VENTA PRIVILEGIADA Y POBREZA
19 oct 2007
Habría que ser ciego para no ver la gran diferencia del ingreso en México: BM
Existe un problema de integración a causa de la brecha entre norte y sur, destaca.
Siguen en pobreza 40% de mexicanos y 14% viven con menos de 2 dólares diarios
Roberto González Amador (Enviado)
Washington, DC, 18 de octubre. El Banco Mundial (BM) advirtió este jueves sobre la existencia de “un problema de integración” en México a consecuencia de la “brecha” de desarrollo entre el norte industrializado y el sur orientado a la agricultura.
En declaraciones a La Jornada, Francois Bourguignon, vicepresidente y economista en jefe del Banco Mundial, comentó que “se tendría que ser ciego” para no ver la diferencia en el grado de desarrollo de México. La brecha en el nivel de bienestar del norte y sur del país, añadió, se ha cerrado un poco respecto del “pico” registrado a mediados de los años 90, después de la crisis derivada de la devaluación del peso a finales de 1994, “pero es cierto que la diferencia de grado de desarrollo es realmente enorme”.
Este jueves, en la reunión anual del BM y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que concluirá el próximo lunes, fue presentado el resultado de la evaluación de los programas del Banco Mundial con los países de ingreso medio, un grupo de 86 naciones, entre ellas México.
En la presentación, Vinod Thomas, director general de evaluación del BM, destacó que con un ingreso promedio de 8 mil 300 dólares anuales, medidos en paridad de poder de compra para hacerlos comparables con otras naciones, México “se encuentra en la frontera” de ser clasificado como un “país de alto ingreso”.
Sin embargo, por el hecho de que alrededor de 40 por ciento de la población sigue en la pobreza, y 14 de cada 100 mexicanos viven debajo de la línea de dos dólares de ingreso por día se combina con una elevada inequidad en la distribución del ingreso, tanto entre personas como a escala regional, para hacer de México una nación que sigue sujeta a recibir asistencia para el desarrollo.
Bourguignon hizo referencia a que en México persiste una diferencia de ingreso notable entre regiones, así como estructuras monopólicas entre sectores que junto con la falta de ingresos fiscales suficientes “lastran” el desarrollo económico.
“En México coexiste una población con elevado ingreso en el norte, mientras en los estados del sur definitivamente tienen un nivel más cercano a los países de bajo ingreso”, mencionó Bourguignon.
Según las clasificaciones del BM, una nación está en los estándares de ser clasificada como de bajo ingreso con una percepción anual menor a mil 500 dólares anuales. El promedio para México es de 8 mil 300 dólares al año, lo que da cuenta de la diferencia entre las regiones.
El vicepresidente y principal economista del Banco Mundial destacó en la entrevista que persiste la diferencia de ingreso regional en México. “Se tendría que ser ciego para no ver la diferencia, parece que últimamente se cerró un poco la brecha que estuvo al máximo a mediados de los 90. Se ha cerrado un poco, pero es cierto que la diferencia de grado de desarrollo es realmente enorme”.
Apuntó que la primera consecuencia del diferente grado de desarrollo regional está en “los problemas de integración del país; si no hay comunicaciones entre las regiones y no hay convergencia en el nivel de ingreso de bienestar de las regiones, eso contribuye a una división social, seguramente a algunos juegos políticos de una manera u otra y eso no es algo bueno”.
–El informe de la Oficina de Evaluación, menciona que México está en el límite entre una nación de medio y alto ingreso, pero también habla sobre la inequidad y la desigualdad. ¿Cómo ir solucionando este rezago?
–Hay muchos ejemplos de países y regiones donde había ese problema de desigualdad regional y con el tiempo se resolvió. Uno puede mirar la Unión Europea. Era exactamente el problema que tenían, y no solamente resolvieron los problemas de desigualdad entre los países miembros, sino también dentro de las naciones. En España, por ejemplo, impulsaron el desarrollo de Andalucía o Galicia, que estaban rezagadas respecto al resto del país. Si eso fue posible en España y en Europa, tiene que ser posible en México. Para que eso suceda se deben tener recursos, y durante mucho tiempo el presupuesto en México no ha sido suficientemente alto.
Presentaré las pruebas del apoyo de Banamex a Calderón, afirma AMLO
Aportó millones a su campaña electoral en 2006 y promovió la guerra sucia, sostiene
Exige detener la venta de Aeroméxico hasta que el Congreso investigue la operación
Andrea Becerril (Enviada)
Tlacotepec, Ver., 18 de octubre. Sin duda alguna sobre “el atraco” que significa la venta de Aeroméxico, Andrés Manuel López Obrador adelantó aquí que presentará pruebas de los muchos millones de pesos que el grupo Banamex aportó a la campaña de Felipe Calderón en 2006, así como el impulso y financiamiento de la guerra sucia que llevó a cabo el ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Luis Barraza.
Por principio, dijo, entregará esas pruebas a los legisladores de PRD, PT y Convergencia con la finalidad de que inicien una investigación sobre “la subasta fraudulenta” que puso a la aerolínea en manos de Barraza y Banamex, como pago por haber colaborado con el fraude electoral que “llevó a Calderón a usurpar la Presidencia de la República”.
Demandó que se detenga la entrega de Aeroméxico hasta que el Congreso de la Unión investigue la operación, dadas las irregularidades denunciadas incluso por el otro grupo empresarial que participó en la subasta, sin saber que de antemano Calderón había decidido beneficiar a Banamex.
López Obrador recorrió por la mañana cuatro municipios de Veracruz, y por la tarde tres de Puebla, la mayoría pequeños, situados en zonas serranas, con población mayoritariamente rural, que acudió a las plazas para escuchar al presidente del “gobierno legítimo de México”.
El tema recurrente fue la venta de Aeroméxico, ya que, destacó el tabasqueño, puso en claro “la hipocresía” de los panistas, que desde 2000, cuando llegaron al poder, ofrecieron un cambio y “son tan mentirosos y ladrones como los priístas”.
López Obrador precisó que va a analizar ese asunto con los senadores y diputados del Frente Amplio Progresista (FAP), ya que la intención es que impulsen una investigación desde el Congreso, porque no puede permitirse que Calderón premie con empresas públicas a todos aquellos empresarios que le ayudaron a llegar ilegalmente a Los Pinos.
La subasta, detalló, fue una pantalla y de eso tuvo información desde antes. “Lo denuncié ayer por la mañana y por la tarde se confirmó”. Se requiere investigar a fondo, porque se dieron infinidad de irregularidades; se violó el procedimiento, por ejemplo, en cuanto a los tiempos que se tenían que dar cada vez que se presentaba una propuesta nueva. Cuatro veces lo violó Banamex y dos veces el grupo de Saba.
–¿Debe detenerse el proceso de venta de Aeroméxico? –se le preguntó.
–Sí. Tengo pruebas de que Banamex le dio millones de pesos a Felipe Calderón para su campaña en 2006. Tengo los montos y puedo presentarlos, al igual que las constancias de cómo Barraza, entonces presidente del CCE, impulsó y pagó la campaña en radio y televisión para desprestigiarme, para atemorizar a los ciudadanos con aquello de que era “un peligro para México”.
En principio, hará llegar las pruebas a los legisladores del FAP. Insistió en que después de Aeroméxico “el pelele querrá entregar Pemex, y eso no podemos permitirlo”.
López Obrador encabezó ayer mítines en Comapa, Sochiapa y Zentla, con lo que ya recorrió 208 de los 212 municipios de Veracruz. En las concentraciones expresó que además del pago de favores, el gobierno usurpador sigue elevando los precios de los artículos de primera necesidad mientras mantiene altísimos salarios y prestaciones para los funcionarios de los tres poderes.
No hay, ni en Estados Unidos ni en el mundo, ministros que ganen 500 mil pesos al mes, ex presidentes con pensiones de 5 millones mensuales o un secretario de Hacienda que reciba 3 mil pesos diarios para gastos de comida. Con esa suma, dijo, se puede comprar media vaca.
Respaldo de Dante Delgado
Al igual que un día antes, el senador Dante Delgado, de Convergencia, acompañó al “presidente legítimo” en su visita por la región y además le hizo un reconocimiento público. En la plaza central de Tlacotepec, el ex gobernador de Veracruz expresó: “Quiero decirles que estoy muy orgulloso de participar en este movimiento. Para mí, es un honor estar acompañándo a López Obrador”.
Resaltó que coincide con el político tabasqueño en sus propuestas de austeridad republicana, de apoyo al campo, de un nuevo modelo económico que lleve a la creación de empleos, para que los jóvenes no tengan que seguir emigrando al norte.
Hay que apoyar a López Obrador, insistió, “porque está plenamente comprometido con el pueblo y encabeza un movimiento de resistencia civil para transformar la realidad y mejorar las condiciones económicas de las mayorías.”
Al concluir su gira por Veracruz, en el municipio de Zentla, López Obrador formuló, a su vez, un reconocimiento a Delgado, “por su lealtad al movimiento democrático”. Lo calificó de hombre “con compromiso y, sobre todo, con arrojo, que ha enfrentado obstáculos y adversidades, y aunque podría estar más tranquilo, con su familia, quiere andar aquí”.
Dijo que a algunos “no les gusta correr riesgos, no dan un paso si no es en la ortodoxia, es decir, en lo seguro”, pero, agregó, Delgado prefiere vivir con arrojo y enfrentar las adversidades.
Por la tarde, pese a la lluvia, López Obrador encabezó mítines en los municipios poblanos de Chichiquila, Quimixtlán y Rafael J. El clima gélido no enfrió los ánimos de sus simpatizantes, que lo recibieron con música, pancartas y porras, y escucharon sonrientes su mensaje.
Así comenzó un recorrido de tres días por Puebla. López Obrador visitará los 21 municipios que le faltan de hoy al domingo, previo al proceso electoral en la entidad. Ayer llamó a sus seguidores a no votar por el PRI ni por el PAN, que ya demostraron cómo actúan. Adelantó que se ocupará del “góber precioso y mañoso”.
Banamex libra pago de impuestos ahora en la compra de Aeroméxico
La generación de gravámenes por este tipo de operaciones “está en función de quien vende, no de quien compra; el gobierno no se paga impuestos a sí mismo”, informa en un comunicado
(Antonio Castellanos, Miriam Posada, Juan Antonio Zúñiga, Roberto González, Susana González y Víctor Cardoso)
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó ayer que la venta de las acciones de Aeroméxico a Banamex y 14 empresarios quedó exenta del pago de impuestos. Esta es la segunda ocasión en que este banco, ahora propiedad de Citigroup, elude tributar por operaciones bursátiles.
La oferta pública de adquisición, que no subasta ni licitación, se concretó a las 8:33 horas de ayer. Se vendió un paquete de más de 586 millones de títulos de Aeroméxico que estaban en poder del gobierno federal a un precio de 2.69 pesos por acción, según el primer reporte de la bolsa, pero al cierre el precio de venta fue de 2.7159 pesos. El monto fue de mil 592 millones de pesos.
El subsecretario de Hacienda, Alejandro Werner, manifestó que los empresarios que adquirieron Aeroméxico no pagarán impuestos, “porque el vendedor es el gobierno federal que tiene 10 por ciento de la tenencia accionaria y Nacional Financiera, otro 3 por ciento”. En ese sentido, agregó, estas ganancias de capital no son generadas por un particular, sino por el sector público.
Operación maquillada
“En esta operación no hay ningún tema tributario importante”, señaló Werner y recordó que el sistema tributario mexicano ha cerrado de manera importante los espacios para el manejo agresivo de pérdidas fiscales. Los empresarios podrán hacer uso de las pérdidas fiscales de la empresa en la medida que la ley lo permita.
Por la noche, la Secretaría de Hacienda envió un comunicado a La Jornada donde precisa que “la generación de impuestos por este tipo de operaciones está en función de quien vende, no de quien compra”, y por lo tanto la dependencia definió que al enajenar los títulos, “el gobierno federal no se paga impuestos a sí mismo por sus ganancias en capital”. Esto, fundamentó la dependencia, bajo el artículo 102 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta , lo mismo que el artículo 1 de la Ley del IVA.
En el mismo sentido, en los altos círculos gubernamentales se comentó que aun cuando las modificaciones a la ley del ISR establecen que la enajenación de acciones a través de ofertas públicas en el mercado de valores causa un impuesto sobre la renta, también consideran la salvedad de que la compra-venta de acciones de empresas o entidades públicas no causan el ISR.
Esto, afirmaron, debido a que sería el equivalente “a sacar dinero de una bolsa para meterlo a otra”, porque en el caso de la venta de Aerméxico el mayor accionista es el gobierno y si se aplicara el ISR, Hacienda, Nacional Financiera y el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) tendrían que pagarle un impuesto a la propia Secretaría de Hacienda
Mientras, Mario Di Costanzo, secretario de la Hacienda Pública del equipo de Andrés Manuel López Obrador, había adelantado esta exención a pesar de que el pago de ese impuesto es obligatorio para todas las operaciones en la bolsa, cuando las transacciones rebasen 10 por ciento del valor del capital social de la empresa involucrada. “No resultaría extraño que encontraran la manera de darle la vuelta. La venta de Aeroméxico a Banamex fue una operación maquillada, un acto para favorecer a Roberto Hernández”, afirmó.
“Con todos los problemas de carteras vencidas que enfrenta Citigroup en Estados Unidos, resulta completamente improbable que su subsidiaria en México se aventurara a comprar una línea aérea con graves problemas financieros como Aeroméxico. Quien compró no fue Banamex, fue Roberto Hernández, el anterior propietario del banco vendido a Citigroup”.
Moreira, su nombre es escándalo
jenaro villamil
México, D.F., 17 de octubre (apro).- Mandatario estatal de la generación golden boy tricolor, promotor de un nuevo estilo de narcisismo político difundiendo su imagen en la televisión estatal, en la prensa, en los espectaculares, en la documentación oficial, en spots radiofónicos, Humberto Moreira no sólo aspira a aventajar a otros correligionarios en la carrera de la sucesión del 2012 con el culto a su propia imagen. Está dispuesto a crear un nuevo estilo de saturación mediática para convertirse en referencia obligada. Una rara mezcla de la rebeldía superficial de Vicente Fox y de los desplantes autoritarios de Hugo Chávez.En algunos casos, su papel rebelde o aventurado ha sido clave en conflictos de primera índole. Defendió a las viudas y deudos de la tragedia de Pasta de Conchos frente a la indolencia del gobierno federal y la actitud criminal de la empresa Minera México; promovió una ley estatal para permitir las uniones civiles entre personas del mismo sexo (las PAC) que lo colocó al mismo nivel “progresista” que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard; denunció los abusos de elementos del Ejército acusados de violar a 14 mujeres, entre otros temas. Por supuesto, no le preocupa nadar a contracorriente o ser incongruente si esto le genera rédito mediático. Moreira se convirtió en el gobernador más crítico a la reforma constitucional en materia electoral y ordenó al Congreso –les llamó “mis diputados”-- local que votara en contra. Sus argumentos fueron endebles, pero demostró que tenía el control suficiente de las fuerzas políticas en el Congreso. Se estrenó como investigador histórico al presentar la “auténtica imagen” del cura Miguel Hidalgo, en medio de la discusión sobre los festejos del Bicentenario. Si puede o le hacen caso, opina lo mismo de futbol que de literatura, de educación –él tiene carrera magisterial-- que de creencias religiosas.Ahora vuelve a colocarse en el ojo del huracán después de acusar a dos senadores panistas –Guillermo Anaya y Ernesto Saro-- de estar vinculados con el narcotráfico. Sin aportar una sola prueba, Moreira, famoso ya por el control férreo que ejerce en su entidad, se colocó como posible víctima:“No he recibido amenazas, pero ahorita que destapo que están vinculados con el narcotráfico, como lo dijo la revista Proceso, ellos van a estar atacando; además, son unos rateros y lo podemos demostrar.”El problema no son sólo las “causas” que utiliza Moreira para colocarse en el centro del escándalo, sino la ausencia absoluta de continencia, de consistencia y de congruencia entre su pretensión de gobernador rebelde y liberal, por un lado, pero autoritario y caciquil, por el otro. Las formas de control que ejerce Moreira en su entidad están documentadas, un día sí y otro también, por los pocos medios locales que escapan de su ejercicio censor. Como cree en la familia única y no en el partido único, Moreira ha colocado a sus hermanos en posiciones claves: uno controla el PRI, otro el sindicato de maestros y un tercero aspira a ser diputado local para tener el mando familiar del Congreso local.A Moreira no le preocupa en demasía que se transforme en una caricatura de sí mismo. Lo importante –como le aconsejan algunos asesores especiales-- es transformarse en una figura nacional con miras a la sucesión presidencial. Si su correligionario Enrique Peña Nieto –otro precandidato priista adelantado-- cuenta con exceso de recursos y de buenos tratos con Televisa y TV Azteca, Moreira prefiere la ruta del escándalo. Como un Fox de nuevo cuño, se ha transformado en adicto de las referencias: “que hablen mal, pero que hablen”.Sólo que ahora, ha decidido entrar a un tema no sólo caliente sino delicado. Su acusación puede transformarse en un boomerang no sólo para él sino para su partido. Utilizar la acusación de “narco” para estigmatizar a rivales políticos es la nueva ruta nada deseable que Moreira inaugura con su alegato.
