LAS FUERZAS PORCINAS SE CUBREN DE GLORIA

6 may 2009



REPRESIÓN EN SAN JOSÉ DEL PROGRESO.
La redacción.
Según nota informativa de Mileno, 700 efectivos policiacos tanto de la Agencia Estatal de Investigaciones como de la Estatal, desalojaron y “recuperaron” la mina de plata de Cuzcatlán ubicada en el municipio de San José del Progreso, Ocotlán, que había sido tomada por organizaciones civiles y ecologistas que pedían su cierre.
En el desalojo los represores encontraron un reten instalado por un grupo de ciudadanos, quienes con piedras y machetes, enfrentan al contingente de la policía que en respuesta ha usado gas lacrimógeno.
La policía tomó por asalto el palacio municipal y aprehendió por lo menos a treinta ciudadanos, cuya suerte se ignora.
La mina de plata, ubicada a poco menos de 10 kilómetros de la capital oaxaqueña se había cerrado por la denuncia de contaminantes, sin embargo la Secretaría del Medio Ambiente aclaró que los dueños habían “cumplido” con las normas. Pero los pobladores denunciaron la muerte de sus animales y una extraña enfermedad entre los menores de edad por lo cual bloquearon la mina con el apoyo del Consejo indígena popular de Oaxaca y militantes de la APPO, quienes también fueron víctimas de la acción represiva.
El desalojo, toma de edificios y captura de ciudadanos constituye un acto más de la barbarie represiva instalada por el sátrapa Ulises Ruiz, cuya única respuesta a la demanda social ha sido y es el asesinato político, la desaparición forzada de personas, fabricación de delitos, persecución y encarcelamiento.
El acto de barbarie no es un hecho aislado, forma parte de la estrategia de terrorismo de estado. Como también es el ocultamiento y tergiversación de la realidad oaxaqueña. Ulises Ruiz ha ocultado también los datos exactos de las muertes y contagios en el caso de la influenza H1N1, cuya gravedad es mayor que lo publicado y ante lo cual el régimen represivo ha sido omiso a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.