GORILETTI REPRIME

23 sep 2009

HONDURAS: AL MENOS UN MUERTO Y MS DE UN CENTENAR DE HERIDOS.
ANSA.
TEGUCIGALPA, 23.- Al menos un muerto, más de un centenar de heridos y contusos, y alrededor de 200 personas detenidas, según cifras provisorias, causó la represión y desalojo policial-militar contra manifestantes que apoyaban al presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, refugiado desde el lunes en la embajada de Brasil. Los seguidores de Zelaya realizaron anoche manifestaciones en varias regiones del país, a pesar del toque de queda que desde el lunes mantiene vigente el régimen de facto que encabeza Roberto Micheletti, luego del ingreso sorpresivo de Zelaya a Honduras.
En el barrio marginal Flor del Campo de Tegucigalpa, la policía mató anoche de un balazo en el estómago a Francisco Alvarado, miembro del Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, informó una fuente del Hospital Escuela, donde la víctima falleció.
La Cruz Roja de Honduras informó hoy que el martes atendió a más de un centenar de personas heridas y golpeadas por los policías y militares durante la represión a miles de manifestantes en los alrededores de la embajada de Brasil y contra las movilizaciones de anoche en barrios y colonias de la capital, todas en apoyo de Zelaya.
Por su parte, organizaciones defensoras de derechos humanos aseguraron que más de 200 personas de la resistencia fueron detenidas por la policía.
El régimen de facto impuso el toque de queda a partir del lunes a las 16 horas locales (22.00 GMT) y lo extendió hasta las 10 horas (16.00 GMT) de hoy miércoles.
El Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado convocó hoy a la población a una manifestación multitudinaria para exigir la restitución inmediata de Zelaya, derrocado el 28 de junio pasado.

Zelaya pide a gobernantes en la ONU que "no dejen solo al pueblo hondureño"
(AFP) – Hace 1 hora.
TEGUCIGALPA — El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, pidió el miércoles a los gobernantes que asisten a la Asamblea General de la ONU que "no dejen solo al pueblo hondureño", mientras seguía refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa junto a un centenar de seguidores.
"Agradecemos todo lo que la comunidad internacional ha hecho por el pueblo hondureño, porque el planeta entero se ha identificado con la resistencia, pero les pedimos ahora que están en la ONU que no dejen solo al pueblo hondureño en estos momentos críticos", dijo Zelaya a la AFP.
La ONU dio inicio formal este miércoles a los debates de su 64a Asamblea General en Nueva York, con intervenciones previstas de más de 120 mandatarios, entre ellos el estadounidense Barack Obama y gran parte de los presidentes latinoamericanos.
Un tema que centrará la atención de los mandatarios latinoamericanos en la ONU será la crisis de Honduras, a donde Zelaya regresó subrepticiamente casi tres meses después de haber sido derrocado por un golpe de Estado.
"Llegué (a Honduras) con una propuesta de diálogo que fue respondida con bombas lacrimógenas", dijo Zelaya, quien permanece refugiado desde el lunes en la legación brasileña en Tegucigalpa, que fue rodeada el martes por las tropas, que reprimieron a miles de seguidores congregados en torno a la embajada.
"Nos pusieron hasta interferencia telefónica, nos han estado aislando", agregó Zelaya, quien aseguró que ha tenido ocasionalmente problemas para hablar con otros gobernantes debido a antenas bloqueadoras instaladas en torno a la embajada por el gobierno de facto de Roberto Micheletti.
Condena Grupo de Río actos violentos en Honduras
Naciones Unidas, 23 de septiembre.- El Grupo de Río condenó hoy los actos violentos perpetrados por el gobierno de facto de Honduras alrededor de la embajada de Brasil y demandó la restitución de Manuel Zelaya como presidente, indicó un comunicado difundido aquí.
"El Grupo de Río respalda el retorno pacífico del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales a Honduras (y) condena los actos violentos perpetrados por el gobierno de facto en las inmediaciones de la sede diplomática de Brasil", enfatizó.
En el texto, distribuido por la Misión de México en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Grupo de Río también demandó respeto a la integridad física de los funcionarios diplomáticos acreditados en ese país y condenó las acciones intimidatorias contra esa representación.
"Exige de igual manera que se respete la integridad física del Presidente Zelaya, de su familia y de sus colaboradores", señaló el documento de su Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política.
El Grupo de Río hizo en ese sentido "un enérgico llamado a que se garantice la inviolabilidad de la sede diplomática de Brasil en Tegucigalpa, en estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas".
El Mecanismo exigió también a las autoridades de facto que cesen de inmediato los actos de represión contra la población y la violación de los derechos humanos de todos los hondureños, para evitar un agravamiento de la crisis por la que atraviesa el país.
Al respecto solicitó a los mecanismos internacionales pertinentes en materia de derechos humanos que hagan un puntual seguimiento de la situación de los derechos humanos en ese país centroamericano.
El Grupo de Río, que reiteró su condena al golpe de Estado del 28 de junio pasado en Honduras, respaldó las gestiones emprendidas por el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, José Miguel Insulza, para restablecer el orden constitucional en esa nación. (Con información de Notimex/JJJ)

Aumenta represión durante el segundo día de Zelaya en Honduras.
PRENSA LATINA.
El Presidente constitucional se mantiene en la embajada de Brasil, que continúa rodeada por los militares y a la que no se le permiten suministros de agua y de alimentos. Prolongan toque de queda. Agreden a medios de comunicación
TEGUCIGALPA, septiembre 22.— Un número indeterminado de heridos y 300 detenidos, según líderes populares, dejó el feroz ataque de las fuerzas militares y policiales a los miles de hondureños que desde el lunes rodeaban la sede de la embajada de Brasil, donde se mantenía este martes el presidente Manuel Zelaya.
El ataque de los uniformados, muchos con los rostros cubiertos, ocurrió sobre las 5:00 a.m., con el uso de gases lacrimógenos, carros lanzaagua, disparos y golpes, como testimoniaron algunos de los presentes y pudo verse en las imágenes de Telesur, que permitieron apreciar el modo abusivo en que los gendarmes empujaban y maltrataban a mujeres. Aunque no había cifras definitivas, reporteros daban por segura la existencia de muertos.
Algunas fuentes hablaron de 200 personas bajo arresto, pero Rafael Alegría, uno de los líderes de la resistencia, aseveró que suman 300 las personas conducidas al estadio de la capital, convertido en una suerte de campo de concentración, denunció. Se ha afirmado que muchos fueron llevados por violar el estado de excepción, que también cerró el paso por carretera a Tegucigalpa, destino de miles de personas que acudían a reunirse con Zelaya el lunes.
Al iniciar la tarde de este martes, decenas de efectivos mantenían rodeada la sede diplomática brasileña, donde permanece el mandatario con unas 300 personas, según dijo su canciller, Patricia Rodas, desde Naciones Unidas. También se denunció que el régimen impide la llegada de agua y de alimentos al interior de la legación, lo que ha sido calificado como una situación de acoso.
Luego de la brutal represión al amanecer, la corresponsal de Telesur describió a Tegucigalpa como una ciudad fantasma con todos los comercios cerrados y en cuyas calles solo se observaba el tránsito de vehículos militares y de soldados.
El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien había anunciado su arribo, dijo desde la sede de la ONU que no pudo llegar porque se han cerrado todos los aeropuertos e interrumpido los vuelos, pero también destacó que el régimen de facto se niega a conversar y que él no quiere viajar para hablar con la prensa.
En tanto la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) reiteraba la exigencia de restitución incondicional de Zelaya, una resolución de la OEA demandó la víspera su vuelta a la presidencia con apego al Acuerdo de San José; pero Roberto Micheletti volvió a negarse. En declaraciones a la televisión local, el golpista dijo que «no hay forma de que (Zelaya) sea restituido. Él salió de aquí sin ser Presidente de la República».
Interrogado en torno a una eventual acción de desalojo de la embajada de Brasil, el sátrapa anunció que a esa legación «se le mandará una solicitud respetuosa, advirtiéndole que le da asilo (a Zelaya) o lo entregan».
En declaraciones a periodistas, el canciller brasileño, Celso Amorim, reiteró a las autoridades de facto su deber de respetar la integridad de Zelaya, de su familia y la embajada, porque lo contrario sería una violación.
Por su parte, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva remarcó que no es posible aceptar más golpes militares. «Es importante que EE.UU. y Brasil compartan esa posición porque refuerza la democracia» dijo luego de aseverar que ambos Estados habían rechazado «lo que pasó».
Por su parte, el vocero del Departamento de Estado, Ian Nelly, reiteró los pronunciamientos la víspera de la titular Hillary Clinton y llamó a evitar la violencia y a asumir lo planteado en Costa Rica.
De otro lado, el terror mediático al que, con ironía, el golpista Micheletti achacó en un primer momento la noticia de la llegada de Zelaya, continuó siendo método típico de los usurpadores, quienes este martes cercenaron la señal del Canal 36 y de otros medios, a los que privaron del suministro eléctrico «para impedir que el pueblo hondureño y la comunidad internacional tengan la oportunidad de estar informados», afirmó el director del canal, Esdras Madrazo, quien denunció ataques directos contra sus plantas repetidoras y contra su personal.