CIDH, EXHORTO SOBRE OAXACA.

17 ago 2007

Emite exhorto a los gobiernos federal y estatal

Pide la CIDH investigar las violaciones en Oaxaca
VICTOR BALLINAS
El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Florentín Meléndez, urgió ayer a los gobiernos federal y de Oaxaca investigar de manera objetiva e imparcial las violaciones a los derechos humanos cometidas en esa entidad entre junio y diciembre de 2006, y en julio de 2007, que incluyen "muertes violentas, ejecuciones extrajudiciales, torturas, brutalidad policial, uso desproporcionado de fuerza, detenciones masivas, incomunicación y aislamiento de detenidos, uso de francotiradores y gases lacrimógenos, agresiones a periodistas y llamados públicos a atacar a defensores de derechos humanos y líderes sociales".
Desde Washington, después de que el titular del organismo y relator para México sobre los derechos de las personas privadas de su libertad, Florentín Meléndez, visitara Oaxaca del 8 al 11 de agosto, la CIDH emitió ayer un exhorto a los gobiernos federal y estatal para que investiguen de manera imparcial las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la represión de manifestaciones públicas, que paguen reparación de daños a las víctimas y que los hechos no queden impunes.
Meléndez manifestó al gobierno mexicano "su profunda preocupación" por la información que recibió en su reciente visita a esa entidad, de que hay al menos dos personas desaparecidas, varios muertos, otros torturados y heridos de gravedad. Agregó que fue informado por organizaciones civiles, defensores, víctimas y afectados de "la falta de investigación en unos casos de violaciones a las garantías y la lentitud para iniciar las investigaciones en otros", por lo que urgió a que las autoridades de ambos niveles de gobierno, de acuerdo con su competencia, avancen con celeridad en dichas indagatorias, esclarezcan la verdad y finquen responsabilidades legales.
En especial, Meléndez pidió esclarecer cuanto antes el paradero de Edmundo Reyes y Raymundo Rivera, "cuya desaparición fue denunciada públicamente y familiares de los afectados también lo denunciaron en mi vista a Oaxaca".
La CIDH subrayó que la situación que prevalece en Oaxaca obedece a circunstancias y hechos de carácter estructural que han afectado derechos fundamentales de la población, particularmente de los indígenas, y estas afectaciones se manifiestan "en la impunidad, la inequidad, la exclusión social y la discriminación racial".
La CIDH informó que durante la visita realizada del 8 al 11 de este mes por Meléndez, fueron recibidas numerosas denuncias sobre violaciones a derechos humanos, ante lo cual expresó: "manifiesto mi profunda preocupación por los hechos de violencia y las violaciones de derechos humanos ocurridas recientemente en Oaxaca, las cuales han afectado gravemente derechos de muchas personas y han obstaculizado el normal funcionamiento de las instituciones del estado y de la sociedad en general".
Recordó que se ha pronunciado públicamente sobre el tema en varias ocasiones, que ha emitido comunicados de prensa al respecto el 31 de octubre de 2006 y el 20 de junio pasado, e insistió en que ha exhortado a las autoridades federales y estatales a investigar de manera objetiva e imparcial las violaciones a las garantías que se cometieron durante la represión en esa entidad.
La CIDH señaló que Meléndez visitó en el hospital de especialidades de Oaxaca a Emeterio Marino Cruz, de oficio albañil, quien esta grave de salud por "la golpiza que presuntamente le habrían propinado agentes de policía momentos después de su detención, en julio de este año".
La comisión apuntó que espera que "este grave caso sea investigado a la brevedad posible, como se ha comprometido el gobierno de Oaxaca".
La CIDH sostuvo: "observamos que el derecho de reunión y la libertad de expresión materializan la participación ciudadana y la fiscalización del accionar del estado en cuestiones públicas, por tanto, el accionar de las fuerzas de seguridad, en el contexto de manifestaciones públicas, no debe desincentivar el derecho de reunión, sino protegerlo".
Subrayó que la disolución de una manifestación debe justificarse en el deber de proteger a las personas y ser ejercida (la fuerza) con moderación y proporción al objetivo legítimo que se persiga.
La CIDH urgió a las autoridades a adoptar medidas y políticas tendientes a esclarecer los hechos y las violaciones de derechos humanos, e identificar y sancionar a los responsables conforme a la ley.

FARP: necesidad apremiante, la salida de Ulises

OCTAVIO VELEZ ASCENCIO
Oaxaca, Oax., 16 de agosto. La salida de Ulises Ruiz Ortiz del gobierno oaxaqueño "sigue siendo una necesidad apremiante", afirmaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP).
"Ulises no ha logrado ganar todas las jugadas políticas en Oaxaca. Su opositor, el pueblo, a pesar de los pesares, le ha resultado un contrincante muy complicado en cada una de las partidas políticas", señalaron en un comunicado.
El grupo armado expuso que el mandatario oaxaqueño "es ya un ridículo impotente con ganas de llorar de odio, contenido sólo por la vergüenza del fracaso político. Que lo entiendan ya los señores de los gobiernos federal y estatal, no han podido imponerse en Oaxaca".
Agregó que, "paradójicamente, en este momento lo más agudo políticamente es retirar del gobierno estatal a Ulises Ruiz Ortiz, una vulgar ficha en todo el tablero político nacional". Pero "en este complejo juego de ajedrez político no podrán vencer al movimiento magisterial-popular oaxaqueño, incluso aplicando sus más perversas trampas políticas".
Alerta sobre muerte masiva
Advierten que en el panorama político oaxaqueño se empieza a dibujar la muerte masiva con la planificación "de un operativo criminal contra un pueblo indefenso", que "quizá ya ha sido puesto sobre el escritorio".
"No les queda más que el genocidio, la masacre total", señalan, y agregan que aún no hay condiciones objetivas para una revolución victoriosa ni en Oaxaca ni en México, "por la sencilla razón de que las condiciones subjetivas (organizativas, de madurez política, de coordinación político-social-militar, de unidad social y revolucionaria, etcétera), no están dadas todavía".
Eso, sin embargo, no significa "que el movimiento social en su conjunto esté acabado o en crisis (...) lo que está en crisis es el trabajo político y social que no está estructurado u organizado verdaderamente", agregó. Y proponen al movimiento social oaxaqueño y nacional: "organizar o estructurar eficazmente todo lo que está fragmentado o disperso, poniendo el mayor de los énfasis en la base social, que es donde menos organización hay y donde más difícil es conseguirla".
En el caso de Oaxaca, "los resultados se verán cristalizados cuando la sección 22 (del SNTE), sin decaer en su fortaleza, no sea ya la única organización en que recaiga el mayor peso del movimiento social. Cuando muchas organizaciones más tengan la fuerza de la sección 22, entonces arribaremos a una etapa superior de lucha", afirman.
"Debemos evitar al máximo cualquier tipo de represión (...) evitar cualquier contacto o roce innecesario con las fuerzas represivas del gobierno. Un repliegue bien hecho no es muestra de cobardía ni de traición, es una muestra de agudeza y responsabilidad políticas. Debemos ser más cautos, inteligentes y menos gritones: no hay que anticiparle al gobierno todo lo planeado. No debemos caer en provocaciones verdaderamente infantiles", indican.
Además, las FARP destacaron que el triunfo electoral del PRI en las recientes elecciones de diputados locales, "es una victoria pírrica, por el cinismo y exagerado entramado teatral en que está sostenido".