OAXACA, UN AÑO DESPUÉS.

15 jun 2007



Jueves tenso y de Negros recuerdos

Alberto López Morales
El Universal
Viernes 15 de junio de 2007
OAXACA, Oax.- En la madrugada, la ciudad despertó con el cielo estremecido con los cohetones y el tañido doliente de las campanas. Y ya cuando caía la noche, lágrimas de rabia humedecían el rostro de doña Trinidad Sanpablo Cervantes.
El de ayer, para los maestros y vecinos de la rebelde Oaxaca, fue un día tenso, adolorido, quejumbroso y de negros recuerdos. Hace un año, la policía estatal, a golpe de tolete y gases lacrimógenos, trató vanamente de desalojarlos del corazón de la ciudad,
Los maestros y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se convirtieron así en los catalizadores de la inconformidad social agigantada con los agravios del pasado y del presente, donde aparecieron los llamados "escuadrones de la muerte".
De la inventiva popular, surgieron las barricadas. "Se instalaron más de mil en toda la ciudad después de la represión y hasta el 25 de noviembre, cuando la Policía Federal Preventiva asumió el control", recuerda el profesor Manuel Caamal.
Por la tarde de ayer, los maestros y activistas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca revivieron las barricadas. Instalaron más de 15 en diversos puntos de la ciudad, sobre todo, donde la resistencia a la policía y a los escuadrones de la muerte dejó huellas de dolor.
"Aquí mataron a mi hermano Lorenzo, eso fue el 22 de agosto del año pasado", dice con rabia contenida doña Trinidad Sanpablo Cervantes, quien porta un estandarte con la fotografía de la víctima.
Frente a las estaciones de radio del grupo RPO, en la colonia Reforma, donde los appistas operaron la radiodifusora La Ley y la convirtieron en La Ley del Pueblo durante tres meses, Lorenzo fue abatido por balas de la policía estatal.
"Gente del gobierno nos ofreció dinero, pero no nos interesó. Lo que queremos es justicia, que los asesinos vayan a la cárcel", dice doña Trinidad, quien recuerda que su hermano, un arquitecto de 50 años, "era solidario con el pueblo".
Ella está ahí, con su esposo Marcelo, su hijo Paul y otros familiares, junto a los maestros de la región del Istmo, quienes con largos fierros y piedras reeditaron las barricadas del pasado, en recuerdo de los muertos y contra la represión.
"Lorenzo fue de los primeros muertos", señala doña Trinidad. Fue el primero, aclaran otros maestros. Durante el conflicto del año pasado, la sección 22 del SNTE documentó 23 asesinatos.
Después que el cielo se estremeció con los cohetones lanzados por la ciudadanía, en la marcha algunos manifestantes llevaron una imagen: la "Virgen de las Barricadas".
Pero no sólo apareció la virgen, también resurgió un helicóptero y varios policías de la PFP. Claro, fueron producto del ingenio magisterial que caricaturizaron a la aeronave que les lanzó gases desde el aire y a los policías que incendiaron los campamentos.
Los maestros y activistas de la APPO reeditaron las barricadas con tanto realismo, como en aquellas donde murió el camarógrafo Brad Will y donde cayeron los otros. Los autobuses del transporte urbano y camiones de carga quedaron atrapados durante cinco horas.
El 14 de junio es para los oaxaqueños la fecha que no tiene perdón ni olvido. Nadie, dicen los maestros, quiere venganza, sino sólo justicia. Y ese es el grito en la ennegrecida noche que también derramó lágrimas de lluvia.




Otra megaprotesta


Los maestros también exigen la liberación de sus compañeros detenidos durante el movimiento magisterial y la devolución de 188 escuelas ocupadas por militantes priístas.

Alberto López Morales
El Universal
Viernes 15 de junio de 2007
OAXACA, Oax.- El magisterio oaxaqueño conmemoró el primer aniversario del fallido desalojo policial del centro de Oaxaca con una multitudinaria marcha en la que anunció que intensificará sus movilizaciones la semana entrante y emplazó al gobierno federal a que responda a sus demandas, en las que reiteró la renuncia del gobernador priísta Ulises Ruiz Ortiz.
Los maestros también exigen la liberación de sus compañeros detenidos durante el movimiento magisterial y la devolución de 188 escuelas ocupadas por militantes priístas.
El secretario de Organización de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Ezequiel Rosales Carreño, admitió que de 27 demandas incluidas en su pliego petitorio presentado en mayo pasado, hay avances en el tema económico con el ofrecimiento gubernamental de 208 millones de pesos de un primer paquete multianual de mil millones.
"Ante la falta de respuestas de la Secretaría de Gobernación a las demandas sociales, educativas y, sobre todo, políticas, el magisterio reitera su disposición a movilizarse en los próximos días", dijo Rosales Carreño al término de una marcha que se extendió casi 15 kilómetros y duró cinco horas sin incidentes, a pesar de que no hubo vigilancia especial como en otras ocasiones.
Según los organizadores, la marcha, que bajo la consigna "¡14 de junio ni perdón ni olvido!" y que inició en el crucero al aeropuerto y concluyó en el zócalo, reunió a 100 mil personas, aunque la policía estimó 25 mil y otros observadores unas 50 mil. Junto con los maestros oaxaqueños marcharon profesores representantes de Guerrero, Chiapas, Tlaxcala y Morelos.
Hace un año
El año pasado, durante un paro para exigir la rezonificación salarial, el 22 de mayo los maestros instalaron un campamento que se extendió 55 cuadras del centro histórico de la ciudad de Oaxaca, de donde la policía intentó desalojarlos la madrugada del 14 de junio, con lo que se agravó el conflicto que se prolongó cinco meses hasta exigir la renuncia del gobernador del estado, Ulises Ruiz.
Durante el recorrido por la amplia avenida Símbolos Patrios, Marcelino Coache Verano, detenido casi al final del conflicto junto con Flavio Sosa Villavicencio, uno de los principales dirigentes del movimiento, agradeció a los maestros "por enseñarme a luchar" y tras advertir que "ni con la cárcel el gobierno me espantó", pidió a los dirigentes magisteriales y de la APPO que no traicionen al pueblo.
Poco después de iniciada la marcha, el representante magisterial de la región de la Costa, Filiberto López Rosas, informó que un automóvil que transportaba a maestros de Pochutla chocó contra un camión de volteo en Ocotlán de Morelos y tres de los mentores resultaron heridos.
En el trayecto sólo se registraron incidentes menores con algunos automovilistas, ya que los pobladores ofrecieron agua y frutas a los maestros que marcharon coreando consignas que acompañaron al movimiento el año pasado como la de "¡Ya cayó, ya cayó, Ulises ya cayó!" y "¡Presos políticos libertad!", o en contra del PRI y el PAN por apoyar la represión contra los maestros.
Poco antes de que la columna ingresara al centro, un maestro tomó el micrófono para narrar cómo durante el fracasado desalojo, por la avenida Bustamante los policías preventivos "huyeron como cobardes después de que lanzaron gases lacrimógenos e incendiaran las tiendas de campaña con el apoyo de un helicóptero".
Descalifican reforma política
Ya concentrados en el zócalo, que se cubrió de mantas y carteles de protesta, Felipa Cruz reiteró la postura de la APPO establecida el 19 de junio de 2006, cinco días después del frustrado desalojo.
"La salida de Ulises Ruiz Ortiz es una demanda que no se negocia y es irrenunciable, es urgente el castigo contra los responsables de la represión, la tortura y los asesinatos, es necesaria la libertad de los presos políticos y llamamos a los oaxaqueños a luchar por la transformación política y económica de Oaxaca", reiteró.
"Vamos por una nueva Constitución", agregó luego de descalificar la reforma política propuesta por el gobierno de Oaxaca.
"La libertad de los presos políticos es necesaria, pero ahí no termina la lucha", dijo por su parte Beatriz Castañeda, esposa de Flavio Sosa Villavicencio, aún preso en el penal de alta seguridad del Altiplano, en el estado de México. También se recibió un saludo de los presos de Loxicha, pueblo zapoteco de la Sierra Sur de Oaxaca, acusados de pertenecer al Ejército Popular Revolucionario (EPR).
Al final de la concentración, Rosales negó que se tengan acuerdos "bajo la mesa" con el gobierno de Oaxaca y demandó la "inmediata devolución" de 188 escuelas, tomadas por maestros, padres de familia y autoridades vinculadas al PRI.
Hoy poco más de 70 mil maestros decidirán una fecha para instalar un "plantón representativo". (Con información de Genaro Altamirano)

Góngora: Oaxaca arde y nos necesita

Análisis del caso divide a Corte. Marchan maestros; amagan con más protestas
Carlos Avilés y Alberto López
El Universal
Viernes 15 de junio de 2007
Al fundamentar las razones por las cuales la Suprema Corte debe crear una comisión que investigue los hechos ocurridos hace un año en Oaxaca, el ministro Genaro Góngora dijo que si bien la entidad "no continúa en llamas, está ardiendo internamente".
Añadió: "Las consecuencias del conflicto siguen presentes. La sociedad oaxaqueña está esperando justicia. Hay heridas que no han cerrado y es un foco que en cualquier momento puede estallar. El trance social no ha concluido y es necesaria nuestra intervención".
La Corte continuó ayer con la discusión sobre la facultad de investigación de posibles violaciones a las garantías individuales en Oaxaca durante el conflicto magisterial.
Góngora respaldó el proyecto de sentencia que presentó para su análisis el ministro Juan Silva Meza de indagar los hechos.
Advirtió que la Corte no puede "permitir que el incendio de ciudades, detenciones arbitrarias, y tortura de prisioneros se vuelvan ordinarios y normales en nuestro país".
En la sesión cuatro ministros se manifestaron en contra de que la Corte investigue el caso, e igual número en favor de que el máximo tribunal ejerza su facultad investigadora.
Debido a que la reunión concluyó antes de que intervinieran los 11 ministros, la resolución se dejó pendiente para el próximo lunes.
En Oaxaca, el magisterio local conmemoró el primer aniversario del fallido desalojo policial del centro de la capital del estado con una multitudinaria marcha que se desarrolló sin incidentes, y en la que anunció que intensificará sus movilizaciones la semana que entra.
Emplazó al gobierno federal a que responda a sus demandas



Oaxaca en su laberinto
Francisco López Bárcenas
Oaxaca está en calma. Eso anuncia un repudiado gobernador que no gobierna. Por eso existe tanto problema para entender lo que quiere decir, porque, dentro de la insultante propaganda con que pretende convencernos de la veracidad de sus palabras, se ha olvidado de incluir un vocero que le sirva de pie de página y nos aclare lo que el señor quiere decir cada vez que habla. Esta omisión está resultando grave en su gobierno de opereta. Si el vocero existiera tal vez ya nos hubiera explicado qué piensa el declarante al expresar que Oaxaca está en calma; si se refiere a que él ya siente que no se va a ir del poder porque la alianza PRI-PAN que lo sostiene sigue firme; si los grupos políticos y sociales que aceptaron una oscura negociación para apoyarlo lo están haciendo muy bien, o simplemente es un recordatorio de que el método de gobierno seguirá siendo la represión. En fin, que al carecer de vocero aclarador, el pretendido gobernador nos ha metido en un laberinto.
Pero no se puede ser injusto y cargarle la omisión sólo al supuesto gobernador y su equipo, porque no es cierto. Desde el Poder Legislativo también nos han recetado discursos que cuesta trabajo digerir. Dicen, por ejemplo, hablando de un supuesto acuerdo para la reforma del Estado, que el Congreso es el ámbito natural donde convergen las distintas expresiones políticas representativas de la pluralidad de nuestro pueblo. Ante tal declaración no se puede evitar la duda de si no el anunciado proyecto de reforma forma parte de la broma; más cuando en seguida anuncian, como parte del acuerdo, su compromiso y firme voluntad política de conseguir consensos que den cauce a los esfuerzos que tanto desde la sociedad civil como desde los distintos ámbitos del poder se han venido realizando en los últimos meses. ¿Pero no se supone que esa es su chamba normal? ¿Que para eso les pagan?
La necesidad de aclaración incluye el derecho de saber a qué sociedad civil, de qué estado, se refieren, porque lo dicen justo cuando los pueblos de Oaxaca, el magisterio, los estudiantes, las organizaciones sociales, los barrios, las comunidades indígenas y la sociedad en general toman las calles para exigir que se vaya el gobernador, que se castigue a los responsables de las decenas de crímenes contra luchadores sociales, que se ponga en libertad a todos los presos políticos, convertidos por el estado en rehenes para la negociación de oscuros intereses; que termine la persecución gubernamental contra sus opositores políticos, que quienes han abandonado el estado por temor a ser atacados en sus vidas o su libertad puedan regresar, entre otras demandas. No se trata de un reclamo sólo de los oaxaqueños, sino de grandes sectores de la sociedad nacional e internacional, sustentado en investigaciones tan serias como la realizada por la Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos, u otras como la de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que con todo y su opaca visión en otros casos, en este no ha podido tenerla, por la fuerza de la evidencia en la violación de los derechos humanos.
Oaxaca está en calma, dice un señor que se dice gobernador. Pero los hechos lo desmienten. Lo que existe en Oaxaca es una efervescencia política por que la desigualdad, la antidemocracia, el aplastante caciquismo regional y la corrupción cambien de raíz. Eso es lo que busca la gente de a pie, no discursos surgidos de la boca de los secuestradores del poder, afirmando que ahora sí van a cambiar las cosas, porque ya nadie les cree. Para lograrlo no sirven reformas cosméticas, aunque las haga una institución educativa nacional de prestigio, ni llenar los diarios nacionales de propaganda diciendo que todo marcha con normalidad. En realidad, la situación de Oaxaca es más un laberinto donde los únicos que pueden encontrarle salida son los pueblos, los que viven la realidad, no los políticos que la inventan. Si en Oaxaca habrá reforma del Estado será con la sociedad, no contra ella. Lo demás es teatro montado por una clase política que se ha quedado sin propuesta porque la que tenía es inservible frente a la rebeldía de los pueblos, esos que desde distintas realidades y muy diversas maneras luchan por construir su futuro.