GORILAS HONDUREÑOS EN ACCION

22 sep 2009

Militares hondureños rodean embajada de Brasil y expulsan a manifestantes
(AFP) – Hace 1 hora.
TEGUCIGALPA — Militares hondureños rodearon al amanecer del martes la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde permanece el depuesto presidente Manuel Zelaya, y obligaron a retirarse a los manifestantes que pasaron toda la noche frente al edificio, comprobaron periodistas de la AFP.
Los soldados y policías hondureños, muchos con sus rostros cubiertos con gorros pasamontañas, llegaron hacia las 06H00 locales (12H00 GMT) y lanzaron gases lacrimógenos y golpearon con palos a unos 4.000 manifestantes zelayistas para obligarlos a irse de la zona de la legación brasileña, mientras regía en el país un toque de queda impuesto por el régimen de facto.
Luego de desalojar a los manifestantes, los militares colocaron equipos de amplificación en dirección a la embajada brasileña y comenzaron a tocar en forma estridente el himno nacional de Honduras, dijo Zelaya a la cadena estadounidense CNN.
Los militares pusieron "sonidos estridentes para intentar enloquecer a las personas que están adentro" de la embajada, agregó.
Un fotógrafo de la AFP permanece dentro de la legación brasileña, donde el mandatario depuesto buscó refugio el lunes tras volver sorpresivamente al país, y confirmó que la zona de la embajada ha sido desalojada.
Los militares "armados y enmascarados rodearon la embajada, tiraron gas lacrimógeno hacia la embajada y golpearon a la gente. Fueron bien agresivos con la gente", dijo a la AFP el periodista independiente Nelson Oliva, quien también permanece dentro de la legación.
Zelaya, quien puso el lunes fin a casi tres meses de exilio luego de ser derrocado en el golpe de Estado del 28 de junio, denunció que los militares "tiraron bombas (lacrimógenas) hacia adentro" de la legación brasileña.
"Estamos rodeados de francotiradores", indicó Zelaya. "Ellos tienen las armas y el pueblo está indefenso. Llamo a la ONU a tomar aciones inmediatas para intentar buscar una salida en el menor tiempo posible" a la crisis política en Honduras, agregó.

MILITARES GORILAS REPRIMEN A MANIFESTANTES.
Miles de simpatizantes de Manuel Zelaya que se encontraban reunidos afuera de la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde está refugiado el depuesto mandatario, fueron dispersados con bombas lacrimógenas y balas de goma por las fuerzas de seguridad hondureñas.
Juan Barahona, líder del Bloque Popular de simpatizantes de Zelaya y quien estuvo con él en la embajada, dijo que las 5:30 hora local, la policía y el ejército comenzaron a dispersar a los manifestantes con bombas lacrimógenas, tanques de agua "y a bala viva". También asegura que hubo varios heridos.
Por su parte la vicecanciller del gobierno interino, Martha Lorena Alvarado, confirmó a BBC Mundo que se procedió a la dispersión de la multitud con bombas lacrimógenas. Alvarado negó rotundamente que se hubiera disparado contra la sede de la embajada, como le aseguraron a BBC Mundo partidarios de Zelaya.
Guillermo Amador, también simpatizante de Zelaya, dijo que en estos momentos la embajada se encuentra rodeada de militares con pasamontañas. También aseguró que "hay muchos heridos y gente detenida".

Según testigos, entre los simpatizantes de Zelaya hay varios heridos.
Sigfredo Bustillos, quien también se encontraba cerca de la embajada, le aseguró a BBC Mundo que todavía hay pequeños grupos en la zona del barrio de Morazán, donde se encuentra la sede diplomático, sin embargo aseguró que no hay enfrentamientos en estos momentos.
Miles de personas se habían reunido desde el lunes en los alrededores de la sede diplomática, donde se encuentra refugiado el depuesto presidente, desafiando el toque de queda establecido por el gobierno interino.
"Somos alrededor de 20 mil personas aguerridas (...). No vamos a permitir que los golpistas se salgan con la suya. Ellos, en represión, han puesto un estado de sitio para que miles de personas no lleguen a la capital", le había dicho a BBC Mundo Guillermo Amador.
El toque de queda impuesto por el presidente interino Roberto Micheletti empezó a las 4:00 de la tarde del lunes, hora hondureña (22:00 GMT) y termina a las 6 de la tarde del martes (0:00 GMT).

Manuel Zelaya logró regresar a su país este lunes y buscó refugio en la embajada brasileña. El canciller de Brasil, Celso Amorim, indicó que su país no le concedió asilo a Zelaya, pues lo considera "el presidente legítimo de Honduras".
El regreso de Zelaya se produce en momentos en que decenas de mandatarios de todo el mundo se encuentran congregados en Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Zelaya dijo que no piensa salir del país.
De hecho, estaba previsto que Manuel Zelaya hablara ante la ONU este miércoles en la tarde.
Algunos analistas ven el retorno de Zelaya a Honduras en estos momentos como una jugada política para concentrar la atención de los mandatarios mundiales en la crisis hondureña, que lleva más de tres meses y en momentos en que el interés y la presión internacional parecían disminuir. Además, después de la Asamblea de la ONU, esta semana se realiza también en Estados Unidos una cumbre del G-20, en Pittsburgh.
No se van
Previamente, Sigfredo Bustillo, miembro del partido Liberal de Honduras, le había indicado a BBC Mundo que la manifestación que se lleva a cabo afuera de la embajada era pacífica.
Somos alrededor de 20 mil personas aguerridas (...). No vamos a permitir que los golpistas se salgan con la suya.
Simpatizante de Zelaya afuera de la embajada de Brasil en Tegucigalpa
"Completamente pacífica como ha sido durante estos 86 días de resistencia del pueblo", dijo Bustillo, quien agregó que la electricidad fue cortada en las cuatro cuadras más próximas a la sede diplomática. "Algunas personas han prendido fogatas y otras han usado las luces de los automóviles". Además, denunció que a varios buses procedentes del interior del país se les impidió ingresar a la capital.
De acuerdo con Bustillo, lo único que los haría moverse sería que Manuel Zelaya sea restituido.
En diálogo con BBC Mundo desde Tegucigalpa, Manuel Zelaya dijo que espera iniciar un proceso de diálogo en el que está dispuesto a involucrar al mandatario interino, Roberto Micheletti.
Precisamente, Micheletti, después de negar en principio que Zelaya había regresado, impuso el toque de queda nacional de 26 horas. También ordenó el cierre de los cuatro aeropuertos internacionales del país.
Micheletti pidió a Brasil que entregue "a las autoridades competentes" al depuesto presidente y responsabilizó al país sudamericano de cualquier acto de violencian que se produzca por la presencia de Zelaya.