Opiniones y crónicas

17 nov 2006

Las vocales

AUSENCIA GÓMEZ
A
Ha concluido el congreso Constitutivo de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y con él se da unpaso trascendente en la organización popular para la defensa de derechos e intereses. La APPO y su dirigencia cobran una mayor legitimidad ante los ojos del pueblo. El congreso, su desarrollo, la elección de la dirigencia, son actos de auténtica democracia popular que construye formas alternas a las anquilosadas instituciones políticas de la sociedad occidentalizada. Las leyendas negras en torno a la APPO, alimentadas por y desde el poder, se han desmoronado. Y vaya que las hubo, la camarilla en el poder y sus merolicos, atribuyen en diferentes momentos la existencia de la APPO a varios y encontrados personajes de la política, de AMLO a José Murat, pasando por Gabino Cué, Pepe Varela, Aurora Acevedo, Diódoro Carrasco, Elba Esther Gordillo, Hugo Chávez, Hezbolá y el Chapulín Colorado.
La tara del autoritarismo corporativo, su concepción voluntarista de la sociedad y la historia, el mesianismo vulgar que les caracteriza, son vendas infranqueables. No pueden aceptar una verdad simple, las organizaciones sociales de variado origen y propósito, las organizaciones civiles no gubernamentales, los colonos, comuneros y pueblos indígenas han dicho basta y están decididos a ser autores de sus propias biografías, arrasando a los caciques políticos que les habían enajenado hasta el habla. Así de sencillo, señores tejedores de intrigas.
E
La oscilante conducta de la jerarquía católica de Oaxaca no es más que la expresión local de las contradicciones de la iglesia latinoamericana desde hace más de 40 años, luego de aquel famoso concilio. La puja ha sido permanente entre quienes escogen cumplir con su tarea evangélica y quienes naufragan en la mar de encantos que el poder ofrece, privilegios, lujos, fama, dinero. Así se explica que la base de la estructura clerical de la iglesia, aquella que es testiga y hasta víctima de la opresión, la injusticia y la pobreza, con firme convicción ha optado por compartir su destino con los condenados de Oaxaca; en tanto, su cúspide local y nacional da bandazos erráticos en los que un día dice negro y al día siguiente blanco para el tercer día volver a la posición primera.
Abrazar la causa de los desposeídos no es decisión fácil, se entiende, es atreverse a perder pequeños o grandes privilegios a cambio de ser señalado, calumniado, ofendido, torturado, desterrado y no tan eventualmente asesinado. Pareciera que no hubiera ninguna necesidad de hacerlo, pareciera tonto. Y sin embargo, es congruencia y coherencia entre la doctrina y la práctica. Un hombre se atrevió a ser congruente y dijo "Amaos los unos a los otros" y murió crucificado, otro dijo "En el nombre de Dios no más represión" y murió de un balazo. En contraste, otros muchos se abrazaron al becerro de oro y han muerto en su lecho rodeados de servidumbre. Ahora, la gran interrogante a los jerarcas católicos, entre pastores y fariseos ¿Quienes de ellos vencieron a la muerte y alcanzaron la vida eterna? Que la respuesta ilumine sus acciones.
I
Un rasgo mínimo de decencia política no estaba por demás en la H. Cámara de Diputados Federal. Han votado favorablemente un punto de acuerdo para demandar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que declare la inconstitucionalidad de la reelección por un año de diputados locales y presidentes municipales en tres entidades del país, una de ellas, Oaxaca.
Es un acto enajenante de nuestra voluntad que por sí mismos prorroguen su mandato cuando los electores votamos por un periodo de tres años. Es además causal de desaparición de poderes el obrar de esa manera. La decisión de la legislatura federal, pone en riesgo la intención del chivo de la campana de obsequiar por un año más plumas Mont Blanc, con cargo al erario por supuesto.
O
De que el tirano tiene una irreversible tendencia a los autogoles ya pocos lo dudan. Mandó a brigadas de bomberos a pegar una cantidad impresionante de carteles (con el diseño de campaña priísta) en su "apoyo". Un día amanecieron saturados de ellos los muros de las esquinas; pero eran más de las ocho de la mañana cuando ya estaban rotos en su mayoría, arrancados, dañados. Y la APPO ni siquiera tuvo que mover un dedo para que sucediera.
Las y los oaxaqueños espontáneamente y por motivo propio, procedieron a destruirlos con una mezcla de placer y furia, sabiendo que rompían el dinero de los impuestos que pagamos todos. En conclusión, lo que pretendía ser un increíble autoelogio sirvió como plebiscito en contra. Tiene motivo de sobra el tirano para negarse a someterse a un referendo. Sabe perfectamente que le pasaría lo que a sus carteles.
U
Profas y profes, hay que acordarse del acuerdo de Asamblea Estatal, ni un centavo de cuotas escolares bajo ningún pretexto, no lo hagamos nosotros ni permitamos que se extorsione a nadie bajo la amenaza de que si no paga, su hijo o hija no podrá entrar a la escuela. Hagamos valer el Artículo 3ro. Constitucional y de paso, evitemos que los recursos del ramo 33 destinados a la educación, se queden en los bolsillos de presidentes municipales corruptos. No seamos cómplices.
El retorno a la escuela y al aula no puede ser como si nada hubiera pasado en cinco meses. Considero que tenemos una enorme tarea derivada del análisis, reflexión y confrontación con la realidad de nuestro contexto social. Esta servidora no pretende imponer nada; pero si convocarles para construir una real educación alternativa, convendría empezar por identificar los ámbitos sobre los cuales esta educación incidirá. Así el sacrificio de nuestros héroes no habrá sido en vano.


“Me ardieron los ojos bien
feo y empecé a llorar..."
RACIEL MARTÍNEZ

Ulises Héctor López pasó del sexto año de Primaria a Secundaria, sin embargo, aún no tiene clases y por eso decidió acompañar a su abuelita a la Escuela Primaria "Enrique Pestalozzi", en donde recibió una bañada de gas lacrimógeno que lo hizo llorar.

Su testimonio con los ojos enrojecidos: "Yo estaba aquí a la entrada, esperando la salida de mi hermanito cuando el aire empezó a oler bien feo, creí que era el drenaje, pero luego los ojos me ardieron bien feo y empecé a llorar..."

--¿Qué imaginaste en ese momento?
--Como vi en la televisión el enfrentamiento de la policía y los estudiantes, eso pensé que estaba sucediendo. Ya después no pensé nada porque la nariz me ardía y el aire picaba...
Héctor López, fue uno de las decenas de alumnos de la Escuela "Enrique Pestalozzi", quienes sufrieron los estragos de un petardo con gas lacrimógeno, el cual se extendió en el corredor principal de la institución. Aunque nunca se encontró el casquillo del artefacto.
Ubicada a tres cuadras del zócalo, se deduce que el gas fue consecuencia de una zacapela entre manifestantes y elementos de la Policía Federal Preventiva.
De acuerdo a la versión de la directora de la escuela, Elvia Cruz López: "Eran como las 12:30 horas cuando escuché un fuerte golpe en la puerta, salí para abrir y de inmediato sentí un aire picoso y una irritación en los ojos".
Pero el olor, recordó la docente, "se extendió rápidamente y cundió el pánico entre alumnos y profesores. Estábamos tranquilos todos los maestros cuando empezó el nerviosismo. Fueron momentos de confusión porque los niños salieron corriendo de sus salones, otros lloraron. Todos buscaban agua para lavarse la cara".
La noticia, dijo Cruz López --quien lleva 11 años laborando en la institución--, corrió y varios padres de familia llegaron por sus hijos.
La profesora se preguntó: "¿Cómo es posible eso? ¿En dónde está la seguridad? ¿Cree que con esto los padres puedan estar tranquilos? No sé qué vaya a pasar, pero mientras vamos a suspender labores".
Por fortuna, comentó, solamente hoy tenemos 250 alumnos y el personal lo componen 15 personas. "Pienso que el IEEPO debe responder por esto, no es justo que suceda cuando estamos a unas cuadras de donde está la policía".
Mientras, decenas de padres se arremolinaron en busca de sus pequeños. Nerviosismo y pánico por unos instantes. Después la calma y los relatos, cada quien a su manera.


Comerciante inició el conato, PFP la agresión
LUIS IGNACIO VELÁSQUEZ

--"¡Chinga a tú madre!", espetó el hombre blanco, de cabello claro, al profesor que en la vanguardia de la marcha, realizada por maestros de los Valles Centrales, dirigía las consignas en la esquina que forman las calles de Colón y Bustamante.
--"¡Sí tú! ¡chinga tú madre!", repitió con la cara enrojecida, mientras en el interior de la tienda Parisina pasaba de la puerta que se ubica en Colón al acceso por la calle de Bustamante, donde los policías federales preventivos se removían nerviosos ante los insultos a quienes protestaba en el marco del Segundo Informe de Gobierno.

La provocación pronto tuvo respuesta. "¡Ese el dueño del lugar, que firmó el desplegado para que ingresara la PFP, ése es!", acusó alguno, mientras una decena de maestros se arremolinaban frente a la tienda de telas, con el grito de "¡vamos a quemar el lugar, vamos a quemarlo".
Como pudo la gente que se encontraba en el local comercial abandonó la tienda, en medio de evidentes crisis de nervios; mientras el supuesto dueño se refugiaba en el interior del inmueble, dejando a los trabajadores sin saber que hacer.
Finalmente los llamados a no caer en provocaciones y continuar con la marcha evitó un enfrentamiento, pero eso sólo era el preludio de lo que vendría después.

EL ENFRENTAMIENTO

Al baladro de "¡asesinos, asesinos, asesinos!", la multitud siguió su camino para tratar de llegar hasta la calle de 20 de Noviembre, frente a unos policías cada vez más nerviosos por la cercanía con los manifestantes.
No pasaban todavía la mitad del contingente, cuando en esa esquina de Colón y Bustamante, un profesor se acercó por el lado derecho al policía federal que filmaba los incidentes de la protesta y roció con pintura de aerosol la lente de la cámara.
La acción motivó, primero, un intento de detención de atrevido maestro, y, después, un primer intercambio de botellas de agua, piedras y canicas, la nueva arma letal de la PFP para contener las movilizaciones sociales en Oaxaca.
Pronto, el zafarrancho se tornó más violento de tal forma que parte de la comitiva tuvo que retroceder hasta Armenta y López para escapar de la zona, cuando los policías ya disparaban granadas de gas lacrimógeno contra los maestros.
--"¡Vamos a regresar, acaban de detener a un compañero!", advirtieron con urgencia algunos de los agredidos a la vanguardia del contingente, que ya se aprestaba para tomar la calle de Allende a fin de llegar a la explanada de Santo Domingo de Guzmán.
LOS ESCOLAPIOS.

A esa hora, aproximadamente las 12:50, los niños de la Escuela Primaria "Enrique Pestalozzi", que se localiza en la calle de Rayón, tomaban sus últimas clases cuando los efectos del gas lacrimógeno los hizo entrar en crisis.
"Uno de mis compañeros no podía respirar y se estaba desmayando", señaló la niña Mayra Estela, estudiante de quinto año, grupo B, con los ojos enrojecidos por los efectos del gas.
"A los que más afectaron fue a los de cuarto y a los de quinto, porque sus ventanas dan a la calle, los salones estaban llenos de humo e inmediatamente después todos empezaron a llorar en el salón, eso fue lo que pasó".

En tanto las maestras trataban de controlar a los niños en crisis, agregó que alguien les indicó que mojaran sus suéteres con agua y vinagre, para evitar los efectos del gas.

"Yo sentí que se me iba el aire, no podía respirar, los ojos me empezaron a llorar y la cara me radia, como si algo me quemara; por eso corrí a la planta baja para echarme agua", expresó en medio del desorden generalizado en la institución.

Grecia, alumna de cuarto año de la escuela Pestalozzi, recuerda que había pedido permiso para ir al baño, "cuando me empezó a quemar la nariz muy feo y no podía ver, por lo que fui a avisarle a la maestra y después todos bajaron corriendo para mojar sus suéteres con vinagre y agua".

-¿Quién les trajo el vinagre'
-No sé, unas personas.
"Uno de los niños de menor grado casi se desmaya, decía que le comía la nariz y no podía respirar, hacía uff, uff, uff...".
-¿Entonces estuvo feo?
-Estuvo horrible.






Salen diputados despavoridos
ante mujeres y niños de la APPO
CÉSAR MORALES NIÑO.

SAN RAYMUNDO JALPAN.- "¡Ahí viene la manifestación!", gritó un elemento de seguridad del Congreso del Estado. Los ojos del secretario general de gobierno, Heliodoro Díaz Escárraga se desorbitaron. Diputados y funcionarios del Gobierno del Estado huyeron despavoridos. Así terminó la entrega del Segundo Informe de Gobierno.
La mañana de este miércoles patrullas cargadas de elementos de policías preventivos y camiones de la Policía Federal Preventiva recorrieron las inmediaciones de la Cámara de Diputados, en San Raymundo Jalpan; el bulevar Guadalupe Hinojosa se convirtió desde las siete horas en un corredor policíaco, el motivo: la llegada del responsable de la política interior en la sede del Poder Legislativo y de 33 diputados locales.
En el tercer piso de las oficias administrativas del Congreso del Estado, se convirtió en el bunker de los invitados a la entrega del Informe de Gobierno. Los diputados se paseaban tranquilamente por los pasillos, algunos comentaban las anécdotas personales vividas con el conflicto social, ahí estaba Jesús Madrid que a cualquier compañero que se le acercaba le daba su versión de la corretiza que le dieron el 31 de octubre en una manifestación del PRI, partido al que pertenece. También el diputado priísta Heriberto Ambrosio, declarado por los pueblos de la Sierra Juárez como "serrano indigno".
En la oficina de la Presidencia se encontraban reunidos Díaz Escárraga y el coordinador de la fracción legislativa del PRI, Bulmaro Rito Salinas, quienes daban entrevistas exclusivas a reporteros de medios de comunicación nacionales; mientras en la sala de juntas esperaban los otros 22 diputados priístas y los representantes del PVEM y Convergencia.
A las nueve de la mañana Rito Salinas intentó realizar una reunión previa privada con los 24 diputados y el secretario general en la sala de juntas, pero la presencia de un gran número de representantes de los medios de comunicación se los impidió y tuvieron que regresar a una sala adjunta de la Presidencia.
Mientras en el primer piso la bancada del PAN se reunía supuestamente para determinar quien sería el candidato a presidir la mesa directiva por lo que resta de noviembre. "Estoy peleando la presidencia, no para mi sino para uno de mis compañeros", comentó el coordinador de los panistas, Carlos Moreno Alcántara, sin que hubiera pregunta de por medio. Anteriormente otro de sus compañeros se atrevió a adelantar "Chela Castro va a presidir la mesa, ya esta el acuerdo", e ilusamente indicó que estaban discutiendo lo del posicionamiento del PAN respecto al Informe de Gobierno.
Poco antes de las 10 de la mañana los diputados que se encontraban en la sala de juntas recibieron la orden que a las 10:15 iniciaban la sesión previa e inmediatamente se bajaron al salón de plenos provisional.
La plenaria inició las 10:30, estaban presentes 23 diputados del PRI, siete del PAN y los representantes del PC, PVEM y PUP, 33 en total hicieron el pase de lista, la ausencia de los diputados del PRD y del PT fue más que notaria, sobre todo por los comentarios del diputado panista Guillermo Zavaleta, conocido como el traidor de Juquila, quien cada que mencionaban el nombre de algún perredista o petista se mofaba. -¡Está en huelga de hambre! -decía en voz alta-, en referencia a la protesta que hicieron la semana pasada en el Senado de la República para exigir la desaparición de Poderes de Oaxaca.
La sesión previa transcurrió sin novedad. Y en una aparente elección democrática, la diputada panista Graciela Cruz Arano fue electa presidenta de la mesa directiva, de manera unánime y lo mismo ocurrió con el vicepresidente y los cuatro secretarios.
A las 10: 45 se inauguró el primer periodo ordinario de sesiones del tercer año de ejercicio legal de la LIX legislatura Local y con ello la sesión solemne para recibir el Segundo Informe de Gobierno, la presidenta de la mesa decreto un receso para recibir al enviado del gobernador Ulises Ruiz Ortiz y quien entregaría el documento que contenía el estado que guarda la administración pública.
Como integrantes de la Comisión de Cortesía fueron nombradas las diputadas Adelina Rasgado Escobar, por el PRI; Ana Luisa Zorrilla Moreno, por el PVEM; y la neopanista Marlene Aldeco Reyes, quien rompió con el guión preestablecido entre el PRI con su nueva fracción legislativa -y negociado en la oficina de futura presidenta de la mesa con Rito Salinas minutos antes de iniciar la sesión previa-, la ex convergente se negó a ir al recibimiento del funcionario de gobierno, quien no llegó al Congreso del Estado, como se acostumbra en este tipo de ceremonias, porque ya estaba adentro desde hacía cuatro horas y únicamente salió del elevador que lo trajo de la oficina de la Presidencia.
Díaz Escárraga llegó al salón de plenos rodeado de fotógrafos, vistió traje oscuro y con toda solemnidad leyó un breve mensaje y entregó el Segundo Informe de Gobierno a la presidenta del mes, a pesar que la mesa era presidida por una diputado de oposición y en el pleno sólo había diputados que difícilmente harían un cuestionamiento crítico al último año de gobierno, al igual que el año pasado se aplicó la Ley Mordaza, creada por el ex gobernador José Murat, y no hubo ni un sólo posicionamiento de los partidos político, por lo que se dio por concluida la sesión y se citó hasta el jueves 23 de noviembre a sesión ordinaria.
A la salida del recinto legislativo el secretario general de gobierno fue abordado por la prensa, para preguntarle sobre el contenido del informe y el conflicto que se vive en Oaxaca, a un costado un guardia trataba de abrirse paso violentamente, en medio de la marabunta de reporteros y fotógrafos, lo que propició un conato de bronca con un periodista de radio.
¡Señor!, ¡señor!, ¡ya viene la manifestación!, decía desesperado, mientras el secretario contestaba las preguntas que le hacían los medios de comunicación, que le impedían escuchar a su interlocutor. ¡Señor!, ¡señor!, ¡ya viene la manifestación!, insistía sin que pudiera ser escuchado por el funcionario.
A medios gritos el guardia volvió a insistir ¡Señor!, ¡señor!, ¡ya llegó la manifestación!, fue cuando lo escuchó Díaz Escárraga, quien abrió los ojos con horror y dio por concluida la entrevista masiva para emprender la veloz huída por los jardines del Congreso, al tiempo que se abría paso entre los reporteros a quienes contestaba a medias las preguntas que le hacían.
- ¡Por donde salgo!, ¡en donde está mi camioneta! -exclamaba desesperado- mientras guardias, policías y asistentes le abrían paso por el estacionamiento trasero del Congreso, hasta una camioneta azul oscuro con vidrios polarizados, la cual abordó y partió a velocidad, seguido de otras dos unidades similares.
Por su parte, los 33 diputados asistentes a la reunión también huyeron despavoridos, la mayoría había optado por no utilizar el estacionamiento del Congreso del Estado y dejaron sus vehículos en las calles aledañas, los cuales abordaron y se alejaron inmediatamente, sin importar subirse a las baquetas. En menos de cinco minutos la sede del Poder Legislativo quedó abandonada, sólo se quedó el personal de seguridad. Al tiempo que la manifestación que les había causado tanto pavor llegaba a las inmediaciones de la Cámara de Diputados.
El terror de los asistentes a la ceremonia de entrega de Informe de Gobierno fue porque unas 30 simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca -ancianos, mujeres y niños, principalmente- llegaron a la entrada principal de la Cámara de Diputados para protestar por ese acto, que consideraron ilógico.
Por una de las rejas que protegen las instalaciones una mujer distinguió a la distancia a un sujeto con la cabeza rapada. -¡Zavaleta, maldito traidor!, ¡los del PRI te corrieron como perro de Juquila y ahora te ha aliado con ellos! -reprochó con indignación a quien creyó era el diputado panista Guillermo Zavaleta Rojas, quien usa el pelo a rape y en repetidas ocasiones le lanzó la misma reclamación.
Lo manifestantes después de gritar consignas en contra del gobernador Ulises Ruiz y la farsa montada por los diputados para recibir el Segundo Informe de Gobierno realizaron una breve marcha alrededor del Congreso del Estado, lanzaron un par de cohetones y se retiraron.