Tlacolula acusado de disparo de arma de fuego. La tarde cerró con las agresiones en la colonia La Experimental, donde se encuentra la sede de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en Santa Lucía del Camino y en Santa María Coyotepec.
La mayoría de los comercios y hoteles del centro histórico cerraron a las siete de la noche y la sociedad oaxaqueña se fue a dormir con miedo, pero con la certidumbre de que este sábado podría darse una incursión policiaca masiva.
Violenta crisis en Oaxaca
Reportan 4 muertos; entre ellos, un periodista estadounidense y un maestro; reunión de emergencia en Los Pinos. Urge devolver ley y orden: embajada de EU
Alejandro Torres, Jorge Octavio Ochoa y Genaro Altamirano
El Universal
Sábado 28 de octubre de 2006
OAXACA, Oax.- La más violenta crisis desde que estalló hace cinco meses el conflicto social dejó cuatro muertos, entre ellos el periodista estadounidense Bradley Roland Will y el maestro Emilio Alonso Fabián, quienes perdieron la vida por disparos de arma de fuego.
A lo largo del día se registraron al menos cinco enfrentamientos entre grupos armados e integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), aunque versiones extraoficiales hablan de 15 balaceras.
La muerte de Bradley -del colectivo de periodistas Indimedios- ocurrió en el municipio conurbado de Santa Lucía del Camino.
El reportero se encontraba a las 17:30 horas frente a una casa de cuya azotea salieron los disparos.
Aún con vida, fue trasladado con dos heridas a la Cruz Roja de esta ciudad. Sin embargo, murió antes de ser intervenido.
Por la noche la APPO reportó que más de 20 de sus simpatizantes resultaron heridos. Aseguró que las agresiones provinieron de priístas y policías estatales y municipales.
Por su parte, el gobierno del estado responsabilizó de los hechos al dirigente Flavio Sosa por haber desplegado "una jornada de violencia y provocación" al colocar más de 300 barricadas en la ciudad y bloquear carreteras estatales.
A través de un comunicado, informó que los hechos de violencia dejaron cuatro muertos.
En la ciudad de México, tras conocer los hechos, el gobierno federal se declaró listo para coordinar a la policía local en un operativo de vuelta a la normalidad.
La Secretaría de Gobernación urgió al gobierno oaxaqueño a esclarecer los hechos y, sobre todo, a que lo acontecido "no quede impune".
Al cierre de la edición, el presidente Vicente Fox mantenía una reunión de urgencia en Los Pinos para evaluar un plan de acción que haga frente al conflicto. Por medio de una carta, la embajada estadounidense condenó la muerte del periodista y destacó la necesidad de que se retorne al imperio de la ley y el orden en Oaxaca.
Registros fotográficos ubican a policías y jefes de un ayuntamiento
Genaro Altamirano
El Universal
Sábado 28 de octubre de 2006
OAXACA, Oax.- La capital vivió aproximadamente 15 balaceras en diferentes lugares y horas -aunque en al menos cinco sitios hubo enfrentamientos importantes-, perpetradas por policías y desconocidos, que intentaron levantar las barricadas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Las balaceras originaron que el número de barricadas de la APPO se multiplicara, y que la capital quedara sitiada y paralizada. Las entradas y salidas fueron bloqueadas en calles y carreteras.
En otras demarcaciones del estado se realizaron bloqueos carreteros en Juchitán, Matías Romero, Boca del Monte, Tuxtepec, Putla de Guerrero, Pinotepa Nacional, Nochixtlán, Huajuapan de León y Puxmetacán.
Todo se inició cuando miembros de la APPO, al cumplir con el ultimátum de 72 horas que le dio al gobernador Ulises Ruiz Ortiz, para que presentara su licencia al cargo, intensificaron el cierre de calles con palos, troncos, piedras y clavos, para impedir el tránsito de vehículos dentro y fuera de la capital.
A las 9:30 horas, un grupo de porros, encabezados por el hijo del abogado general de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Felipe Martínez Solís, incendió las oficinas de la dirección de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en Ciudad Universitaria. Durante el atentado, realizaron también disparos con armas de fuego, presuntamente para amedrentar a los estudiantes que resguardan las instalaciones de Radio Universidad.
La APPO presume que estos mismos sujetos fueron los que, minutos más tarde, cerca de las 10 horas, atacaron a balazos la barricada instalada cerca del puente de Cinco Señores, localizada a unos 500 metros de Ciudad Universitaria, donde sus miembros tuvieron que huir corriendo.
En una videograbación aparece un sujeto disparando una pistola, mientras que otro lo esperaba al volante en una camioneta tipo van, color blanca y con vidrios polarizados, el cual mostraba un fusil de asalto R-15 por la ventanilla. La camioneta tenía las placas TJM 6337 y en su interior viajaban otras personas.
Los agresores detuvieron en el lugar a Gerardo Sánchez Ramírez, de 34 años de edad, a quien introdujeron en la unidad.
Más tarde, unos minutos antes de las 16:00 horas, varias balaceras se registraron casi de manera simultánea en al menos 15 puntos bloqueados de la capital.
Uno de ellos fue el de la barricada colocada en la calle de Calicanto, en Santa Lucía del Camino, un municipio conurbado y el más cercano a la capital, donde varios individuos dispararon con rifles y pistolas en contra de miembros de la APPO.
En el lugar cayó herido de muerte de dos disparos en el pecho el camarógrafo de Indymedia, procedente de Nueva York, Estados Unidos, Bradley Will.
También fue herido de bala el fotógrafo del diario Milenio, Oswaldo Ramírez, con un impacto de bala en una pierna, así como Saúl Díaz, Jorge Hernández Hernández y el profesor Juan Andrés Robles Juárez.
De acuerdo con los registros fotográficos obtenidos en el lugar por EL UNIVERSAL, en estos hechos que le costaron la vida al periodista estadounidense, aparecen el regidor de Seguridad Pública de Santa Lucía del Camino, Avel (sic) Santiago Zárate, el jefe de personal del mismo ayuntamiento priísta, Manuel Aguilar, quien es primo del dirigente de la CROC, David Aguilar Robles, quien también es diputado local del PRI.
También aparece el policía municipal Juan Carlos Soriano Velasco, alias El Chapulín. Testigos reconocieron a Pedro Carmona, ex presidente de la colonia Felipe Carrillo Puerto, de Santa Lucía.
En Santa María Coyotepec, decenas de personas, encabezadas por autoridades municipales y policías estatales, desalojaron el bloqueo que mantenían maestros frente a la casa oficial.
En el lugar también se presentaron dos camionetas de color blanco y con vidrios polarizados, cuyos ocupantes dispararon de frente contra el maestro Emilio Alonso Fabián, quien murió de tres impactos de bala. El maestro pertenecía al sector D-III-34 de Candelaria Loxicha, en la costa oaxaqueña.
En el plantón magisterial instalado frente a la Procuraduría de Justicia, en La Experimental, municipio de San Antonio de la Cal, se registró otra balacera que dejó seis heridos entre ellos Martín Olivera.
Según la procuradora de justicia, Lizbeth Caña Cadeza, en el lugar también falleció Esteban Zurita López, vecino de Coyotepec, aunque hasta anoche no había sido presentado su cadáver.
La APPO reforzó las barricadas en los puntos de Santa Lucía a la altura de avenida Ferrocarril y Calicanto, Brenamiel, Xoxocotlán, Tlacolula, Zaachila, donde la gente se amotinó para hacer frente a sus agresores con bombas molotov, palos, piedras, varillas, machetes, tubos y bazucas.
En el DF, el vuelo 241 de Aviacsa con destino a Oaxaca, que saldría a las 21:35 horas, fue cancelado. Personal de la aerolínea dijo que no había las condiciones de seguridad para que se realizara el vuelo.
Represión policial y paramilitar en Oaxaca; tres muertos y 23 heridos
Alerta máxima en la APPO; esperan hoy operativo de gran calado para disolver el movimiento
En el ataque contra barricadas arremeten contra periodistas; lesionan a reportero gráfico
ENRIQUE MENDEZ Y BLANCHE PETRICH ENVIADOS
Bradley Roland Will, camarógrafo independiente de Indymedia, cayó en Oaxaca, abatido por dos balazos en el abdomen Foto Francisco Olvera
Oaxaca, Oax., 27 de octubre. En cinco acciones simultáneas, las policías ministerial y preventiva, respaldadas por presuntos militantes del PRI, atacaron esta tarde a balazos barricadas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en acciones donde resultaron muertos el camarógrafo neoyorquino Bradley Roland Will -quien recibió dos impactos de R-15-, el profesor Emilio Alonso Fabián, de la delegación de los Loxicha, y el comunero Esteba Ruiz, además de 23 personas heridas por arma de fuego. Cinco de los lesionados estaban en el bloqueo en la colonia La Experimental, 13 en Santa María Coyotepec y cinco en Cal y Canto.
El fotógrafo Oswaldo Ramírez, del periódico Milenio, recibió un rozón de bala en la rodilla izquierda, que no requirió de atención médica. Inclusive, los hombres armados con cuernos de chivo, escuadras 9 milímetros y revólveres 38 súper, dispararon al fotógrafo Raúl Estrella, de El Universal, quien resultó ileso. Una profesora fue gravemente herida, pero hasta el cierre de esta edición no se conocía su identidad.
Después de las 21:00 horas se informó que en Santa María Coyotepec fueron detenidos 20 profesores, de los cuales 13 estaban heridos de bala y fueron hacinados en la cárcel municipal.
La jornada de violencia en la capital del estado y sus municipios conurbados fue el preludio de una incursión policiaca del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, que se preparaba a "recuperar" la ciudad en las primeras horas de este sábado, y en momentos en que se cumplía el plazo definido por la APPO para que el gobernador presentara su licencia al cargo.
La APPO declaró la alerta máxima, pues tiene informes de que la policía del estado prepara un operativo "de gran calado" para disolver el movimiento.
Esta noche, además, la policía finalmente rompió el plantón permanente en la casa de gobierno y las oficinas de la policía estatal, en Santa María Coyotepec, donde después de desalojar a los profesores y simpatizantes de la APPO incendiaron vehículos y persiguieron a los plantonistas en el monte.
La dirigencia del movimiento ciudadano reportó la desaparición de al menos 50 profesores que mantenían el bloqueo en las oficinas donde despachaba Ruiz Ortiz, y responsabilizó de la agresión armada a Elpidio Concha Arellano, dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC) y ex diputado federal, y a los alcaldes de Santa Lucía del Camino, Manuel Martínez, y de Santa María, Jorge Pablo.
El pasado 16 de octubre, Concha Arellano dio a conocer un documento en el que los sectores priístas advertían que su partido llevaría a cabo "las acciones necesarias para restablecer el orden, el estado de derecho y la paz social" en la entidad, y que si el gobierno federal no aplicaba la ley de manera "implacable a los desmanes y vandalismos, nosotros mismos vamos a dar la solución al problema".
Ante la gravedad de los hechos, el movimiento social determinó reforzar las barricadas, sobre todo porque se confirmó que el operativo también abarcaría una incursión en el centro hstórico, así como detenciones de dirigentes por parte de la Agencia Federal de Investigación (AFI), que envió un avión con 100 agentes que están acantonados en el hangar de gobierno.
Durante dos horas, desde las 5 de la tarde, la capital oaxaqueña vivió un escenario de represión sin precedentes, y en todo momento, desde Radio Universidad -la única estación que informó de las agresiones- se dio cuenta del operativo para acabar con el movimiento que exige la salida de Ruiz Ortiz.
Las zonas donde se ejerció mayor violencia fueron las de Santa Lucía del Camino y La Experimental.
Los disparos en Santa Lucía coincidieron con una reunión que sostenían simpatizantes de la APPO y vecinos con Flavio Sosa, uno de los líderes del movimiento, quien llamó a mantener la calma.
En el cruce de la calle Cal y Canto con Ferrocarril pidió a sus compañeros: "hay que llevárnosla tranquila. Tienen armas largas y somos blanco fácil".
Se refería a un grupo de presuntos policías ministeriales y militantes del PRI, que unos minutos antes habían cruzado por la esquina de Juárez y Arboles, a unos 100 metros de la barricada.
La balacera inició desde una casa particular en la calle Juárez, y los brigadistas se percataron de que quien disparaba era una mujer. "¡Pinche vieja!", gritaron. Para tratar de contrarrestar la agresión, hombres cubiertos con paliacates subieron a un camión de volteó y, de reversa, lo estrellaron contra el portón de la casa desde donde se abría fuego.
Otros más utilizaron los tubos que, a modo de bazucas hechizas, confeccionaron para disparar cohetones, y los dirigieron hacia el inmueble.
En esos momentos, del fondo de la calle, los sujetos -la mayoría con camisetas rojas- que previamente habían bajado de camionetas tomaron las armas y comenzaron a disparar contra los brigadistas.
Entre las ráfagas, los simpatizantes de la APPO atinaron a responder con más cohetones e, inclusive, con resorteras, y fotógrafos, camarógrafos y reporteros se cubrieron en las paredes, detrás de automóviles y camionetas, así como de piedras, postes y árboles.
Oswaldo Ramírez tomaba fotografías parapetado detrás de una camioneta, cuando recibió el rozón de una bala. El camarógrafo neoyorquino Bradley Will, de la agencia independiente Indymedia, estaba en medio de la calle con su cámara para registrar los disparos, cuando recibió dos impactos, uno en el costado y otro en la boca del estómago.
Su compañero fotógrafo Gustavo Vilchis y tres personas más lo tomaron de brazos y piernas y lo llevaron en vilo por la calle Juárez, para depositarlo en el asfalto de Arboles, donde le arrancaron la camiseta. Ahí, Vilchis aún trató de auxiliarlo y le dio respiración de boca a boca, pero Will había perdido el color, estaba pálido y sus ojos estaban, literalmente, en blanco.
"¡Un carro, un carro!", gritó un joven al que un paliacate le cubría el rostro. "¡Una ambulancia, una ambulancia, le dieron a un periodista!". "¡Es un periodista, ábranla!", clamó otro, mientras Will seguía tendido en la calle.
Los propietarios de un Volkswagen blanco, con placas LUG6235, del estado de México, entraron a la calle de reversa hasta unos metros de donde yacía el camarógrafo estadunidense. En medio de la desesperación, abrieron la puerta derecha, abatieron el asiento y lo introdujeron en el asiento trasero. Segundos después, el vehículo arrancó entre un estruendo del motor y las llantas.
Lo llevaban a la Cruz Roja de esta capital, pero falleció en el traslado. "Lo sentimos, su compa se quedó en el camino", dijeron los brigadistas que llevaban a Will.
A las siete de la noche, vecinos y brigadistas preparaban unas 200 botellas de vidrio como bombas molotov para repeler a los hombres que dispararon y que, a esa hora, se habían replegado al fondo de la calle, donde se encuentra la agencia municipal, y en la que montaron su propia barricada.
De manera paralela, supuestos militantes del PRI, entre quienes se confundieron policías armados, atacaron el plantón permanente en la sede del gobierno del estado y de la policía, en Santa María Coyotepec, donde falleció el profesor Emilio Alonso Fabián y 13 personas más fueron heridas. Ahí también, reporteros quedaron en medio del fuego, aunque ninguno resultó herido, si bien las balas se impactaron a corta distancia de donde se refugiaban.
Por la noche, el secretario de Gobierno, Heliodoro Díaz, ofreció una conferencia en la que acusó a integrantes de las barricadas de haber matado al comunero Esteban Ruiz.
Según el funcionario, el asesinato de Esteban Ruiz ocurrió después de que integrantes de barricadas despojaron de un automóvil al comisariado de bienes comunales, quien debió caminar hasta su comunidad, donde informó del hecho, y cuando sus vecinos acudieron a rescatar el vehículo empezó un enfrentamiento, en el que murió el campesino.
Desde la mañana, cuando inició el bloqueo de la ciudad por parte de la APPO, se habían suscitado roces entre plantonistas y vecinos de las colonias afectadas por el cierre de carreteras y avenidas, que reclamaban su derecho al libre tránsito.
A partir del acuerdo de la asamblea popular, en las primeras horas de este viernes se bloqueó el acceso a Oaxaca en la carretera de México, a la altura de Viguera, así como en la entrada del istmo, por lo que cientos de personas, inclusive turistas con sus maletas, caminaron varios kilómetros para llegar al centro de la ciudad. También, centenares de personas debieron llegar a pie a sus centros de trabajo o a sus compromisos.
Las balaceras en Oaxaca empezaron a las 10 de la mañana, y en la Ciudad Universitaria desconocidos brincaron la barda del campus y prendieron fuego a las oficinas de la dirección de la Facultad de Derecho, para distraer la atención de estudiantes que resguardaban las instalaciones de Radio Universidad, pues un grupo de encapuchados vestidos de negro pretendieron ingresar para tomarla.
Poco después hubo más disparos en el puente de El Rosario, donde fue levantado el mecánico Gerardo Sánchez, quien fue recluido en el penal de Tlacolula acusado de disparo de arma de fuego. La tarde cerró con las agresiones en la colonia La Experimental, donde se encuentra la sede de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en Santa Lucía del Camino y en Santa María Coyotepec.
La mayoría de los comercios y hoteles del centro histórico cerraron a las siete de la noche y la sociedad oaxaqueña se fue a dormir con miedo, pero con la certidumbre de que este sábado podría darse una incursión policiaca masiva.
Violenta crisis en Oaxaca
Reportan 4 muertos; entre ellos, un periodista estadounidense y un maestro; reunión de emergencia en Los Pinos. Urge devolver ley y orden: embajada de EU
Alejandro Torres, Jorge Octavio Ochoa y Genaro Altamirano
El Universal
Sábado 28 de octubre de 2006
OAXACA, Oax.- La más violenta crisis desde que estalló hace cinco meses el conflicto social dejó cuatro muertos, entre ellos el periodista estadounidense Bradley Roland Will y el maestro Emilio Alonso Fabián, quienes perdieron la vida por disparos de arma de fuego.
A lo largo del día se registraron al menos cinco enfrentamientos entre grupos armados e integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), aunque versiones extraoficiales hablan de 15 balaceras.
La muerte de Bradley -del colectivo de periodistas Indimedios- ocurrió en el municipio conurbado de Santa Lucía del Camino.
El reportero se encontraba a las 17:30 horas frente a una casa de cuya azotea salieron los disparos.
Aún con vida, fue trasladado con dos heridas a la Cruz Roja de esta ciudad. Sin embargo, murió antes de ser intervenido.
Por la noche la APPO reportó que más de 20 de sus simpatizantes resultaron heridos. Aseguró que las agresiones provinieron de priístas y policías estatales y municipales.
Por su parte, el gobierno del estado responsabilizó de los hechos al dirigente Flavio Sosa por haber desplegado "una jornada de violencia y provocación" al colocar más de 300 barricadas en la ciudad y bloquear carreteras estatales.
A través de un comunicado, informó que los hechos de violencia dejaron cuatro muertos.
En la ciudad de México, tras conocer los hechos, el gobierno federal se declaró listo para coordinar a la policía local en un operativo de vuelta a la normalidad.
La Secretaría de Gobernación urgió al gobierno oaxaqueño a esclarecer los hechos y, sobre todo, a que lo acontecido "no quede impune".
Al cierre de la edición, el presidente Vicente Fox mantenía una reunión de urgencia en Los Pinos para evaluar un plan de acción que haga frente al conflicto. Por medio de una carta, la embajada estadounidense condenó la muerte del periodista y destacó la necesidad de que se retorne al imperio de la ley y el orden en Oaxaca.
