TENER LA VISTA EN OAXACA
22 jul 2007
Mañana, movilizaciones en Oaxaca; serán pacíficas
La APPO y maestros no descartan la posibilidad de subir al cerro del Fortín para ingresar al festejo de la Guelaguetza.
Oaxaca, Oax. Al término de una marcha silenciosa de unas tres mil personas, la sección 22 del SNTE y miembros de la APPO se pronunciaron por llevar a cabo acciones pacíficas mañana lunes, como parte de su boicot a la Guelaguetza organizada por el gobierno del estado.
Durante un mitin al finalizar la movilización, Ezequiel Rosales Carreño, secretario de Organización de la sección 22, demandó la salida de las fuerzas federales y el retiro de los puestos de revisión militar que se instalaron en las entradas a esta ciudad.
Tanto los maestros como los integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) coincidieron en que las acciones que llevarán mañana para boicotear la Guelaguetza deberán ser pacíficas.
No obstante, no descartaron cualquier posibilidad, como subir al cerro del Fortín para intentar ingresar al auditorio donde se celebrará la fiesta.
En entrevista, Rosales Carreño especificó que las acciones para mañana se darán a conocer a las estructuras del magisterio esta tarde, una vez que las determinen los integrantes de la Asamblea Plenaria instalada el viernes.
“No hay marcha atrás a nuestras movilizaciones, pero todas serán pacíficas, nunca buscando la confrontación”, señaló el dirigente de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y aseguró que él personalmente participará.
Por su parte, el vocero de la APPO, Florentino López Martínez, aseguró que la paz llegará a Oaxaca cuando sean castigados los responsables de los asesinatos cometidos en contra de integrantes de ese movimiento.
Según el líder no son generadores de la violencia, “si el turismo se retiró del estado es por la presencia de la Policía, no estamos en contra de la cultura, sí queremos Guelaguetza y que haya justicia”.
Aseguró que “mañana nuestra movilización deberá ser propagandística y pacífica.
Como parte de sus acciones en contra de la Guelaguetza y para exigir la liberación de todos los integrantes de su movimiento, los manifestantes marcharon con cubrebocas, vestidos de negro y de manera silenciosa, del crucero de Cinco Señores al Zócalo.
Solo un grupo de manifestantes se desprendió del contingente y durante 45 minutos que duró el recorrido, pegaba en los postes y casetas telefónicas carteles en los que piden no aceptar el dinero que reparte el gobierno estatal para que vayan a la Guelaguetza.
La movilización se registró sin incidentes y sin la presencia de elementos de Tránsito.
Aunque marcharon juntos, las diferencias entre maestros e integrantes de la APPO no se ocultaron; mientras Florentino López tomaba el micrófono, los profesores de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), filial del Frente Popular Revolucionario (FPR) a la que pertenece el líder de la APPO, guardaron silencio.
Pero cuando Ezequiel Rosales pronunciaba su discurso esos mismos maestros coreaban “instalar, instalar, Asamblea Estatal”, debido a que la comisión política que él encabeza, pospuso la realización de dicho encuentro que se debió llevar a cabo este sábado.
El grito de Rosales Carreño fue: “unidad, unidad, contra el charrismo sindical”, que compitió con las consignas de los docentes y miembros de la APPO en el Zócalo.
Mantienen APPO y maestros plan de boicot a la Guelaguetza oficial
Rodeado de policías, Ulises Ruiz asegura: en Oaxaca "hay tranquilidad, un panorama de fiesta"
ARTURO CANO, OCTAVIO VELEZ
Oaxaca, Oax., 21 de julio. ¿Qué tienen en común los oaxaqueños enfrentados desde hace más de un año? ¿Qué puede unir a los hoteleros y los radicales líderes appistas, a los panistas con los militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR), a los maestros "radicales" con los maestros "reformistas"? Que todos, excepto el gobierno encabezado por Ulises Ruiz, coinciden en que realizar la gran fiesta de las tradiciones y las regiones de Oaxaca, la Guelaguetza, es ya sólo un capricho del cuestionado mandatario y que el boicot anunciado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y el magisterio ya logró sus objetivos.
La Guelaguetza, en teoría, y así intenta venderlo aún el gobierno estatal, es la gran oportunidad de Oaxaca para atraer a quienes representan su principal fuente de ingresos, los turistas que llegan aquí gracias a la belleza y la historia de esta ciudad y sus alrededores.
Venta infructuosa, porque la ocupación hotelera es de risa loca y Oaxaca no ocupa titulares por sus bailes o sus trajes típicos, sino por las imágenes de una acción policiaca ordenada por el gobernador que, con todo, sale a las calles a participar en los prolegómenos del lunes del cerro. Un acto para la foto, y nada más.
"Esto está muerto... eso de que va a beneficiar al sector es una tontería", dice a la prensa local Eduardo García Moreno, dirigente estatal de la Cámara Nacional de Comercio.
Realizar la Guelaguetza en un auditorio llenado con empleados del gobierno estatal es "una irresponsabilidad", completa el líder local del PAN, Jorge Alberto Valencia.
"Ulises Ruiz fue el primer boicoteador de la Guelaguetza. ¿Qué turista va a venir con esas escenas de sangre que ya dieron la vuelta al mundo?", pregunta Zenén Bravo, ex concejal de la APPO y ahora candidato a diputado de varias organizaciones sociales en la lista de la coalición PT-PRD-Convergencia.
Bravo se refiere, claro, a las cruentas imágenes del lunes 14 pasado, que rondan no sólo en las cabezas de los turistas que cancelaron sus reservaciones, sino también en las de centenares o quizá miles de oaxaqueños que esta vez, contra la costumbre, no acudirán a la fiesta del cerro del Fortín.
En diarios locales abundan los testimonios de empleados del gobierno estatal que juran que no irán aunque quieran obligarlos. En las calles, basta preguntar para toparse con ciudadanos que juran no haber faltado a la fiesta en los últimos 15 años. Añaden: "Ahora sólo iríamos si estuviéramos locos".
Estos ciudadanos no temen necesariamente a las acciones de los "provocadores" amenazados por Ruiz -"les vamos a aplicar la ley en toda la extensión de la palabra", completa-, sino al enfrentamiento probable y a los policías que el lunes 14 arrasaron parejo.
Del otro lado de la acera, los appistas reconocen que ese día fue "un error" que la marcha llegara a las inmediaciones del cerro del Fortín y la falta de control sobre los "infiltrados", como dice Bravo.
Otros dirigentes insisten en que no necesariamente se trata de "infiltrados", sino de jóvenes de las colonias populares, unos miembros de organizaciones y otros sueltos, sobre los que nadie tiene control.
El caso es que entre los appistas, pese a las diferencias desatadas sobre todo por la decisión de los líderes magisteriales de suspender su asamblea estatal, hay la coincidencia de que su movilización del lunes se mantendrá a distancia prudente del cerro donde se celebrará la Guelaguetza "oficial y comercial", seis cuadras.
Caída la noche, en medio de fuertes versiones de nuevas aprehensiones de dirigentes, la APPO y el magisterio anuncian que mantienen el boicot a la fiesta "oficial", una marcha tempranera para este domingo y "una sesión ampliada" del comité de la sección 22 del SNTE para decidir acciones para el lunes.
"El acuerdo del boicot sigue en pie", anuncia, en el Zócalo, el profesor Bernabé Jiménez Ríos, y arranca los aplausos de la escasa concurrencia, pues la mayoría de los maestros permanecen en otras zonas del centro de la ciudad.
Poco antes, en reunión de appistas y maestros, los inconformes con la decisión de la dirigencia magisterial logran reunir a 162 profesores, de un total de 750. La intención de la junta es presionar a la dirección de la sección 22 para que se comprometa públicamente con el "cumplimiento" del acuerdo de boicotear la Guelaguetza.
El mitin es la culminación de una marcha vespertina que no deja morir el ambiente de movilización que acompaña la fiesta del gobernador, quien sale a las calles a tomarse la foto rodeado de policías.
En ese marco continúan los pleitos entre el magisterio y sectores de la APPO, y las versiones de que los principales líderes del magisterio están "arreglados" con el gobierno estatal.
Sin lanzar acusaciones de ese calibre, Zenén Bravo, también ex dirigente magisterial y miembro del FPR, resume así el conflicto: "La sección 22 convocó al pueblo y luego lo dejó solo".
Se le habla a Bravo de las diferencias entre los "tiempos" de una organización gremial y un movimiento social y, aunque acepta que suelen ser dispares, completa: "La autoridad se gana poniéndose al frente, no corriendo, como hizo Enrique Rueda".
La determinación de mantener el boicot fue por consenso, y la dirección de la sección 22 se vio forzada a aceptar la decisión, aunque las acciones del lunes del cerro se pospusieron.
La APPO y el magisterio decidirán entre una marcha que partiría del aeropuerto hacia el zócalo y otra que iría de la procuraduría de justicia local, serpentearía por varias calles hasta llegar también al centro. Además discutirán si bloquean calles y carreteras.
Para calentar el ambiente, los maestros y appistas realizarán este domingo una marcha en la que los miembros de la sección 22 participarán, según sus voceros, "en forma responsable" para evitar otro choque con la policía.
El secretario de organización del magisterio, Ezequiel Rosales Carreño, dijo que la dirección seccional determinó participar en la marcha del silencio "en un espíritu unitario" con la APPO "para ir construyendo organización y disciplina".
Del otro lado de la acera, Ulises Ruiz encabezó la "calenda" y el desfile de las delegaciones que participarán en la fiesta del lunes. Acompañado de su gabinete, dijo que en Oaxaca "hay tranquilidad, hay un panorama de fiesta. Ya están todas las delegaciones de las diferentes regiones del estado en la capital. Miles de oaxaqueños salieron a las calles a celebrarla".
Ruiz celebró la decisión del magisterio que, según él, "ya se pronunció en el sentido de no confrontar. Nosotros celebramos esa decisión que tomó el magisterio y esperamos que todo transcurra en santa paz".
A tono con su discurso del último año, Ruiz rechazó que las provocaciones que condujeron a la violencia provengan de su gobierno: "Me deslindo totalmente de ese señalamiento. Hay personas detenidas que fueron a provocar el lunes pasado. Ya se están siguiendo los procesos. Hay un herido grave que se está atendiendo en el Hospital de Especialidades. Lamento que esto haya sucedido. Esperemos su pronta recuperación".
Tres detenciones
Pero, al parecer, también de su lado calientan el ambiente para el lunes. Muy entrada la noche, la APPO denunció la detención de tres sus miembros: la profesora Dolores Judith Méndez Ramírez, el dirigente estudiantil Juan Velásquez Cruz y Antonio Hernández Castro (al parecer, pareja de la profesora Méndez Ramírez), cuando abandonaban el zócalo.
Según sus compañeros, los appistas, miembros del FPR, fueron arrestados por elementos de la Unidad Policial de Operaciones Especiales (UPOE), cuerpo de elite de la Dirección General de Seguridad Pública. Hasta el cierre de esta edición, no habían sido presentados ante el Ministerio Público.
Bertín Reyes Ramos, integrante de la APPO y del FPR, denunció que se tienen reportes de que los tres "detenidos desaparecidos" fueron capturados por la UPOE, al tiempo que expresó temor por su integridad física y sicológica, y demandó su presentación con vida.
Con información de Emir Olivares Alonso
Es un gobernador sostenido por toletes y represión, dice el perredista Belaunzarán
PAN: Ulises Ruiz, culpable del problema en Oaxaca; PRI: la gestión federal, omisa
El panista Castro Muñoz exige la renuncia del titular del Ejecutivo de la entidad
ANGELES CRUZ MARTINEZ, ANDREA BECERRIL
El gobernador Ulises Ruiz lucha con un hombre que representa a un toro durante la realización del convite a la Guelaguetza, frente al templo de Santo Domingo Foto: José Carlo González
El gobierno federal debe evaluar muy bien la situación que prevalece en Oaxaca y decidir hasta qué grado respalda con el uso de la fuerza pública al mandatario estatal Ulises Ruiz, quien carece de consenso social y tampoco ha sido honesto en el ejercicio del gobierno, advirtió el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Juan de Dios Castro Muñoz, mientras que para el priísta Carlos Rojas, en el caso Oaxaca, el que ha jugado el peor papel es el gobierno federal al mantenerse en esa "postura fácil" de que se trata de un asunto local.
Por separado, la dirigencia nacional del PRD insistió en que se requiere la salida inmediata del gobernador. "Su presencia es una provocación permanente, un foco de ingobernabilidad y de inestabilidad", advirtió el secretario de Acción Política, Fernando Belaunzarán.
A su vez, el diputado Rojas dijo que la actitud de Ruiz ha ocasionado que "cada vez haya menos puertas y ojalá eso no conduzca a un callejón sin salida". Confió en que prive la sensatez mañana lunes 23, día en que deberá llevarse a cabo la celebración del tradicional lunes del Cerro con la presentación de la Guelaguetza.
Cuestionado sobre si el gobernador Ulises Ruiz debiera renunciar en aras de resolver el conflicto, Rojas señaló que lo ideal sería que ambas partes, por un lado la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y el magisterio, y por el otro el gobierno estatal, se sienten a dialogar y tratar de ponerse de acuerdo en favor de la entidad.
Sobre los acontecimientos ocurridos en 2006, que dejaron un saldo de 26 muertos que no han sido esclarecidos y tampoco ha habido sanción para los responsables, Carlos Rojas comentó que se han hecho varias investigaciones y no ha habido pruebas contundentes contra nadie. En cambio, dijo, lo que sí ha habido son excesos de las dos partes.
Mencionó enseguida que la apuesta por el "todo o nada" no conducirá a ningún lado, y en ello tampoco ayuda la posición de ignorancia y omisión por parte del gobierno federal.
El también ex secretario de Desarrollo Social calificó a la administración calderonista de irresponsable. En el conflicto oaxaqueño es el que ha tenido el peor papel, indicó, para luego señalar que carece de voluntad para participar en la solución de los problemas o para construir fórmulas de acercamiento entre las partes en conflicto.
En entrevista por separado, el diputado Castro Muñoz opinó que Ulises Ruiz debió renunciar a su cargo desde el año pasado. Ha perdido legitimidad, ha cometido errores y no ha sido honesto en el gobierno, por lo que la administración federal "debe evaluar muy bien hasta dónde le conviene" involucrarse con el envío de fuerzas policiacas en aras de buscar consensos con el PRI, partido "que se cotiza muy caro" y está en la tónica de "defender a un gobernador nefasto".
A su vez, Belaunzarán recalcó que el PRD no quitará el dedo sobre la remoción de Ruiz, "un gobernador sostenido por toletes y gases lacrimógenos, que al no tener legitimidad su única política para sostenerse es la represión y la violencia.
El partido, recalcó, "no comparte el boicot a la Guelaguetza, pero tampoco bendecimos el acto, porque no queremos contribuir más a la polarización". Informó que el PRD pedirá que organismos defensores de derechos humanos internacionales envíen a representantes a Oaxaca, para que certifiquen la violación constante de las garantías individuales, el abuso y la "brutalidad policiaca" que Ruiz Ortiz echó a andar en contra de integrantes de la APPO y en general del movimiento social que exige su salida.
Pide Marcos "no perder de vista lo que ocurre en Oaxaca"ELIO HENRIQUEZ
Marcha de la APPO y representantes del magisterio antes de dar a conocer parte del plan de acción para bloquear la realización de la Guelaguetza oficial, ayer Foto: José Carlo González
Oventic, Chis., 21 de julio. El subcomandante Marcos pidió a los asistentes al segundo Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo no "perder de vista lo que ocurre en Oaxaca, que se encuentra sitiada por las fuerzas del Ejército y las policías federales". Afirmó que el "sitio" trata de impedir cualquier protesta y "llevar adelante la simulación de festejo indígena que es la Guelaguetza de Ulises Ruiz", gobernador de aquella entidad.
El "sitio" militar y policiaco, agregó, también pretende evitar que el pueblo de Oaxaca, "que es el que debe mandar en esas tierras, pueda hacer su propia Guelaguetza, la que muestre su propia identidad indígena y rebelde".
Marcos dijo lo anterior al hablar esta mañana en el contexto del segundo Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, inaugurado la noche del viernes en el caracol ubicado en esta comunidad de los Altos de Chiapas.
"Durante todo este tiempo los grandes medios de comunicación nos están diciendo que volteemos hacia otro lado. Ahora se trata de que si el chino (Zhenli Ye Gon) a lo mejor no es chino, que los dólares ya no se sabe dónde se quedaron, y cada vez más empieza a ser arrinconada la justicia de los presos de Oaxaca y también del estado de sitio como si hubiera habido en efecto un golpe militar en esa parte del territorio mexicano para impedir que el pueblo oaxaqueño se pueda manifestar y decir lo que estamos diciendo todos y en todas partes: 'esto soy, esto quiero ser'", aseveró. "Volteen a ver a Oaxaca, tenemos que hacerlo aún estando aquí", insistió el subcomandante, quien en seguida pidió a los más de 3 mil asistentes que "levanten un poco más la mirada hacia el noroeste de estas tierras y vean al pueblo yaqui", donde, del 11 al 14 de octubre de este año, se efectuará el Encuentro Continental de los Pueblos Indios.
"Así como han tendido generosos y generosas sus manos para apoyarnos a nosotros, tiéndanlas ahora para apoyar al pueblo yaqui", pues no se han captado los recursos económicos necesarios para realizar el encuentro dentro de dos meses, ya que a la cuenta que se abrió con tal fin "no ha entrado ni un peso", dijo el delegado Zero.
En Oaxaca, el gobierno federal actúa como se hacía en la guerra sucia: ONG
Cambian las administraciones pero no las prácticas, señalan las organizaciones
EMIR OLIVARES ALONSO
Oaxaca no está en paz como asegura el gobierno estatal, el cual sólo se dedica a dilapidar recursos del erario en publicidad para dar esa imagen; el conflicto social "sigue vigente por la incapacidad" del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, quien evade atender los verdaderos problemas de la sociedad oaxaqueña, coincidieron diversas organizaciones de derechos humanos.
La Red Oaxaqueña de Derechos Humanos (RODH), el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh), la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh), entre otros organismos, condenaron el uso excesivo de la fuerza en que incurrieron los policías estatales el pasado lunes, pues "actuaron con brutalidad generando un ambiente de tensión e inestabilidad social".
Agregaron que esta represión "es la puesta en marcha de un escenario de hostilidad y confrontación impulsado por el gobierno estatal y respaldado por el federal, con el propósito de reprimir a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y a los maestros de la sección 22 del SNTE".
Adrián Ramírez, presidente de la Limeddh, manifestó que el gobierno de Ulises Ruiz demostró que la tortura "se convirtió en una práctica pública", pues se comprobó la manera como fueron aprehendidos y "torturados" los integrantes de la APPO, con omisión por parte de Felipe Calderón y su gabinete de seguridad: "La responsabilidad y obligación de garantizar el cumplimiento a los derechos humanos es del Ejecutivo federal".
En tanto, el Espacio de Organizaciones Civiles de Oaxaca refirió que "es evidente que los gobiernos federal y estatal han venido implantando un clima propicio para justificar la represión contra el pueblo oaxaqueño. Por ello, observamos con preocupación que se sigan violentando las garantías fundamentales en la entidad, que se ejerza la tortura y que se hayan reactivado las órdenes de aprehensión en contra de dirigentes y simpatizantes del movimiento popular oaxaqueño".
Oaxaca no está en paz
La RODH y el Centro Prodh subrayaron que "Oaxaca no está en paz" y que tras los hechos suscitados el pasado lunes -en los que se detuvo a más de 50 personas, hubo decenas de heridos y un hombre se encuentra en estado crítico debido a la golpiza que le propinaron los policías- "es inminente el incremento de la fuerza pública municipal, estatal y federal en Oaxaca durante los próximos días", por lo que la tensión en la entidad irá en aumento y se corre el riesgo de que se presenten más violaciones a las garantías fundamentales.
La CMDPDH recordó que la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual el Estado mexicano está obligado a cumplir, establece que el uso de la fuerza pública no debe presentarse de forma indiscriminada: "por graves que puedan ser ciertas acciones y por culpables que puedan ser los reos de determinados delitos, no cabe admitir que el poder pueda ejercerse sin límite alguno o que un Estado pueda valerse de cualquier procedimiento para alcanzar sus objetivos, sin sujeción al derecho o la moral. Ninguna actividad de Estado puede fundarse sobre el desprecio de la dignidad humana", enmarca la Corte.
Asimismo, la ONG advirtió que otro elemento preocupante es la denuncia de desapariciones forzadas tras la refriega del pasado lunes, lo cual no puede presentarse en un régimen que se denomina democrático. "La CMDPDH manifiesta su profunda preocupación por la denuncia de 20 desapariciones forzadas y que muchos de los detenidos presenten golpes y lesiones que no tenían al momento de la aprehensión, en lo que se presume podría constituir tortura". Agregó que con estas denuncias, el gobierno federal panista actúa como se hacía en el periodo de la guerra sucia, por lo que "cambian los gobiernos, pero no las prácticas".
Por ello, las organizaciones no gubernamentales demandaron investigar y castigar a los responsables de las violaciones a los derechos humanos suscitadas el pasado lunes, garantizar la integridad física, sicológica y el derecho al debido proceso a los detenidos, que se presente a los desaparecidos, que se brinden garantías para las protestas públicas y recomendaron a la APPO no caer en provocaciones.
Además, manifestaron que el uso de la fuerza pública no resolverá el conflicto, sino el diálogo con los inconformes; responsabilizaron al gobierno estatal de la violencia del lunes pasado y de los resultados que a la integridad física de los agredidos dejen las golpizas.
Exigieron al gobierno federal "atención inmediata" al conflicto social, debido a que no se trata de un problema regional sino de escala nacional; así como la salida del Ejército del cerro del Fortín y del estado.
Asimismo, urgieron a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación investigar las violaciones a las garantías individuales en las que han incurrido los funcionarios públicos en todo el conflicto -a más de un año-, y que la primera emita de inmediato las recomendaciones correspondientes y la segunda dé celeridad a las investigaciones que realiza al respecto.
