SOLIDARIDAD CON OAXACA

17 ene 2007

Solidaridad de Los Sin Tierra con Oaxaca
Estimados compas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca:
Les escribimos desde el Movimiento sin tierra de Brasil. Quiero decirles que la militancia de los movimientos sociales de Brasil está acompañando con mucha atención, cariño y expectativa vuestra lucha. Seguimos a diario lo que pasa, como si fuera nuestra lucha, nuestros compas, nuestros militantes, nuestro pueblo. Seguimos a diario, para saber si ya se fue ese macabro señor, Ulises Ruiz Ortiz, que es un usurpador de la voluntad del pueblo, porque en la democracia republicana todo el poder emana del pueblo y el pueblo tiene todo el derecho de revocar la representatividad y nombrar nuevos representantes, hasta que se cumpla su voluntad en la administración de los bienes que son del pueblo.
Seguimos con atención, porque los problemas que el pueblo de Oaxaca está enfrentando, son los mismos que el neoliberalismo y el imperialismo estadunidense nos ha impuesto en todo el continente, con sus empresas trasnacionales, con su capital financiero, con su política de estado mínimo, con sus orientaciones económicas que cobran un elevado costo social a nuestros pueblos. Ya basta de desempleo, de concentracion de renta, de malos servicios públicos, de explotacion.
Estamos todos y todas muy orgullosos de vuestra resistencia popular, ejemplar. Los maestros de Oaxaca están impartiendo la mejor clase de historia que podrían dar.
Vuestro espíritu de sacrificio, dedicación y persistencia rescata la tradición heroica de todos los luchadores populares de nuestro continente, desde la mina alzada de Santa María de Iquipe, en Chile, en el siglo XIX, la lucha zapatista, hasta las luchas más recientes del pueblo latinoamericano en Bolivia, Ecuador, Argentina, Colombia y Venezuela.
Sepan que mirando las trincheras de ustedes, vemos nuestras trincheras.
Acá, aunque distantes, prometemos que la mejor manera que tenemos de ser solidarios es también hacer luchas de masas, con nuestras tomas de tierra, nuestras manifestaciones antineoliberal, antilatifundista y antimperialista.
No desanimen.Sigan adelante. Quien lucha y persiste siempre gana!
No mediremos esfuerzos para denunciar en todos los espacios, la represión cruel y asesina del gobierno de Ulises Ruiz, del PRI, y del gobierno federal del PAN.
Reciban un fuerte abrazo de toda la militancia del MST, de toda la militancia social de los movimientos sociales brasileños.
Joao Pedro Stedile, por la dirección nacional del MST y de la Vía Campesina



Y sin embargo, se mueve
GUSTAVO ESTEVA
El gobierno federal persiste en tratar como organización a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Parece creer que la forman masas dóciles conducidas por un pequeño grupo de dirigentes. Con ellos quiere concertar o imponer acuerdos. También parece suponer que basta encarcelar a algunos de ellos y perseguir a los demás para liquidarla: muerto el perro acabaría la rabia.
En una organización, un sindicato o un partido los dirigentes conducen o controlan a sus miembros y los movilizan o contienen. Son funciones que les corresponden. Como tienen la facultad de representar al conjunto y negociar en su nombre, pueden también traicionarlo o apartarse de su voluntad.
En movimientos sociales como la APPO, surgen a veces líderes carismáticos o simbólicos que cumplen funciones importantes, pero no son dirigentes. Algunos, como Martin Luther King o Che Guevara, ganan batallas después de muertos, a la manera del Cid. Pero nunca son representantes. No pueden negociar en nombre del movimiento o sustituir su voluntad.
La APPO nunca ha tenido dirigentes o líderes. No lo eran los miembros de la coordinación provisional. Tampoco lo son los integrantes de su Consejo, que nunca se ha reunido -ni siquiera el día de su constitución. Ni juntos ni separados representan a la APPO. Las funciones de orientación y coordinación que pueden cumplir bajo ciertas circunstancias no equivalen a dirección o conducción. Tampoco son responsables de cuanto hacen quienes actúan en su seno. Un juicio justo encontrará imposible atribuir a los "dirigentes" presos delitos achacados a la APPO. Por eso son presos políticos.
Los movimientos sociales y políticos no son manejables o controlables. Las autoridades, los acontecimientos o ciertos "líderes" (si existen) pueden influir en ellos, pero no manipularlos. Y sólo se extinguen cuando se han modificado las condiciones que les dieron origen. (Aplastarlos es como podarlos. Algunos, como el del 68, ganan batallas después de ser destrozados.)
Los movimientos carecen de propósitos, metas o modelos. Tienen motivos o razones, fuerzas que los impulsan en cierta dirección. Se definen por convergencias críticas del estado de cosas desde una gran heterogeneidad. Evitan la uniformidad y las formas partidarias, para tomar la forma de un NO, con muchos SÍes: un rechazo común y una variedad de afirmaciones, proyectos, ideales.

Movimientos muy conocidos, como el ambientalista o el feminista, ilustran bien estos rasgos. Mantienen su vitalidad y acrecientan su fuerza porque a pesar de sus logros persisten sus motivos: la destrucción ambiental o la opresión y discriminación de la mujer. Se manifiestan a veces en explosiones puntuales: contra un daño ambiental específico, contra feminicidios concretos. Pero actúan de modo continuo, de mil maneras distintas, sin dirigentes, estructuras formales o definiciones únicas.

La APPO es un movimiento social y político de gran profundidad social e histórica y enorme alcance. Participan en él muy diversas personas, grupos y organizaciones. Entre éstas hay algunas de corte partidario, que pertenecen a organizaciones nacionales, intentan llevar a la APPO al molino de su causa o ideología y han tenido en los mecanismos de coordinación de la APPO un peso mayor a su importancia real. Pero nadie está a cargo. Nadie representa a la APPO. Nadie dirige o regula las iniciativas de quienes forman parte de ella.
Ulises Ruiz es una expresión enfermiza y exacerbada del régimen corrupto y autoritario que los oaxaqueños no están dispuestos a tolerar por más tiempo. El rechazo a su presencia, que detonó el movimiento y sigue aglutinándolo, no es su motor ni su destino. La APPO seguirá luchando para deshacerse de él porque es un obstáculo insoportable en su camino. Pero avanza ya sobre su cadáver político para abonar con él las transformaciones que son su verdadera razón de ser.

La APPO se ocupa de la reforma del Estado, si como tal se entiende una transformación completa de leyes, instituciones y comportamientos sociales, para establecer un régimen adecuado a las realidades de Oaxaca tras deshacerse de la estructura caciquil y mafiosa prevaleciente hasta ahora. Impulsa estos cambios de modo pacífico y democrático, de cara a la sociedad, no en los pasillos del poder. No los negocia en una oficina de Gobernación, ni los procesa con esbirros de Ulises, en sus oficinas o el actual Congreso local, que en vez de cambios haría una metamorfosis grotesca.

El movimiento continúa. La brutal represión inhibió algunas de sus manifestaciones, cuando buscaba su cauce natural, pero no lo detuvo. Río arriba se siguen acumulando fuerzas incontenibles que buscan de nuevo su cauce. El desafío es que lo encuentren a tiempo y se evite así un desbordamiento arrasador que podría ser muy destructivo.



"¡Los vamos a violar y matar!"

VICTOR BALLINAS/LA JORNADA.

MEXICO, D. F.-La Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos y más de un centenar de organizaciones civiles y sociales pidieron una acción urgente al presidente Felipe Calderón; al secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña; al titular de la Procuraduría General de la República, Eduardo Medina Mora, y al titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, José Luis Soberanes Fernández, para que se garantice la seguridad e integridad física y sicológica de los presos de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca que estaban detenidos en el penal de Miahuatlán, y que se respete el derecho constitucional para realizar plantones, organizar mítines y marchas pacíficas.
Al titular de la CNDH solicitaron que, con base en sus atribuciones y facultades, actúe en relación con las graves violaciones a los derechos humanos que se han cometido en Oaxaca.
Vladimir González Martínez, estudiante de 17 años, detenido el sábado 13, y después de amenazarlo, golpearlo fue llevado a la PGR, denunció el trato que recibió de los policías preventivos.
González Martínez salió libre bajo fianza el domingo a la medianoche. Narró que "a las 11 de la mañana iba en la marcha del centro de Miahuatlán hacia el penal; era una marcha para la liberación de los presos políticos. Como a las 14 horas del sábado 13 concluyó; salí a bordo de una camioneta; iba con compañeros y niños.
"Al llegar a la carretera federal, ví que había dos camionetas de policías estatales; estaban armados y nos cerraron el paso. Llegaron a golpear a un compañero, a todos; me bajaron, me golpearon e insultaron. Nos aventaron a una camioneta boca a bajo, nos torturaron sicológicamente: nos decían 'Los vamos a enterrar. Los vamos a violar o a tirar al mar'.
"Luego de media hora detuvieron la camioneta y me bajaron, me volvieron a golpear. De nuevo me subieron a la camioneta. Me enterraron agujas en las pantorrillas. Me quitaron el (teléfono) celular, mi dinero y un reproductor mp3. Volvieron a arrancar y anduvimos como una hora. Todo el camino me golpearon. Allí empezaron las amenazas de que nos iban a violar a mí y a mi amigo, Rogelio García Hernández, quien también fue detenido. Nos bajaron de la camioneta, nos esposaron a los dos juntos y nos llevaron a San Bartola Coyotepec. Ahí nos volvieron a golpear, nos pasaron con unos que estaban grabando, nos preguntaron a que organización pertenecíamos, que por qué andábamos 'de revoltosos'.
"Eramos cinco los que estábamos allí; tres de mis compañeros venían en otra camioneta. Aquí nos tuvieron como una hora. Llegaron varios policías encapuchados; nos sacaron de la celda y nos colocaron junto al logotipo de la policía. Me dieron un arma; les dije que no la iba a agarrar, me golpearon y obligaron a sujetarla. Me tomaron la foto y me pasaron a otra patrulla; me llevaron a San Bartola Coyotepec. Mi fianza fue de 5 mil pesos."
Rogelio García Hernández, de 18 años, fue otro de los detenidos el sábado; el domingo, después de las 12 de la noche, fue liberado bajo fianza: "Fuimos a la marcha a Miahuatlán a pedir la libertad de los universitarios detenidos. La marcha empezó a las 11 de la mañana el sábado y concluyó como a la una y media. Después de las 2, iba manejando una camioneta gris Nissan; ni bien salía yo de la carretera cuando se me cierra una patrulla y gritan: '¡bajen a ese chofer!', y también ordenaron '¡bajen a todos!'
"Venían niños y señores; no respetaron a nadie. Me subieron a la patrulla boca abajo; nos dieron vueltas y vueltas, no nos permitieron levantarnos ni mirar hacia arriba.
"'Los vamos a matar. Tú me dijeron, vas a escarbar el hoyo donde vas a enterrar a tu amigo Vladimir González y él cavará el hoyo donde te vas a enterrar.' Nos empezaron a pegar con la culata y nos dijeron: 'Los vamos a violar'.
"Allí nos tuvieron como dos horas, a mí y a mi amigo. Avanzó la patrulla, eran los mismos que estaban en el Cereso. Hicieron un intercambio con una patrulla roja nueva. Nos volvieron a amenazar: 'ya se los cargó la chingada. Si los matamos a ustedes se acaba la rabia'. Me taparon la cara y a mi amigo también. Nos metieron al penal y tras media hora llegaron representantes de derechos humanos; les dijimos que nos golpearon los policías. El doctor nos revisó y, según él, no había pasado nada.
"Luego nos pasó con un señor que nos preguntaba '¿a qué organización pertenecen?', yo les dije que el gobierno está para ayudarnos no para reprimirnos. Luego un sargento o comandante gordo y güero me puso un arma en las manos, y me dijo, 'agarra esta arma, hijo de tu perra madre, ¡agárrala, cabrón!'; como me negaba me golpeó. Me tomaron la foto y me dejaron en la PGR, ahí no nos madrearon. Me dejaron en libertad bajo fianza después de la medianoche del domingo