DE LA SECCION XXII DEL SNTE
28 nov 2007
DECLARACION POLITICA DE LA SECCION XXII DEL SNTE.
Al pueblo de Oaxaca
Al pueblo de México
A los pueblos del mundo
A los Trabajadores de la Educación:
DECLARACIÓN POLÍTICA DEL 25 DE NOVIEMBRE
A un año de la brutal represión del Estado Mexicano a través de las fuerzas federales y las estatales en contra del pueblo de Oaxaca, los trabajadores de la educación de la Sección XXII del SNTE-CNTE
DECLARAMOS:
La represión en el Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca, que dio origen al enfrentamiento más cruento y de mayores daños para la sociedad oaxaqueña, es equiparable a la masacre del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, México, D.F. y el 10 de Junio en San Cosme, México, D.F. Ante una megamarcha pacífica, convocada por la APPO para exigir la salida de la Policía Federal Preventiva (PFP) y de Ulises Ruiz Ortiz de Oaxaca y que pretendía cercar a las fuerzas federales durante 48 horas, el rostro represivo y violento del gobierno fue la culminación de la estrategia de guerra contrainsurgente y terrorismo de estado aplicado contra el Movimiento Magisterial-Popular, por lo que se constituyó en una acción represiva perfectamente instrumentada y planeada por el Estado Mexicano, en la que la PFP actuó conjuntamente con las policías ministeriales, preventiva y municipales, quienes de manera abierta y concertada protegieron a los provocadores e infiltrados, desde las azoteas y al interior de la movilización, lo que se constituyó en una trampa para el movimiento popular- magisterial y con ello, justificar detenciones masivas arbitrarias, levantones, torturas físicas psicológicas e incomunicación, generando el miedo y zozobra entre la gente y logrando que el movimiento se dispersara y en los días siguientes, continuaran las detenciones contra luchadores sociales, dirigentes de colonias populares, maestros, representantes indígenas, activistas e integrantes de grupos de mujeres, algunos de los cuales al ser perseguidos y hostigados debieron huir de la ciudad, lo que explica el crecimiento del número de presos y perseguidos políticos, inmediatamente después de la represión del 25 de noviembre.
El saldo de la represión fue de 203 detenidos (50 mujeres y 153 hombres); 142 de ellos, fueron trasladados al penal de Nayarit y otros al de Matamoros, Tamaulipas, llevándoselos esposados y golpeados; argumentando la Secretaría de Seguridad Pública Federal y el gobierno de Oaxaca que todos lo detenidos eran de "alta peligrosidad" sin comprobarlo. Se reportaron también 31 desaparecidos (11 mujeres y 20 hombres) y mas de 40 lesionados. El patrón de conducta de la represión fue el mismo en todos los casos: Detener a las personas sin orden de aprehensión, incomunicarlos, ponerlos a disposición de una ilegal agencia móvil del ministerio público, torturar a los detenidos física y psicológicamente de lo cual existen infinidad de testimonios en manos de las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, tanto a nivel nacional como internacional, además la falta de atención y defensa jurídica. Al no encontrárseles pruebas ni testimonios que justificarán los supuestos delitos y gracias a la movilización social, la mayoría de ellos, fueron liberados, pero aún están sujetos a procesos jurídicos viciados de origen.
La violencia política la impuso el poder, el gobierno federal y estatal, por lo tanto, son responsables directos el muy corrupto gobierno panista de Vicente Fox, Carlos María Abascal Carranza quien fue su Secretario de Gobernación y en el “nombre de dios” mandó a las fuerzas federales a reprimir al pueblo de Oaxaca. Pero también Felipe Calderón, presidente usurpador impuesto por Fox, los empresarios y los medios e información, por haber autorizado la llegada de las fuerzas federales, estableciendo una alianza política perversa con el PRI para sostener al tirano Ulises Ruiz, quien con el apoyo de la pasada Legislatura Local, de las organizaciones empresariales, de los presidentes municipales y de algunos medios de comunicación locales y nacionales, solicitaron la llegada de las fuerzas federales a Oaxaca.
Con la represión masiva, criminalizando y atemorizando al movimiento magisterial-popular creyeron el gobierno federal y estatal que solucionaban la crisis política de Oaxaca. El conflicto sin embargo, no se ha resuelto, porque las causas que le dieron origen están aun vigentes. La violación a los derechos humanos han tenido altos impactos físicos, emocionales y psicológicos , dejando severos daños a las personas, a las familias y a la comunidad, así lo constatan todos los informes de los organismos no gubernamentales de los Derechos Humanos, señalando que los “hechos ocurridos en Oaxaca son un eslabón de una estrategia jurídica, policíaca y militar, con componentes psicosociales y comunitarios cuyo objetivo último es el control y amedrentamiento de la población civil, en zonas donde se desarrollan procesos de organización ciudadana o movimientos de carácter social no partidista”. La polarización de la sociedad oaxaqueña es una realidad dramática, porque Ulises Ruiz, ha continuado usando su maquinaria represiva legal e ilegal contra el movimiento y por la infiltración, la provocación y la división al interior del mismo y la impunidad que campea en su gobierno. En Oaxaca se sigue viviendo un estado de excepción, donde el estado de derecho es obligatorio para los ciudadanos pero no para las autoridades y los intereses económicos y políticos que protege. Para lograr la paz social, superar la polarización social, reconstituir el tejido social, en primer lugar se tiene que hacer justicia y luego realizar los cambios democráticos que el pueblo de Oaxaca demanda, sin la presencia de Ulises Ruiz en el Estado.
La represión al pueblo de Oaxaca, es un asunto que ya es del conocimiento no sólo del pueblo de México, sino de todo el mundo. En Oaxaca se ha derramado sangre, se ha detenido arbitrariamente, se ha torturado y esto no puede quedar impune. Siguen abiertos los procesos jurídicos y las órdenes de aprehensión, así como la persecución y hostigamiento contra de los luchadores sociales, se siguen manteniendo en prisión a Flavio Sosa Villavicencio, David Venegas Reyes, Wilbert Aquino Aragón, Adán Mejía López, Víctor H. Martínez, Miguel A. García, sumados a decenas de presos más de luchas anteriores al estallido de 2006, por delitos que jamás cometieron, solo por el hecho de haber alzado la voz contra las injusticias en Oaxaca, por lo tanto el espíritu de justicia y de lucha está vivo en nosotros.
El movimiento magisterial-popular que todavía es vigente, solo se defendió, realizó una resistencia pacífica y continuará haciéndolo, porque no hay respuestas satisfactorias a sus demandas.
Por lo anterior, DEMANDAMOS:
A la Secretaría de Gobernación instalar de inmediato una mesa de diálogo para tratar el conflicto. La instalación de la mesa es prioritaria, de lo contrario, los conflictos se agudizarán.
El cumplimiento pleno de todos los compromisos firmados con el Gobierno Federal.
La salida y el castigo de Ulises Ruiz Ortiz, como represor del pueblo oaxaqueño, así como de los responsables materiales e intelectuales de todos los asesinatos y agresiones contra el pueblo de Oaxaca.
La libertad de todos los presos políticos y de conciencia, como resultado de la violencia gubernamental.
La cancelación de todas las órdenes de aprehensión y procesos jurídicos que aún quedan pendientes.
Alto inmediato a la represión orquestada por los gobiernos federal y estatal sobre el movimiento popular-magisterial encabezado la sección 22 del SNTE y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO)
El irrestricto respeto a las libertades políticas y democráticas y a los derechos humanos y el cese a la criminalización de la protesta social.
Cese al hostigamiento de los perseguidos y exiliados políticos.
A la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelva de manera satisfactoria y en lo inmediato a partir de la pruebas que hemos presentado en contra del gobernador Ulises Ruiz por las violaciones a los derechos humanos durante el conflicto en la entidad y además que amplié el plazo de la investigación hasta el mes de octubre de 2007.
Saludamos a todos los contingentes que hoy se están solidarizando con nuestra lucha y movilizaciones, dado que el movimiento magisterial-popular ha generado desde sus orígenes una amplia solidaridad nacional e internacional y que ha acompañado políticamente a nuestro movimiento por la justeza de sus demandas, en particular, saludamos a los participantes en la segunda asamblea nacional del Frente Nacional Contra la Represión que se realiza en nuestra ciudad, manifestándoles que la lucha contra la represión y por el respeto a los derechos humanos, hoy representa una prioridad en la lucha nacional.
Asimismo CONVOCAMOS a las fuerzas y organizaciones de la APPO a mantener nuestra unidad en la lucha, a mantenernos organizados, a seguir resistiendo hasta derrocar al tirano. A mantener todos juntos un solo frente común para potenciar la lucha de masas y elevar el grado de unidad y acumulación de fuerzas de nuestro pueblo de Oaxaca.
¡FUERA ULISES RUIZ DEL ESTADO!
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLITICOS!
¡EL FASCISMO EN MEXICO Y OAXACA NO PASARA!
¡POR UN OAXACA CON JUSTICIA Y DIGNIDAD!
Oaxaca de Juárez, Ciudad de la Dignidad y la Resistencia a 25 de Noviembre de 2007
FRATERNALMENTE
“POR LA EDUCACIÓN AL SERVICIO DEL PUEBLO”
EL COMITÉ EJECUTIVO SECCIONAL
