EL HUEVO DE ORO.

14 jul 2007



CHILLAN COMO GALLINAS CLUECAS.
Las “fuerzas vivas” del PRI y los explotadores de la fuerza laboral oaxaqueña eufemísticamente llamados “empresarios” del PAN, ante el riesgo de que su huevo de oro, la guelaguetza privatizada, sufra algún contratiempo, chillan como gallinas cluecas en defensa de tan preciado huevo.

A través de los medios de comunicación al servicio del poder, de desplegados en periódicos y carteles pegados en los comercios claman:

“Los oaxaqueños queremos guelaguetza”

Con esta frasecita ocultan la verdad de su clamor. Esos mismos que apoyaron al tirano Ulises Ruiz Ortiz para que desatara la represión, que llamaron desesperados la intervención homicida de la policía federal preventiva y luego la felicitaron por haber violado derechos humanos, hoy hacen alharaca porque consideran en riesgo las jugosas ganancias que obtienen esquilmando al turismo nacional e internacional.

Claman por la “Fiesta máxima de los oaxaqueños” lo que en el fondo es la fiesta máxima de sus bolsillos a través de la enajenación y explotación de las manifestaciones artísticas de los pueblos indios a quienes con un racismo digno de Hitler, llaman “indios mugrosos, ignorantes y desarrapados”.

Hipócritas de toda ralea, ni siguiera se atreven a decir que defienden la utilización de la guelaguetza como medio para engordar sus ingresos.

El pueblo humilde, la ciudadanía, la gente de las colonias de la ciudad de Oaxaca, la gente del interior del estado, ni participa ni se beneficia con el show de un simplismo folclórico con que dan gato por liebre al turismo.

Oaxaca es mucho, mucho más, que una representación bastarda. Y el turismo nacional e internacional NO VENDRÁ A OAXACA porque sabe que en esta tierra ASESINOS E INCENDIARIOS (policías vestidos de civil a decir de sus propios compañeros de la policía estatal preventiva) andan libres, porque en Oaxaca los criminales meten a la cárcel a quienes luchan por sus derechos, NO VIENEN A OAXACA PORQUE EN OAXACA NO HAY JUSTICIA. Y cualquiera corre riesgo de ser asesinado impunemente.