OAXACA, CANCER Y DEMAGOGIA
4 jun 2007
Cáncer en Oaxaca, al nivel de África, India o Mongoliapedro matías
Oaxaca, Oax., 4 de junio (apro).- En pleno siglo XXI, el cáncer en el país sigue siendo un problema de salud pública, pues ocupa el segundo lugar como causa de muerte en personas en edad productiva, y lamentablemente en Oaxaca se alcanzan condiciones similares a África, India o Mongolia.Sin embargo, lo preocupante es que no hay una política de Estado para prevenir este mal, pues la enfermedad es un gran negocio para la industria farmacéutica, instituciones hospitalarias y médicos carentes de ética.Y es que a los gobernantes no le interesa enfrentar el problema del cáncer, que en el caso de Oaxaca es trágico, porque este mal se asocia con “la población pobre, indígena y jodida”, denunció el director general del Centro de Estudios y Prevención del Cáncer (Ceprec), Francisco Gutiérrez Delgado.Aunque anualmente se diagnostican 16 mil mujeres con cáncer de cérvix y mueren 4 mil 600, considerando un subregistro de 30%, en México lo que impera es la medicina curativa, pues el gobierno prefiere gastar miles de millones de pesos en atender enfermos cuando sale mucho más barato detectar y prevenir enfermedades.Tan sólo el IMSS se gasta 25% de su presupuesto en la atención de enfermedades crónicas como diabetes, sida, insuficiencia renal y cáncer, entonces, “es un dinero que se va a la basura porque finalmente la gente muere y, lo peor de todo, sin calidad de vida”.Muestra de ello es que un tratamiento contra el cáncer cuesta en promedio medio millón de pesos, y a veces alcanza los 3 millones, si se trata de un trasplante de médula ósea, cuando un estudio de detección temprana no rebasa los mil pesos.Lamentablemente la clase política de todos los colores y en todos los niveles se centra en sus aspiraciones inmediatas, en lugar de atender problemáticas como el cáncer, que deja más muertos que las guerras.Otros prefieren vendarse los ojos y hacer negocio con la industria farmacéutica para que ésta distribuya sus productos a altos costos, antes que evitar la muerte lenta de los pacientes de cáncer, es decir, la enfermedad finalmente es un lucro. Incluso algunos exmandatarios --como Vicente Fox-- engañaron a la población mexicana con programas como el Seguro Popular, que no cubre los gastos de enfermedades derivadas del cáncer aun cuando los tienen considerados como “gastos catastróficos”.El investigador, oriundo de San Francisco Ixhuatán, aclaró que el Estado no tiene capacidad para cubrir este mal --ni siquiera el propio IMSS--, y entonces lo que se debe buscar es “que no se siga desperdiciando dinero de esa manera, tratando enfermos a los que ni siquiera les estamos dando posibilidades de tener una calidad de vida adecuada o muerte digna, sino que los estamos diagnosticando en etapas muy tardías”.Las fotografías que exhibe el director del Ceprec --única institución en el país que busca prevenir este mal y que se ubica en el Istmo de Tehuantepec-- reflejan la tragedia de la población afectada, integrada mayoritariamente por mujeres indígenas y personas que viven en zonas rurales.Estas mujeres, principalmente de las zonas mixe y huave, muestran crudamente los efectos del cáncer, y lo más preocupante es que no hay una infraestructura suficiente para recibir atención de buen nivel.Únicamente los estados de Puebla, Nuevo León y Jalisco, así como el Distrito Federal, cuentan con centros oncológicos, mientras que el sur-sureste del país está abandonado.Lo peor de todo es que la gente no tiene recursos para poderse curar. Muchos no llegan ni a la capital del estado. Por cada paciente con cáncer que arriba a los centros oncológicos, nueve frustran su propósito. De ese tamaño es el problema, enfatizó.Otra realidad es que en México no existe un registro nacional de cáncer, y a pesar de que existe el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), las mismas autoridades niegan esa documentación, al clasificarla como confidencial, o sólo se proporciona mediante presiones. El caso de Oaxaca es mucho más trágico, pues ocupa el segundo lugar en mujeres que mueren por cáncer cervicouterino. Más aún, hay un retraso de medio año en la entrega de resultados de laminillas; o éstas se extravían, como pasó en la administración de José Murat, en que se perdieron 50 mil laminillas y eso significó cientos de muertes.Esta negligencia se traduce en diagnósticos tardíos y, cuando la gente se da cuenta, ya tiene cáncer avanzado y sólo le espera la muerte, pues frente a esta enfermedad, un mes define la vida o la muerte.Luego de aclarar que el Hospital de Especialidades de San Bartolo Coyotepec no tiene atención oncológica, hizo hincapié en que al gobierno no le interesa enfrentar el problema del cáncer, pese a que se viene lo peor, pues la población está envejeciendo.
Proyecto en el IstmoBajo el lema “Prevenir para vivir” fue creado el Centro de Estudios y Prevención del Cáncer (Ceprec), con un modelo único en México y América Latina, y entre sus objetivos está el educar y generar una nueva cultura que incremente el interés por la salud, dando prioridad a la prevención sobre la curación.Este centro --ubicado en el Istmo de Tehuantepec-- ha atendido a 12 mil mujeres de los estados de Oaxaca, Veracruz, Guerrero y Chiapas, razón por la que la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés) otorgó al Cepred el premio al mejor trabajo científico en el área de cáncer ginecológico.Así lo da a conocer Gutiérrez Delgado, quien añadió que en octubre del 2006 incorporaron la prueba de ‘captura de híbridos’, la más avanzada para detectar el virus del papiloma humano (VPH), que causa el cáncer de cérvix, vagina, ano y de la cavidad oral.Precisó que ante la indiferencia oficial, un grupo de médicos optó por concretar este proyecto, que requiere de 12 millones de dólares, de ahí que solicitara aportaciones económicas, las cuales serán deducibles de impuestos.El Ceprec arrancó su proyecto en diciembre del 2001 en el Istmo de Tehuantepec, porque la problemática del cáncer es grave y el Estado no le ha dado la atención debida.Luego de especializarse y realizar su doctorado en ciencias médicas, en el Centro de Cáncer de la exUnión Soviética y en Estados Unidos, Gutiérrez Delgado decidió poner en marcha este proyecto, pues “en Oaxaca estamos mal porque no tenemos inversión en estos rubros”.Entonces, advirtió, “estamos tratando de desarrollar un centro de investigación de primer nivel, de punta, para atraer al mayor número de médicos; además tenemos un programa que trata de fomentar el interés de los alumnos de bachillerato por la ciencia.Entre sus planes, abundó, lo que buscan es atraer pacientes de los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas y Oaxaca, y que vengan a esta zona y se pueda generar un desarrollo económico a través de la medicina.En el extranjero han logrado publicar artículos científicos en las revistas más importantes del mundo.Es por ello que invitó a la población a someterse a los programas de detección de cáncer, ya que hay que ver antecedentes, dónde se trabaja, qué se come, dónde vive para hacer un diagnóstico.Y es que si se tienen antecedentes de hepatitis, lo más probable es que desarrollen cáncer de hígado, y hay que realizar vigilancia para evitarlo; así mismo, si hay personas que no consumen agua, frutas o verduras, y padecen de hemorroides, puede llegar a desarrollar cáncer del intestino grueso o del recto, y si tienen gastritis o úlceras, “van que vuelan a un cáncer gástrico”.Mientras el que fuma corre el riesgo de desarrollar cáncer bucal, de la garganta, laringe, pulmones o la vejiga, entonces, abundó, “dime qué comes y te diere qué cáncer vas a tener”. Es tan grave el problema que se muere más gente de cáncer que de sida, “pero hacen más ruido los de VIH/sida” y es a ellos a lo que se les da más de dinero.Finalmente, el especialista --y unos 50 médicos que respaldan este proyecto-- exhortó al presidente Felipe Calderón a invertir más en educación y salud bajo un enfoque de medicina preventiva.
El Colectivo Hauxyacac y Como, vuelven a marchar
OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIOLa movilización salió minutos después de las 17:00 horas del Zócalo, que estaba vedado para cualquier expresión de inconformidad, especialmente del movimiento magisterial y popular, para terminar en el atrio del Carmen Alto."¡Mujeres conscientes en la lucha permanente!", "¡Mujeres organizadas, jamás serán pisadas!", "¡Presos políticos, libertad!", "Hombro con hombro, codo con codo, la APPO, la APPO, la APPO, somos todos!" y "¡Ya cayo, ya cayó, Ulises ya cayó!", corearon las participantes a su paso por las calles.Junto con ellas, marchó el consejero estatal y miembro de la comisión de Prensa y Propaganda de la APPO, Marcelino Coache Verano, recientemente liberado. También intervinieron, Beatriz Castañeda Pedro, esposa de Flavio Sosa Villavicencio, encarcelado en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya, Estado de México, y familiares de los demás detenidos.Al término de la manifestación, se integró un tribunal popular, "legalmente competente conforme al artículo 39 Constitucional", para juzgar al gobernador Ulises Ruiz; al ex secretario general de Gobierno, Jorge Franco Vargas, a las ex procuradoras de Justicia, Patricia Villanueva Abraján y Rosa Lizbeth Caña Cadeza y al ex secretario y actual secretario de Protección Ciudadana, Lino Celaya Luría y Sergio Segreste Ríos, respectivamente.Así como al presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, Bulmaro Rito Salinas; a los diputados y diputadas de la LIX Legislatura; al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jaime Mario Jiménez y la fiscal para la atención de delitos contra mujeres, Aída Gómez Piñón, por delitos de contrainsurgencia, represión, terrorismo, feminicido, allanamiento de morada, genocidio, tortura, tratos crueles e inhumanos, autoritarismo, privación ilegal de la libertad, corrupción, violencia institucional, peculado, abusado de autoridad y de poder, persecución y hostigamiento a defensores de derechos humanos.Estos delitos, por su naturaleza menoscaban la libertad, la dignidad, la vida, la seguridad en perjuicio de las mujeres en resistencia y de la sociedad oaxaqueña; degradan y vulneran los derechos elementales de la persona humana y por consiguiente se hace nugatorio el derecho a una vida digna.Además, embargó todos los bienes muebles e inmuebles de su propiedad, así como sus cuentas bancarias de ellos para asegurar la reparación del año a los afectados, y determinó que antes de ser llevados a prisión, se detendrán a pedir disculpas en cada uno de los hogares donde hayan ocasionado. Ante esto, el tribunal popular impuso una sentencia a todos ellos de 90 años de prisión en un cárcel de alta seguridad debido a su peligrosidad y les prohibió cualquier acercamiento con la población oaxaqueña.
Aplastan migrantes a seis compañeros de viajeEl accidente deja 11 heridos, uno grave; detienen a 170 indocumentados; "cuando bajamos, la policía ya estaba ahí, no sabemos quién les avisó, pero lejos de ayudarnos, nos gritaron que nadie corriera", narró el guatemalteco Jorge García Portillo, quien tenía como destino la ciudad de Los Ángeles, California
Alberto López MoralesEl UniversalLunes 04 de junio de 2007
MATÍAS ROMERO, Oax.- El viaje que los aproximaría a Estados Unidos se interrumpió bruscamente en el oaxaqueño poblado de La Mata. Las tablas del doble fondo del tráiler, que cargaban a más de 50 mujeres, se vencieron y aplastaron a los hombres. En la desesperación por salir, seis indocumentados murieron.
Entonces, el pesado camión de la empresa Refrigerados de México, de Baja California, con placas de circulación 860 CG5, cargado a la mitad con cajas de plátanos, paró la marcha sobre el kilómetro 231 de la carretera Transístmica Coatzacoalcos-Salina Cruz y empezó a arrojar ilegales centroamericanos heridos, sofocados y aterrados.
La escena fue cruda. Sobre la carretera, abajo de la pesada unidad yacían los cuerpos dispersos de seis jóvenes de rostro casi infantil. Cubiertos con chamarras, estaban rígidos. Murieron junto a la esperanza de una vida diferente.
"Al de playera roja le decíamos El Chava, era muy alegre, venía contando muchos chistes de El Salvador", narra un compañero.
Paramédicos de la Cruz Roja, grupos de rescate y personal del sector salud, auxiliaron en el sitio del accidente a 11 indocumentados heridos. Algunos traían contusiones en la cabeza, otros se dolían de la clavícula, algunos más de la pierna. Todos fueron internados en el hospital general de Juchitán.
"Cuando bajamos, la policía ya estaba ahí, no sabemos quién les avisó, pero lejos de ayudarnos, nos gritaron que nadie corriera", narró el guatemalteco Jorge García Portillo, quien tenía como destino la ciudad de Los Ángeles, California.
Los elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) detuvieron en el sitio de la tragedia a la mayoría de ilegales, unos 170.
El accidente sobrevino por la mañana de ayer domingo, luego que el tráiler pasó libremente el retén de Niltepec y libró la vigilancia de las garitas del Instituto Nacional de Migración (INM) ubicadas en Tapanatepec y La Ventosa.
"Se rompieron las tablas del doble fondo, no resistieron el peso de las mujeres", dijo un oficial de la Policía.
"La ayuda llegó tarde"
La guatemalteca Jennifer Alarcón, abrazada en la sede de la Procuraduría General de la República (PGR) a cuatro de sus vecinas del poblado Zipacate, expresó que "de pronto las tablas tronaron y nos fuimos encima de los hombres, por la desesperación para salir, pues ahí nos aplastamos".
"Lo bueno fue que el chofer escuchó los ruidos y paró la unidad. Le agradecemos que abriera la puerta y así logramos salir. Otros salieron por una ventila que tiene el tráiler en el piso. La ayuda llegó tarde, por eso murieron sofocados y aplastados los ´compas´", recordó Daniel.
En su intento por huir del lugar, fue detenida por los elementos de la AFI una persona que se identificó como Orlando Díaz, originario de Huehuetenango, Guatemala.
Esposado, con las manos hacia la espalda, y lloroso, manifestó que no era el conductor, sino un guía que venía con los ilegales.
Ayuda
Los elementos de la AFI, con la intervención del personal del Instituto Nacional de Migración (INM) detuvieron en el lugar del siniestro a 111 hombres, a 52 mujeres y siete niños de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, quienes fueron trasladados a la sede de la PGR en Matías Romero, donde recibieron víveres y agua.
La directora del hospital civil general Macedonio Benítez Fuentes, de Juchitán, María de los Ángeles Hernández, señaló que de los 11 lesionados que ingresaron a la institución, nueve están estables. "Las lesiones no ponen en peligro sus vidas", indicó la doctora.
Sin embargo, aclaró que el guatemalteco José Francisco Cruz, de 23 años de edad, fue trasladado de urgencia a la capital del estado debido a la gravedad de sus lesiones. "Presenta traumatismo craneoencefálico", añadió. Fue acompañada por su hermana Vanesa, quien únicamente sufrió raspones.
Al sitio del accidente acudió el legislador priísta Jorge Toledo, quien responsabilizó de las muertes a las bandas de traficantes de indocumentados que están ligados con los cuerpos policiacos. "Urge una revisión en la estructura de migración y de todas las policías", dijo al tiempo de preguntar: "¿Cómo libraron los retenes y las garitas?".
