CENSURA, REPRESALIAS E INTROMISIÓN.
4 sep 2007
El director del Cepropie asume el error y renuncia
Cuando los funcionarios nos equivocamos, nos vamos, precisa
ALONSO URRUTIA
Tras la “renuncia” de René Antonio Palavicini como director del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, volvió al tema del mensaje de la presidenta del Congreso, Ruth Zavaleta, que no se difundió el pasado sábado: “Se cometió un error que desde el primer momento se aceptó y se ofrecieron las disculpas correspondientes”.
En conferencia de prensa convocada para hablar de tormentas y huracanes, Ramírez Acuña confirmó la salida de Palavicini, quien, dijo, cometió un error técnico y de coordinación, y “como funcionarios públicos todos estamos sujetos a que en el momento en el que cometamos errores de nuestra propia actividad nos vamos. Así como yo lo he manifestado con ustedes”.
A pregunta expresa sobre la condena que perfilaba el Congreso a la censura a la presidenta de la Cámara de Diputados, el secretario aseveró que “ellos están en su pleno derecho de hacer la manifestación correspondiente”. Sin embargo, recordó que los líderes parlamentarios del Partido Acción Nacional, Santiago Creel y Héctor Larios, hablaron con sus homólogos perredistas para explicarles la situación.
Paradójicamente, aunque no movió su postura acerca de la inexistencia de la censura, Ramírez Acuña explicó que el acuerdo alcanzado entre los líderes parlamentarios para la ceremonia de entrega del Informe presidencial concluyó 25 minutos antes de que se iniciara la transmisión de la ceremonia.
El funcionario federal también se refirió a las complicaciones que han surgido en el Congreso de la Unión para avanzar en el consenso de la reforma electoral. “Efectivamente, se rompieron durante la mañana las charlas que venían dándose con los coordinadores de las bancadas en razón del proceso de reforma electoral”.
Subrayó que hay temas importantes, entre los cuales destacó la necesidad de fortalecer al Instituto Federal Electoral, lo que “debe ser antes que cualquier capricho de corriente o de partido político”. Reconoció que el tema de la remoción de los consejeros es uno de los puntos en cuestión, al recordar que en su mensaje a la nación, el pasado domingo, el presidente Felipe Calderón otorgó el respaldo a las negociaciones, “obviamente sin deteriorar a las instituciones”.
El corrido
René Antonio Palavicini se convirtió en el segundo funcionario de la Secretaría de Gobernación en salir por las discusiones o consecuencias del Informe presidencial. Hace unas semanas, Mario Escárcega, jefe de la Unidad de Gobierno de la dependencia, fue despedido por haber declarado sobre la imposibilidad de negociar la participación de Calderón en un debate en el Congreso.
Ayer se confirmó la salida de Palavicini, aunque en esta ocasión bajo el argumento de que el secretario Ramírez Acuña había aceptado la renuncia “con motivo del error técnico y de coordinación ocurrido al interior del equipo de Ceptropie, durante la transmisión de la entrega del primer Informe de gobierno del Ejecutivo federal”. Hace unos meses, también por motivos de censura a los programas que difunde el Partido de la Revolución Democrática como parte de sus prerrogativas, fue cesado Eduardo Garzón, director de Radio, Televisión y Cinematografía.
Palavicini es un hombre cercano al coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Maximiliano Cortázar, con quien colaboró desde que se inició la precampaña de Calderón, en los tiempos en que las encuestas ubicaban al ahora Presidente de la República muy por debajo de Santiago Creel en la contienda panista por la candidatura.
Es considerado un hombre “de casa” entre el equipo calderonista, sin mucha trayectoria en materia de medios de comunicación ni en el PAN. Aunque desde el domingo se sabía que Palavicini habría asumido la posibilidad de renunciar, fue la mañana de ayer cuando en Los Pinos Ramírez Acuña dialogó en torno al impacto político y mediático de la salida del aire del discurso de Zavaleta. Palavicini habría presentado la censura asumiendo el “error” en Cepropie.
Por “presiones de Televisa” censuran cinta de Mandoki sobre las elecciones de 2006
El documental será distribuido mediante una empresa independiente, anuncian
JAIME AVILéS
Debido a “presiones de Televisa”, la distribuidora Warner Bros se negó a exhibir la película de Luis Mandoki sobre el proceso electoral de 2006, denunciaron ayer tanto el cineasta como el productor de la cinta, Federico Arreola, durante una rueda de prensa en la que ambos subrayaron que este nuevo “ataque a la libertad de expresión se da mientras la Presidencia de la República censura al Poder Legislativo”, y añadieron que apelarán “a la solidaridad de la gente” y denunciarán el hecho en “foros internacionales, sobre todo en Estados Unidos”.
A través de Videocine, filial de Televisa, “el director de Warnes Bros México, Juan Manuel Borbolla, fue amenazado con que podría perder su empleo si insistía en exhibir la obra de Mandoki”, aseguró Arreola ante decenas de periodistas que a media mañana llenaron uno de los salones de un hotel de cinco estrellas frente a la Alameda Central.
En agosto de 2006 –relató Mandoki, autor de ¿Quién es el señor López?, documental que el año pasado logró vender más de dos millones de copias en dvd– nació la empresa Pamafear SA de CV, que luego cambió su nombre por el de Contra el Viento Films SA de CV, para producir la película cuyo título, tentativo todavía, es “2 de julio: el fraude que nadie vio”.
Hace un mes, agregó el cineasta, su trabajo fue analizado por el director de la Warner Bros México, quien “manifestó su interés por distribuirlo, calculando que podría hacer (recaudar) en taquilla por lo menos 20 millones de pesos, a partir de estadísticas basadas en los ingresos de 10 documentales que han sido proyectados aquí, entre ellos los de Michael Moore y Al Gore.
“Nosotros –continuó Mandoki– consideramos que era una estimación muy baja, pues tenemos la plena certeza de que esta película, por su tema y por lo que está sucediendo en México, tendrá un impacto mucho mayor, pero de todos modos aceptamos la propuesta de la Warner, que nos ofreció 2 millones de pesos de anticipo para terminar la posproducción y se comprometió a fabricar al menos 150 copias para exhibirlas en cines de todo el país con fecha de estreno el 30 de noviembre de este año”.
Más aún, durante el pasado agosto la Warner se puso en contacto con los directores de dos cadenas de exhibición cinematográfica –Cinemex y Cinépolis– y obtuvo la aceptación de la primera, mientras Alejandro Ramírez, uno de los copropietarios de la segunda, “se opuso con un argumento deleznable”, al decir: “soy amigo personal de Felipe Calderón y no puedo exhibir una película que lo cuestione”.
Por otra parte, “como la Warner distribuye en México a través de Videocine y como en el documental se hace referencia al presidente y al vicepresidente de esa televisora, Emilio Azcárraga y Bernardo Gómez, respectivamente, así como a diversos comentaristas de Televisa, la dirección de Warner consultó al director de Videocine, Fernando Pérez Gavilán”, quien a su vez habló del tema con Bernardo Gómez.
El 23 de agosto pasado, en el restaurante Sanborns de San Angel, el director de Warner, Juan Manuel Borbolla, les relató lo siguiente a Arreola y a los hermanos Mandoki: “Fernando Pérez Gavilán me ha dicho: si Warner quiere, Videocine distribuye el documental, pero como amigos te sugiero que no lo hagas, no te conviene enemistarte con alguien tan poderoso como Bernardo Gómez, podrías hasta perder la chamba”.
Y Borbolla se excusó admitiendo que no estaba dispuesto a “meterse en problemas con Bernardo Gómez, aunque trató de hacerse el elegante al sugerir que si quitábamos del documental a Azcárraga y a Bernardo” las cosas serían distintas. Al día siguiente, Arreola le envió una carta por correo electrónico a Gómez poniéndolo al tanto de los hechos. Una hora después, “el director de la Warner México nos llamó y nos dijo que su jefe de Estados Unidos aceptó distribuir el documental y que Videocine también estaba de acuerdo”. Sin embargo, al día siguiente Borbolla se echó de nuevo para atrás: “¿Qué creen? Warner y Televisa decidieron no distribuir(lo)”.
Ante lo anterior, Arreola y los Mandoki distribuirán la película a través de una empresa independiente y solicitaron la contribución económica de la sociedad civil para reunir los 5 millones de pesos que les faltan para acabarla, depositando sus donativos a la cuenta 1657866462 de Banamex, a nombre de Pamafear SA de CV.
Asimismo adelantaron que María Rojo presentará una denuncia ante el Senado, y aseguraron que buscarán reacciones de protesta entre la comunidad cinematográfica de Estados Unidos, país donde, dijo Mandoki, “hay mucho interés sobre todo por lo relativo a fraudes electorales, porque ellos sufrieron el que George W. Bush le hizo a Al Gore y están muy receptivos”.
Poco antes de la rueda de prensa, en uno de los pasillos del hotel, un señor se cruzó con el director del periódico Milenio, Carlos Marín, y le preguntó dónde era “la conferencia sobre la película de López Obrador”, a lo que el también comentarista de Televisa respondió con una sonora grosería.
Declaraciones de Ramírez Acuña molestan a senadores
Lo acusan de “intromisión” en la reforma electoral
El funcionario habló sobre la “ruptura de negociaciones”
VíCTOR BALLINAS, CIRO PéREZ SILVA Y ALMA MUñOZ
Las declaraciones del secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, en las que aseguró que las negociaciones sobre la reforma electoral se habían roto, provocaron tensión y desencuentros en las principales fuerzas políticas representadas en el Senado, y la molestia llegó al grado de que en la Junta de Coordinación Política los coordinadores de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, y de la Revolución Democrática (PRD), Carlos Navarrete, hicieron un fuerte reclamo al nuevo presidente del órgano legislativo, el panista Santiago Creel Miranda, a quien le preguntaron desde cuándo negocia Bucareli los acuerdos en el Congreso.
Lo que más molestó a los mencionados coordinadores es que el funcionario hubiese utilizado el término “capricho” para descalificar los acuerdos que ya se habían alcanzado en la Cámara, donde se elabora el dictamen de dicha reforma, y es que por la tarde, en conferencia de prensa, Ramírez Acuña enfatizó: “El gobierno ha manifestado que lo que fortalezca las instituciones es lo que debe de proceder, y asimismo, el fortalecimiento del Instituto Federal Electoral (IFE) debe de ser antes que cualquier capricho de corriente o de partido político”, en alusión a la demanda de ambos partidos de remover a los actuales consejeros.
Fue tal el enojo que provocó la declaración de Ramírez Acuña, que el coordinador de los senadores del sol azteca pidió a Creel Miranda que transmitiera al titular de Gobernación la molestia que provocó su “intromisión”.
Cabe recordar que el Partido Acción Nacional (PAN) había aceptado en principio la remoción de hasta cinco consejeros electorales, y luego accedió a la demanda de PRI y PRD de que fueran removidos los nueve integrantes del IFE, e hizo la contrapropuesta de salida de los siete magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) porque, argumentaron, no hay impedimento para que una reforma constitucional no incluya contar con nuevas instituciones electorales, solución a la que se resisten los priístas.
“Mucho ayuda el que no estorba, mejor que se calle la boca”, expresó el perredista Navarrete ante lo que llamó intromisión de Ramírez Acuña, mientras que el priísta Beltrones, principal impulsor de la reforma, aseveró en público que “las declaraciones (del secretario) son inconvenientes. O está mal informado o sus servicios de inteligencia no funcionaron”, aunque en privado increparon a Creel Miranda, a quien le preguntaron “desde cuándo Gobernación ha estado en la mesa de la reforma electoral”.
Con este ambiente, ayer por la mañana la sesión de comisiones unidas del Senado en la que se aprobaría el dictamen de reforma electoral fue suspendida en virtud de que, desde la noche del domingo, los consensos entre PAN y PRI se hicieron inalcanzables, desencuentro al que contribuyó Ramírez Acuña, quien horas después declaró: “Efectivamente, hoy se rompieron durante la mañana las charlas que venían dándose con los coordinadores de las bancadas en razón del proceso de la reforma electoral”, afirmación que los propios panistas rechazaron.
Al referirse al presunto rompimiento de las negociaciones, el coordinador de los senadores del PRD, Carlos Navarrete, aseveró: “Tenemos (con el PRI) todo el tiempo del mundo, por eso ni hay conversaciones rotas ni están suspendidas las negociaciones ni nada por el estilo; hay un impasse para procesar este acuerdo que a todos nos interesa que salga lo más rápido posible, pero tengo la impresión de que a alguien le interesa más, hay que esperar”. Comentó luego que en política “no hay errores, sino que de un error surgen los demás. Primero fue la censura en la Cámara de Diputados; el domingo, la intervención de Felipe Calderón desde Palacio Nacional, y hoy (ayer) las declaraciones de Ramírez Acuña. ¡Van bien! ¡Una por día!”
En los pasillos del Senado los comentarios eran similares: “PRI y PRD vamos juntos, no cambiamos nuestras posiciones, la prisa la tienen ellos (el PAN) porque a quien le interesa que la reforma fiscal (que se discute en paralelo a la reforma electoral) se apruebe antes del 8 de septiembre es a Los Pinos, no a nosotros”, afirmaron legisladores de ambas bancadas que participan en las comisiones negociadoras.
También fue suspendida la sesión vespertina en Xicoténcatl, en la que se tenía prevista la discusión y aprobación de la reforma constitucional en materia electoral. Se espera que hoy se reanude el trabajo en comisiones y que esta misma semana el dictamen sea sometido al pleno, siempre que en la Cámara de Diputados se apruebe la reforma fiscal, ya que el gobierno percibe atrasos y falta de acuerdos, y una de las condiciones es que ambas iniciativas caminen hacia su aprobación de forma paralela.
“Lo peor que puede pasar es que lleguemos al día 8 sin una reforma fiscal, con lo cual tampoco habría reforma electoral; se tendría que discutir una miscelánea fiscal, pero el gobierno entendería entonces que ninguna de sus reformas pasará y será otro año perdido para el país”, comentaron quienes participan en los grupos de trabajo.
El punto que dificulta la conclusión de la reforma sigue siendo los tiempos y la forma para la remoción de la totalidad de los miembros del Consejo General del IFE; ahí se analizan varios escenarios: la salida en un primer paquete de cinco de sus integrantes, incluido su titular; un paquete escalonado de tres en tres, del resto de los consejeros, o bien su remoción en un solo acto. PRI y PRD argumentan que esta última propuesta impediría que los afectados presenten amparos, y es por la que hasta el momento se inclinan ambas bancadas.
