DE CALDERÓN Y LOS PRIISTAS, DE TODOS.

5 ene 2010

El pésimo balance de los primeros tres años de Calderón

Alejandro Manrique Soto
Rebelión


Felipe Calderón lleva tres años en la presidencia de la República. ¿Cuál es el balance que se puede hacer de su estancia en el cargo?

Antes que nada es necesario acudir a la memoria y recordar la forma en que asumió el poder. No se puede olvidar que, a pesar de algunos escépticos o cómplices, llegó a la presidencia de la República por medio de un fraude, el cual no fue exclusivo del resultado de los votos emitidos en las urnas, sino que se fue tejiendo poco a poco a lo largo de la campaña electoral y aún antes con una guerra de medios sucia y tramposa.

Entonces tenemos como primer elemento de este esbozo de balance que la presidencia de Calderón fue producto de un fraude electoral hecho a todos los habitantes de la nación y queriendo engañar a los habitantes y gobiernos del mundo entero. Esto definitivamente es un mal comienzo, ya que en la opinión pública nacional los que no creyeron que esa elección fue fraudulenta, al menos si se quedaron con una sensación de duda, lo que le quita legitimidad como primer mandatario.

Pero, una vez en el cargo, ¿qué es lo que ha hecho con el país? Acerquémonos un poco a los resultados obtenidos hasta el momento y comparémoslos con sus promesas de campaña y con su discurso cotidiano.

En el tema de la economía lo que podemos observar es que, a nivel general, ésta se encuentra en un completo desastre. Las finanzas públicas están por los suelos. El PIB tuvo una caída vertiginosa de la cual no hay visos de su recuperación. Se estima que cayó hasta un -7.5% lo cual ya es de gravedad para cualquier economía del mundo, incluidas las economías más sanas, lo cual no es nuestro caso.

El gobierno federal, por su parte, se defiende argumentando que esa caída, y su consecuente crisis, se debió casi en su totalidad al colapso económico que sufrió la economía de los Estados Unidos y a los problemas económicos a los que arrastró a la mayoría de los países del mundo.

Si bien es cierto que nuestro país está estrechamente vinculado a la economía de EEUU y que cualquier problema que éste tenga repercutirá de manera sensible en nuestras finanzas, la verdad es que los encargados de afrontar los conflictos económicos que se avecinaban no actuaron con la rapidez ni la eficiencia con que debieron hacerlo tal y como es el caso de otros países del mundo como Brasil, China, India y Uruguay, entre otros, cuyos gobiernos tomaron medidas acertadas para formar un blindaje y no permitir daños, o al menos no tan graves en sus economías. Aquí es necesario señalar que el gobierno federal no hizo lo propio, lo cual lesionó a nuestro país. Por otro lado recordemos que incluso antes de que se declarara la crisis en el país del norte, nuestras finanzas no eran de lo mejor.

Lo anterior nos da cuenta de que el proyecto económico de Calderón, si es que lo hay, no ha contribuido a superar la larga crisis económica en la que está sumido el país desde hace ya mucho tiempo. Los indicadores económicos nos dejan ver que no sólo no ha habido aunque sea una pequeña mejoría en estos tres años de gobierno, sino que no se vislumbra a corto, medio, ni largo plazo que eso vaya a suceder. Del mismo modo se vislumbra que ni siquiera existe la intención, por parte del equipo de Felipe Calderón, de hacer que esta situación dé un severo cambio de rumbo y encauce por otros caminos la economía del país. No vemos un interés real en el grupo en el poder para mejorar la situación de las finanzas, lo cual traería consigo la posibilidad de tener un mayor ingreso en la arcas de la nación y con ellos poder dar un giro en el aspecto del desarrollo social, el cual se encuentra postrado en muchos aspectos tales como son el desempleo, la pobreza, la falta de inversión en el mercado interno, la industria, el campo, la educación, la vivienda, la salud, seguridad y un sinfín de temas que se tienen prácticamente abandonados y sin posibilidad de desarrollo, en buena medida por falta de recursos y en otra buena porción por falta de interés real en que ello suceda. El grupo en el poder tiene sus prioridades, intereses, compromisos y deudas que debe cumplir y pagar, dejando en un segundo o tercer plano el desarrollo del país. Más adelante tocaremos algunos aspectos del desarrollo social mencionado arriba.
II
En el artículo anterior afirmamos que en los tres años de la presidencia de Calderón la economía se encuentra en un estado deplorable, y que eso se vio agravado con la crisis de EEUU, pero solo agravado, lo cual no quiere decir que haya sido la causa principal tal y como nos quieren hacer creer los voceros del gobierno y el propio presidente.

Esta situación de crisis generalizada en la economía nos lleva a plantear que sin una acumulación de recursos no es posible desarrollar otras áreas prioritarias del funcionamiento de la sociedad tales como el trabajo, la vivienda, alimentación, educación y cultura entre otras.

Durante la administración calderonista se han desatado algunos índices que llaman la atención de manera especial. Tal es el caso del que afirma que la pobreza en el país aumentó hasta llegar al 80% de la población, lo cual nos dice que prácticamente algo más de 80 millones de personas en México son pobres, tomando en cuenta que la población nacional se calcula en 115 millones aproximadamente. El caso es que con un 80% de pobres en el país, y lo que es aun más alarmante, sin planes ni perspectivas de desarrollo a futuro estamos frente a un fracaso total y rotundo de la actual administración federal panista.

En el aspecto del trabajo, tenemos una precarización de éste en todos sus aspectos. La flexibilidad, la superexplotación, la subcontratación, las violaciones permanentes de los covenios colectivos y la tendencia a desaparecer la contratación colectiva y dar prioridad a la individual con todo lo que ello implica, son elementos cotidianos dentro del mundo laboral. Sumado a esto está la actitud cómplice de las autoridades federales en materia de trabajo, que hacen todo lo posible por aplicar los elementos necesarios orientados a borrar todo derecho de los trabajadores y dar así las ventajas necesarias para el desarrollo de la burguesía del país representada por las diferentes cámaras patronales y por el gobierno derechista de Calderón y así permitir el predominio del capital sobre la clase trabajadora de México.

En relación con la generación de empleos, que tanto prometió Calderón en su campaña presidencial, los resultados han sido contrarios a lo esperado. Las cifras avanzan en sentido opuesto. La pérdida de empleos se suma a la creciente población en edad de trabajar y que no encuentra trabajo, la cual cada año aumenta y hace crecer el índice de desempleo.
Bajo estas condiciones, miles de jóvenes que egresan de los niveles superior, medio superior, así como de la educación técnica en el bachillerato, o de la secundaria y primaria, ven frustradas sus expectativas de ingresar al mundo laboral con un trabajo digno y creativo, y aquellos que ingresan son contratados en situaciones precarias, con sueldos bajos, horarios y cargas de trabajo excesivas que les impiden continuar con su desarrollo académico-profesional. De esta manera las expectativas de crecimiento de la nación se limitan aún más, al no poder emplear de manera formal al potencial, talento, conocimiento, entusiasmo y capacidad de sus jóvenes.

La falta de creación de trabajos y el desempleo ya existente hacen que el ingreso de las familias se vea mermado y su distribución se reduzca en cada miembro de la familia originando condiciones de vida más precarias y haciendo aumentar rápidamente el índice de pobreza de la población y también haciendo crecer la pobreza extrema, la miseria y el hambre.

La crisis económica en el país golpea a todas las demás áreas del desarrollo social. Los aspectos relacionados con la alimentación, salud, vivienda, educación y cultura, rubros fundamentales para la medición de las condiciones de vida y bienestar de la población, han sentido de manera especial los efectos del estancamiento y la caída de la producción.

A tres años de la administración calderonista, esta situación de caos en la economía del país está lejos de sus promesas de campaña electoral, así como de los discursos que su “…camarilla gris, ineficaz y servil” (como los llama Julio Hernández López en su columna Astillero del periódico La Jornada del 23 de Octubre del 2009) nos recita de manera cotidiana.

Para cerrar con broche de oro, este año se anuncian aumentos en el precio de la gasolina y el diesel, así como un aumento de 20% en café, azúcar y refrescos, mientras que el aumento salarial fue de apenas del 2,6 al salario mínimo.

Frente a este panorama de fin de año y la falta de expectativas no sólo para el 2010, sino para los tres años restantes del gobierno del calderonato, es preocupante la creciente descomposición de los diversos aspectos sociales que repercuten directamente en el ánimo de la gente y de la nación en su conjunto. Es urgente un cambio de rumbo en las políticas de desarrollo social, el cual al parecer no está en la agenda del gobierno federal. ¿Acaso estarán esperando que brotes de rebelión, fuertes protestas a nivel nacional y levantamientos de diversa índole les indiquen que llegó la hora de corregir el rumbo?
III
El gobierno de Felipe Calderón ha llevado la economía del país a una situación calamitosa, lo cual aumenta el riesgo de posibles estallidos sociales que pueden salirse del control estatal y desencadenar movilizaciones de gran envergadura.

Los sectores fundamentales del desarrollo social se han visto afectados por el estancamiento de la economía, por lo que vemos que las áreas del empleo, vivienda, salud, educación entre otras, no sólo no han podido desarrollarse, sino que han sufrido retrocesos significativos, además de que en algunos de ellos se han manifestado señales que son de llamar la atención.

Hemos visto a lo largo de estos tres años de gobierno panista, que la tendencia a privatizar áreas estratégicas de la economía continúa, e incluso han intentado ir más lejos que el gobierno predecesor de Vicente Fox, también de extracción panista.

Al analizar los tres años del gobierno calderonista hemos podido observar un fenómeno interesante, a causa del cual se han precipitado a tomar decisiones que habían venido guardando o mostrando con mucha cautela. Al parecer el hecho de haber perdido la mayoría en el Congreso de la Unión frente al PRI en las elecciones intermedias y haber quedado subordinados a éste en la toma de las decisiones de mayor importancia para el país, por un lado, y por el otro los catastróficos resultados en prácticamente todas las áreas del gobierno federal, con especial mención de la lucha contra el narcotráfico y la seguridad de la población, los miembros del gobierno federal se han lanzado de manera burda y precipitada a conseguir lo que tenían planeado y aún no han logrado obtener.

Tal es el caso del decreto de extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro la cual ya sin el sindicato de electricistas (SME) y sin trabas de ninguna índole representa un enorme negocio (recordemos el servicio de fibra óptica que de ahí se deriva) para algunas manos empresariales estrechamente vinculadas al gobierno, que seguramente le están cobrando los favores prestados para lograr el espurio ascenso de Calderón a la presidencia. La manera burda en que han procedido, violando en diversas ocasiones la legislación vigente en materia laboral y con ello la Constitución, dan cuenta de cierto grado de desesperación, por no haber cumplido aún con lo pactado con los sectores de la burguesía nacional y extranjera que ahora exigen resultados. De esta manera veremos en los tres años que restan, un gobierno acrecentado en sus acciones de privatización (en especial la de PEMEX que vienen intentando desde el inicio del sexenio), saqueo, represión y divulgación de su ideología de derecha.
En el punto de la derechización es importante señalar el giro que se está dando hacia ese tema en algunas áreas de la política nacional. Hemos sido testigos en el presente año del concubinato entre el PAN y el PRI en el tema del la ley antiaborto la cual ya cuenta, hasta la fecha, con 18 congresos estatales que han echado para atrás la ley que permitía el aborto en sus entidades. Es importante destacar la activa participación del priísmo en la promoción y aceptación de esta iniciativa conservadora que es a todas luces retrógrada y antidemocrática. Por otro, en esta campaña de derechización, está la oposición a los libros de texto para educación primaria y secundaria que avala año con año la Secretaría de Educación Pública (SEP) y que molesta en extremo a los sectores ultraderechistas de la sociedad mexicana.
El caso extremo fue la quema del libro de Biología de 1º grado de Secundaria en la ciudad de León, Guanajuato, en la que tuvo una importante participación la regidora panista de dicha ciudad entre otras dirigentes de grupos derechistas cercanos al PAN. Asimismo hemos visto un aumento de la ideología conservadora en programas de televisión abierta que ponen especial énfasis en contenidos de carácter religioso en donde los milagros de santos y vírgenes son el punto central en la solución de los problemas de los protagonistas. Evidentemente los medios televisivos aprovechan la difícil situación por la que atraviesa la población y dirige sus mensajes de corte religioso-conservador en una lucha ideológica en la que el Estado de derecha no hace nada por regular.

Un acontecimiento más reciente es la aprobación de matrimonios entre personas del mismo sexo, así como la posibilidad de la adopción por parte de estas parejas, aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, frente a lo que ni tarde, ni perezosos los guardianes de la moral y las buenas costumbres, encabezados por los diputados panistas y la representación de la iglesia católica nacional, se soltaron el pelo y desenvainaron la espada para cortar de tajo semejante felonía a la decencia y a la familia monógama conformada por hombre y mujer (en ese orden) que es la piedra angular del catolicismo en México, el Vaticano y el mundo. Y quien lo dude que vea al próximo candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, quien ya fue a pasar lista con el Papa para recibir la bendición de sus próximos enlaces: el conyugal con su señora novia, y el político, con el hoy cabizbajo partido en el poder.

De esta manera observamos una ofensiva en el terreno de la difusión de las ideas, en la que una derecha torpe, boba y sosa quiere convencer a la sociedad mexicana que el mejor camino es el de la abnegación y el conformismo y que a nadie se le ocurra celebrar los 200 años de la guerra de Independencia y los 100 de la Revolución Mexicana de manera violenta; no, nada de eso… solo festejos pacíficos y sin visos del contenido rebelde que ha marcado la historia de nuestro pueblo.

Vemos pues que se está formando una amalgama de grupos derechistas que quieren transmitir el poder en el 2012 sin mayores problemas al hoy resurgente PRI, para lo cual los acuerdos bajo el agua están a la orden del día. Todo ello, claro, apoyado al 100% por los poderes fácticos concentrados en el duopolio televisivo y sus reproductoras de la radio, aliados incondicionales de la derecha en México, EEUU y buen parte de América Latina. Así van las cosas a tres años del calderonato.
IV
El balance hecho al gobierno de Calderón en sus primeros tres años es, hasta el momento, negativo. No se ha cumplido con las expectativas de desarrollo que se esperan de cualquier administración gubernamental en cualquier parte del mundo y tampoco se vislumbra en el futuro que ello vaya a ocurrir, por el contrario la situación de la economía es cada día peor.

En el terreno político se refleja la situación general que priva en el país, en especial en la economía y en las áreas estratégicas de desarrollo social. Como ya señalamos al inicio de los tres artículos anteriores, Felipe Calderón entró literalmente por la puerta de atrás reafirmando así lo que fue su elección a la presidencia de la República, un robo, un fraude, un engaño.

Con un inicio tan lleno de dudas, cuestionamientos y sobre todo ilegitimidad, se antojaba desde un principio que el sexenio de Calderón estaría plagado de dificultades y tropiezos… y así ha sido. Con la intención de obtener algo de legitimidad se lanzó inmediatamente después de asumir el cargo a una lucha fraticida en contra del crimen organizado y en especial del narcotráfico. Anunció a bombo y platillo una lucha sin tregua ni cuartel en contra de estas organizaciones y logró llamar la atención de la opinión pública nacional e internacional.

Sin embargo, a lo largo de su cruzada las cosas se le fueron complicando y más aún, saliendo de control. Repitiendo errores de experiencias en otros países, implementó una estrategia que ha demostrado su ineficacia y su enorme gasto de recursos públicos, así como la asonada de violencia que hasta la fecha, en nuestro país, lleva la cantidad aproximada de quince mil muertos relacionados con esta lucha. Expertos en el tema aseveran que no se están llevando a cabo las medidas correctas y lo peor del caso es que los resultados dan la sensación de que el gobierno ha fracasado, y que el problema ya se le salió de control. Por otro lado Calderón ha cedido terreno frente al gobierno de Washington en esta lucha, al permitir que poco a poco se vaya entrometiendo en asuntos nacionales bajo el pretexto de la lucha antinarcóticos.

En relación con el quehacer político y su relación con los partidos políticos del país y el mundo electoral, su desempeño no ha tenido la contundencia esperada, sobre todo en de un gobierno que inició con el pie izquierdo. Se ha caracterizado por ser soberbio, prepotente, intolerante, ignorante y represor. Los encargados de llevar a cabo las relaciones con las diferentes fuerzas políticas no han sabido tender puentes, impulsar diálogos y ya no se diga alcanzar acuerdos mínimos para buscar soluciones a los problemas que más aquejan a la nación.
Después de las elecciones intermedias en las que el PAN perdió frente al PRI la mayoría en las cámaras de diputados y senadores, así como gobernaturas y municipios que eran de extracción panista, Calderón cambió su discurso llamando al diálogo y la concertación para, ahora si, “trabajar unidos” en un intento desesperado por lograr acuerdos y dar cauce a los planes que en materia de legislación tienen pendientes. Sin embargo, lo que observamos es a un presidente de capa caída, subordinado a otra fuerza política y que no tiene un gabinete con la capacidad de elaborar iniciativas con las que pudiera sentarse a dialogar con los diferentes sectores de la política nacional y tratar de alcanzar algunos acuerdos de la mayor importancia para el país.
A tres años de su gobierno, Calderón se ve derrotado y sin ánimo de dar batalla. Da la impresión de que el PRI ya tomó el control de la vida nacional y que las negociaciones para la sucesión presidencial de 2012 es lo que está en primer lugar en la mesa de negociaciones. Al gobierno federal no le queda más que allanar el camino para el ascenso a la presidencia de Enrique Peña Nieto, actual gobernador priísta del Estado de México, y para ello tendrán que hacer el trabajo sucio en lo que resta del sexenio, tal y como ya vimos con el caso de la extinción de LFC y el golpe que intenta desmantelar al SME, uno de los sindicatos más combativos y solidarios con las diversas luchas populares en la historia del país. En lo referente a su relación con los movimientos populares y las diferentes demandas que se plantean, su respuesta ha sido la prepotencia, la negativa y la represión. Esta actitud ha llevado a grandes sectores de la sociedad mexicana y a la mayoría de los movimientos sociales a desconfiar cada vez más del gobierno federal y a no creer ya en los discursos grises y ramplones que día con día nos recetan los medios aliados y cómplices de la clase en el poder, que a tres años de gobernar han demostrado su ineficiencia, ineptitud e incapacidad.

CARDENALES Y OBISPOS PROTEGIDOS POR EL PAPA Y CALDERÓN.
Pedro Echeverría.
. Ayer, en su homilía dominical, el cardenal Rivera Carrera aseguró que “la cultura moderna, además de atacar a la familia con la poligamia y el adulterio, hoy la agrede en su esencia por la equiparación de las uniones homosexuales con el matrimonio entre el hombre y la mujer, hasta el punto de permitir la adopción de niños y niñas en el seno de esas uniones.

La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede, en modo alguno, llevar a la legalización de las uniones homosexuales. El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad”. El arzobispo de México, cardenal con una enorme presencia, está a la cabeza del alto clero mexicano que ha sido acusado de protector de pederastas, de estar aliado al gobierno panista y a poderosos empresarios.

2. Desde que el presidente Carlos Salinas le otorgó todos los derechos al clero en 1992 y estableció totales relaciones con el Estado Vaticano, la poderosa jerarquía eclesiástica no ha descansado en la búsqueda de la recuperación de su dominación arrebatada a mediados del siglo XIX por las fuerzas liberales juaristas. El clero, los militares y los sectores de derecha impulsaron una guerra contra la Reforma liberal (1858/60), luego aprovecharon los privilegios de los 35 años (1876/1911) de la dictadura porfirista y en 1926 lanzó una Guerra Cristera contra el gobierno de la revolución y la Constitución de la República. Es por esa terrible historia, en la que el clero ha estado siempre aliado a las clases explotadoras y opresoras, por la que hay que tener mucho cuidado en sus intervenciones y su fortalecimiento. El PAN y el PRI neoliberales han apoyado su fortalecimiento.

3. No me metería a discutir el significado ideológico o filosófico de las religiones porque pienso como Marx que es simplemente “el opio del pueblo”. La palabra “opio” no es despectiva ni agresiva, pues el opio sólo es una droga analgésica narcótica que “se extrae de las cabezas verdes de la adormilera” (planta similar a la amapola). Parecería que la religión sólo adormece, da protección y descanso a la gente humilde en esta putrefacta sociedad capitalista que mata de hambre, enloquece a la persona y la arrincona negándole todas las salidas. ¿Cómo los humildes pueden huir de la opresión y sus penalidades si no cuentan con otras propuestas, con ideas liberadoras que las ayuden a despertar? Por eso el alto clero, a través de los siglos, se ha aprovechado de esa bondad y desesperación humana, para prometerles el cielo como salvación ante sus sufrimientos en la tierra.

4. ¿Qué pueden hacer los millones de familias que durante días y semanas no han tenido que comer, no les ha salido un trabajo, han visto enfermarse gravemente a sus hijos, etcétera y de pronto, sin poderse explicar racionalmente el por qué de las cosas, “como un milagro”, obtienen un ingreso económico, comen y sus hijos moribundos salvan su vida? ¿Cuántas millones de promesas se hacen a cualquier santo, a cualquier Dios, en los momentos de mayor desesperación que sirven de alivio, de descanso, de “colchón”, para que la gente más pobre y más honesta no tenga que darse con la pared? Por eso pienso que mientras exista el capitalismo, la explotación, la opresión y la miseria, la gran mayoría de la población tendrá que encontrar un lugar para desahogar sus penas y sus sufrimientos. Parece que la religión ayuda es fundamental para dormir el alma. El pueblo parece necesitarla.

5. El problema no es la religión como ideología porque en última instancia hay una enorme cantidad de ideologías y religiones en el mundo y cada quien puede adoptar la que quiera. El problema surge cuando las personas o grupos las interpretan para beneficio de sus intereses personales y se aprovechan de la gente honesta que los siguen. Todavía se puede hablar en México de alto clero o gran jerarquía eclesiástica que forma parte de la clase dominante y de los sectores minoritarios que determinan acerca de las políticas de Estado; pero también de clero bajo que es la gran masa de sacerdotes o curas de pueblos y pequeñas ciudades ligados directamente a los problemas de la población tales como miseria y pobreza, defensa de derechos indígenas, campesinos y sectores marginados. Sus ideologías suelen oponerse en los momentos en que la población se manifiesta.

6. La alta jerarquía católica en México, formada por los delegados papales, cardenales y arzobispos de casi todas las grandes capitales de los estados de la República, mantiene un papel determinante en las políticas de cada entidad. Todos los políticos de alto nivel deben lograr “la bendición” de esos jerarcas para obtener algún cargo de elección, de lo contrario su partido será castigado desde el púlpito y las sacristías de la iglesias. El clero –como los fuertes partidos y organizaciones empresariales hace alta política desde la cúspide del poder para conservar los privilegios que durante siglos ha tenido. Cuando desde el púlpito condena el aborto o su legalización, cuando combate a los homosexuales prohibiendo que pudieran formar una propia familia con hijos adoptados o cuando llama a sus feligreses a no votar por partidos no religiosos, están interviniendo directamente en política.

7. En los dos últimos años el alto clero, mediante un arreglo o acuerdo con el gobierno del PAN y los líderes del PRI han logrado echar abajo en 18 estados -de los 32 en que se divide el país- de las medidas avanzadas que años antes se habían logrado en materia de aborto y sociedades de convivencia. No se han podido imponer en la Ciudad de México donde desde hace 12 años gobierno el PRD. Es el motivo por el cual el Cardenal Norberto Rivera va ahora con toda su fuerza después de varios ensayos provocadores que ha preparado contra los gobiernos del PRD y López Obrador. Lo que el clero busca es recuperar el mayor poder posible en estos momentos en que el gobierno de la derecha panista, apuntalado por el ejército, demuestra tener fuerza. La pregunta sería: ¿Tendrán los ciudadanos del DF la fuerza para confrontar a los mercaderes de la iglesia?


Basureros del Valle de México, donde conviven los “desechos” humanos
Es la historia de una relación simbiótica y paradójica entre los desechos de un modelo de consumo plenamente afirmado y miles de personas que logran encontrar aquí, en medio de la basura, la protección económica necesaria para la supervivencia.
Al tiradero llamado “Borde de Xochiaca”, ubicado en Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México, dentro de la región conocida como el Valle de México (en los límites con el Distrito Federal), el acceso no es difícil. Es suficiente pedir un permiso, primero a las autoridades municipales, y luego a los “líderes” de los pepenadores. El escenario que se presenta es aterrador: montañas de basura a lo largo y ancho del predio ocupado por el tiradero, decenas de camiones recolectores que entran y salen cada minuto, miles de personas que, en medio de nubes de mosquitos, olores fuertes y penetrantes, polvo finísimo y un ruido de fondo casi imperceptible más constante, se lanzan de manera famélica encima de los bultos de basura que cada cinco minutos los camiones descargan, uno encima del otro.
La competencia es leal entre los que buscan cartón, plástico, metal y una infinidad de otros materiales que, al ojo inexperto, parecerían todos iguales. Las habilidades desarrolladas por los pepenadores son las que les permiten sobrevivir. Más basura de valor se encuentra, más dinero o bienes logrará conseguir a cambio.
Estela es una señora originaria de Michoacán. Emigró, según cuenta, al Valle de México “por el deseo de alejarme de los problemas de mi familia”. Su rostro arrugado y cansado logra aún dispensar sonrisas y buen humor, no demuestra la edad que tras un poca de insistencia revela: “Lo sé, lo sé, demuestro más, pero tengo sólo 52 años”. Estela se toma una pausa entre un camión y el siguiente y nos platica: “Tenía casa aquí en frente” – y señala en la distancia los límites de Ciudad Nezahualcoyotl. “Pero un día ya no tuve para pagar la renta”. Cuenta que la “aguantaron por un buen rato”, aunque finalmente la corrieron de su hogar y así “decidí venir aquí”. Explica que “aquí no pago renta, compro el agua, pero es mucho más barata. Llega la pipa una vez a la semana aunque a veces no alcanza para todos”.
Cuenta Estela que a veces tiene que decidir que uso darle al agua que consigue: “Hoy, por ejemplo, cumplo tres semanas de no bañarme”. La mujer sonríe y no ahorra palabras: “Gracias a lo que recolecto aquí, logro sacar unos 150 pesos a la semana, a veces 200. Lo que recojo lo logro vender en el mercado: son juegos para niños, plástico y algo de metal”. Su casa, un cuadrado de lámina y madera en medio de una pequeña vecindad igualmente construida con materiales de recuperación, encima de la primera montaña de basura a la entrada del tiradero, es modesta pero bien cuidada: “No tengo electricidad ni agua, pero lo demás no me falta”. El único temor, confiesa, “es enfermarme, pues no tengo seguro alguno”.
La historia de Estela es la misma a la de otros miles que viven en este sitio. Los camiones nunca dejan de descargar basura. Día y noche, a toda hora, un pepenador aquí tiene trabajo. Y los hijos, tras trabajar unas horas con sus padres, pueden ir a una especie de escuela presente, ella también, en medio del conjunto habitacional. Los maestros son de afuera, convocados por la comunidad, misma que se ha dado el lujo de reservar una de las precarias construcciones para la función de templo: aquí cada domingo hay misa y, de vez en cuando, una boda, rigurosamente entre los miembros de la comunidad. Una microsociedad paralela, con relaciones internas propias, con caciques o líderes que garantizan no sólo la paz social interna, sino también las relaciones con el exterior, y la continuidad de una religión autoreferencial y autojustificante. Es la historia de una relación simbiótica y paradójica entre los desechos de un modelo de consumo plenamente afirmado y miles de personas que logran encontrar, aquí en medio de la basura, la protección económica necesaria para la supervivencia.
Interrogado acerca del origen de la figura del pepenador, Berthier explica que no es un fenómeno nuevo ni solamente mexicano. Y abunda: “Creo que una de las cosas características de las sociedades contemporáneas es la de desechar lo que no sirve. Y esto no tiene que ver nada más con las botellas de plásticos, con el vidrio, etcétera. Tiene que ver también con las personas. Enormes contingentes de personas son expulsadas por el sistema productivo y por la sociedad capitalista”. Continúa: “Muchas de estas personas, excluidas de las leyes, del empleo, de la seguridad social, de la educación, encuentran como único mecanismo de supervivencia usar lo que ya nadie usa, consumir lo que ya nadie consuma, y vivir de lo que todos están despreciando”.
Según el académico de la UNAM, la sociedad que se reproduce entre los pepenadores es compleja, “de una complejidad casi filosófica”. Explica, por ejemplo, que “en la basura, se reproduce todo: los hábitos de consumo, los hábitos autoritarios del gobierno y los mecanismos de control de la sociedad”. Aún reconociendo que en la Ciudad de México el nivel de reciclaje es elevado precisamente gracias al trabajo de estas miles de personas, Berthier detalla que el caso de la Ciudad de México es paradigmático: “En un principio, al conformarse los tiraderos de basura, ahí iban los prófugos de las cárceles, iban los migrantes que no encontraban trabajo en otro sitio. A lo largo del tiempo se fue consolidando una cultura adentro de la basura, una cultura que decía que la basura es de los pepenadores que la trabajan”. Una similitud con la consigna de Zapata – “la tierra es de quien la trabaja” – y que finalmente, continúa Berthier, “nos habla de un derecho que los trabajadores comenzaron a reivindicar: el derecho a trabajar con la basura”. Sin embargo, en el caso mexicano, “se fueron creando casos de caciquismo [...] de la gente que surge de la basura, que se erige como líder, que se consolida como representante popular y finalmente termina siendo un referente político”. No todo es malo, admite el investigador, que reconoce que al interior de estos sectores sociales, totalmente ajenos a cualquier polémica entre gobierno local y gobierno federal por el cierre o menos de los tiraderos públicos, se crean “lazos de solidaridad, de cooperación social, de cohesión que bien se podrían envidiar”.