ANTE EL FRACASO.
4 dic 2009
La revancha
LUIS JAVIER GARRIDO
La crisis nacional corre el riesgo de agravarse ante los signos que da el gobierno de facto de Felipe Calderón de pretender de manera revanchista imponer al pueblo nuevos programas antinacionales.
1. El fracaso del gobierno ilegítimo encabezado por Felipe Calderón es en los tres primeros años del sexenio, de manera paradójica, un peligro para México, pues ante el descontento de las fuerzas de la derecha que lo encumbraron y sus crecientes exigencias, que algunos llaman ya el primer ex presidente en funciones, da signos desesperados de que por todos los medios va a tratar de cumplirle a las multinacionales.
2. El mensaje que las mafias de la extrema derecha mexicana en el poder han enviado al país en las semanas siguientes al asalto a Luz y Fuerza del Centro, y que sus principales exponentes han reiterado una y otra vez en múltiples declaraciones, es muy claro: no obstante los desastrosos resultados que para sus intereses ha tenido el segundo gobierno panista, van a ir con todo en lo que resta del sexenio para proseguir las privatizaciones e imponer plenamente en México el modelo neoliberal, con los grandes negocios que esto entraña, y por ningún motivo van a permitir que la Presidencia de la República y el control del país estén en juego en 2012.
3. El proyecto de alternancia política para México exigido desde Washington a partir de los años 80, acordado por Carlos Salinas y la cúpula panista tras el fraude de 1988 y que Ernesto Zedillo se viera obligado a apoyar luego del rescate financiero de 1995, suponía que la derecha gobernaría con los programas neoliberales a través de Acción Nacional en el nuevo siglo, y que el PRI, vinculado con el Estado, descalificado como intervencionista y populista, debería fungir como un aliado a fin de cerrar el camino a las izquierdas hasta reconstruirse como otra fuerza de derecha mientras el PAN crecía y se iba apoderando del aparato estatal. Las cosas, sin embargo, no están funcionando como estaba previsto.
4. El problema que se presenta al proyecto original fue que si bien la derecha panista y empresarial junto con grupos vinculados al alto clero se fueron apoderando del aparato del Estado entre 2000 y 2009, el PAN no creció como partido y, lo que es más grave: el ejercicio del poder, marcado por una corrupción sin freno, fue siendo de una escandalosa ineptitud, agraviando al pueblo y lesionando los intereses de todos, lo que hizo necesario para esas mafias el fraude electoral de 2006. Agravada hasta el extremo la situación del país por la ineptitud y corrupción del equipo del espurio y por su empeño en imponer medidas antinacionales y antipopulares, la debacle del régimen no ha hecho sino extremarse. El correctivo impuesto por Salinas a los panistas por conducto de Diego al incorporar cuadros de la facción de éste al gabinete no logró para nada frenar el desastre ni el nuevo derrumbe electoral del PAN en 2009 y el régimen atraviesa por una grave crisis de legitimidad.
5. La solución que supone el regreso del PRI en 2012 con Enrique Peña Nieto y los hombres de Atlacomulco no es, sin embargo, satisfactoria para Obama y los halcones del Pentágono, y el propio Salinas, que manipula lo mismo a priístas que a panistas, como ahora a los chuchos del PRD, da signos de que las mafias estarían dispuestas a imponer de nuevo a un panista en Los Pinos, si éste les ofrece garantías. El salinista Claudio X. González, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, les advirtió el miércoles 2 a los panistas que no han logrado construir una visión de largo plazo y un proyecto; es decir, que no le dan garantías a las mafias empresariales, de las cuales él forma parte, de una estabilidad de la derecha en el poder, lo que es un presupuesto para que se pudieran quedar.
6. Lo que queda del PRI, por su parte, a pesar de su aparente repunte electoral, no tiene mucho que ofrecer, pues pretende seguir uncido a un proyecto popular que no defendió en décadas y ahora quiere ser más neoliberal y entreguista que el PAN, y así le está ayudando frente a los electricistas, pues de manera hipócrita, y traicionando al movimiento sindical, los legisladores del PRI votaron casi a escondidas con los panistas que no se diera presupuesto alguno a Luz y Fuerza del Centro y que no llegue controversia constitucional alguna a la Suprema Corte, creyendo que podrán en el futuro tener el apoyo de los poderes trasnacionales y del pueblo, sin darse cuenta de que no representan alternativa alguna.
7. La única salida para Calderón y su gobierno acorralado y, en sentido más amplio, para la actual coalición de fuerzas de derecha en el gobierno es, por consiguiente, intentar imponer los cambios legales exigidos desde Washington: las contrarreformas energética, laboral y de salud y hasta la nueva contrarreforma política (que ya mandó al Congreso con la propuesta de relección inmediata de legisladores y presidentes municipales). Y en este sentido, aparecen como una amenaza para el país los complejos de Calderón, y el querer demostrar que él sí puede, pues están reapareciendo proyectos ya derrotados, como el del aeropuerto internacional en Atenco.
8. La lucha por 2012 está ya abierta y el escenario electoral se halla cada vez más acotado por Salinas, pues éste no sólo tiene la posibilidad de imponerle al PRI su candidato, de influir en la decisión de cuál va a ser el candidato panista, y sobre todo de determinar a cuál de los dos van a apoyar las mafias, sino que ahora ya también está haciendo suyo al PRD. El viernes 27, durante una reunión del Frente Amplio Progresista, el representante de los chuchos, Guadalupe Acosta, enfatizó que ellos sí tienen candidato y que es el salinista y también zedillista Juan Ramón de la Fuente, quien de prestarse a la maniobra no sería más que para impedir una candidatura de Andrés Manuel López Obrador, al quien Calderón teme cada vez más por la fuerza que ha adquirido, a tres años de su creación, el Movimiento Nacional en Defensa del Pueblo y la Economía Popular.
9. El acuerdo político de Salinas con el PAN en 1988 suponía que la izquierda electoral no podría configurar una alternativa real, y esto lo está logrando Salinas a través del dinero, como se ve en Iztapalapa, donde Juanito, vendido ya al calderonismo, pretende que un equipo de panistas gobierne en lugar suyo.
10. Los tres años que le quedan al gobierno agónico de Calderón van a ser de una tensión sin precedentes en el país, y si las fuerzas democráticas no actúan unidas, el país puede ir a un mayor desastre.
LUIS JAVIER GARRIDO
La crisis nacional corre el riesgo de agravarse ante los signos que da el gobierno de facto de Felipe Calderón de pretender de manera revanchista imponer al pueblo nuevos programas antinacionales.
1. El fracaso del gobierno ilegítimo encabezado por Felipe Calderón es en los tres primeros años del sexenio, de manera paradójica, un peligro para México, pues ante el descontento de las fuerzas de la derecha que lo encumbraron y sus crecientes exigencias, que algunos llaman ya el primer ex presidente en funciones, da signos desesperados de que por todos los medios va a tratar de cumplirle a las multinacionales.
2. El mensaje que las mafias de la extrema derecha mexicana en el poder han enviado al país en las semanas siguientes al asalto a Luz y Fuerza del Centro, y que sus principales exponentes han reiterado una y otra vez en múltiples declaraciones, es muy claro: no obstante los desastrosos resultados que para sus intereses ha tenido el segundo gobierno panista, van a ir con todo en lo que resta del sexenio para proseguir las privatizaciones e imponer plenamente en México el modelo neoliberal, con los grandes negocios que esto entraña, y por ningún motivo van a permitir que la Presidencia de la República y el control del país estén en juego en 2012.
3. El proyecto de alternancia política para México exigido desde Washington a partir de los años 80, acordado por Carlos Salinas y la cúpula panista tras el fraude de 1988 y que Ernesto Zedillo se viera obligado a apoyar luego del rescate financiero de 1995, suponía que la derecha gobernaría con los programas neoliberales a través de Acción Nacional en el nuevo siglo, y que el PRI, vinculado con el Estado, descalificado como intervencionista y populista, debería fungir como un aliado a fin de cerrar el camino a las izquierdas hasta reconstruirse como otra fuerza de derecha mientras el PAN crecía y se iba apoderando del aparato estatal. Las cosas, sin embargo, no están funcionando como estaba previsto.
4. El problema que se presenta al proyecto original fue que si bien la derecha panista y empresarial junto con grupos vinculados al alto clero se fueron apoderando del aparato del Estado entre 2000 y 2009, el PAN no creció como partido y, lo que es más grave: el ejercicio del poder, marcado por una corrupción sin freno, fue siendo de una escandalosa ineptitud, agraviando al pueblo y lesionando los intereses de todos, lo que hizo necesario para esas mafias el fraude electoral de 2006. Agravada hasta el extremo la situación del país por la ineptitud y corrupción del equipo del espurio y por su empeño en imponer medidas antinacionales y antipopulares, la debacle del régimen no ha hecho sino extremarse. El correctivo impuesto por Salinas a los panistas por conducto de Diego al incorporar cuadros de la facción de éste al gabinete no logró para nada frenar el desastre ni el nuevo derrumbe electoral del PAN en 2009 y el régimen atraviesa por una grave crisis de legitimidad.
5. La solución que supone el regreso del PRI en 2012 con Enrique Peña Nieto y los hombres de Atlacomulco no es, sin embargo, satisfactoria para Obama y los halcones del Pentágono, y el propio Salinas, que manipula lo mismo a priístas que a panistas, como ahora a los chuchos del PRD, da signos de que las mafias estarían dispuestas a imponer de nuevo a un panista en Los Pinos, si éste les ofrece garantías. El salinista Claudio X. González, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, les advirtió el miércoles 2 a los panistas que no han logrado construir una visión de largo plazo y un proyecto; es decir, que no le dan garantías a las mafias empresariales, de las cuales él forma parte, de una estabilidad de la derecha en el poder, lo que es un presupuesto para que se pudieran quedar.
6. Lo que queda del PRI, por su parte, a pesar de su aparente repunte electoral, no tiene mucho que ofrecer, pues pretende seguir uncido a un proyecto popular que no defendió en décadas y ahora quiere ser más neoliberal y entreguista que el PAN, y así le está ayudando frente a los electricistas, pues de manera hipócrita, y traicionando al movimiento sindical, los legisladores del PRI votaron casi a escondidas con los panistas que no se diera presupuesto alguno a Luz y Fuerza del Centro y que no llegue controversia constitucional alguna a la Suprema Corte, creyendo que podrán en el futuro tener el apoyo de los poderes trasnacionales y del pueblo, sin darse cuenta de que no representan alternativa alguna.
7. La única salida para Calderón y su gobierno acorralado y, en sentido más amplio, para la actual coalición de fuerzas de derecha en el gobierno es, por consiguiente, intentar imponer los cambios legales exigidos desde Washington: las contrarreformas energética, laboral y de salud y hasta la nueva contrarreforma política (que ya mandó al Congreso con la propuesta de relección inmediata de legisladores y presidentes municipales). Y en este sentido, aparecen como una amenaza para el país los complejos de Calderón, y el querer demostrar que él sí puede, pues están reapareciendo proyectos ya derrotados, como el del aeropuerto internacional en Atenco.
8. La lucha por 2012 está ya abierta y el escenario electoral se halla cada vez más acotado por Salinas, pues éste no sólo tiene la posibilidad de imponerle al PRI su candidato, de influir en la decisión de cuál va a ser el candidato panista, y sobre todo de determinar a cuál de los dos van a apoyar las mafias, sino que ahora ya también está haciendo suyo al PRD. El viernes 27, durante una reunión del Frente Amplio Progresista, el representante de los chuchos, Guadalupe Acosta, enfatizó que ellos sí tienen candidato y que es el salinista y también zedillista Juan Ramón de la Fuente, quien de prestarse a la maniobra no sería más que para impedir una candidatura de Andrés Manuel López Obrador, al quien Calderón teme cada vez más por la fuerza que ha adquirido, a tres años de su creación, el Movimiento Nacional en Defensa del Pueblo y la Economía Popular.
9. El acuerdo político de Salinas con el PAN en 1988 suponía que la izquierda electoral no podría configurar una alternativa real, y esto lo está logrando Salinas a través del dinero, como se ve en Iztapalapa, donde Juanito, vendido ya al calderonismo, pretende que un equipo de panistas gobierne en lugar suyo.
10. Los tres años que le quedan al gobierno agónico de Calderón van a ser de una tensión sin precedentes en el país, y si las fuerzas democráticas no actúan unidas, el país puede ir a un mayor desastre.
Alianza retrógada contra mujeres
Sara Lovera
MÉXICO D.F., 3 de diciembre (apro).- La administración bajo sospecha y sin legitimidad de Felipe Calderón, tres años después de su impostura arroja cuentas lamentables respecto de la llamada política a favor de las mujeres.
En estos tres años, no sólo no hay política sino que se vive un retroceso funesto concentrado y demostrable: menos presupuesto para las acciones previstas en la ley; regresión y desempleo, un sostenido aumento de la violencia contra las mujeres; impunidad y lo más grave: un ataque frontal contra la tradición despenalizadora del aborto.
Esta situación es reconocida y condenada, como se dice, por propios y extraños; a la condena internacional por la falta de medidas que limiten la violencia contra las mujeres, hoy se suman la crítica a la batalla contra los derechos de las mujeres en todo el territorio nacional.
La alianza retrograda de los hombres y las mujeres que están en el poder, ha empezado a dar sus infaustos frutos: muertas y asesinadas sin justicia, desempleadas a favor del triple play –las electricistas-, perseguidas políticas en Puebla y Oaxaca; desaparecidas en Coahuila; atacadas en Chiapas; cercenadas en su libre expresión, luchadoras sociales y civiles, periodistas y defensoras de derechos humanos; cientos violadas en su tránsito a la emigración norteña.
Leyes no aplicables. Refugios para violentadas sin presupuesto. Designaciones en la Comisión Nacional de Derechos Humanos pactadas contra la libertad y un procurador, Arturo Chávez, condenado por los organismos sociales e internacionales, pero ratificado por la alianza criminal PRI-PAN.
Calderón y sus aliados, muchísimos del PRI, en estos tres años han dado al traste con los “avances” que el movimiento de mujeres construyó durante más de 30 años. Ahora ser mujer es ser botín de guerra, empleadas en total precariedad y presas de un discurso filosófico del siglo XVIII, que engaña y confunde a la población.
La cuenta regresiva de un sistema y muchos gobiernos misóginos es tan abultada que no alcanza ningún espacio para el relato.
Tal vez por eso es urgente una respuesta política. Entre el 5 y 6 de diciembre las mujeres, afectadas y preocupadas, realizarán un Foro Nacional para reflexionar de fondo y no con pequeñas acciones, qué significa esta política, que al menos ha llevado a 20 mujeres a la cárcel en Guanajuato, por interrumpir su embrazo.
Buscará una respuesta el ataque frontal contra la interrupción legal del embarazo, que hoy encabeza Fidel Herrera Beltrán desde el gobierno de Veracruz, él un antiguo jilguero priista, implicado en el caso de abuso infantil denunciado por la periodista Lydia Cacho.
Herrera se ha constituido en el promotor de un cambio en el Constitución General de la República para incluir la vida jurídica del feto, tal cual lo establece la Iglesia Católica. ¿De qué se trata? Herrera proviene de un partido que heredó las bases del laicismo y el liberalismo mexicanos; es un ejemplar que contraviene la historia en que fue creado. Es evidentemente una pieza acomodada en los más terribles acuerdos electoreros de lo más nefasto del antiguo partido de Estado que está presto a asaltar el poder.
La iniciativa de este ejemplar entró la semana anterior a la Cámara de Diputados, con la intención de derrotar los avances, esos sí avances en el Distrito Federal, una isla de libertad donde se consiguió la despenalización del aborto, 30 años después.
Mientras eso sucede, no ha habido ningún partido de izquierda que le haga frente y las débiles fuerzas del movimiento de mujeres han iniciado un proceso de reorganización, que según la diputada Teresa Inchaústegui, pudiera significar el despertar de muchas mujeres con o sin leyes y acuerdos nacionales e internacionales.
Un grupo llamado Feministas Socialistas logró convocar a mujeres de todo el país, no para discutir el cabildeo con las autoridades, que no oyen ni ven nada, ni para apalancar programas que no sirven a las mujeres, sino para ponerse al frente de una batalla de futuro incierto.
Se trata de recuperar la ética feminista y la real defensa de las mujeres. Aunque ello signifique volver a empezar, como si estuviéramos en la época de la Revolución Mexicana, en que los comités feministas se opusieron a la dictadura de Porfirio Díaz y relevaron la trascendencia de crear una nación justa e igualitaria.
Es así como estamos. Muchas personas no saben que este año 2009, se festejan los 30 años de la Convención contra todas las formas de discriminación a la Mujer (CEDAW), que México ratificó en 1981 y que sigue siendo una utopía; muchas personas no saben que México signó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, que ambas son ley suprema que están violando, como recoció hasta el secretario de gobernación de Felipe Calderón y la defendió la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, dos instancias de papel, a la luz de la realidad.
De todos modos hay que remarcar, insistir, que la legalidad en México es una quimera, que tratándose de la mitad de la población este gobierno que nos dará cifras, discursos y mentiras al llegar los tres años, es responsable de que el país se siga llenando de cruces el territorio, en recuerdo de las asesinadas y que los gobiernos, mayoría priistas, han condenado a las mujeres al miedo y la cárcel.
Todas cosas que no son menores y revelan el carácter misógino y retrogrado de esta administración federal, en manos de un grupo espurio y machista. Así están las cosas.
Sara Lovera
MÉXICO D.F., 3 de diciembre (apro).- La administración bajo sospecha y sin legitimidad de Felipe Calderón, tres años después de su impostura arroja cuentas lamentables respecto de la llamada política a favor de las mujeres.
En estos tres años, no sólo no hay política sino que se vive un retroceso funesto concentrado y demostrable: menos presupuesto para las acciones previstas en la ley; regresión y desempleo, un sostenido aumento de la violencia contra las mujeres; impunidad y lo más grave: un ataque frontal contra la tradición despenalizadora del aborto.
Esta situación es reconocida y condenada, como se dice, por propios y extraños; a la condena internacional por la falta de medidas que limiten la violencia contra las mujeres, hoy se suman la crítica a la batalla contra los derechos de las mujeres en todo el territorio nacional.
La alianza retrograda de los hombres y las mujeres que están en el poder, ha empezado a dar sus infaustos frutos: muertas y asesinadas sin justicia, desempleadas a favor del triple play –las electricistas-, perseguidas políticas en Puebla y Oaxaca; desaparecidas en Coahuila; atacadas en Chiapas; cercenadas en su libre expresión, luchadoras sociales y civiles, periodistas y defensoras de derechos humanos; cientos violadas en su tránsito a la emigración norteña.
Leyes no aplicables. Refugios para violentadas sin presupuesto. Designaciones en la Comisión Nacional de Derechos Humanos pactadas contra la libertad y un procurador, Arturo Chávez, condenado por los organismos sociales e internacionales, pero ratificado por la alianza criminal PRI-PAN.
Calderón y sus aliados, muchísimos del PRI, en estos tres años han dado al traste con los “avances” que el movimiento de mujeres construyó durante más de 30 años. Ahora ser mujer es ser botín de guerra, empleadas en total precariedad y presas de un discurso filosófico del siglo XVIII, que engaña y confunde a la población.
La cuenta regresiva de un sistema y muchos gobiernos misóginos es tan abultada que no alcanza ningún espacio para el relato.
Tal vez por eso es urgente una respuesta política. Entre el 5 y 6 de diciembre las mujeres, afectadas y preocupadas, realizarán un Foro Nacional para reflexionar de fondo y no con pequeñas acciones, qué significa esta política, que al menos ha llevado a 20 mujeres a la cárcel en Guanajuato, por interrumpir su embrazo.
Buscará una respuesta el ataque frontal contra la interrupción legal del embarazo, que hoy encabeza Fidel Herrera Beltrán desde el gobierno de Veracruz, él un antiguo jilguero priista, implicado en el caso de abuso infantil denunciado por la periodista Lydia Cacho.
Herrera se ha constituido en el promotor de un cambio en el Constitución General de la República para incluir la vida jurídica del feto, tal cual lo establece la Iglesia Católica. ¿De qué se trata? Herrera proviene de un partido que heredó las bases del laicismo y el liberalismo mexicanos; es un ejemplar que contraviene la historia en que fue creado. Es evidentemente una pieza acomodada en los más terribles acuerdos electoreros de lo más nefasto del antiguo partido de Estado que está presto a asaltar el poder.
La iniciativa de este ejemplar entró la semana anterior a la Cámara de Diputados, con la intención de derrotar los avances, esos sí avances en el Distrito Federal, una isla de libertad donde se consiguió la despenalización del aborto, 30 años después.
Mientras eso sucede, no ha habido ningún partido de izquierda que le haga frente y las débiles fuerzas del movimiento de mujeres han iniciado un proceso de reorganización, que según la diputada Teresa Inchaústegui, pudiera significar el despertar de muchas mujeres con o sin leyes y acuerdos nacionales e internacionales.
Un grupo llamado Feministas Socialistas logró convocar a mujeres de todo el país, no para discutir el cabildeo con las autoridades, que no oyen ni ven nada, ni para apalancar programas que no sirven a las mujeres, sino para ponerse al frente de una batalla de futuro incierto.
Se trata de recuperar la ética feminista y la real defensa de las mujeres. Aunque ello signifique volver a empezar, como si estuviéramos en la época de la Revolución Mexicana, en que los comités feministas se opusieron a la dictadura de Porfirio Díaz y relevaron la trascendencia de crear una nación justa e igualitaria.
Es así como estamos. Muchas personas no saben que este año 2009, se festejan los 30 años de la Convención contra todas las formas de discriminación a la Mujer (CEDAW), que México ratificó en 1981 y que sigue siendo una utopía; muchas personas no saben que México signó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, que ambas son ley suprema que están violando, como recoció hasta el secretario de gobernación de Felipe Calderón y la defendió la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, dos instancias de papel, a la luz de la realidad.
De todos modos hay que remarcar, insistir, que la legalidad en México es una quimera, que tratándose de la mitad de la población este gobierno que nos dará cifras, discursos y mentiras al llegar los tres años, es responsable de que el país se siga llenando de cruces el territorio, en recuerdo de las asesinadas y que los gobiernos, mayoría priistas, han condenado a las mujeres al miedo y la cárcel.
Todas cosas que no son menores y revelan el carácter misógino y retrogrado de esta administración federal, en manos de un grupo espurio y machista. Así están las cosas.
Sin Dios y sin diablo: los amorosos
GABRIELA RODRÍGUEZ
Jaime Sabines nos da la pauta cuando afirma que los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas.
Los amorosos son hombres, son mujeres, personas más locas al hacer el amor que al decidir interrumpir un embarazo. Porque la locura del sexo es la expresión más directa del deseo y la decisión de ser o no ser madre es un acto de la razón. Compleja la sexualidad humana, un gesto que se mueve siempre entre el deseo y la autorregulación, entre los sueños y las normas.
Por eso es tan grave que los legisladores de Veracruz hayan decidido siquiatrizar, además de criminalizar a las mujeres que aborten, ya que las enviarán a la cárcel y al siquiátrico: por delincuentes y locas: a ellas, no a su pareja, nadie perseguirá a los progenitores. Porque en la moral católica penetrar es un acto que honra el prestigio masculino, en tanto que al ser penetrada la mujer deja de ser inmaculada. La inmaculada concepción de María, la madre de Jesús, fue concebida sin pecado original. Tal es el sustento de los cambios en las constituciones estatales de 17 entidades del país: blindan la vida desde el momento de la concepción; faltó decir: desde el momento de la inmaculada concepción.
Se confirma lo dicho por Ortner y Whitehead, antropólogas pioneras del género: En efecto, el modo en que el prestigio es asignado, regulado y expresado constituye la lente a través de la cual se perciben culturalmente los sexos y sus relaciones sociales. Por eso la tendencia a definir a las mujeres en términos de sus relaciones (madres, cuidadoras) debe ser vista como un reflejo de su exclusión del mundo del prestigio masculino, independientemente de los vínculos cruciales que puedan tener con él.
En las leyes antiaborto se concreta la exclusión de las mujeres del lugar del poder y de las decisiones, se les sitúa como víctimas de la injusticia y la desigualdad, luchas que tendrían que seguir identificando a la izquierda política.
El 20 y 21 de noviembre, en la sesión de la Internacional Socialista (IS) realizada en República Dominicana, se reprobó la actuación de los partidos de izquierda que no han sido consecuentes con la defensa de los derechos de las mujeres en la región.
IS, que agrupa a más de 156 partidos de todo el mundo, reprobó la creación o modificación de leyes que obligan a las mujeres a continuar con un embarazo producto de una violación o que pone en riesgo su vida o su salud. En esa sesión, compañeras del PRD, de Gire, del Consorcio para el Diálogo Parlamentario y de Ipas lograron que la IS reprobara particularmente la actuación del PRI en México y lo llamó a modificar su postura respecto de las reformas legislativas antiaborto que ha impulsado desde finales de 2008. Aunque me pregunto por qué sigue el PRI perteneciendo a la IS, pues ¿cuándo ha luchado por la justicia o por la igualdad?
Organizaciones feministas hicieron un llamado relativo a la Declaración del Centenario de la IS de Mujeres, adoptada en Stuttgart en 2007, en la que se reconoce el reto de garantizar el acceso a servicios sanitarios y al aborto seguro. “Expresamos nuestra profunda preocupación y sorpresa al ser testigos de que partidos de la Internacional Socialista, supuestamente progresistas de América Latina y el Caribe y otras regiones […] han aprobado leyes en sus congresos legislativos que penalizan a las mujeres que interrumpen embarazos no deseados, o impiden reformas legales para reconocer el derecho a decidir”, contraviniendo así la Carta ética de la IS, tales son los casos del PRD, de República Dominicana; del Frente Sandinista, de Nicaragua; del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y del PRI, de México.
Se generó un resolutivo que contó con el aval de partidos de España, Francia, Grecia, Argentina, Brasil, Austria y Suecia: se reprueba la elaboración o modificación de leyes que obliguen a las mujeres a continuar con un embarazo no deseado, especialmente en casos de violación, o que pone en riesgo su vida y su salud. Asimismo, repudiamos que en América Latina y en cualquier parte del mundo se criminalice y encarcele a las mujeres (particularmente a las más pobres) por su decisión de interrumpir un embarazo no deseado.
Me queda claro que actualmente la laicidad del Estado debe también ocupar un lugar prioritario en la agenda de las izquierdas. Tal como algunos hombres comprenden: “Dice Nietzsche que todo estaría permitido si Dios no existiese y yo respondo –habla Saramago– que precisamente por causa y en nombre de Dios es por lo que se ha permitido y justificado todo, principalmente lo peor, principalmente lo más horrendo y cruel (José Saramago, El factor Dios)”.
GABRIELA RODRÍGUEZ
Jaime Sabines nos da la pauta cuando afirma que los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas.
Los amorosos son hombres, son mujeres, personas más locas al hacer el amor que al decidir interrumpir un embarazo. Porque la locura del sexo es la expresión más directa del deseo y la decisión de ser o no ser madre es un acto de la razón. Compleja la sexualidad humana, un gesto que se mueve siempre entre el deseo y la autorregulación, entre los sueños y las normas.
Por eso es tan grave que los legisladores de Veracruz hayan decidido siquiatrizar, además de criminalizar a las mujeres que aborten, ya que las enviarán a la cárcel y al siquiátrico: por delincuentes y locas: a ellas, no a su pareja, nadie perseguirá a los progenitores. Porque en la moral católica penetrar es un acto que honra el prestigio masculino, en tanto que al ser penetrada la mujer deja de ser inmaculada. La inmaculada concepción de María, la madre de Jesús, fue concebida sin pecado original. Tal es el sustento de los cambios en las constituciones estatales de 17 entidades del país: blindan la vida desde el momento de la concepción; faltó decir: desde el momento de la inmaculada concepción.
Se confirma lo dicho por Ortner y Whitehead, antropólogas pioneras del género: En efecto, el modo en que el prestigio es asignado, regulado y expresado constituye la lente a través de la cual se perciben culturalmente los sexos y sus relaciones sociales. Por eso la tendencia a definir a las mujeres en términos de sus relaciones (madres, cuidadoras) debe ser vista como un reflejo de su exclusión del mundo del prestigio masculino, independientemente de los vínculos cruciales que puedan tener con él.
En las leyes antiaborto se concreta la exclusión de las mujeres del lugar del poder y de las decisiones, se les sitúa como víctimas de la injusticia y la desigualdad, luchas que tendrían que seguir identificando a la izquierda política.
El 20 y 21 de noviembre, en la sesión de la Internacional Socialista (IS) realizada en República Dominicana, se reprobó la actuación de los partidos de izquierda que no han sido consecuentes con la defensa de los derechos de las mujeres en la región.
IS, que agrupa a más de 156 partidos de todo el mundo, reprobó la creación o modificación de leyes que obligan a las mujeres a continuar con un embarazo producto de una violación o que pone en riesgo su vida o su salud. En esa sesión, compañeras del PRD, de Gire, del Consorcio para el Diálogo Parlamentario y de Ipas lograron que la IS reprobara particularmente la actuación del PRI en México y lo llamó a modificar su postura respecto de las reformas legislativas antiaborto que ha impulsado desde finales de 2008. Aunque me pregunto por qué sigue el PRI perteneciendo a la IS, pues ¿cuándo ha luchado por la justicia o por la igualdad?
Organizaciones feministas hicieron un llamado relativo a la Declaración del Centenario de la IS de Mujeres, adoptada en Stuttgart en 2007, en la que se reconoce el reto de garantizar el acceso a servicios sanitarios y al aborto seguro. “Expresamos nuestra profunda preocupación y sorpresa al ser testigos de que partidos de la Internacional Socialista, supuestamente progresistas de América Latina y el Caribe y otras regiones […] han aprobado leyes en sus congresos legislativos que penalizan a las mujeres que interrumpen embarazos no deseados, o impiden reformas legales para reconocer el derecho a decidir”, contraviniendo así la Carta ética de la IS, tales son los casos del PRD, de República Dominicana; del Frente Sandinista, de Nicaragua; del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y del PRI, de México.
Se generó un resolutivo que contó con el aval de partidos de España, Francia, Grecia, Argentina, Brasil, Austria y Suecia: se reprueba la elaboración o modificación de leyes que obliguen a las mujeres a continuar con un embarazo no deseado, especialmente en casos de violación, o que pone en riesgo su vida y su salud. Asimismo, repudiamos que en América Latina y en cualquier parte del mundo se criminalice y encarcele a las mujeres (particularmente a las más pobres) por su decisión de interrumpir un embarazo no deseado.
Me queda claro que actualmente la laicidad del Estado debe también ocupar un lugar prioritario en la agenda de las izquierdas. Tal como algunos hombres comprenden: “Dice Nietzsche que todo estaría permitido si Dios no existiese y yo respondo –habla Saramago– que precisamente por causa y en nombre de Dios es por lo que se ha permitido y justificado todo, principalmente lo peor, principalmente lo más horrendo y cruel (José Saramago, El factor Dios)”.
