LA CNC ¿HABLA EN SERIO?

24 dic 2007

“Pretende desestabilizar al país para lograr su propósito político de llegar a Los Pinos”


Advierte la CNC que no permitirá más afrentas de Cárdenas Jiménez
Detrás del funcionario se encuentra la ultraderecha, representada por El Yunque, afirma
Exige que se modifiquen las reglas de operación de los programas del campo para 2008
Patrcia Muñoz Ríos

La Confederación Nacional Campesina (CNC) advirtió ayer que no permitirá que el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, continúe con su “negligencia, desprecio e insultos” a los productores del agro; lo acusó de pretender desestabilizar al país para lograr sus propósitos políticos personales. Advirtió que “no lo vamos a permitir”, y que participará en alianzas con otras organizaciones y en las movilizaciones que se llevarán a cabo en todo país en protesta por la “arrogancia e ineficiencia” del funcionario.
Cruz López Aguilar, líder de la CNC, dijo que Cárdenas Jiménez, “aspira a la Presidencia de la República y por eso da la impresión de querer ser el más duro del gabinete panista”, donde ya desde temprana hora compiten por la máxima silla del país. Señaló que detrás de ese funcionario se encuentra la ultraderecha representada por el grupo panista El Yunque.
Defendió la acción de las organizaciones sociales del campo, y dijo que sólo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) no se ha podido avanzar, dado que su titular no se ha presentado a negociar con ellos y hasta ha ordenado a sus representantes levantarse de todas las mesas de discusión. Además ha dejado entrever que está obsesionado por desaparecer las centrales campesinas, por lo que ha resultado peor que su antecesor.
Rechazo generalizado
Hizo ver que hay un total rechazo a las reglas que propone Sagarpa para la operación de sus programas en 2008, y sostuvo que la CNC sólo reconoce la propuesta de César Duarte Jacques, coordinador de la diputación cenecista, la cual se le entregó al secretario en su comparecencia del día 20 de diciembre ante Comisiones Unidas de Agricultura y Ganadería y Desarrollo Rural de la Cámara de Diputados.
Esa propuesta fue concertada y es producto del análisis profundo, de discusión y acuerdo de las organizaciones sociales rurales nacionales, los secretarios de Agricultura de las entidades federativas del país y organismos de investigación y de profesionistas.
“Los campesinos queremos acceso a los recursos presupuestales de manera sencilla, oportuna y ágil, adecuados a nuestra actividad productiva y económica, que es muy diversa y no puede seguirse manejando de manera centralista, como justifica el secretario Cárdenas, al decir que así lo hacen los países desarrollados, sin siquiera pensar en las grandes diferencias y asimetrías existentes”, señaló en una reunión que sostuvieron ayer miembros del Comité Ejecutivo Nacional de la CNC.
Indicó que los cenecistas exigen que se modifiquen y se aprueben las reglas de operación de Sagarpa para 2008, antes del 31 de diciembre de 2007, y agregó que para la organización que él encabeza “el secretario de Agricultura no tiene calidad moral al referirse a las organizaciones del campo como intermediarias políticas, que sólo quieren manejar la lana, pues la realidad es que los grillos están encuevados en la misma dependencia, desde donde el secretario trabaja para colocar a sus candidatos a los gobiernos de Sonora, Sinaloa y Jalisco. Tienen razón los partidos políticos en demandar su renuncia”.


Reaparece Nacif, de la mano de Herrera

El pasado 14 de diciembre, dos semanas antes de que concluyera el ejercicio constitucional de los ayuntamientos de Veracruz, la mayoría de los legisladores priistas autorizaron a cinco municipios la firma de contratos de suministro de energía, informa Proceso en su edición en circulación a partir del domingo 23 de diciembre.Se trata de la empresa Procedimiento Energético Mexicano, S.A. de C.V. (Proenermex), cuyo administrador único es José Kamel Nacif Borge, el Rey de la Mezclilla.Los legisladores panistas y perredistas intentaron oponerse al negocio, pero los priistas los avasallaron. De acuerdo con el reportaje de este semanario, a la venta a partir del domingo 23, este negocio podría extenderse a los ayuntamientos de Xalapa, Orizaba, Tuxpan, Córdoba y Coatzacoalcos.


El general de generales

Con la llegada del PAN al poder presidencial, el Ejército Mexicano hizo a un lado su tradicional laicismo y ahora subordina sus símbolos y emblemas a las imágenes y alegorías de la Iglesia católica. De acuerdo con un reportaje publicado en la revista Proceso 1625 que comienza a circular a partir del domingo 23 de diciembre, la Iglesia Católica está actuando contra sus propias leyes y olvida el papel que jugó en la Guerra Cristera.Inclusive el Ejército permite que en el sagrario de la iglesia concurrida por sus militares se ponga una sexta estrella --la del “general de generales”, Jesucristo-- sobre la quinta que corresponde al presidente de la República como mando supremo de las Fuerzas Armadas.El testimonio de este hecho se ubica frente a las principales oficinas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a un lado del Campo Militar Número 1 de acuerdo con el reportaje difundido en este semanario a partir del domingo 23 de diciembre.


Sántiz López, preso hace 2 días, artífice de la violencia inducida en Chenalhó

El cacique de Los Chorros dijo a los pobladores que los zapatistas ya estaban entrando a los pueblos a matar a la gente. Temor de que su detención sirva para encubrir la responsabilidad de gobiernos

Murieron 22 personas antes de las víctimas de Acteal
Jesús Ramírez Cuevas (Especial para La Jornada)
Antes de la masacre de Acteal, con el apoyo del gobierno federal y estatal, se instauró un régimen de terror con el propósito de desatar una guerra entre indígenas. Figura emblemática de este proceso es Antonio Sántiz López, cabeza de los paramilitares de Chenalhó y pieza central de la relación con funcionarios civiles y militares que los apoyaron y armaron.
Sántiz López fue detenido hace dos días por la justicia chiapaneca, acusado de ser autor intelectual de la matanza; ojalá no sea para exonerar las responsabilidades del gobierno estatal y federal.
Los conflictos locales fueron utilizados para enfrentar a las comunidades. Por ejemplo, el litigio sobre un banco de arena entre el municipio autónomo de Polhó y un grupo del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional. La autoridad agraria reconoció derechos a cardenistas de Los Chorros sobre el predio Majomut, que habían ocupado en 1994, alentados por la rebelión indígena. Al mismo tiempo, otra instancia del gobierno firmó un acuerdo similar con simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
De esta manera, los gobiernos estatal y federal fabricaron un conflicto y agudizaron las tensiones políticas y sociales en Chenalhó.
El primer crimen que marca el inicio de la violencia inducida fue el asesinato de seis jóvenes en agosto de 1996, en la cabecera municipal. Eran hijos de simpatizantes zapatistas
de Polhó y otras comunidades. Arrojados a una grieta de 100 metros de profundidad, la procuraduría estatal liberó a los responsables, priístas azuzados por sus líderes durante una fiesta.
A partir de mayo de 1997, la espiral de violencia ya no se detendría hasta la matanza de Acteal, cobrando la vida de 22 personas en diversos hechos de muerte en ese lapso.
En abril se estableció el municipio autónomo de Polhó. A finales de mayo, el gobierno municipal y los grupos del PRI y del PFCRN comenzaron a imponer un régimen de terror en las comunidades para obligar a los habitantes a sumarse a sus filas.
Gustavo Jiménez, originario de Yibeljoj, comunidad vecina de Acteal, relata su vivencia: “una mañana de mayo de 1997, llegaron a mi comunidad varias familias de Yaxjemel y Ch’uchtik a pedirnos hospedaje. Nos decían que no podían vivir tranquilas en sus pueblos. Eran amenazadas e intimidadas con ráfagas de balas. Los acogimos, todos cooperamos para darles de comer.
“A partir de entonces, ya no volvió la calma –continúa el joven tzotzil. En varios pueblos, los priístas secuestraron a los que no estaban con ellos. Un grupo quiso dialogar para rescatarlos, pero los emboscaron cerca de Yaxjemel y asesinaron al profesor Cristóbal Pérez Medio. Así pasó mes tras mes. Cuando nos dimos cuenta, ya estábamos viviendo las mismas amenazas”.
Gustavo Jiménez relata el régimen de terror impuesto en la región: “A cuatro kilómetros de Yibeljoj vivían los paramilitares. Escuchábamos los balazos cuando iban a quemar las casas, a robar café, maíz y frijol, las pocas cosas de sus hermanos. Obligaban a Las Abejas y a las bases zapatistas a robar y les exigían cooperar para comprar armas y balas. Los que no aceptaron tuvieron que irse, algunos fueron asesinados. Vigilaban armados los pueblos bajo su control, no dejaban salir a nadie, todos los días patrullaban las veredas y en la carretera pasaban en vehículos de la Seguridad Pública. Cientos de familias se vieron obligadas a abandonar sus casas”.
En este proceso destaca Antonio Sántiz López, cacique de Los Chorros, detenido hace dos días acusado de ser autor intelectual de la masacre de Acteal. Según testimonios de la comunidad, Sántiz López comenzó a formar los grupos armados en septiembre, justo a la llegada de Antonio Pérez Hernández a la Secretaría de Atención a los Pueblos Indígenas, a su vez, cacique de Chenalhó. Esta dependencia fue el vínculo entre la séptima Región Militar, el Cisen y el gobierno del estado con los paramilitares.
Sebastián Pérez, vecino de Los Chorros, cuyo hijo y yerno se sumaron a las filas de los priístas y cardenistas armados, cuenta: “El problema empezó porque decían que los zapatistas iban a entrar a matar a los priístas. En las noches se oía que disparaban armas; también quemaban bombas. A veces no podíamos dormir, así era casi todas las noches”.
El 17 de septiembre de 1997, relata Sebastián, Antonio Sántiz López, “el mero mandón”, llamó a toda la gente de Los Chorros a una junta. “Todos llegamos. El Antonio se puso a decir que los zapatistas ya estaban entrando a todos los pueblos, que nos iban a matar. Pero nunca los miramos, sólo lo decía (para convencernos)”.
Ahí Sántiz López amenazó a los miembros de Las Abejas; luego, en la versión de Sebastián Pérez, “Antonio sacó de su morral una pistola y, mirando a la gente, dijo: ‘Tenemos que tener nuestras armas para defendernos. Yo no tengo miedo que lleguen los zapatistas porque tengo mi arma y me puedo defender’”.
De unos trapos que había en el suelo, Antonio Sántiz sacó un AK-47 y siguió arengando mientras alzaba su rifle con orgullo: “Todos debemos tener un arma. Tenemos que comprar armas para defendernos. Todos tenemos que cooperar. El que no quiera lo vamos a matar por traidor”.
En silencio la gente escuchaba las amenazas del jefe paramilitar: “Los que no quieran cooperar van a hacer guardia sin arma”, les dijo finalmente y exigió una “cooperación” de 400 pesos por familia. Reunido el dinero, Santiz López comisionó a varios jóvenes para que fueran a comprar cuernos de chivo a San Cristóbal de las Casas, relata el anciano de Los Chorros. El cacique cobraba las cooperaciones y administraba los castigos. (Masiosare, 8/2/98).
Inician los ataques armados
El 21 de septiembre se produce el primer ataque armado de los paramilitares contra el campamento de refugiados en Polhó, ubicado a un lado del paraje Majomut.
En días previos se reparten las armas, se entrenan, fuerzan a otros indígenas a integrarse a los grupos armados. “Querían obligarnos a hacer la guerra, hombres y mujeres, contra hermanos que no nos han hecho nada. Una madrugada de septiembre nos dijeron que habría un enfrentamiento en Yibeljoj. Acordamos que salieran primero las mujeres, los niños y los ancianos. No era tan fácil, en las veredas había guardias. Nos tenían rodeados”, recuerda Gustavo Jiménez.
“Llegaron rumores –prosigue– de que los paramilitares iban a atacar a los zapatistas desplazados en Polhó. No sólo los habían sacado de sus casas; les habían robado sus pertenencias, ahora querían exterminarlos. Además, querían nuestro apoyo. Teníamos un acuerdo de no agresión en la comunidad, pero en la asamblea algunos priístas dijeron que si había armas, apoyarían. Quisimos salir del pueblo, pero ya era tarde. Avisaron que los paramilitares llegarían por nosotros a la una de la tarde. Creímos que ese día íbamos a ser entregados a la muerte, casi no hablábamos”.
Gustavo sigue su relato: “Empezó una fuerte lluvia, relampagueaba. Tomamos la decisión de salir. Entre dos, con el corazón en la mano, pasamos de casa en casa. Veíamos el miedo en el rostro de cada gente al saber que había que irse en ese momento”.
Las Abejas de Yibeljoj iniciaron el éxodo. “Nos alcanzaron familiares que fueron obligados a ir a combate, pero escaparon cuando vieron que los paramilitares tomaban posiciones frente a Polhó. A la media hora comenzaron los disparos, duraron 45 minutos sin pausa. Las mujeres lloraban imaginando la muerte, en silencio yo también lloraba. Cuatro personas perdieron la vida en aquel ataque. El agua no paraba, la lluvia de balas taladraba los oídos con su sonido de odio y crueldad”, recordó Gustavo Jiménez al hablar del camino a la barbarie que llevó a Acteal.



Los prostitutos célebres


jorge carrasco araizaga
MÉXICO, DF, 21 de diciembre (apro).- Norberto Rivera Carrera está desesperado. Arzobispo Primado de México, príncipe de la Iglesia católica en México, Rivera Carrera se lanzó contra “las prostitutas” y “los prostitutos” que desde los medios de comunicación se han convertido en su bestia negra.Objeto durante todo este año de primeras planas por los escándalos pederastas de la Iglesia católica, Rivera Carrera arremetió, alterado, no sólo contra la libertad de expresión, sino contra otro principio fundamental de la democracia: la transparencia en la actuación de los poderes públicos, formales e informales.Con Rivera a la cabeza, la Iglesia católica está empeñada en recuperar presencia en el espacio público que perdió entre los siglos XIX y XX.Desde la llegada de la derecha al poder, en el 2000, la Iglesia católica está empeñada en revertir esa experiencia histórica y avanza en sus propósitos de interferir en la vida pública, horadando el Estado laico.

A su insistencia de tener una mayor participación en el sistema educativo del país ha sumado a su causa al Ejército Mexicano, con el que estuvo confrontada a principios del siglo pasado en la llamada “guerra cristera”.Fue una guerra desatada por la desobediencia y desconocimiento de la Iglesia católica a la Constitución de 1917, que confirmó el confinamiento jurídico en el que la dejaron las Leyes de Reforma, promulgadas por Benito Juárez.Ahora, ha logrado la instalación de capellanías militares en las inmediaciones de las unidades castrenses. Pero va por más: al establecimiento de templos dentro de las instalaciones del Ejército y la Marina.No sólo eso.


Pretende una participación política activa con la inclusión de sacerdotes y otros religiosos en los puestos de elección popular.Desde hace algunos años, la Iglesia católica cuenta además con la atención de los medios de información, que cada domingo cubren en la Catedral Metropolitana no sólo la homilía del cardenal primado de México, sino sus posiciones políticas y las relativas a temas cruciales para la sociedad. Opina de todo. Hace política. Toma partido. Hace mancuerna con el gobierno federal en temas como la defenestración del aborto o lo apoya en sus operativos contra el narcotráfico. Y critica a quienes cuestionan al gobierno.El cardenal, quien el viernes pasado cumplió 22 años de su ordenación episcopal, es un político e interviene como tal en la vida del país; pero descalifica cuando la prensa se acerca a los actos que ocurren en su jurisdicción, sobre todo aquellos de índole delictiva. En vísperas de la Natividad, con la que el catolicismo celebra el nacimiento de Jesús, Rivera se fue contra la prensa que ha investigado su presunta participación en el encubrimiento del sacerdote Nicolás Aguilar, acusado de pederasta tanto en México como en Estados Unidos.Dijo el martes 18 de diciembre, en una homilía navideña en el reclusorio femenil, al oriente de la Ciudad de México: “Ustedes encuentran en esto gente aquí, pero también gente afuera que mata la fama, la dignidad. El buen nombre de las personas, ¡verdaderas prostitutas, verdaderos prostitutos de la comunicación que deshacen la fama de los demás!”.La Biblia está llena de referencias a la prostitución. No sólo está el muy conocido episodio de María Magdalena, sino la idea con la que con ese mismo término los descendientes de Israel se referían a los idólatras, adoradores de otros dioses. Incluso, El Apocalipsis, termina con la historia de la “celebre prostituta”, como se refería a Babilonia, que se sentaba sobre una bestia (Roma) con siete cabezas y diez cuernos, en alusión a sus colinas y emperadores.En el caso de Rivera, las palabras lo desbordaron. Con su descalificación se convirtió en fiel expresión de las palabras bíblicas: “Porque de lo que rebosa el corazón habla la boca”.


Pide Gabino a SCJN que indague a fondo violaciones


OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO

El senador de la República, Gabino Cué Monteagudo pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) indagar a fondo las violaciones derechos humanos cometidas por los gobiernos federal y estatal en Oaxaca durante el 2006 y este año, y señalar a los responsables para que sean castigados."Ha habido muertos, detenciones ilegales y torturas, y no deben quedar impunes", señaló. El legislador sostuvo que la SCJN está obligada y comprometida a emitir una decisión distinta a la formulada para resolver el caso de la periodista y escritora Lydia Cacho Ribeiro porque "aquí se violaron los derechos no de una persona sino de cientos de oaxaqueños"."Si es grave que el gobernador de Puebla (Mario Marín) y otras autoridades hayan violado los derechos humanos de Lydia Cacho es más grave que aquí se haya violado los derechos de todo un sector de la población", remarcó.Expuso que la resolución para absolver de cualquier responsabilidad al gobernador Marín "tendrá un alto costo" para la SCJN "no sólo en su percepción sino en la credibilidad" de una de las instituciones más importantes del país.Ante esto, consideró que el máximo tribunal del país debe realizar una "investigación seria y a fondo" de los hechos sucedidos en Oaxaca a fin de empezar a deslindar responsabilidades de los asesinatos, detenciones ilegales y torturas."Hasta el momento no hay ningún responsable de todo lo que pasó", remarcó.Cué Monteagudo dijo que si la SCJN dicta una resolución similar a la emitida por el caso de la periodista y escritora Lydia Cacho, "le fallará al pueblo de Oaxaca" y demostrará que las instituciones del país "están agotadas".