OAXACA LUCHANDO, 27 DE NOVIEMBRE NOTAS.
27 nov 2006
De “La Jornada”.
La PFP, responsable de la refriega del sábado en Oaxaca, documenta ONG
Hay al menos 39 desaparecidos, incluidas 13 mujeres; temen que sean violadas.
VICTOR BALLINAS.
La Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh) difundió ayer una cronología de la movilización de la marcha de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) efectuada el sábado, en la que destaca que a las 17:07 horas "comenzó la agresión de la Policía Federal Preventiva (PFP) contra los manifestantes que llegaban al centro histórico de esa ciudad; les arrojaron gases lacrimógenos y proyectiles. Desde las azoteas arrojaban gases y portaban máscaras antigás".
La organización no gubernamental (ONG) agregó que hasta las ocho de la noche de ayer se reportaron 39 desaparecidos, incluidas 13 mujeres, lo cual consideró "preocupante", ante la posibilidad de que se cometan violaciones y otros abusos en su contra.
La agresión policiaca, asegura la ONG, fue "el origen de un violento enfrentamiento entre la PFP y los integrantes de la APPO. Las calles del centro de Oaxaca fueron el reflejo de un violento campo de batalla y de una brutal represión hacia la movilización popular pacífica".
A las 16:01 del sábado, asevera la Limeddh, "empezaron a llegar mensajes de que priístas irían al zócalo a las 16 horas a golpear el cerco; a las 16:47 el ambiente era de tensión porque los priístas provocaban verbalmente a la gente".
La ONG resalta que la movilización se inició a las 12:04 sin incidentes, "pero a las 13:22 elementos de la PFP empezaron a arrojar objetos a la población y colocaron alambre de púas con corriente eléctrica en algunas calles".
A las 17:27 agentes federales "continuaban arrojando gases en la bocacalle que da a Santo Domingo. Ahí Luis Emilio Enrique Sánchez, de 22 años, resultó con múltiples heridas en el cuerpo, esguince de cuello y probable fractura", así como "intoxicación por gases lacrimógenos".
A las 17:38 horas se confirmó que la policía federal fue la agresora. A las 17:45 "continuaba la agresión con gases lacrimógenos y canicas. Media hora más tarde elementos de la PFP dispersan a los manifestantes con tanquetas antimotines.
"A las 18:36 la Limeddh se comunicó con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), con la Secretaría de Gobernación y con Seguridad Pública Federal, y trata de comunicarse con la PFP para pedir garantías, que respeten la labor del personal médico y de los defensores de derechos humanos, y a los lesionados.
"A las 20:46 elementos de la PFP iniciaron el cateo de casas. A las 20:54 se reporta quema de carros y camiones, y a las 20:58 policías vestidos de civil atacaron la estación de autobuses. Los turistas y la población que se encontraba ahí corrieron buscando refugio. A las 21:56 se recibieron reportes de que policías ministeriales estaban atacando a mujeres".
Por esos hecho de violencia contra "una manifestación pacífica", la Limeddh emitió ayer una acción urgente, dirigida al secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Santiago Canton; a la titular del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour; al presidente Vicente Fox; al titular de la CNDH, José Luis Soberanes Fernández, y a los presidentes de las juntas de Coordinación Política de las cámaras de Diputados y Senadores.
La ONG apremia a que se respeten los derechos humanos de los integrantes del movimiento popular, y demanda que cese el violento operativo policiaco y los actos de grupos paramilitares.
Asevera que "la PFP trata de imponerse a sangre y fuego y los policías ministeriales disparan indiscriminadamente en contra del movimiento oaxaqueño".
A su vez, el director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Luis Arturo Macías, manifestó que "en Oaxaca prevalece una situación grave, y tanto el gobierno federal como el estatal le siguen apostando a la confrontación. La PFP sigue siendo el mazo con el que hay que reprimir a los movimientos sociales".
En tanto, para el director de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Fabián Sánchez Matus, "la ocurrido este sábado es muy preocupante. Si bien es cierto que se habían cuidado las autoridades de que no se repitiera lo de San Salvador Atenco, hoy la situación se complica y se dejan ver las intenciones reales del gobierno, la nula política de derechos humanos".
Sánchez Matus llamó al gobierno a la congruencia, a actuar de acuerdo con lo que pregona en los foros internacionales, donde "asegura que hay respeto para los derechos humanos", porque por un lado sostiene una cosa y por otro actúa de la manera contraria, reprimiendo, lo que no habla bien de un país que preside el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Se deslinda de incendios ocurridos el sábado
Pese a la represión, la lucha se mantiene: APPO
Ataque a oficina de Flavio Sosa deja un desaparecido.
OCTAVIO VELEZ , ALONSO URRUTIA CORRESPONSAL , ENVIADO
Oaxaca, Oax., 26 de noviembre. Tras los enfrentamientos del sábado contra la Policía Federal Preventiva (PFP), que dejaron más de 100 detenidos, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) anunció que este lunes reinstalará su campamento en el atrio del convento de Santo Domingo, del que fue desalojada. Por la noche, desconocidos balearon e incendiaron una oficina de Flavio Sosa, líder de la asamblea.
En tanto, el gobierno de Oaxaca dijo que 149 personas fueron puestas a disposición de la Procuraduría General de Justicia local debido a los enfrentamientos, y recluidas en el Cereso femenil de Tlacolula de Matamoros y de Miahuatlán de Porfirio Díaz, quienes según sus defensores no pudieron ser visitadas este domingo.
Florentino López Martínez, vocero de la APPO, ofreció una conferencia de prensa afuera del Centro Diocesano de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Oaxaca, donde miembros de la agrupación fueron albergados la noche del sábado a fin de evitar más detenciones.
Anunció que a las 8 horas de este lunes se reinstalará el campamento en el atrio del templo de Santo Domingo, destruido durante la reyerta, pues no cesarán en su lucha por la "caída" del gobernador Ulises Ruiz.
"La lucha del pueblo oaxaqueño por la caída de Ruiz no ha terminado, pese a la sangrienta represión", afirmó el vocero, quien, junto con otros consejeros estatales, atribuyó la responsabilidad del enfrentamiento a las fuerzas federales.
"Se apostaron (los agentes) en los techos de (casas y edificios) del centro, en muchos casos sin permiso de los propietarios, para arrojar piedras, canicas y gases lacrimógenos y provocar la agresión", sostuvo.
Además, dijo, agentes federales, policías locales y sicarios "hicieron disparos de arma de fuego" contra los simpatizantes de la APPO, "resultando varios heridos".
Reportó que los choques dejaron "165 presos políticos, decenas de desaparecidos, centenares de heridos y lesionados, así como varios muertos", hasta ahora no confirmados.
Deslindó a la alianza que representa de la quema de edificios públicos y establecimientos comerciales. "No hubo ninguna orientación ni decisión (en ese sentido) porque la lucha del pueblo y la APPO es civil y pacífica", afirmó.
Denunció que otros portavoces, César Mateo Benítez y Jorge Sosa Campos, primo éste de Flavio Sosa Villavicencio, fueron sacados del penal de Miahuatlán y conducidos con rumbo desconocido a bordo de un helicóptero de la PFP.
Durante la rueda de prensa, un supuesto agente de inteligencia fue descubierto y sometido por miembros del equipo de seguridad de la APPO cuando hablaba en un teléfono celular para presuntamente reportar la presencia de los consejeros.
El hombre, quien se identificó como Oscar Ruiz Artega, dijo ser especialista en estudios poblacionales y reportero del diario Gaceta de Morelos. Su acompañante, quien según el detenido se llama Daniel Santos y es fotógrafo de ese medio, escapó tras ser sorprendido haciendo anotaciones.
Mientras, el gobierno estatal informó que la PFP puso a disposición de la Procuraduría General de Justicia del Estado a 149 detenidos, entre ellos maestros y universitarios, como presuntos responsables de delitos como ataques a las vías de comunicación, robo con violencia, asociación delictuosa, sedición y lesiones.
De ellos, 93 fueron internados en el reclusorio femenil de Tlacolula de Matamoros y el resto en el penal de mediana seguridad de Miahuatlán de Porfirio Díaz. Entre estos, se encuentra el periodista de Indymedia, Juan de Dios Gómez Ramírez.
Aseguró que la autoridad hasta ahora desconoce si hubo muertos en los choques del sábado, según la información proporcionada por las agencias del Ministerio Público y recorridos por los hospitales.
Por el contrario, Yésica Sánchez Maya, presidenta de la filial en Oaxaca de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, no descartó que existan personas fallecidas, luego de presentar cápsulas de gas lacrimógeno y cartuchos percutidos de calibre nueve milímetros y 38 súper, recogidos tras los enfrentamientos.
Adelfo Regino Montes, abogado y miembro de la Comisión de Seguimiento del Congreso Nacional Indígena, denunció que los 56 recluidos en el penal de Miahuatlán de Porfirio Díaz no pudieron ser visitados este domingo por sus familiares ni por su defensa jurídica, por orden del director, Juan Carreño.
Por la noche, personas desconocidas que viajaban en un Volkswagen Pointer balearon la parroquia de Los Siete Príncipes, cercana a la Plaza de la Constitución, cuando el sacerdote Carlos Franco Pérez Méndez empezaba una misa.
Una bala se impactó en la camioneta del cura, Ford Explorer, que se encontraba en la calle. Pérez Méndez instaló con seglares un puesto de socorro para atender a los simpatizantes de la APPO.
Casi a las 21:30 horas fueron incendiadas las oficinas de Nueva Izquierda de Oaxaca, organización civil que dirige Flavio Sosa. Allí se encontraban 12 personas de San Lucas Zoquiapan, que se albergaron allí la noche del sábado para evitar ser detenidas.
Según testigos, los agresores llegaron en una camioneta pick-up gris, balearon el inmueble y con el vehículo derribaron la puerta principal, rociaron gasolina y le prendieron fuego. Once personas escaparon por la azotea, pero otra, Francisco Ortega Hernández, no aparece.
Astillero.
Julio Hernández López
Nerón de dos cabezas
Arrastrar a la APPO
Noche oaxaqueña
La paz según Ulises
El eje aliado Nerón Ortiz-Vicente Calderón (o Felipe Fox, según se prefiera: el orden de los actores no altera el ducto) pretende arrastrar a la APPO en la inevitable caída del fugitivo gobernador formal de Oaxaca. La peligrosa última semana de vacío de poder (en el periodo embotado) pretende ser convertida, por ello, en la máxima provocación al movimiento social oaxaqueño, de tal manera que la dirección de la asamblea popular sea encarcelada o mantenida bajo la amenaza de aprehensiones en caliente y la masa social opositora al ulisismo sea disminuida o paralizada por miedo o confusión. Si la dupla electoral PRI-PAN logra desmoralizar o desmovilizar a la APPO, entonces el pastel electoral y político posterior al 1º de diciembre será para esas fuerzas coaligadas: el PRI se quedaría con el gobernador sustituto (posiblemente el senador priísta Adolfo Toledo) y el calderonismo dañaría un proyecto de izquierda que ha dado "mal ejemplo" de ingobernabilidad al resto de un país que va en ruta de descontroles políticos felipenses similares.
Lo que se busca es demostrar que el desbordamiento social es malo (un peligro para México) y que es necesaria la mano dura Chapelén. De hecho, a partir de Oaxaca se ha iniciado una vuelta a las etapas más oscuras de la guerra institucional del Estado contra grupos opositores al poder. La noche del sábado hubo detenciones, golpizas y desapariciones ejecutadas desde el denso imperio de la ley del cuartel. Grupos parapoliciacos o paramilitares actuaron con sentido "justiciero" disparando armas de fuego contra manifestantes que huían de los gases lacrimógenos. Caravanas de vehículos con policías patrullaban las calles ayer en el montaje de un día de presunta tranquilidad en el que Ulises Ruiz estaría recorriendo durante contados minutos las glorias de su demencial aferramiento al poder. Helicópteros, patrullas, policías y militares de civil, trabajadores de limpieza y funcionarios públicos prepararon el escenario para que el mandatario dijera que en Oaxaca todo está en calma. Anoche, personas desconocidas dispararon contra el templo católico de los Siete Príncipes, adonde usualmente son llevados los heridos de cualquier signo político o social que cayeran en el presente conflicto.
Cálculos centralistas y unilaterales del prianismo, mientras la noche del sábado estallaba la violencia social sin control en algunas partes de la ciudad de Oaxaca. Por provocaciones (que algunos dirigentes de la APPO creen encontrar en activistas presuntamente solidarios que tienen antecedentes de agresividad sospechosa en otras ciudades y en otros movimientos) o por genuino enojo frente a las agresiones y excesos de la policía federal militarizada, pero lo cierto es que en el parque de El Llano, una hora después de la última arremetida de la PFP, las escenas parecían tomadas de cualquier libro de historias prerrevolucionarias. La ira (legítima o inducida) se enderezó contra símbolos claros del poder: los juzgados federales y los autos de su estacionamiento; el teatro Juárez, que antes fue sede del Poder Legislativo, y la secretaría estatal de Turismo, cuya titular tiene significado especial para el gobernante excesivamente malquerido (en otras calles, el ataque fue contra el Poder Judicial estatal).
Farsa institucional en el mundo de la paz según Ulises, en una Oaxaca donde el presente tecleador no pudo realizar su charla poliédrica en el simbólico crucero de Cinco Señores (donde está la barricada que hasta anoche no habían podido desactivar ni policías ni militares) por temor a que una anunciada acometida pusiese en peligro a familias y niños que habían llegado a ese sitio rebelde. Por decisión de los reunidos se trasladó la plática al interior de la Ciudad Universitaria, en un jardín enfrente de las instalaciones de Radio Universidad, donde súbitos informes del arribo de fuerzas federales y estatales a los alrededores de Cinco Señores y de la UABJO hicieron que la mencionada reunión terminara luego de casi dos horas de iniciada.
Fox realiza un ensayo preventivo de desmayo que eventualmente podría ayudarle a justificar su inasistencia el 1º de diciembre a San Lázaro (para no votar en favor de la guerra en Irak, a lo que le presionaba su entonces amigo George, Vicente aprovechó la necesidad de una operación de espalda para practicársela cuando políticamente más conveniente le era). Y el presidente en ciernes (aunque en Oaxaca lo quiso ser el sábado) mete reversa a la tesis zedillista de la sana distancia (con la que el nada priísta Ernesto pretendía alejarse de las prácticas cotidianas del partido al que nada debía) y le pide al espinoso líder Manuel que haya sana cercanía, aunque dé motivo para habladurías políticas.
Pero, como diría el animador secreto del espectáculo político en curso: Aún hay más. Monseñor Abascal se escandaliza ahora de la barbarie política que permitió durante meses y anuncia energías nunca antes esbozadas ni siquiera en el nombre de Dios. Y el honorabilísimo defensor de las leyes y las instituciones, URO, baraja posibilidades jurídicas en busca de meter opositores a la cárcel y castigar a la parte mayoritaria de un pueblo que apasionadamente le rechaza.
Astillas:
La Otratele estuvo presente en la batalla del centro histórico oaxaqueño y produjo un material disponible en cuatro partes. En esa misma televisión jornalera por Internet hay entrevistas dominicales con Zenén Bravo, Flavio Sosa, Ulises Reynosa y David Venegas, consejeros de la APPO. Hoy la Otratele informará del restablecimiento del campamento de los miembros de la asamblea oaxaqueña en la explanada del templo de Santo Domingo... Y, mientras Sari Bermúdez ha recibido en Guadalajara, en la inauguración de la FIL, un adelanto de la reprobación popular al gabinete de corrupción y frivolidades que encabezó Fox (y que Sari disfrutó y recontra disfrutó), ¡hasta mañana, en esta columna sin desmayo que sigue en Oaxaca!
Del “Universal”:
Incendian oficinas de Nueva Izquierda en OaxacaSegún reportes de los vecinos, las llamas las iniciaron de manera intencional desconocidos antes de la medianoche
Alejandro Torres/enviadoEl UniversalOaxaca, OaxacaLunes 27 de noviembre de 2006
00:53 Las oficinas de la Organización Nueva Izquierda de Oaxaca fueron incendiadas esta madrugada. El inmueble que se ubica en el antiguo camino a Ixcotel 124, en la colonia Centro fue consumido por las llamas que, según reportes de los vecinos, iniciaron de manera intencional desconocidos antes de la medianoche.
Nueva Izquierda de Oaxaca, es la organización a la que pertenecen varios de los principales líderes de la Asamlea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) como Flavio Sosa Villavicencio, y su primo Jorge Sosa Campos, éste último fue detenido hace dos días y trasladado a la cárcel de Miahuatlán.
Los vecinos de la colonia Centro dijeron que en días anteriores algunos sujetos ya habían intentado prenderle fuego al inmueble de dos pisos, pero sólo lograron dañar parcialmente el portón de madera.
Afuera del inmueble se encuentra una camioneta con placas THV-65-64 y que presumiblemente pertenece a César Mateo Benítez, otro de los dirigentes de la APPO y que también fuer detenido junto con Jorge Sosa. Ambos habrían sido trasladados durante este domingo a otro penal.
Este incendio se suma a otros que han ocurrido desde la tarde y noche del sábado en diferentes rumbos de la ciudad, luego de los enfrentamientos que sostuvieron entre la APPO y la PFP.
Los vecinos se encargaron de apagar con agua las llamas que consumieron la planta baja en su totalidad y donde se ubicaban las oficinas de Nueva Izquierda de Oaxaca.
