EL PARAISO DE PEÑA NIETO.
30 sep 2009
Destaca Edomex por compra y coacción del voto: Alianza Cívica
JOSé GIL OLMOS
MÉXICO, DF, 29 de septiembre (apro).- El Estado de México destacó como la entidad donde se registró la mayor cantidad de casos de compra y coacción del voto en las elecciones de julio pasado, arrojó un estudio de observación llevado a cabo por la agrupación Alianza Cívica.
La encargada de la investigación, Lourdes Morales, dio a conocer los resultados del estudio efectuado en 23 distritos electorales de diez entidades, en los cuales se aplicó una encuesta a 2 mil 900 electores.
Según este ejercicio, 27% de los electores entrevistados manifestó que estuvo expuesto a la compra o coacción del voto a través del clientelismo electoral de los partidos PRI, PAN y PRD.
En conferencia de prensa, Morales señaló que se violaron los derechos ciudadanos, principalmente el de secrecía del voto, y destacó que el Estado de México, donde gobierna el priista Enrique Peña Nieto, fue donde se detectó una mayor presencia de esta práctica de corrupción que, se pensaba, ya había sido superada.
Jesús Cantú, exconsejero del Instituto Federal Electoral (IFE) y coadyuvante de la investigación –estudio que también registró la incidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en los comicios de julio pasado--, manifestó que es evidente que las autoridades electorales no tienen los mecanismos para vigilar la compra del voto y que es necesario modificar las leyes en la materia.
Rogelio Hermosillo, representante de Alianza Cívica, adelantó que los resultados de esta investigación serán entregados al IFE para que los tome en cuenta. Y manifestó la necesidad de que se reduzcan los recursos que se le entregan a los partidos y que en esta ocasión ascendieron a 3 mil 633 millones de pesos. Ello, explicó, porque muchos de estos recursos son utilizados para la compra del voto y la coacción de los electores.
La doctora Morales, encargada del proyecto, subrayó que no se cumplieron las recientes reformas a las leyes electorales de dar equidad a los comicios, pues los partidos, principalmente el Revolucionario Institución al, usaron los recursos públicos para obtener los votos.
Explicó que mientras en elecciones anteriores la mayor parte del financiamiento público que tuvieron los partidos se dedicó a la compra de espacios en los medios, con los cambios a las leyes ésta se redujo, pero la mayor parte de los 3 mil 633 millones de pesos se utilizaron en la promoción del voto con acciones directas entre los ciudadanos.
"Los partidos políticos usaron la mayor parte de los recursos para reforzar el clientelismo electoral y para violar la dignidad del ciudadano", deploró la exdirectora de Alianza Civica. El estudio de esta organización civil señala que los municipios de Toluca, Valle de Chalco y Ecatepec, todos del Estado de México, fueron los de mayor clientelismo electoral.
Otras de las conclusiones es que los partidos políticos, principalmente el PRI, abusan de la población más desfavorecida, siendo los beneficiarios de programas sociales los más expuestos a la compra y coacción del voto.
Asimismo, se concluyó que el costo de las campañas electorales sigue siendo elevado no sólo en términos de recursos invertidos, sino también en lo que respecta al deterioro de la calidad de la política. Por esa razón, Alianza Cívica propone reducir el monto del financiamiento público a los partidos políticos
Crece la tendencia en los estados a penalizar el aborto, alertan ONG
Michoacán y Sinaloa se sumarán a las 16 entidades que reformaron sus leyes
CAROLINA GÓMEZ MENA
Otras entidades del país se sumarán a las 16 que reformaron sus constituciones para criminalizar el aborto, pues ya se perfila que en los congresos de Sinaloa y Michoacán aprueben iniciativas en tal sentido, alertaron integrantes de organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres.
Consideraron que no debe avanzar la tendencia a modificar las leyes locales, porque significa un retroceso en materia de derechos humanos, además de que son una clara violación del Estado laico, pues se hacen con base en la moral de la Iglesia católica.
Durante el foro Reformas en los estados y derechos de las mujeres, organizado por el Observatorio Eclesial, Fray Julián Cruzalta, asesor de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), consideró que dichas reformas a la ley atentan contra la libertad de conciencia. Señaló que si bien las iglesias pueden manifestar su opinión y abogar por su forma de ver la vida, no debe ser sinónimo de que sus posturas sean convertidas en leyes.
La tarea de los congresos estatales es garantizar los derechos y libertades de la población, y están fallando porque legislan con base en la moral de un credo, con lo que lesionan las garantías de quienes no comparten esa moral. Deben garantizar los derechos de todos, no de una parte de la población.
Sostuvo que con dichas modificaciones a la ley se rompe con la máxima de que en materia de derechos humanos se debe avanzar, no caminar hacia atrás. Esto parece volvernos al siglo XIX, cuando se enfrentaban liberales contra conservadores, indicó.
Ser madres, único rol reconocido
Fernanda Díaz de León, coordinadora de vinculación legislativa de Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), indicó que los cambios en las constituciones locales nos regresan al único rol que nos era reconocido en la sociedad hace décadas, que era el de ser madres, con lo que borran de un plumazo los avances en materia de género.
Ante dicha situación, llamó a no ceder a las presiones del clero, pues es resultado de un pacto perverso entre PRI, PAN y la jerarquía católica.
Estimó que con las reformas que criminalizan el aborto se ha vulnerado la separación Iglesia-Estado. Acotó que la Iglesia debería preocuparse por la conciencia de las personas, en ser compasiva y caritativa, y en sus problemas, no en estar entrometiéndose en política pública”.
Por su parte, Marta Tagle Martínez, legisladora por Convergencia en la 60 Legislatura, también consideró un retroceso lo ocurrido y alertó sobre las posibles aprobaciones de cambios en Michoacán y Sinaloa.
Lamentó que estas reformas echen por tierra la existencia de circunstancias excluyentes para penalizar la interrupción del embarazo, entre ellas la violación, el riesgo para la vida de la embarazada, por malformaciones del embrión y por razones económicas.
Otra forma de discriminación contra las mujeres: Conapred
MARIANA NORANDI
La titular del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Perla Patricia Bustamante, afirmó que la penalización del aborto es una forma de discriminación contra los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.
Entrevistada tras inaugurar el foro internacional Mujeres y discriminación: las distintas modalidades y expresiones de dicho fenómeno, señaló que, indepen- dientemente de las posturas de algunos gobiernos o partidos, el Conapred siempre va a respetar los derechos del sector femenino.
Respecto a las reformas constitucionales hecha en 16 estados para defender la vida desde la concepción, Bustamante indicó que son posturas de cada una de las entidades, que tienen diferente ideología, por lo que todavía un tema difícil de consensuar y aterrizar, porque hay muchos actores involucrados.
Sin embargo, el Conapred defiende los derechos de cada una de las personas y el de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, reiteró.
Explicó que en lo que va del año, el consejo ha recibido 442 quejas por discriminación, de las cuales, la principal es contra personas con discapacidad (70), seguido de condiciones de salud (47), preferencias sexuales (33), edad (25), apariencia física (24) y género (22).
De las quejas por cuestiones de género, algunas están relacionadas con el maltrato que sufren algunas mujeres en las clínicas a que acuden a interrumpir su embarazo. En otras ocasiones –explicó– se les exige presentar un examen de prueba de no gravidez para acceder a un puesto de trabajo.
Por su parte, María Paz López Barajas, asesora regional del Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), dijo que más allá de la complejidad del tema del aborto, lo importante es garantizar la integridad física y simbólica de las mujeres. Cuando no tienen protegidos sus derechos sexuales y reproductivos, van a tener que llegar a circunstancias a las cuales nadie quiere llegar.
Agregó que además de que se establezcan todos los mecanismos para garantizar los derechos del sector femenino, se requiere trabajar más en los sexuales y reproductivos para que no haya quienes no puedan decidir sobre su fecundidad.
Asimismo, llamó a vigilar la prevalencia del uso de anticonceptivos para evitar embarazos no deseados y entre adolescentes, en lo cual no ha podido reducir los casos.
En 7 días, 4 mil casos de influenza A H1N1
El rebrote de influenza A H1N1 que se presenta en el país afectó en la última semana a 4 mil personas para alcanzar un total de 31 mil 594 casos, de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Salud
RUTH RODRÍGUEZ
EL UNIVERSAL
El rebrote de influenza A H1N1 que se presenta en el país afectó en la última semana a 4 mil personas para alcanzar un total de 31 mil 594 casos, de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Salud.
Las cifras totales registradas en el mes (9 mil 231 casos) fueron superiores a las del primer brote de abril y mayo, que ascendieron a 6 mil 878 casos.
El número de muertes en lo que va de septiembre es de 32, para alcanzar un total de 231 desde que inició la emergencia sanitaria.
En el corte correspondiente al 28 de septiembre, a la mayoría de los estados se les duplicó y cuadruplicó, en menos de un mes, el número de contagiados.
Como ejemplo, el 2 de septiembre Sinaloa tenía 213 casos y para el día 28 registró 413; Baja California Sur, de 26 pasó a 213 casos; Puebla, de 183 a 710; Querétaro, de 360 a 683; Hidalgo, de 367 a 836; estado de México, de 558 a 991.
Chiapas es la entidad con la cifra más alta de enfermos (3 mil 564), seguida del Distrito Federal (3 mil 356), Yucatán (2 mil 991), Jalisco (mil 834), San Luis Potosí (mil 548), Veracruz (mil 472), Nuevo León (mil 316), Tamaulipas (mil 283), Oaxaca (mil 177) y Tabasco (mil 44).
De los fallecidos, 86.6% presentó tos; 85.3%, fiebre; 74.5%, dificultad para respirar; 52.8%, ataque al estado general, y 48.9% expectoración.
El 49.8% eran mujeres y el resto hombres, y 70% tenían entre 20 y 54 años.
Una derecha a la PRIAN
LUIS LINARES ZAPATA
El PAN, como agrupación política y desde su mero nacimiento, encontró gustoso acomodo en la incipiente y provinciana derecha mexicana. Corrían, por esos días, claros procesos de movilidad y construcción acelerada de la República empujadas por el sustrato reivindicador e igualitario de la Revolución de 1910. El país era transformado a pasos socializadores que a la entonces apaleada derecha le provocaban hondas discordancias. Las pulsiones religiosas de los fundadores de Acción Nacional, afiliadas a las prácticas, creencias y enseñanzas del alto clero, constituyeron así parte sustantiva de su núcleo básico. A estas posturas las calafatearon con una concepción del bien común derivado de encíclicas papales, que ya eran retardatarias en esos mismos tiempos. Tal fue la mezcolanza que marcó al panismo por sucesivas décadas. Su flanco modernizante lo constituyó, para su propio prestigio y capital a heredar, el recalcitrante apego a las luchas por la democratización de la vida pública. Conformaron un conjunto de autollamados hombres y mujeres de bien cuya imagen aún perdura entre clasistas sectores sociales.
Las orientaciones políticas de cuño popular de aquellos turbulentos días posrevolucionarios, los reacomodos del naciente diseño económico y, en especial, el surgimiento de nuevos actores sociales, nacidos de las meras bases de la nación, acicatearon el brote de un elitista movimiento reactivo. Los profundos cambios impulsados desde la presidencia de Lázaro Cárdenas eran demasiado drásticos para ser aceptados sin ser contestados por añejos grupos acostumbrados al mando en solitario. A la lejanía de esos inicios, el panismo, sin embargo, ha sufrido transformaciones que ahora lo presentan un tanto (¿o un mucho?) diferente al de sus orígenes. Han distorsionado sus apegos a las tradiciones democráticas que los distinguieron y han abrazado, ahora que ocupan sillas de poder, costumbres y rituales del más autoritario tufo priísta.
La llamada cultura del priísmo más atrabiliario y patrimonialista los sedujo. La fusión que han logrado en sólo nueve años de ocupar el Ejecutivo federal es completa. Se han fundido hasta hacerse irreconocibles unos de otros. Sus difusores les predican causales pragmáticas: una distinción que trata de presentarlos como modernos y eficaces ejecutivos del quehacer público. Pero que, en el fondo y hasta en la superficie de tal pretensión, esconden sus compulsivos afanes de enriquecimiento instantáneo.
Esto es lo que por ahora, al menos, puede catalogarse como una derecha a la PRIAN. Una mezcolanza de prácticas de ocultismo informativo, nula rendición de cuentas, confluencia malsana de intereses personales con los asuntos públicos, todo ello aderezado con un neoliberalismo rampante, copia transfigurada del acuerdo de Washington. Posturas que ya no resisten el menor análisis crítico para caer hechas trizas ante sus numerosos fracasos y cruentas consecuencias. De la mano, ya bien sudada a estas alturas, los prianistas han inducido más de 30 años de continuada decadencia a la nación entera. Cuando el mundo crece de manera acelerada, México va a la cola de los demás. Cuando se decrece es el que más profundo cae, y todo es culpa del destino, según los merolicos sexenales. Su alianza carnal ha marcado, con un sello de mercaderes, tanto los rumbos generales como específicas políticas públicas, ambas sostenidas por esta dañina alianza (de los así llamados responsables) para las necesidades y los anhelos de progreso nacional que a cada paso manifiesta la sociedad.
¿Qué hermana a los conspicuos directivos de ésta que puede ya ser catalogada como santa alianza que ya perdura más de un cuarto de siglo? En su mero fondo, los reúne, como a toda la historia de la derecha, el santo temor a perder sus privilegios. Ese miedo consustancial al cambio, en especial el que provenga de las entrañas sociales. Miedo a un futuro sin ventajas para los suyos, miedo al cuerpo y sus impulsos de gozo, a las diferencias, pero, sobre todo, a las igualdades entre razas, credos, clases, colores o prácticas. Los panistas y un mayoritario conjunto de priístas son no sólo hombres y mujeres de la más reacia derecha, sino que usan, para distraer incautos, un disfraz de prácticos, eficaces y realistas sujetos activos del orbe decisorio. Un abigarrado bonche de los llamados operadores (transadores a ultranza) los precede en el quehacer colectivo, les preparan el pastel para que los jefes lo consuman como quieran.
En conjunto los prianistas forman intrincadas redes de complicidades, el ingrediente sustantivo del éxito, que es, en realidad, el estigma de sus biografías compartidas para escalar posiciones, para usufructuar el escenario de la política.
Cuando los más ambiciosos arriban a niveles de responsabilidad, entonces flotan, otros se paralizan o sacan sus vacías alforjas intelectuales para llenarlas con frivolidades varias. A los más les horroriza tomar riesgos, ver hacia abajo es el abismo, causal de sus muchos pánicos. Crear, innovar, iniciar aventuras son conceptos por demás ajenos a su ajetreo cotidiano, siempre urgido y atorado por amenazas constantes o causales inmerecidas. Algunos personajes de estas camadas de los otrora mandones se refugian en falsos destierros o se afilian a distinguidas cofradías desde las que predican un evangelio de recetas para el éxito. En ocasiones adoptan posiciones de críticos de las mismas tragedias que causaron, tanto en su ruta a las cúspides como cuando estuvieron encaramados en ellas.
De ésa y otras formas adicionales de la derecha está formada la elite que desgobierna esta atribulada República, y a la que hay urgencia de detener y desterrar mediante la movilización de la energía ciudadana consciente y arriesgada.
