NI SILENCIO NI OLVIDO.

5 jul 2008




A 1 año de la desaparición de Daniela y Virginia ORTIZ RAMÍREZ
Escrito por Juan de mairena
BOLETIN DE PRENSA
De pronto un día una mujer desaparece del barrio,
de su pueblo, de su ciudad.
Nadie sabe dónde está ni quién se la llevó.
Pasan semanas, meses o a veces ya nunca más
se tienen noticias de ella.
Un año de impunidad y olvido gubernamental hacia dos mujeres indígenas.
Un año más del fracaso del sistema de procuración de Justicia en Oaxaca.
Un año de dolor, sufrimiento y desesperación de las familias, invisible a las Autoridades Estatales y Federales.
Un año más de simulación y falsa preocupación del Gobierno estatal por la violencia hacia las mujeres.
Ha pasado un año de la desaparición de Virginia y Daniela Ortiz Ramírez. No hay información, no hay preocupación gubernamental por encontrarlas lo que pone en evidencia la grave situación de discriminación hacia las mujeres y la invisibilidad de la violencia feminicida en el Estado de Oaxaca.
Dos mujeres indígenas que trataban de vivir lo mejor posible, en un contexto de violencia política, Virginia como profesora bilingüe y Daniela como estudiante, quienes el día 4 de Julio del 2007 recogerían las cosas de la comunidad donde trabajaba Virginia, diciéndole a su familia que volverían al día siguiente. Desgraciadamente ya no regresaron a casa, alguien se las llevó y el Estado las ha olvidado.
Su mamá, Doña Antonia Ramírez puso del conocimiento de las autoridades el hecho, confiando en que de verdad éstas harían su labor como lo dicen en la televisión y la radio. Desafortunadamente paso a paso en la búsqueda de sus hijas fueron descubriendo que ese actuar del Gobierno es sólo propaganda y que en nada bueno se ha reflejado para resolver su única petición: "Buscar y encontrar a sus hijas". En cambio, lo único con lo que se toparon fue con lo mismo que muchas mujeres tropiezan al acudir a las instancias "de procuración de justicia": violencia, discriminación, descalificación y hasta amenazas.
Sólo citaremos como ejemplo al procurador General de Justicia, quien las mantuvo en varias de las ocasiones esperándolo por horas para atenderlas, burlándose diciéndoles que si iban a otras instancias "les iba a aplaudir". Ese es el rostro de la Justicia hacia las mujeres en Oaxaca, y si esto no fuera suficiente, el 18 de enero de 2008 ante un medio de comunicación el funcionario afirmó que "La procuraduría ha concluido su trabajo" en este caso.
Es una total aberración y ofensa a las familias que el Procurador, el Gobernador, la Cámara de Diputados, el IM0 entre otras instancias no hayan asumido un papel responsable de procurar la justicia y dar con el paradero de Virginia y Daniela, sólo como ejemplos.
La impunidad de los delitos cometidos en contra de las mujeres en Oaxaca, es una constante porque también podemos citar los casos de las comunicadoras asesinadas Felícitas y Teresa, de Sofía, Leticia, María, entre la larga lista de mujeres violentadas, que es claro, son invisibles para el Estado por ser mujeres y por una visión misógina evidenciada en este actuar.
Es claro cómo el olvido y la indiferencia de las autoridades, la ausencia de políticas y legislación necesaria para hacer real el acceso de las mujeres a vida libre de violencia, deja al desnudo la poca importancia que para este gobierno tiene la vida de las mujeres, porque las desaparecen, las asesinan, las violan y no pasa nada… los hechos permanecen impunes ante el vacío de autoridad latente en el estado desde que Ulises dice que gobierna Oaxaca.
Le preguntamos al Ulises Ruiz Ortiz y a Felipe Calderón, a las y los funcionarios: ¿qué pasaría si estas mujeres fueran personas cercanas a ellos? ¿ actuarían con la misma indiferencia y misoginia?. Seguramente ahí sí hubieran sido efectivas sus "instituciones", porque es claro que las instituciones en Oaxaca sólo sirven y son efectivas para criminalizar la protesta social y criminalizar a los defensores de Derechos Humanos.
El pedir justicia, lejos de ser un derecho se convierte para las familias en un camino difícil y doloroso, sin embargo día a día hemos sido testigos de su fortaleza para intentar sobreponerse al daño causado por la desaparición de sus seres queridas, dedicándose a la búsqueda de la Justicia. Gracias al papel de las y los familiares nosotras estamos hoy aquí, para no permitir el olvido y la impunidad.
Es por ello que diversas organizaciones hoy, como el día 10 de enero de este año, -en que se hizo el lanzamiento de la campaña por la presentación inmediata con vida de las dos mujeres triquis, ¡Si no están ellas… No estamos todas!- estaremos realizando una serie de actividades para que la sociedad y las instancias gubernamentales tengan presente que la exigencia por la presentación con vida de Virginia y Daniela será permanente y constante, y que el Estado tendrá que asumir los costos de la falta de debida diligencia en dichas investigaciones. Que les quede claro a quienes desgobiernan, que NO permitiremos que sea un caso más que quede en la larga lista de crímenes impunes en el estado de Oaxaca.
Sino están ellas… No estamos Todas
"Porque vivas se las llevaron, vivas las queremos"
¡Desaparecidas y Desaparecidos Presentación!
Oaxaca de Juárez, Oaxaca a 2 de Julio del 2008.
Consorcio Para el Dialogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca A.C.
Familiares de Virginia y Daniela Ortiz Ramírez
Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos.
LIMEDDH - OAXACA


Oaxaca: dos largos años
Carlos Beas Torres
Han pasado ya dos largos años desde aquel despertar violento de la húmeda madrugada del 14 de junio, cuando cientos de policías estatales, azuzados por sus mandos, atacaron con furia desmedida una pacífica protesta de trabajadores de la educación. Esta fue la respuesta de fuerza de un gobierno torpe y autoritario a demandas legítimas de un sector importante de la sociedad oaxaqueña.
Ante la brutalidad gubernamental, y en un extraordinario gesto de solidaridad, el pueblo de inmediato respondió y esa misma mañana logró en pocas horas replegar a los policías, quienes en desbandada y protegidos por un helicóptero, huyeron despavoridos, dejando atrás equipo, uniformes y heridos. El ataque sufrido por los maestros provocó la indignación generalizada y el surgimiento de un poderoso movimiento ciudadano que pocos días después daría vida a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, la APPO.
Este 14 de junio se cumplieron dos años del nacimiento de una intensa e inédita movilización ciudadana en nuestro país, en la cual mujeres, trabajadores, jóvenes, indígenas, artistas y habitantes de las colonias se organizaron y salieron a reclamar derechos que le han sido negados de manera sistemática al pueblo de Oaxaca y, por qué no decirlo, también al pueblo de México.
Los siguientes cinco meses toda la geografía oaxaqueña se vistió con los colores de las protestas, con brutales actos represivos, con propuestas democratizadoras, y en la capital del estado se vivió una inusual convivencia ciudadana en torno a las barricadas. Cinco meses donde las más extremas pasiones y sentimientos brotaron con fuerza dando vida a la llamada Comuna de Oaxaca.
Cinco largos meses en los que los escuadrones de la muerte, y los policías estatales y federales, con saña, secuestraron, asesinaron y violaron de manera abierta los derechos de miles de personas, tratando con ello de aplastar una revuelta que poco a poco se extendía y ganaba simpatía en el resto del país. Cinco meses cuyas noches se llenaban de terror por el indiscriminado ataque de convoyes integrados por policías, pandilleros y presidiarios.
Los gobernantes pensaron que la ocupación militar y el estado de sitio impuesto a partir del 25 de noviembre de 2006 serían suficientes para destruir a este movimiento, pero se equivocaron. En estos dos últimos años, la movilización de los oaxaqueños no sólo no fue derrotada, sino que se ha multiplicado, y ha crecido la resistencia, como –también es importante decirlo– se ha expandido la violencia gubernamental que en este tiempo ha cobrado la vida de otros 20 oaxaqueños.
Gracias al apoyo abierto de los gobiernos de Fox y de Calderón y a la operación violenta de la red de cacicazgos que operan en Oaxaca, se ha mantenido en medio de una crisis permanente el gobierno de Ulises Ruiz. Con cambios cosméticos y simulacros de reforma, pero también con constantes actos represivos, este gobierno ha tratado de contener sin éxito la protesta social.
Sin embargo, la movilización ciudadana no ha logrado hasta ahora que sean castigados los responsables de tantos atropellos, como tampoco ha conseguido que haya cambios significativos en la vida de la sociedad oaxaqueña. A pesar de los numerosos informes emitidos por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, donde se reconoce la existencia de graves actos violatorios, la impunidad persiste. Si bien uno de los principales responsables de la represión fue removido de su cargo, Jorge Franco, quien durante la etapa más violenta del conflicto fungió como secretario de gobierno, durante más de un año siguió operando tras bambalinas hasta ser designado recientemente presidente del comité estatal del PRI.
La mayoría de los mandos policiacos responsables de la represión han dejado sus cargos, algunos murieron en condiciones extrañas, otros salieron del estado, y uno de ellos se encuentra arraigado y sujeto a investigación en relación a la desaparición de dos eperristas ocurrida el año pasado en Oaxaca. Pero ninguno hasta ahora ha sido sancionado por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante los años 2006 y 2007. Ninguno.
El 14 de junio miles y miles de oaxaqueños salieron de nuevo a las calles en una gigantesca manifestación, con ello recordaron públicamente los hechos represivos ocurridos hace dos años, pero también lo hicieron para demandar la liberación de los presos políticos que aún se encuentran encarcelados en diferentes prisiones del estado; también ese día se levantaron las voces para exigir castigo a los funcionarios públicos responsables de la violencia.
Y en esta nueva megamarcha no faltó la consigna cantada: “Ya cayó, ya cayó, Ulises ya cayó”. Porque a raíz de los hechos del 14 de junio, Ulises Ruiz dejo de ser el gobernador para miles de oaxaqueños y ahora sólo para muchos es un tirano cínico sostenido por el gobierno federal, por las bandas caciquiles que asuelan a los pueblos de Oaxaca y por la impudicia y complicidad de la clase política refugiada en los partidos políticos, incluido de manera sobresaliente el PRD.
En esta fecha tan importante para el pueblo oaxaqueño se recordó que hay grandes pendientes, que hay tareas inconclusas, que la pobreza, la injusticia y la violencia en la que han vivido generaciones de oaxaqueños persiste y que sólo podrán ser erradicadas por una transformación profunda, cambio que sólo se puede lograr por la intensa y unitaria movilización ciudadana acompañada necesariamente de la solidaridad activa de grandes sectores del pueblo mexicano. Lo que reclama el pueblo de Oaxaca va más allá de Oaxaca: es la democratización real del país y no la farsa en la que vivimos a diario. El 14 de junio no será olvidado por los oaxaqueños y tampoco por muchos mexicanos que sabemos que esta fecha marca un hito en la vida política del pueblo de México.

Contra el abuso, redes de apoyo: periodistas
SILVIA CHAVELA RIVAS

Uno de los principales retos de las periodistas en Oaxaca, dadas las condiciones económicas, políticas y sociales en las que se desempeñan, es tejer redes de apoyo contra los abusos del poder y para incidir en la generación de políticas públicas y leyes que beneficien a las reporteras en materia salarial y de seguridad social.

Es decir, conformar un frente común para proteger los derechos de las trabajadoras periodistas, coincidieron en señalar las investigadoras en Comunicación y Ciencias Políticas Elvira Hernández Carballido, Josefina Hernández Téllez y Magdalena López Rocha, quienes ayer participaron como ponentes en la entrega de reconocimientos a periodistas oaxaqueñas.

Para Elvira Hernández Carballido, Doctora en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Comunicación, al igual que en los siglos pasados, las mujeres en el periodismo continúan en situación de desventaja con relación a los hombres, quienes siguen teniendo en sus manos el poder y la capacidad de decisión desde los puestos directivos de los medios de comunicación.
Hernández Carballido encabezó una tesis de doctorado sobre las mujeres que incursionaron en la prensa desde el siglo XIX y sus intentos por ocupar espacios en los periódicos surgidos durante la Revolución Mexicana y el porfiriato.

La investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México explicó que la Revolución Mexicana permitió el ingreso de las mujeres a los medios y aunque al principio sus mensajes eran conservadores, después surgieron las periodistas combatientes y críticas identificadas con el movimiento feminista.

Documentó el trabajo de las primeras periodistas mexicanas y su incursión en diferentes publicaciones en las que se daba a conocer su opinión.

Explicó que los periódicos de aquel entonces fueron fundados por hombres, de ahí que por ejemplo, El Combate, surgido en 1915, fuera absolutamente tradicionalista presentando a las mujeres desde una perspectiva conservadora, limitándolas al gusto de la moda, el hogar y al cuidado de los otros.


El Demócrata (1912-1915) se limitó a insertar artículos con temas sobre modas, belleza, cuidado del hogar, cuentos, y visiones tradicionales sobre el comportamiento femenino, mientras que El Diario del Hogar (1911-1914) de tendencia critica y liberal dio apertura a la problemática de las mujeres.

Mientras que El Imparcial se mostró ambivalente en torno a la situación de las mujeres y presentó una visión totalmente conservadora y muchas veces hasta burlona de luchas feministas como el derecho al voto.

La académica, dijo que ayer como hoy, las mujeres siguen en situación de desventaja: "Ahí estamos pero no nos ven".

Por su parte, Josefina Hernández Téllez, investigadora en estudios de género y profesora de la UNAM, criticó la forma en que las mujeres aparecen en los medios de comunicación "pues si no son la nota roja no aparecen en éstos, pese a la mayor apertura que ha habido en algunos para tratar las cuestiones de género".

Señaló que pese a los espacios ganados, todavía queda un trecho largo por recorrer, pues las mujeres que han logrado incursionar en los medios de comunicación tienen que "mimetizarse" para enfrentarse a los círculos machistas, al techo de cristal y al hostigamiento sexual.

También lamentó la pérdida de publicaciones feministas que se han perdido, como la revista Fem, primera publicación feminista en América Latina fundada por Alaíde Foppa que data de la década de los 70, o la Doble y Triple Jornada.

En tanto, la Maestra en Ciencias Sociales, Magdalena López Rocha, citó el trabajo de investigación que realiza sobre la situación laboral de las y los periodistas oaxaqueños, de donde extrajo reveladores datos.

En su diagnóstico, dijo que a pesar del aumento de la participación de la mujer en los medios de comunicación, esto no corresponde con una mayor presencia femenina en cargos de poder y decisión, por lo que se reproducen esquemas de exclusión y autoritarismo, así como la desigualdad a nivel salarial.

Señaló, entre otros puntos, que ningún gobierno o empresa privada ha articulado la vida profesional con la actividad doméstica y que no en todos los casos existe una cobertura de salud y seguridad social para las periodistas.

Finalmente, las académicas destacaron la importancia de que las mujeres aparezcan en los medios ya sea impresos, radiofónicos o televisivos o en los alternativos, y se haga una nueva forma de hacer periodismo donde las nuevas generaciones participen en la formación de otras relaciones entre hombres y mujeres.

Decide el magisterio si realiza o no "La Guelaguetza" alterna
OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO

La Asamblea Estatal de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), definirá este día si se celebra o no La Guelaguetza Magisterial y Popular y si se boicotea La Guelaguetza, organizada por el gobierno del estado, a partir de la ronda de información y consulta en las 751 delegaciones, afirmó el secretario de Organización de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Ezequiel Rosales Carreño.

Pero el dirigente de los mentores no quiso adelantar los resultados de la deliberación porque aún no se dan a conocer oficialmente en el máximo órgano de dirección.

"No quiero especular sobre los resultados", señaló Rosales Carreño.

Según versiones no confirmadas, una mayoría de las 751 delegaciones optó por celebrar la Guelaguetza Magisterial y Popular, y boicotear la llamada "Guelaguetza oficial".

El dirigente sostuvo que el desarrollo de estas dos actividades, principalmente la Guelaguetza Magisterial y Popular, se puso a consulta porque su celebración requiere de financiamiento de las propias bases "y en la Sección 22 carecemos de recursos".

Además, anotó, "hasta ahora aún padecemos un gran déficit y números rojos por la celebración de las dos anteriores" Guelaguetzas.

Precisó que si los 70 mil trabajadores de la educación se manifestaron en favor de la celebración implica una cooperación de 20 pesos por cada uno de ellos para su financiamiento, estimado en un millón 400 mil pesos.

A la vez, mencionó que la Asamblea Estatal, en caso de haber optado las bases por el boicot a la "Guelaguetza oficial", definirá cómo y qué actividades hacer para lograr el cometido.

Rosales Carreño, destacó que los resultados "sean cual fueren" se respetarán "por ser ese el mandato" de los 70 mil trabajadores de la educación.