SOBRE LA "EXPLOSIÓN".
1 ago 2007

DE "BOMBAZO".
Ausencia Gómez.
A.
A unos pocos días de las elecciones detona un petardo y otro curiosamente se ceba, sin que nadie al momento se haya atribuido la autoría, la lectura de lo acontecido puede situarse en sus efectos y en el contexto que se producen los hechos. En una ciudad sitiada por retenes y rigurosamente vigilada, el que se produzca una explosión se explica por la nula capacidad preventiva de las fuerzas policíacas, eficientes para reprimir e incapaces de prevenir o, la colocación y detonación se hizo al amparo de esas fuerzas.
La acción explosiva se caracteriza por un conveniente comedimiento, no sucede antes o en el intervalo de los “Lunes de cerro”, se produce cuando el poco turismo se ha ido y los daños son mínimos, no se dirigen hacia objetivos estratégicos sino en lugares donde acude la población civil. Las consecuencias y efectos son varios, ninguno atenta contra el poder de la camarilla de manera semejante a otros habidos recientemente y similar a la “guerrilla Niké”, entonces, “si se mueve y camina como pato… es que es pato”.
E.
Llamar la atención para restársela a otros asuntos es el primero de sus efectos, se desatiende el Informe de Amnistía Internacional. Luego, reiteradamente las organizaciones civiles denunciaron que se le preparaba una “ratonera” al gobierno federal para obligarlo a intervenir policíaca y militarmente en Oaxaca, las “bombas” constituyen un buen empujón hacia ello. Igual, la explosión es un buen pretexto de sensibilización a la población para justificar la represión generalizada sobre el movimiento social y sus líderes.
Hacer legítima la persecución y encarcelamiento de líderes sociales bajo el pretexto de imponer la seguridad, ha sido artimaña de todos los regímenes autoritarios y represivos de esta tierra. Es una estrategia contemplada en los manuales de contrainsurgencia ya que resulta una justificación ideal. Así actúan los aprendices nazifascistas.
I.
La oportunidad de la explosión con una elección en puerta, pudiera obedecer también a una acción desesperada de quien se sabe no las tiene todas consigo y quisiera amarrar a su favor los resultados electorales. Una de las consecuencias que se busca es inhibir la participación ciudadana en las votaciones a través del miedo, para los usufructuarios del poder, entre menos gente vote, mejor, su “voto duro” les da el triunfo. La perversidad no tiene límites.
Y por si fuera poco, el efecto “bombazo” también se orienta a perturbar la intensión del voto y torcer la decisión de los votantes. Se busca conseguir el voto del miedo. Sin forzar nada, aquí parecen encajar los señalamientos de las y los candidatos de la coalición de Alianza que construye complicidades y de la gerencia del PAN estatal, sobre los candidatos de la coalición “Por el bien de todos” PRD, PT y Convergencia; sin ninguna prueba, se les califica de violentos, se les hace ver como aliados del EPR o de la APPO o de ambos, en un complot contra la paz y luego a última hora… estalla un petardo ¡Qué casualidad! Explotar y torcer la simpatía ciudadana, ese es el efecto.
O.
De cualquier modo y en el marco de un artificialmente ensombrecido escenario, las palabras de los sacerdotes oaxaqueños siguen siendo válidas, hay que votar, que las fuerzas retrogradas señaladas por el congreso local no se salgan con la suya, votemos por los menos malos dirían los sacerdotes. Ello sin dejar de ser tristemente realistas, la camarilla en el poder es dueña de la cancha, del balón y del árbitro; parece una batalla cívica perdida de antemano, pero no, lograr que el poder tenga que hacer uso de todo su arsenal de trampas, esa es la victoria.
Al respecto, el obispo emérito, Arturo Lona Reyes, ilumina el camino de para decidir acertadamente: “Oaxaca tiene hambre y sed de Justicia, de Democracia”. Quienes han permanecido en el poder por más de 70 años, quienes en otras partes del país los han sucedido en otras partes del país, nos han regalado generosamente de arbitrariedad, ilegalidad, corrupción, exclusión y pobreza; pero no Justicia y Democracia ¡Ah! Y recientemente han enriquecido la literatura con varios cuentos chinos.
U.
Amnistía Internacional es el organismo defensor de los derechos humanos con mayor prestigio mundial, no por nada ha recibido el premio Nobel de la paz. Su voz se ha ganado a pulso el reconocimiento de todos los países en virtud de su seriedad, objetividad y neutralidad, sus informes se caracterizan por certeros y confiables. Tildarlo de parcial si evidencia de ello es un insulto gratuito y que no le daña, más aún cuando provienen de gente sin estatura ética y nula calidad moral; más, deja al desnudo la naturaleza de quien lo profiere, como cereza en el pastel del autoritarismo intolerante.
Y ni siquiera es una patada a la espinilla, fundamentalmente es una soberana tontería contra un organismo con presencia y espacios de interlocución en el mundo, que seguramente difundirá lo acontecido a su Secretaria General. Y ya de refilón, por si no fuera suficiente es otro petardo que detona en contra de la presencia del turismo internacional en Oaxaca. ¿Y siguen apoyando los empresarios a quien obtusamente se conduce así? Con su PRIAN se lo coman, en tanto, habemos otros que votaremos por los menos peores.
