Terrorismo de Estado
25 ene 2007
Terrorismo de Estado
josé gil olmos
México, D.F., 24 de enero (apro).- El problema de Oaxaca, cuya causa esencial es el gobernador priista Ulises Ruiz, es el conflicto mexicano que mayor número de demandas y recomendaciones nacionales e internacionales ha tenido en la última década. A pesar de ello, como dicen los propios oaxaqueños, no pasa nada.
La Comisión de de Derechos Humanos de la ONU, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la comisión internacional de observadores, son algunas de las instancias que han comprobado una grave violación de los derechos humanos en esa entidad por parte de las autoridades estatales y federales. Habría que añadir a esta lista las denuncias que han hecho la Red Mexicana de Organizaciones de Derechos Humanos y la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Desde Chiapas ningún otro conflicto había provocado tantas reacciones internacionales como el caso de Oaxaca. El asesinato, tortura, persecución, desapariciones y detención arbitraria de miembros y simpatizantes de la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO) forman la lista de agresiones de las que se acusan a miembros de las policías estatal y federal, así como a integrantes del Ejército.
Apenas el fin de semana pasado, la Comisión Civil Internacional de Observación de Derechos Humanos (CCIODH) que ha visitado México en varias ocasiones desde 1998 para observar el caso de Acteal, en esta ocasión presentó un extenso informe de observaciones y recomendaciones sobre el conflicto de Oaxaca, luego de haber realizado 420 entrevistas durante un mes con actores del conflicto, incluido autoridades, presos, agrupaciones y sectores involucrados.
En dicho informe se señalan graves violaciones a los derechos humanos como no se veían desde la llamada “guerra sucia” de la década de los setenta: actuación de grupos civiles amparados por las autoridades estatal y federal –paramilitares o parapolicías--; detención arbitraria de civiles en sus propias casas; persecución por cuestiones políticas e ideológicas; anulación de derechos procesales reconocidos en la Constitución y en tratados internacionales firmado por México a los detenidos; violación a hombres y mujeres; tortura física y sicológica; amenazas de ser lanzados desde el helicóptero, y desapariciones.
En conjunto, lo que las agrupaciones nacionales e internacionales han denunciado es algo muy grave: el terrorismo de estado, definido éste como la implementación de una estrategia jurídica, política, militar y policiaca en contra de un movimiento social, con la única intención de eliminarlo.
La situación en Oaxaca es tan preocupante que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha solicitado, a través de esta instancia civil de observadores, que se instale una oficina permanente en ese estado, a fin de tener una labor de observación estrecha del conflicto.
El gobierno mexicano no puede desestimar las observaciones y recomendaciones que han hecho tanto los organismos internacionales ya reconocidos como las instancias civiles, como la CCIODH sobre lo que ha ocurrido y sigue pasando en Oaxaca, pues se trata de una estrategia de represión y persecución de movimientos populares, que comenzó a implementarse en Chiapas en 1996 con las llamadas BOM, que era una agrupación integrada por militares y agentes de la policía de los tres niveles de gobierno, utilizadas para reprimir comunidades de base del EZLN.
Durante toda una década, estas agrupaciones han sido utilizadas en distintos momentos para reprimir movimientos, entre ellos el de los campesinos de Atenco, los mineros en Lázaro Cárdenas y ahora en contra de los miembros y simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Uno de los aspectos que más preocupa es la notoria y progresiva violencia con la que han actuado los agentes policiacos, algunos de ellos de la Policía Federal Preventiva (PFP), que son soldados desplazados a esta agrupación.
A la práctica de la tortura física y psicológica como las amenazas de ser lanzados desde helicópteros al mar, se suman actos de violación sexual no sólo contra mujeres, sino también contra hombres que han simpatizado con alguno de los movimientos sociales.
Estos hechos producen terror entre los activistas y en la sociedad en general, terror de seguir participando en un movimiento popular, terror para denunciar las vejaciones de que han sido objeto, terror para denunciar la desaparición de familiares.
Frente a estos hechos que se han denunciado en la opinión pública nacional e internacional, el gobierno de Vicente Fox y ahora el de Felipe Calderón han tomado una actitud de displicencia. Y no se diga de los gobernadores en turno como el de Oaxaca, que incluso se ha atrevido a declarar que hay paz y tranquilidad en el estado, gracias al uso de la fuerza.
Pero quizá lo más preocupante sea que la sociedad mexicana en su conjunto no se asombre frente a estos actos de terror, frente al asesinato, la represión, las desapariciones y violaciones sexuales cometidas en contra de grupos sociales que demandan mejores condiciones de vida.
Acostumbrarse a esta violencia, tomarla en cuenta como algo natural, es lo que más debería alarmarnos, pues como sociedad no se puede llegar a niveles de insensibilidad tan fuertes que se ignore la existencia de una estrategia de terrorismo de Estado a punto de ser institucionalizada.
En la SSP, Medina Mora “abrió un espacio para la impunidad”: CNDH
jesusa cervantes
* En 2006 la CNDH fue objeto de “una especie de persecución por parte del Estado": Soberanes.
México, D.F., 24 de enero (apro).- Eduardo Medina Mora “canceló la posibilidad de investigar a algunos de sus elementos y abrió un espacio de opacidad propicio para la impunidad”, durante su paso por la Secretaria de Seguridad Pública federal en 2006, dijo José Luis Soberanes, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Soberanes se refirió al secretario de Seguridad Pública federal, al gobernador de Querétaro y al secretario de Marina, al señalar a quienes no atendieron las recomendaciones de la CNDH e, incluso, las rechazaron el año pasado.
Al presentar su informe anual de 2006 ante la primera comisión del Congreso de la Unión. Soberanes centró su discurso en los trabajos que realizó la CNDH en Pasta de Conchos, Coahuila; Lázaro Cárdenas, Michoacán; San Salvador Atenco, estado de México, y Oaxaca.
Antes, Soberanes señaló que, el año pasado, el organismo a su cargo atendió 6 mil 895 quejas e hizo 46 recomendaciones. De éstas, ocho fueron a la Secretaría de Seguridad Pública, siete al Instituto Nacional de Migración (INM) y cuatro a la Procuraduría General de la República (PGR).
“Lamentamos que, durante ese periodo, diversas autoridades decidieron rechazar las recomendaciones de esta comisión, entre ellas el secretario de Seguridad Pública federal (Eduardo Medina Mora), el gobernador de Querétaro y el secretario de Marina.
“Es deplorable el hecho de una autoridad renuente a una recomendación del ombusman, no sólo por el mensaje de desprecio a los derechos fundamentales de los integrantes de la sociedad, sino también por el fomento al clima de impunidad entre los servidores públicos al darles una especie de `patente de corzo` frente a violaciones a la ley, augurándoles actos de igual naturaleza sin investigación ni castigo”, dijo.
Consideró que los hechos ocurridos en Atenco, donde la televisión mostró a ciudadanos agrediendo brutalmente a policías y éstos a los pobladores, “desnudó una alarmante realidad de nuestros cuerpos de seguridad”.
Pero el problema mayor, agregó, es que la Secretaría de Seguridad Pública federal (entonces a cargo de Medina Mora), rechazó las recomendaciones de la CNDH, “y canceló la posibilidad de investigar las conductas de algunos de sus elementos y abrió un espacio de opacidad propicio para la impunidad y el encubrimiento”.
Ayer, durante su comparecencia ante esa misma comisión, el actual titular de la PGR, Medina Mora, rechazó de nuevo las afirmaciones de Soberanes, quien hoy dijo que el funcionario ni siquiera se dignó a leer el documento que le enviaron.
Soberanes dijo que, durante 2006, la CNDH recibió “una especie de persecución por parte del Estado, lo que no ha sido aclarado todavía”.
Y es que, el año pasado, el entonces titular de la PGR, Daniel Cabeza de Vaca, entró en un abierto enfrentamiento con Soberanes.
Además, Soberanes señaló que la CNDH no es el enemigo a vencer por parte del gobierno, y dijo que el informe no tiene por objeto señalar culpables ni dañar políticamente a alguien.
Afirmó que en la CNDH se pugna por contar con autoridades fuertes, no gobiernos débiles ni temerosos.
“Haber debilitado al Estado, como sin duda se hizo, dejó a México en una situación precaria… El gobernante temeroso de usar legalmente su autoridad, genera vacíos. La apatía oficial otorga a los grupos de presión, al margen de las mayorías, bases para pensar en la usurpación del poder. Así mismo, cuando un mal líder devalúa sistemáticamente la palabra política, acaba por cerrar la puerta al diálogo y abrirla a la violencia”, señaló.
Luego de que Soberanes abandonó la Cámara de Diputados, legisladores de todos los partidos, incluido el PAN, aprobaron un punto de acuerdo para crear una comisión especial que visitará las cárceles para constatar las condiciones en que se encuentran los detenidos por el conflicto en Oaxaca.
Ricardo Monreal, senador del PRD, dijo que, hasta ahora, hay 50 detenidos.
A su vez, el coordinador de los diputados perredistas, Javier González Garza, pidió la renuncia de Medina Mora, al afirmar que existen denuncias por violaciones a los derechos humanos por el caso Oaxaca, justo cuando él se desempeñaba como secretario de Seguridad Pública federal.
“Ahora resulta que, de ser acusador, ahora es a quien se juzgará”, añadió.
Por su lado, Claudia Cruz, diputada del PRD, insistió que Medina Mora debe renunciar, y dijo que solicitarán la opinión de la CNDH sobre su decisión de presentar una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por el “conflicto de intereses” en que está metido Medina Mora.
Astillero
Julio Hernández López
Barro negro
Ring, ring: habla George
Protestas en Alemania
El fantasma de Oaxaca
Una de cal por las que van de ron, perdón, de arena: el presidente legal de México recibió ayer una amabilísima llamada telefónica del cada vez más firme y popular presidente legal de Estados Unidos, un par de horas antes de que aquél iniciara una gira por Europa que ya tuvo en Alemania su primera cancelación de acto público a causa de protestas ciudadanas por represiones como la de Oaxaca. El fiscal general de México fue ampliamente felicitado por el Héroe Libertario de Irak a causa de la extradición de narcotraficantes, en un gesto de telecomunicación que hermanó a los dos mandatarios cual si fuesen extemporáneas torres gemelas en busca de recíprocas justificaciones y exculpaciones de sus actos bárbaros.
George felicita a Philip porque ambos provienen de un pasado electoral lleno de impugnaciones que al dejarlos en estado de debilidad manifiesta los llevó a fabricarse o magnificar peligros ante los cuales usaron tropas y cercenaron derechos en busca de un fortalecimiento político de tintes patrioteros. Jorge felicita a Felipe no porque al otro lado del churro vaya a disminuir el consumo de drogas o porque realmente se vaya a afectar el gran negocio institucionalizado del narcotráfico, sino porque con el envío de información clasificada en forma de reos extraditados el mexicano está entregando las llaves de la casa sombría al vecino voraz y se está asumiendo como cordero en peligro al que el gran halcón deberá proteger de ahora en delante (¿Plan Colombia ayer, Plan México ahora? ¿Asesores militares estadunidenses en la lucha contra el narco? ¿Oficinas de la DEA en más ciudades?).
Hay otra similitud entre los presidentes con sombra de fraude electoral. A dondequiera que viaje fuera de su país, el estadunidense es perseguido por las manifestaciones de protesta por la represión que ha desatado (en Irak, sobre todo).
El mexicano apenas ha tocado tierra europea y ya lo esperan formas de repudio por la represión a oaxaqueños. Según un despacho informativo de EFE, una reunión de Cal de Ron con empresarios alemanes en la Casa de la Economía Alemana, en Berlín, fue cancelada "por motivos de seguridad", pues unas doscientas personas se aprestaban a participar en una manifestación denominada "Fin a la represión en México". Los convocantes serían las organizaciones Atenco Resiste y Federación Anarquista de Berlín. Irak de barro negro, el fantasma de Oaxaca persigue al michoacano, por más que la agenda de actividades, tanto en México como en el extranjero, sea guardada como secreto apenas liberado unas pocas horas antes de cada acto programado; por más que cada vez sea más fuerte y abierto el uso de la guardia presidencial para atacar (no sólo contener) a críticos y opositores (por cierto, la organización alemana católica Adveniat, por voz de uno de sus directivos, monseñor Franz Grave, exhortó a F. C. a que "preste atención a la situación de los derechos humanos, muy especialmente a los derechos de los emigrantes", pues según Grave, que ha estado recientemente en México, en nuestro país hay "situaciones que atentan contra los derechos humanos y ante las que la Iglesia no puede callar". Es de suponerse que Grave habla de una Iglesia distinta de la muda en que participan Beto Rivera, Juan Sandoval y Onésimo Cepeda, por citar nombres de algunos cómodos silentes).
En la ciudad de México, en tanto, uno de los principales responsables del fraude electoral pretende reaparecer en público como si nada, incluso retador. Mientras Felipe torea reproches en Europa, Chente se niega a seguir siendo Ausente y prefiere pasar espinada lista de Presente. El pretexto que ha encontrado el francotirador azul, Manuel Espino, es la inauguración de la sede en México de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) que preside el antes citado Espino. Fox tendrá entrada triunfal ante decenas de embajadores y líderes políticos de la derecha latinoamericana, en ausencia del Hijo Desobediente que ese día andará todavía de accidentada gira internacional. ¡Lástima, Felipito!
Astillas:
Impuesto el Niño (azul), tapen el fraude: el IFE aportará asesoría técnica al debate sobre reforma electoral que se supone realizarán los partidos en el Congreso (¿los partidos?, ¿debate?, ¿reforma electoral? ¡N'ombre: los partidos nomás quieren que no les rebajen su mochada del pastel presupuestal, y ya están con la vista totalmente puesta en las elecciones intermedias de 2009! Aunque, desde luego, se organizará algún simulacro de debate sobre presuntas reformas electorales que finalmente dejen todo lo importante más o menos como está, hasta saber de nuevos reacomodos en el Congreso en el citado 2009)... Continúa el famoso Cow Parade, pero esta vez no con vacas plásticas coloreadas con aires artísticos, sino con cuadrúpedos de carne y leche que participarán en la protesta de productores de lácteos porque Liconsa, según eso por órdenes de la Sedeso vazquezmotiana, no les quiere comprar 500 millones de litros de leche. Habrá regadío blanco gratuito en algunas calles capitalinas... TeiPRI dance: gran defensora de los derechos de las mujeres ha resultado la acompañante de Enrique Jackson en la búsqueda de colocar al partido tricolor como una nueva estrella de los canales televisivos. Sara Latife Ruiz Chávez, candidata a secretaria general del CEN del PRI, tiene un table dance en Cozumel... Hoy, a las 18:30 horas, en el patio central del Museo de la Ciudad (Pino Suárez 30, DF), el Comité de Liberación 25 de Noviembre rendirá su primer informe jurídico y de derechos humanos en Oaxaca. Allí se hablará de la situación jurídica de los procesados y detenidos, y de sus familiares, así como de las violaciones a los derechos humanos y a los tratados internacionales que desde esa fecha se han cometido. Se ha anunciado la presencia del pintor Francisco Toledo; el representante de la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Amerigo Incalcaterra; el primer visitador de la Comisión de Derechos Humanos del DF, José Lavanderos; la actriz Ofelia Medina y la senadora Rosario Ibarra... Y, mientras López Obrador sigue de gira, ahora en Chihuahua, ¡hasta mañana!
