LA CARA DEL TERROR.

5 dic 2006

El terror represivo

El despliegue de fuerzas policiales federales en Oaxaca, que tenía como supuesto propósito el "restablecimiento de la legalidad y el orden", se ha traducido en una ruptura generalizada del estado de derecho, en un estado de excepción de hecho, en un apuntalamiento por la fuerza y la violencia del gobierno de Ulises Ruiz y en una escalada represiva que obliga a recordar las tácticas de contrainsurgencia de las dictaduras militares que asolaron este hemisferio en décadas pasadas. Organismos religiosos y de derechos humanos han documentado que en el empeño de los gobiernos federal y estatal por aplastar al movimiento ciudadano, que exige la salida del gobernador, se han cometido toda suerte de atropellos: detenciones injustificadas, desapariciones, torturas, fabricación de delitos, agresiones sexuales a mujeres, cateos ilegales y persecución de dirigentes políticos; al amparo de los contingentes de la Policía Federal Preventiva, grupos de choque de la autoridad local han perpetrado toda suerte de agresiones ­-recuérdese que hay muertos-­ en contra de activistas o simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) e inclusive contra transeúntes no involucrados de manera alguna con esa organización.
Esa suerte de esquema de contrainsurgencia, aplicado no contra organizaciones armadas sino contra un movimiento pacífico, como lo han sido a lo largo del conflicto el del gremio magisterial y el de la APPO, se ve complementado por muestras de una actitud gubernamental encarnizada y excesiva, como el traslado de 141 capturados a Nayarit, las acusaciones desmesuradas, si no es que abiertamente falsas, contra muchos de ellos, y la fijación de fianzas absurdas ­-algunas de cuatro millones de pesos-­ como condición para liberar a algunos de los detenidos.
En su pérdida progresiva del sentido de realidad y de mesura, el foxismo terminó como había prometido que no sería: un gobierno represor. El calderonismo, acorralado por su falta de legitimidad y por la necesidad de soportes políticos, más allá de su propio partido, empezó negociando con el PRI la permanencia de Ulises Ruiz a cambio de la presencia de las bancadas legislativas tricolores que harían el quórum necesario para la toma de posesión presidencial del viernes. Ahora es necesario que el nuevo gobierno vea más allá de las apuradas condiciones de su inicio y contribuya a resolver el desastre oaxaqueño, del que es corresponsable de origen.
Para empezar, el Ejecutivo federal tendría que deponer su pretensión de eliminar, mediante el tolete, el gas lacrimógeno y las persecuciones políticas injustificadas, expresiones de conflictos sociales que requieren de soluciones de fondo. De no proceder así, de no privilegiar a la política por sobre la policía, el gobierno de Felipe Calderón no sólo agravará los problemas de origen sino que confirmará los peores augurios sobre sus tendencias autoritarias y represivas, agudizará, por esa vía, su propia crisis de legitimidad y, ante la cancelación definitiva de garantías, libertades y espacios de expresión, abrirá las puertas a manifestaciones políticas violenta.
Exigirá magisterioliberación de loslíderes de la APPO
MEXICO, D.F./SUN.- El líder de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Enrique Rueda Pacheco, deploró anoche la sorpresiva detención de dirigentes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), entre ellos, Flavio Sosa Villavicencio, y anunció que el magisterio oaxaqueño exigirá su liberación inmediata.Sin embargo, estas acciones no se realizarán mediante nuevos paros de labores ni marchas como movilizaciones masivas, pues -dijo- hay un compromiso de los maestros de Oaxaca con los padres de familia para cumplir con los 200 días de calendario educativo en la entidad.Rueda Pacheco admitió la posibilidad de que los operativos de la Policía Federal Preventiva (PFP) incluyan su posible detención y, por tanto, afirmó estar resguardado en un lugar de la República Mexicana y contar con amparos de que existen cinco órdenes de aprehensión en su contra.Rueda Pacheco dijo que la detención de líderes sociales no es el mejor mensaje para el inicio de un gobierno, ni el principio para una buena negociación.
Aun así, dijo que la sección 22 del SNTE cumplirá con los acuerdos signados en la Secretaría de Gobernación con el anterior secretario Carlos Abascal Carranza.
Indicó que los dirigentes de la sección 22 tomarán decisiones en los próximos días para determinar mecanismos de apoyo a los dirigentes de la APPO detenidos, pero estos no incluyen ningún nuevo paro laboral, ni marchas multitudinarias del sindicato.

Integra Toledo patronatoen apoyo a detenidos
PEDRO MATIAS
El pintor Francisco Toledo anunció la conformación de un patronato conformado por intelectuales, abogados y universidades para apoyar a los detenidos que se encuentran injustamente presos por los hechos violentos del 25 de noviembre.Además, anunció la realización, en el mes de enero, de una subasta con la obra del artista plástico para apoyar económicamente a los detenidos a través de una defensa jurídica.Consideró necesario conformar esta agrupación para "ver como podemos ayudar a los presos que no esta probada su participación en los hechos violentos y, sin embargo, están presos y lejos de sus familiares, ya que fueron trasladados a diferentes penales del país".Cabe mencionar que entre los detenidos se encuentran artistas plásticos, presidentes municipales, albañiles, defensores de derechos humanos e indígenas, quienes son acusados de deferentes delitos como daño en propiedad ajena por incendio a edificios públicos y vehículos, robo, y demás que se configuren.A su vez, el asesor jurídico de los detenidos y desaparecidos, Casiano Luis Mejía, reconoció la conformación de un frente de abogados e intelectuales que coinciden en la tarea de liberar a los presos.Mientras tanto, adelantó que un grupo de abogados se encuentran en Tepic, Nayarit que trabajan en la lucha para solicitar el regreso de los presos al estado donde se está conociendo el asunto y ese es Oaxaca.Respecto a la liberación de César Agustín y Edgar René Cruz Campos, así como del cubano Raynier Valdés Álvarez, quienes por instrucciones de jueces de Oaxaca obtuvieron su libertad del Cefereso de El Rincón, Nayarit, bajo reservas de la ley, opinó que se le hacen muy sospechosas.Y lanzó varias preguntas al aire: "Cómo es que designan abogados particulares, cómo realizan esos trámites y cómo tienen acceso al expediente, porque a los abogados de los demás presos no tienen acceso a los documentos.Entonces, "es muy extraño, es sospechosa su liberación, es sospechosa la actuación de las autoridades judiciales", puntualizó.
Alto al hostigamientocontra ciudadanos: Gabino
El senador Gabino Cué Monteagudo se sumó a las voces que por diferentes medios están exigiendo a las autoridades gubernamentales el cese del hostigamiento, persecución y detenciones arbitrarias de cientos de ciudadanos como producto del actual conflicto social.
Si continúan estas acciones como método para apaciguar las protestas civiles, sin antes dar pasos efectivos para la reconciliación y las reformas profundas que requiere Oaxaca, puede presentarse un escenario de mayor violencia que lleve a la entidad a un callejón sin salida, planteó el legislador.
En declaraciones periodísticas, Gabino lamentó que la actuación de la fuerza pública federal haya sido aprovechada por el gobierno de Ulises Ruiz para operar el aplastamiento de quienes exigen su salida a través la instauración de un Estado Policiaco en cuyo marco cualquier persona puede ser detenida sin mediar legalidad alguna.
En este sentido, se hizo eco de familiares y compañeros de 141 oaxaqueños y oaxaqueñas que han sido trasladados a un penal de Nayarit como resultado de los enfrentamientos del pasado 25 de noviembre, para que reciban un trato y proceso justo, humanitario y ágil para que lo más pronto posible sean liberados quienes sean inocentes.
"Oaxaca requiere empleos, apoyos económicos y un buen gobierno, no más cárcel, dolor y muerte, como es la oferta de la actual administración estatal", aseveró Cué Monteagudo, quien ha estado pendiente de las quejas que por las últimas detenciones han denunciado diversos organismos defensores de derechos humanos, para actuar en consecuencia.
Rechazó que detener a gente inocente - entre ellos mujeres, menores de edad, artistas plásticos e investigadores y autoridades municipales - vaya a resolver la problemática social que pasa sin duda por la salida da Ulises Ruiz del gobierno de Oaxaca para que la sociedad oaxaqueña diseñe nuevas reglas de convivencia social.


Exigen libertad para un dirigente

El día 1 de Diciembre por la noche, en situaciones desconocidas, fue detenido nuestro compañero Arturo Reyes, dirigente del Frente de Colonias de la Zona Norte, miembro de la Comisión Única de Dialgo y Consejero Popular de los Pueblos de Oaxaca.
Ayer nos enteramos que se encontraba en el reclusorio femenil de Tlacolula, pero hasta el momento no sabemos en que condiciones de salud se encuentra, pues han negado en todo momento el acceso al penal a familiares y organismos de derechos humanos.
En la ciudad continúa la persecución contra miembros de la Asamblea Popular. Como se sabe, fue detenido el hermano de nuestro compañero Flavio Sosa, Eric Sosa, y trasladado a un penal de alta seguridad. Esta persecución es una estrategia del gobierno del estado para amedrentar a los militantes de la APPO. Eric Sosa es un joven que se mantuvo al margen del conflicto social en Oaxaca y que hoy aparece con una larga lista de delitos que él no cometió. Hoy la persecución también es contra los familiares de los dirigentes de la APPO, un acto perverso.
La Policía Federal Preventiva en contubernio con la policía del estado, contrario a lo que decían autoridades federales, no han garantizado la paz ni la seguridad, han propiciado la violencia y los crimines de lesa humanidad. El mismo 1 de Diciembre, después de la marcha exitosa que convocó la APPO, fue cateada la casa del Consejero Popular Santiago Caballero, representante del magisterio.
Y así continúan en esta capital de la resistencia las violaciones a los derechos humanos y la desaparición de las garantías individuales.
Libertad a todos los presos políticos.
Libertad a Arturo Reyes, consejero de la APPO.




¡Libertad a Gerardo Bonilla!

Tengo un amigo, un buen amigo oaxaqueño, Gerardo Bonilla Lezama es su nombre. Se ha dedicado desde hace más de veinte años, como muchos artistas del estado, a la pintura. Su nombre ha recorrido salas de exposición de varias partes del mundo: desde Haifa a Nueva York o de Oaxaca hasta Barcelona. En resumen, un gran artista.
Hoy está preso. Primero, en el penal de Tlacolula, Oaxaca, y ahora, en una cárcel de Nayarit. Lo alejaron --tal y como se hacía durante la revolución mexicana-- de donde sus familiares y amigos podrían hacer algo por él.. Gerardo quizá se atrevió a pensar que la sociedad en Oaxaca puede buscar un bien común y pudo tener la osadía de repudiar el asesinato y la corrupción. Pero lamentablemente fue hecho preso sólo por estar vivir en Oaxaca. Lo detuvieron cerca de la Galería de arte donde expone su trabajo. Ir a trabajar le puede costar morir en la cárcel. Ahora se lo llevaron sin presentarlo, sin que pudiéramos conocer el grado de sus heridas. Y este tipo de cosas no se mencionaran cuando el Presidente de México aparece en televisión pregonando los logros de la democracia.
No fue de ninguna manera sencillo localizarlo, y cuando quisieron verlo, la policía intentó golpear a quienes querían saber de él. Este artista internacional --de quien se vanaglorian los gobiernos por poner el nombre de México en alto-- fue golpeado con salvajismo por hordas policíacas pagadas por todos nosotros para salvaguardar nuestra integridad. Qué ironía. Ahora es un preso político, un número más en las estadísticas que los tribunales y gobernadores tienen empolvados en sus escritorios sin verlas siquiera.
No sólo él esta en esa situación. Hay más de trescientos detenidos y alrededor de cien desaparecidos, de los cuáles no sé sus nombres pero que seguramente para muchas familias no serán como para mí y para todos los que leen esto, anónimos.
Como oaxaqueño, por esto que está pasando y por la miseria en que está hundida la ciudad de Oaxaca, exijo LIBERTAD PARA GERARDO BONILLA, LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS Y PRESENTACIÓN CON VIDA DE LOS DESAPARECIDOS. Pero sobre todo: CÁRCEL A ULISES RUÍZ por todos los agravios que ha cometido contra Oaxaca. Qué optimismo.
Conozco el nido de corrupción que es Oaxaca y sé que hay que exigir lo anterior y más, pero en Oaxaca nada de eso funciona. Creo que olvidaba que así es Oaxaca. Y hay cosas que no debo olvidar, por ejemplo, que en Oaxaca un gobernador puede dar la orden de disparar sobre la población y huir, sin ver a quien hieren o matan; en Oaxaca la gente se muere de hambre y el gobernador prefiere comprar armas para detener manifestaciones; Oaxaca es un estado de gente pobre y el dinero que debería ayudarlos es utilizado impunemente para una campaña presidencial; en Oaxaca un gober rencoroso decide atentar contra la imagen, las tradiciones y la historia de la ciudad vengando así los pocos votos recibidos; en Oaxaca hay cientos de encarcelados y desaparecidos sólo por no coincidir con las aberraciones del poderoso gobierno; en Oaxaca, miles de personas exigen la destitución de quien ha deshecho la tranquilidad social, pero esa exigencia se queda impotente en los labios y la conciencia.
En Oaxaca, un tipo sostiene que la voluntad popular lo puso en el poder, pero que no tiene por qué hacer caso de una nueva voluntad representada por miles de personas que piden su renuncia; en Oaxaca el poder reside en una sola persona y por eso mismo cree que sólo Dios puede quitarlo; en Oaxaca la justicia no existe, la corrupción no cesa, la pobreza no alcanza límite; en Oaxaca ahora los amigos se odian y los vecinos se matan. En Oaxaca hay gente que cansada de la injusticia sale a las calles buscando soluciones y encuentra la muerte... Y los políticos no hacen nada por remediarlo y respiran la tranquilidad que les produce tener tanto poder y tanto dinero... que es nuestro. Estamos en Oaxaca.
Pero no se puede esperar menos del gobierno estatal si tomamos en cuenta que es parte de México. Qué puede esperarse si en plena masacre en Oaxaca, el presidente del país estaba tomando caros vinos en una fiesta de despedida, como si él tuviera algo que festejar; si uno de los festejados atenta contra su propio credo religioso y mancha de sangre sus manos y las de Dios al mandar a golpear en su nombre; qué esperanza puede haber en este país si está destinado a ser propiedad de unos cuantos, si la justicia sólo existe para el adinerado, si las oportunidades no se le ofrecen a quienes las necesitan; si los partidos políticos sostienen "a muerte" a un gobernador, a pesar de los muertos, los detenidos, los desaparecidos, es decir, el capricho de una sola persona de mantener el poder ha costado y seguirá costando las vidas de los menos importantes: los pobladores comunes, como tú o como yo, que no significamos nada para ellos a pesar de que somos quienes pagamos sus lujos.
¿Habrá que acostumbrarse a la impotencia? Todo mundo celebra cosas en estos meses. ¿Qué van a celebrar en Oaxaca? ¿Se puede festejar si los hermanos, los amigos, los padres, están encarcelados o muertos? ¿Ulises Ruiz será capaz de hacer fiesta después de todo lo que ha pasado? Creo que eso no se duda, pero, ¿cómo vamos a celebrar nosotros?
Muchos tenemos personas queridas en la cárcel. Ahora que --después del dos de julio-- la televisión y los políticos han puesto tan de moda el respeto a las instituciones, lo pertinente será acudir a la justicia para resolver el asunto. Grave error. Cuando se acude a buscar al detenido, se corre el riesgo de ser detenido también. O para mayor comodidad se puede esperar en casa, cuando cualquiera de estas noches lleguen ilegalmente a sacarte a golpes y desaparecerte. Pero eso no es represión, sino la aplicación del "Estado de derecho".
Si Gerardo fue golpeado y va a pasar tiempo en la cárcel, entonces, por respeto a las instituciones, que se aplique a todos el estado de derecho. Quizá preso, podría conocer a un tal Emilio Gamboa por vender leyes a sus amigos; o a José Murat por el asesinato de un policía; a Carlos Imaz por corrupción; a Felipe Calderón por fraude; a Fox por utilizar al estado para enriquecer a sus amigos. Seguro iría toda la clase política a la cárcel por traición a la Patria. Pero sabemos que el estado de derecho es para quien lo puede pagar. Y no se puede permitir que Gerardo siga encarcelado --mientras se presume en televisión y radio, cada cinco minutos, el triunfo de la democracia y se exige el respeto a las instituciones--. Ni él ni nadie que esté en ese sitio sólo porque la policía piensa que ha atentado contra los intereses de Ulises Ruiz.
Ahora está demostrado que seas o no del movimiento de la APPO, los policías no te lo van a preguntar. Seguro algunos de los que defienden a Ulises Ruiz, desde alguna cárcel, ya lo sabrán. Quizá mañana lo sepamos alguno de nosotros. Pero la paciencia tiene límites. El saco de la impotencia tiende cada vez más a reventarse y el año 2010 tiene apariencia de estar cada vez más cerca, y la centenaria sangre revolucionaria del oaxaqueño está cada vez más roja. Si no hay capacidad política para resolver el "asuntito" de Oaxaca, entonces tampoco tendrán capacidad para impedir una revuelta social mayor.
El hartazgo de la gente, sus lágrimas, su creciente odio no es escuchado por quienes gobiernan. ¿A quién hay que matar para que seamos escuchados? Quizá habría fiesta el día que maten a Vicente Fox Quesada, a Carlos Abascal Carranza y sobre todo, a Ulises Ruiz Ortiz. Pero nadie les hará nada, porque no somos asesinos, como ellos.
Te queremos libre, hermano.
Germán.