BUSH EN MÉXICO

14 mar 2007

Bush, belicoso y oportunista
jenaro villamil
México, D.F., 13 de marzo (apro).- Siete años después de abandono hacia América Latina, ante el fracaso ostentoso de su guerra de “liberación” en Irak –que ha cobrado más de 3 mil vidas de sus propios soldados y le ha costado más de 200 mil millones de dólares al tesoro estadunidense-; con un índice de aprobación de apenas 30 por ciento, el mínimo histórico para un primer mandatario de ese país, George W. Bush llegó tarde y mal a México y a todo el continente para tratar de resarcir el distanciamiento.

Ni el adivino de Uxmal ni los aluxes de la hacienda Temozón, donde sostuvo el primer encuentro con su homólogo mexicano Felipe Calderón, podrán resarcir la mala impresión que la diplomacia de Bush ha dejado en toda América Latina. Mucho menos lo logrará con el despliegue ofensivo, ostentoso y soberbio de fuerzas policiacas que han convertido a Mérida en una ciudad sitiada para brindarle “seguridad” al mandatario estadunidense más belicoso en la historia moderna.

Los primeros discursos de la primera visita de Bush a México advierten que se trata de un presidente sin futuro político, sin el control de su Congreso y con un aire oportunista y anticarismático. Su gira no tiene como objetivo discutir el asunto migratorio –eso le corresponderá a la mayoría demócrata en el Congreso norteamericano--, ni a ofrecer ayuda ni inversiones a México –todo el presupuesto está orientado hacia Irak y el Oriente Medio--, sino a una puesta en escena mediática para restarle influencia a la emergencia del polo de centro-izquierda representado por Hugo Chávez y para abandonar la Casa Blanca, en medio de otro escándalo político, que involucra directamente a su vicepresidente Dick Cheney.

La gira es una estrategia-fuga para Bush y una aspirina para la región. El peso de la economía norteamericana y de la interdependencia entre México y Estados Unidos es demasiado importante para que el huésped de la Casa Blanca sólo ofrezca vaguedades y reitere obviedades.


Incluso, Bush tuvo la puntada de calificar el envío de 20 mil millones de dólares anuales de remesas a México como “una de las iniciativas privadas más grandes del mundo”. No condenó la ola de xenofobia que domina a varias entidades del sur de su país. Tampoco se comprometió a frenar el intento de construir nuevas barreras físicas, como el muro transfronterizo y, mucho menos, abrió la posibilidad de que el asunto migratorio formara parte de un paquete de negociaciones en el marco del Tratado de Libre Comercio.

América del Norte es sólo para los mercados y las inversiones. Ni los trabajadores migrantes, ni la protección ecológica, ni el necesario y elemental compromiso de protección a los derechos humanos de los mexicanos que cruzan todos los días la frontera, merecieron por parte de Bush un pronunciamiento claro.

George W. Bush finalmente es el cruzado de su propia guerra santa. Su identidad como gobernante la encontró en el momento que lanzó la iniciativa bélica contra el “eje del mal”, cuando invadió Afganistán, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y después Irak, bajo la gran mentira de presuntas “armas de destrucción masiva”, que nunca fueron encontradas.

Ahora, su pretensión es cerrarle a Irán cualquier alianza posible con Hugo Chávez, el mandatario venezolano que tiene reservas petroleras suficientes para articular una contradiplomacia energética.

En este contexto, México sólo forma parte de una geopolítica de hidrocarburos, de promoción de la idea belicista contra las “nuevas amenazas” (terrorismo y narcotráfico).

“Mano negra” detrás del caso Ernestina Ascencio: Julio Atenco
rodrigo vera
México, D.F., 13 de marzo (apro).- El luchador social Julio Atenco Vidal desmiente categóricamente los señalamientos del presidente Felipe Calderón, quien aseguró que la indígena Ernestina Ascencio Rosario murió a causa de una gastritis crónica no atendida.

“Las afirmaciones del presidente Calderón son falsas. Alguien le dio información equivocada. Hay, pues, una mano negra que se está moviendo detrás de este caso”, dice Atenco Vidal, director de Obra Pública y Desarrollo del municipio de Soledad Atzompa, Veracruz, situado en la sierra de Zongolica y donde fue asesinada la indígena, presuntamente por un grupo de soldados.

De esta manera, Atenco Vidal refuta las aseveraciones de Calderón, quien, en una entrevista con el diario La Jornada, publicada este martes 13, señaló textualmente:

“He estado pendiente del caso de la señora que se dice asesinaron en Zongolica (tras una presunta violación tumultuaria por militares). La CNDH intervino, y lo que resultó de la necropsia fue que falleció de gastritis crónica no atendida”.

Con estas declaraciones, Calderón deja entrever que apoya sus aseveraciones en la necropsia que practicó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el pasado viernes 9, para la cual tuvo que exhumar el cadáver de la indígena.

Sin embargo, a decir de la oficina de Comunicación Social de la CNDH, consultada por Apro, los análisis de la necropsia aún no concluyen, por lo que todavía no hay ningún informe al respecto.

Julio Atenco indica que él habló incluso con el visitador de la CNDH que practicó el examen, Pedro Armendáriz Enríquez, y éste le confirmó que aún no hay resultados, y que los análisis son, por el momento, confidenciales, por lo que el primer mandatario no pudo tener acceso a ellos.

Dice Atenco:

“Desde un principio, la CNDH nos dijo que tardaría dos meses para sacar sus conclusiones de la necropsia, aunque en un plazo de 15 días podría dar alguna información preliminar”.

Ernestina Ascencio murió el pasado 26 de febrero, en el hospital de Río Blanco. Ahí se le practicó una primera necropsia, en la que se determinó que su muerte se debió a fractura de cráneo y hemorragia anal, producto de la presunta violación por parte de los militares que estaban acantonados en Soledad Atzompa, según publicó esta semana la revista Proceso.

Inclusive, el subprocurador de Justicia de Veracruz, Miguel Mina, aseguró al semanario que la indígena sufrió violación por la “vía anal y la vía vaginal”, de acuerdo con las pesquisas asentadas en el expediente 140/2007, de la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales y Contra la Familia.

Atenco Vidal, líder de la Coordinación Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (CROISZ), indica que esta segunda necropsia fue para hacer un análisis más exhaustivo:

“Había que constatar si el cuerpo de la señora Ernestina tenía, por ejemplo, rastros de semen. Por eso intervino la CNDH”.

Concluye asombrado:

“No sabemos de dónde sacó el presidente Calderón ese diagnóstico; de que una gastritis fue la que mató a la señora Ernestina”.
“Mano negra” detrás del caso Ernestina Ascencio: Julio Atenco
rodrigo vera
México, D.F., 13 de marzo (apro).- El luchador social Julio Atenco Vidal desmiente categóricamente los señalamientos del presidente Felipe Calderón, quien aseguró que la indígena Ernestina Ascencio Rosario murió a causa de una gastritis crónica no atendida.

“Las afirmaciones del presidente Calderón son falsas. Alguien le dio información equivocada. Hay, pues, una mano negra que se está moviendo detrás de este caso”, dice Atenco Vidal, director de Obra Pública y Desarrollo del municipio de Soledad Atzompa, Veracruz, situado en la sierra de Zongolica y donde fue asesinada la indígena, presuntamente por un grupo de soldados.

De esta manera, Atenco Vidal refuta las aseveraciones de Calderón, quien, en una entrevista con el diario La Jornada, publicada este martes 13, señaló textualmente:

“He estado pendiente del caso de la señora que se dice asesinaron en Zongolica (tras una presunta violación tumultuaria por militares). La CNDH intervino, y lo que resultó de la necropsia fue que falleció de gastritis crónica no atendida”.

Con estas declaraciones, Calderón deja entrever que apoya sus aseveraciones en la necropsia que practicó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el pasado viernes 9, para la cual tuvo que exhumar el cadáver de la indígena.

Sin embargo, a decir de la oficina de Comunicación Social de la CNDH, consultada por Apro, los análisis de la necropsia aún no concluyen, por lo que todavía no hay ningún informe al respecto.

Julio Atenco indica que él habló incluso con el visitador de la CNDH que practicó el examen, Pedro Armendáriz Enríquez, y éste le confirmó que aún no hay resultados, y que los análisis son, por el momento, confidenciales, por lo que el primer mandatario no pudo tener acceso a ellos.

Dice Atenco:

“Desde un principio, la CNDH nos dijo que tardaría dos meses para sacar sus conclusiones de la necropsia, aunque en un plazo de 15 días podría dar alguna información preliminar”.

Ernestina Ascencio murió el pasado 26 de febrero, en el hospital de Río Blanco. Ahí se le practicó una primera necropsia, en la que se determinó que su muerte se debió a fractura de cráneo y hemorragia anal, producto de la presunta violación por parte de los militares que estaban acantonados en Soledad Atzompa, según publicó esta semana la revista Proceso.

Inclusive, el subprocurador de Justicia de Veracruz, Miguel Mina, aseguró al semanario que la indígena sufrió violación por la “vía anal y la vía vaginal”, de acuerdo con las pesquisas asentadas en el expediente 140/2007, de la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales y Contra la Familia.

Atenco Vidal, líder de la Coordinación Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (CROISZ), indica que esta segunda necropsia fue para hacer un análisis más exhaustivo:

“Había que constatar si el cuerpo de la señora Ernestina tenía, por ejemplo, rastros de semen. Por eso intervino la CNDH”.

Concluye asombrado:

“No sabemos de dónde sacó el presidente Calderón ese diagnóstico; de que una gastritis fue la que mató a la señora Ernestina”.

En su afán por lucrar con el inmueble, la hija de Elba Esther olvidó proteger murales
Con un plan dizque educativo el SNTE se apoderó de ex convento
La CNTE se suma a la exigencia de que se cancele el comodato "a la familia Gordillo"
KARINA AVILES
El proyecto original con que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) burló al entonces Departamento del Distrito Federal (DDF) para adjudicarse el inmueble histórico que hoy alberga el llamado Centro Cultural del México Contemporáneo (CCMC) establecía la creación de módulos móviles para hacer llegar las actividades educativas y culturales de ese recinto a los municipios más alejados del país, con el propósito de fundar en cada estado una casa de "cultura" similar a la sede, aunque el verdadero objetivo fue transformar paulatinamente ese espacio en salón de fiestas, hasta con palmeras africanas para dar un sello maestro al reventón.
Ello pese a que en el interior de lo que fue parte del ex convento de Santo Domingo, patrimonio del siglo XVI, subsisten frescos en los muros norte y sur, los cuales cobran particular relevancia porque hay pocos ejemplos de pintura mural religiosa con esas características en el territorio nacional.
Además, dichos frescos, en los que se representan imágenes de santos de la orden de los dominicos, precisan una serie de restricciones para su conservación, las cuales se oponen a las actividades del salón para bodas, "reuniones VIP" y otros actos sociales que se realizan en el inmueble, inaugurado en 1995 como Biblioteca Nacional de Educación del SNTE y a partir de 2005 transformado en el CCMC del sindicato.
Sin embargo, en las "condiciones técnicas" para la renta del lugar, cuya copia tiene este diario, se da por sentado que en caso de algún daño -sillas, mesas y calentadores que se rentan, aunque no se habla de eventuales perjuicios al edificio histórico- el único castigo al cliente será un costo adicional "directo de 10 por ciento sobre el monto del depósito", y en caso de "dañar, romper, rasgar o manchar algún mueble del CCMC se cobrará el monto total del bien para su reposición".
De acuerdo con el documento Biblioteca Nacional de Educación, elaborado por el SNTE cuando Tomás Vázquez Vigil era secretario general, el recinto tenía como "objetivos primordiales" el fomento a la comprensión integral del conocimiento y la vinculación de la ciencia con la realidad social, así como el trabajo encaminado a incrementar y diversificar la formación del sector docente y del público en general.
Para llevar a cabo lo anterior, ese "espacio multidisciplinario del arte y la cultura" iba a contar con áreas acondicionadas para dichos propósitos: una biblioteca con "más de 40 mil volúmenes", pero hoy día apenas tiene algunos títulos; una sala de exhibición (galería), que ahora se renta para cocteles y comidas; el Salón de Tres Arcos, donde actualmente se hacen bodas civiles, y un auditorio, donde hoy se llevan a cabo subastas, entre otros espacios.
También establecía la elaboración de un planteamiento pedagógico para complementar la enseñanza. En efecto, en la página electrónica del CCMC se habla de "maestrías" y "diplomados", pero se hace la aclaración de que no existen porque "están en proceso de diseño".
Además, el documento apunta que se "contará con módulos móviles que viajarán por toda la República para hacer llegar el centro cultural a todas las secciones del SNTE y a los más alejados municipios de las diversas entidades federativas. Tratando con esto de motivar que en cada estado se funden bibliotecas del magisterio como centros culturales similares a éste". Pero de todo ello no existe rastro.
Por otra parte, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se sumó ayer a las peticiones de legisladores, académicos y maestros para que el Gobierno del Distrito Federal cancele "el permiso a la familia Gordillo", con el propósito de que el recinto sea utilizado para otros fines que necesita la educación de la ciudad de México.
Convocó a una acción inmediata para exigir "un ya basta a esa gente, que en el seno del sindicato, la educación y el poder" lucra y chantajea con todo lo que tiene en sus manos.
Intento de borrar las huellas
Por otro lado, de la página electrónica del CCMC fueron eliminadas las fotografías publicadas en medios sobre espectáculos -cuyas copias tiene este diario-, en las que el lugar parece una especie de discoteca, con actores que salen bailando en la pista (el Patio de los Generales), así como los anuncios publicitarios del centro en las revistas para novias, en los que se ofreció el inmueble como el espacio de los sueños para las casaderas.