CRISIS ECONÓMICA ¿EN PUERTA?

23 ago 2007

López Obrador lanza alerta sobre una “inminente” crisis económica
México se encamina al estancamiento por la fragilidad de EU, asegura
En carta a la opinión pública, advierte sobre la posibilidad de una devaluación del peso
ROBERTO GONZáLEZ AMADOR
La economía nacional se encamina a un estancamiento de graves consecuencias para la mayoría de los mexicanos, advirtió ayer el “presidente legítimo” Andrés Manuel López Obrador. En una carta dirigida a la “opinión pública”, afirmó que la fragilidad económica de Estados Unidos, acentuada por la inestabilidad reciente de los mercados financieros, prefigura una situación de crisis ante la cual la administración “espuria” de Felipe Calderón, “en forma totalmente irresponsable, no ha tomado las medidas” para hacerle frente.
López Obrador cuestionó que la administración federal no haya emprendido acciones para fortalecer al aparato productivo, como ofrecer a la planta industrial energía a un precio más competitivo.
Afirmó que lejos de emplear al sector energético como palanca de desarrollo, el “gobierno espurio” ha proseguido con la política de debilitar a las compañías estatales. En el primer semestre de este año, comentó, México importó 40 por ciento de la gasolina que consumió. Sólo en junio, agregó, el país compró en el extranjero mil 500 millones de dólares del carburante, “casi la mitad de lo que cuesta construir una refinería”.
En la carta, López Obrador hace un recuento de indicadores económicos recientes que dan cuenta de que la posición financiera de México frente al exterior se está debilitando, en un entorno de menor crecimiento, caída en la generación de empleo y reducción en el ingreso de divisas por exportación de petróleo crudo y remesas familiares. Estos factores, junto con un debilitamiento de la economía de Estados Unidos, país que adquiere 90 por ciento de las exportaciones mexicanas, hacen “inminente” una crisis, e incluso abren la puerta a una devaluación de la moneda, afirmó.
“El gobierno legítimo no puede más que alertar a los ciudadanos”, a quienes recomendó: prudencia en el uso de tarjetas de crédito; contratación de préstamos a tasa fija; cuidar con esmero el empleo, y moderación y austeridad en el gasto familiar.
También se dirigió en la carta “al movimiento democrático nacional”, al que pide sumar esfuerzos para defender la propiedad sobre el petróleo, rechazar el aumento de los impuestos vigentes o la creación de nuevos gravámenes, como los que se pretende aplicar a la gasolina y el diesel; combatir los monopolios y acometer la defensa de la actividad productiva, del campo y del empleo.
“Por el bien de la nación, desearía que estos pronósticos no se cumplieran, pero considero que es mi responsabilidad dar a conocer estas preocupaciones, producto de un análisis serio y responsable”, manifestó. “Además, la crítica también es una forma de gobierno”, aseguró en su carta el “presidente legítimo”.
Doble pinza
López Obrador consideró que la profundización de la política económica vigente ha hecho más vulnerable al país. “Debido a ello, al reventar la crisis hipotecaria en Estados Unidos y contagiar los mercados internacionales de crédito, nuestra economía se encamina a un estancamiento de graves consecuencias para la mayoría de los mexicanos”.
Aseguró en la misiva que el país se encuentra atrapado por una “doble pinza” que disminuye su actividad económica y a la vez presiona la balanza de pagos, la cuenta que registra todos los ingresos y salidas de capital por comercio con el exterior, operaciones financieras, turismo y remesas.
Aunque los problemas se encuentran vinculados con el exterior, afirmó, las políticas seguidas por el “gobierno usurpador” ahondan la crisis. Es una contradicción, aseguró, que si 90 por ciento de las exportaciones tienen como destino Estados Unidos las políticas públicas actúan en contra de la competitividad.
“Debe quedar claro que advertimos sobre la necesidad de reducir los precios de la energía para hacernos competitivos”, mencionó López Obrador en alusión a una de sus propuestas durante la campaña electoral de 2006. Sin embargo, el “gobierno impuesto”, apuntó, ha seguido cobrando las tarifas eléctricas más caras del continente.
Lejos de fortalecer al sector energético se ha continuado, señaló, con la política establecida desde el gobierno del ex presidente Carlos Salinas: falta de inversión en exploración, desarticulación de las cadenas productivas, exportación de crudo e importación de gasolina y abandono de la petroquímica.
Aludió al hecho de que en los 25 años recientes no ha sido construida una refinería en el país y, después de insistir en que actualmente en sólo un mes las importaciones de gasolina equivalen a la mitad del costo de una refinería, aseguró que “en 2010 el valor de las importaciones de gasolina va a superar al de las exportaciones de crudo”.
En la parte externa, manifestó que la cuenta corriente de la balanza de pagos –cuyo déficit creciente detonó las crisis económicas de los pasados 25 años– se deteriora por la disminución de las remesas de los trabajadores y de los ingresos petroleros.
“La balanza de pagos está prendida con alfileres. En los años recientes sólo el alto precio del petróleo y las remesas evitaron una crisis devaluatoria. La recesión estadunidense va a quitar los alfileres”, aseguró.


La macroeconomía ordenada no alcanza para el desarrollo: Cepal

Machinea descarta, por ahora, impacto en la región por lo que ocurre en los mercados financieros
Menos crecimiento en Estados Unidos afectará el avance en AL y el Caribe, previsto en 5%
ROBERTO GONZALEZ AMADOR
Una macroeconomía ordenada es “muy importante para el país, pero no alcanza para generar desarrollo”, apunta José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), al hacer referencia a México.
Advierte que en los últimos años el país ha mostrado “debilidad” para poner en práctica políticas de desarrollo productivo y, en esa ausencia de acción, encuentra una de las causas de los problemas que enfrenta el país. En declaraciones a La Jornada habla de que México ha sido “poco exitoso” para diversificar sus exportaciones, aun con tener el mayor número de tratados de libre comercio que haya firmado cualquier nación en el mundo.
Sobre la coyuntura económica, menciona que “por ahora” la volatilidad en los mercados financieros internacionales no va a tener un impacto importante en la región. Aunque, acota, si se confirmara una desaceleración en la economía de Estados Unidos “se verían afectados en particular algunos países latinoamericanos que dependen más del mercado estadunidense, como es el caso de México”.
La Cepal divulgó este miércoles el informe Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe en el que indica que el crecimiento del comercio y la economía mundial se mantienen superiores a la media de los últimos 20 años. Sin embargo, apunta el documento, “existen algunos riesgos latentes”. Entre ellos, identifica: la posibilidad de una desaceleración más fuerte de Estados Unidos derivada de la crisis del sector inmobiliario; una mayor volatilidad de los mercados financieros, como consecuencia de esa misma crisis; “nuevas amenazas” en el mercado petrolero “que podrían repercutir en rebotes inflacionarios; y, la probabilidad de un ajuste desordenado de los desequilibrios externos a nivel mundial.
A propósito de la presentación del informe, que puede ser consultado en www.cepal.org, el secretario general del organismo habló con este diario.
“No creo que por ahora lo que está pasando en los mercados financieros tenga un impacto importante en la región”, inicia la plática José Luis Machinea. La razón, especifica, es que Latinoamérica es bastante menos vulnerable de lo que era en el pasado porque ha reducido la deuda externa, aumentado las reservas, disminuido la deuda pública y tiene menor endeudamiento en dólares de lo que solía tener”.
Hay países de la región, abundó, que ya han tomado el financiamiento que requerían para gran parte del año. México, por ejemplo.
Sin embargo, acota: “Si esta inestabilidad financiera genera un menor ritmo de crecimiento de la economía de Estados Unidos, respecto de lo que se preveía, si ese fuera el caso, esto obviamente podría afectar más a la región”
–Pero si ocurre que disminuya el ritmo de la actividad en Estados Unidos, ¿cómo se afectaría el crecimiento de México?
–La Cepal espera que la región crezca este año 5 por ciento, como estaba previsto, y el año que viene 4.6 por ciento. Eso no quiere decir que no existieran riesgos; uno de ellos es un menor crecimiento de la economía de Estados Unidos. Si ese fuera el caso, claramente afectaría a la región. Pero no es lo que estamos previendo, por ahora al menos. Obviamente, si se diera, eso afectaría a la economía mundial en general y en particular a algunos países que dependen más del mercado de Estados Unidos, que ese es el caso de México.
En otra parte de la conversación, José Luis Machinea es interrogado sobre la pérdida de capacidad de las exportaciones mexicanas para competir en mercados como el de Estados Unidos (en donde se concentra más de 80 por ciento de las ventas de México al exterior) con los productos asiáticos en general y chinos en particular. China desplazó a México como principal proveedor de mercancías en aquel país desde hace dos años.
“México, efectivamente, ha perdido en los últimos años participación en el mercado de Estados Unidos, aunque ese no fue el caso del año pasado”, apunta Machinea. En 2007, está afectando el menor ritmo de crecimiento de la economía estadounidense, añade.
“Una tarea pendiente para los países de la región en su conjunto tiene que ver con la necesidad de diversificar no solo sus exportaciones y estructura de exportaciones, sino también las exportaciones por destino. Y obviamente eso se aplica a México. Hay que hacer una política deliberada para disminuir los riesgos. Creemos que en algunos sectores de exportación México ha logrado avances importantes, como en el automotriz. Pero no en todos los procesos de maquila ha pasado eso. En otros queda mucha tarea por hacer de cómo agregar más valor y conocimiento a las exportaciones de México en general.
–¿Sería necesario revisar el conjunto de tratados de libre comercio para hacer algo que impulse y diversifique las exportaciones mexicanas?
–Parece muy difícil modificar acuerdos de libre comercio. Yo no diría que el problema está en modificar los acuerdos de libre comercio. México todavía no ha sido suficientemente exitoso en diversificar sus exportaciones por destino y posiblemente eso tenga que ver con que, dado que la relación con Estados Unidos es mucho mayor, México tiene una estructura productiva más especializada en exportar al mercado de estadunidense y eso complica, en todo caso, las posibilidades de exportar a otros mercados.
–En algunos sectores de México se cuestiona que en los últimos años se haya privilegiado la búsqueda de la estabilidad financiera y descuidado la política de desarrollo.
–Hay un problema, si uno empieza a decir que la manera de solucionar el problema de México es teniendo menos disciplina fiscal. Y no estoy demasiado convencido de ello. Eso no quiere decir que no haya necesidad de complementar la política macroeconómica responsable con políticas de desarrollo productivo y en eso ha puesto mucho énfasis la Cepal. Pero no es que se requiera ser menos cuidadoso desde el punto de vista macroeconómico.
Agrega: “La macroeconomía ordenada es muy importante, pero no alcanza y lo que se requiere son políticas de desarrollo productivo. Entre estas políticas está la necesidad de agregar más valor a las exportaciones y esto pasa con parte de la maquila de México. Para eso se requieren políticas de desarrollo productivo que tienen que ver con la innovación y seguramente esto ha sido en los últimos años una debilidad de México, al igual que en varios países de la región.
–¿Se están atacando estas debilidades?
–El nuevo gobierno recién comienza, así que no me animaría a hacer un juicio de este tipo. En todo caso creo que avanzar en algunas políticas productivas sería útil para complementar la disciplina fiscal.