EL MEXICO DE LA DEVASTACION
1 mar 2007
Los riesgos de la expansión eólica
Diego Cevallos
IPS
Con la bendición de agencias de desarrollo, trasnacionales y ambientalistas, el gobierno de México desbroza terreno para el despegue de la energía eólica. Pero campesinos y expertos en aves están inconformes.El objetivo del gobierno es que la generación de electricidad por viento, que ahora representa apenas 0,005 por ciento del total, suba a seis por ciento en 2030.Lograr tal meta implicará que en la principal zona de vientos de México --el Istmo de Tehuantepec, en el meridional estado de Oaxaca-- se instalen más de 3.000 aerogeneradores, a los que deberán sumarse otras decenas en diversos lugares del país.Pero colocar estas aspas de unos 27 metros de diámetro montadas sobre torres elevadas requiere negociar con los dueños de los predios, la mayoría campesinos, algunos de los cuales denuncian haber sido engañados cuando se creó la primera planta eólica en 1994.Mientras, expertos en aves advierten que muchas especies corren peligro de morir en las aspas gigantes, provocando una reacción ambiental en cadena en todo el continente, pues varias son migratorias."Todo está dado para facilitar las instalaciones eólicas, pero no hay mayor interés por las aves, lo que a la larga podría acarrear problemas de envergadura", dijo a Tierramérica Raúl Ortiz-Pulido, portavoz de la sección mexicana del Consejo Internacional para la Preservación de las Aves.Este científico reconoce que el tema de las aves es considerado para el desarrollo de cada proyecto, pero "de manera incompleta e incorrecta".No es lo mismo evaluar el efecto de un proyecto donde se establecerán pocos aerogeneradores que evaluar el impacto de varios proyectos conjuntos donde habrá decenas de esos aparatos, tal como se planea desarrollar en la zona del Istmo de Tehuantepec, argumentó.
Será el efecto conjunto el que afecte a las aves, explicó.Pero las autoridades aseguran que los planes oficiales toman seriamente en cuenta la cuestión ambiental."En cualquier proyecto hay gente a favor y en contra, pero a la larga las experiencias de otros países probaron que los proyectos eólicos traen muchos beneficios a las comunidades y que no hay afectaciones ambientales importantes", dijo a Tierramérica Marco Borja, quien comanda un proyecto dirigido a evaluar el recurso eólico en el país desde el estatal pero independiente Instituto de Investigaciones Eléctricas, con apoyo del Fondo del Medio Ambiente Mundial (GEF, por su siglas en inglés).En los últimos dos años las autoridades prepararon normativas para alentar el aprovechamiento del viento y desde diciembre someten a consulta pública una nueva regulación que ordenará el uso de esa energía desde el punto de vista ambiental. Esta podría entrar en vigencia en marzo.Para darle aún más incentivo, lograron un crédito no reembolsable del GEF por 25 millones de dólares otorgados por el Banco Mundial. Ese monto sumado a lo que recibe el Instituto de Investigaciones Eléctricas y que llegó al GEF desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se traduce en un apoyo de casi 30 millones de dólares.La meta es impulsar una fuente cuya capacidad generadora crece en el mundo más de 30 por ciento anual, disminuyendo la dependencia de los combustibles fósiles.En la norma ambiental para las instalaciones eoloeléctricas ahora en discusión, las autoridades proponen eliminar los estudios de impacto ambiental, que se exigen a otros proyectos. El requisito será reemplazado por un "informe preventivo", que es de categoría y alcance menor.En la introducción de la nueva norma, que por ley debe someterse a consulta pública por 60 días, plazo que vence a fines de este mes, se reconoce que las instalaciones eólicas pueden tener "impacto sobre la avifauna".",1]
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Será el efecto conjunto el que afecte a las aves, explicó.Pero las autoridades aseguran que los planes oficiales toman seriamente en cuenta la cuestión ambiental."En cualquier proyecto hay gente a favor y en contra, pero a la larga las experiencias de otros países probaron que los proyectos eólicos traen muchos beneficios a las comunidades y que no hay afectaciones ambientales importantes", dijo a Tierramérica Marco Borja, quien comanda un proyecto dirigido a evaluar el recurso eólico en el país desde el estatal pero independiente Instituto de Investigaciones Eléctricas, con apoyo del Fondo del Medio Ambiente Mundial (GEF, por su siglas en inglés).En los últimos dos años las autoridades prepararon normativas para alentar el aprovechamiento del viento y desde diciembre someten a consulta pública una nueva regulación que ordenará el uso de esa energía desde el punto de vista ambiental. Esta podría entrar en vigencia en marzo.Para darle aún más incentivo, lograron un crédito no reembolsable del GEF por 25 millones de dólares otorgados por el Banco Mundial. Ese monto sumado a lo que recibe el Instituto de Investigaciones Eléctricas y que llegó al GEF desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se traduce en un apoyo de casi 30 millones de dólares.La meta es impulsar una fuente cuya capacidad generadora crece en el mundo más de 30 por ciento anual, disminuyendo la dependencia de los combustibles fósiles.En la norma ambiental para las instalaciones eoloeléctricas ahora en discusión, las autoridades proponen eliminar los estudios de impacto ambiental, que se exigen a otros proyectos. El requisito será reemplazado por un "informe preventivo", que es de categoría y alcance menor.En la introducción de la nueva norma, que por ley debe someterse a consulta pública por 60 días, plazo que vence a fines de este mes, se reconoce que las instalaciones eólicas pueden tener "impacto sobre la avifauna".
En su articulado postula que el responsable del proyecto deberá hacer un "inventario de especies que utilizan el área, detallando las relaciones entre las mismas para determinar las repercusiones del desplazamiento de alguna de ellas, épocas de apareamiento, nidificación y cría".Eso será insuficiente para la zona del Istmo, insisten los científicos. Por ese lugar transitan anualmente seis millones de aves, entre ellas 32 especies amenazadas de extinción y nueve endémicas."Somos académicos y no activistas; no sabemos ya cómo hacer llegar nuestras advertencias a las autoridades", expresó Ortiz-Pulido.En La Venta, que es parte del municipio oaxaqueño de Juchitán, se concentran la mayoría de planes oficiales para instalar aerogeneradores. Es una zona empobrecida de unos 150.000 habitantes, en su mayoría dedicados a la agricultura y ganadería.Allí, los campesinos también están inconformes con los planes oficiales."Se engañó a los dueños de las tierras con arreglos amañados, pagos por arrendamiento de tierra ridículos (para instalar los aerogeneradores) e impedimentos para cultivar. Ya no permitiremos más planes", declaró a Tierramérica Alejo Girón, líder del Grupo Solidario La Venta.Ahí arrancó en 1994 el primer proyecto eólico, denominado La Venta I, y en los últimos dos años siguió con La Venta II. Ahora el gobierno de Felipe Calderón anuncia que licitará La Venta III y que luego vendrán otros como el plan Oaxaca y La Ventosa.Son proyectos donde transnacionales como la española Iberdrola y la francesa Electricité muestran gran interés, igual que firmas locales como la cementera Cemex, que aspiran a levantar aerogeneradores para autoabastecerse y en varios casos vender excedentes de energía a la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE).Concretar esos planes implica convencer a los dueños de las tierras, a quienes la CFE paga por cada uno de los 100 generadores ya instalados en La Venta menos de 300 dólares anuales, suma entre 10 y 20 veces más baja que la que reciben pobladores afectados en otros países, denunció Girón.",1]
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"Los proyectos eólicos casi no crearon fuentes de trabajo y no benefician a los vecinos. Aquí nada cambió. Seguimos pobres a pesar de que la CFE prometió que eso cambiaría", dijo a Tierramérica Feliciano Santiago, secretario municipal de Juchitán.* El autor es corresponsal de IPS. Este artículo fue publicado originalmente el 24 de febrero por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica. (FIN/2007)http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews\u003d40235----------------------------------------------------------------",1]
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"Los proyectos eólicos casi no crearon fuentes de trabajo y no benefician a los vecinos. Aquí nada cambió. Seguimos pobres a pesar de que la CFE prometió que eso cambiaría", dijo a Tierramérica Feliciano Santiago, secretario municipal de Juchitán.
La comunidad internacional preocupada por los derechos humanos en el país
Sergio Ferrari
Desde el levantamiento indígena en Chiapas –enero de 1994- a las últimas tensiones en Oaxaca, México transita una etapa política compleja, con particulares problemas en cuanto a la vigencia de los derechos humanos. La comunidad internacional sigue atenta la cotidianeidad de ese importante país latinoamericano. Amnistía Internacional advierte y espera, impaciente, mejoras a corto plazo. Los desafíos son inmensos...
CONSULTAR A LA SOCIEDAD CIVIL
La necesidad de una más activa mediación y de una mayor consulta de parte de las autoridades aztecas a la sociedad civil mexicana constituye uno de los temas esenciales del análisis de Alma Noser, responsable de Amnistía Internacional (AI) Suiza para México.
Y recuerda el contenido esencial del último informe que su organización acaba de publicar en febrero. El mismo analiza las “graves deficiencias de los sistemas de seguridad pública y de justicia penal mexicanos”.
Deficiencias que hacen, según AI, que la detención arbitraria, la tortura, los juicios injustos y la impunidad sean prácticas sistemáticas a nivel estatal y federal en todo el país.
El documento se basa en entrevistas que representantes de AI mantuvieron entre 2004 y 2006 con representantes del Gobierno Federal y de diversos estados; agentes del Ministerio Público; abogados; miembros de la judicatura; ONG de derechos humanos así como con víctimas de abusos y sus familias.
En noviembre 2005, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) reconoció que la tortura seguía siendo una práctica generalizada en México.
El Informe de AI recomienda realizar una reforma constitucional y de la legislación secundaria, para garantizar que las obligaciones contraídas por México en virtud de los tratados internacionales de derechos humanos sean consagradas en la legislación nacional.
GRANDES PROBLEMAS. DESPROTECCION INDIGENA
“La situación es muy difícil. Especialmente en las regiones indígenas del sur, y también en estados del norte. No sólo por las dificultades económico-sociales cotidianas, sino también por la falta de un real acceso a la justicia”, insiste Noser en entrevista exclusiva.
Según un censo realizado por el Instituto Federal de Defensoría Pública, en 2004, había sólo 82 abogados con la preparación necesaria para representar y poder defender a los 13 millones de personas indígenas en México.
Y la lista de problemas es larga, según la experimentada activista helvética, comenzando con las “tensiones enormes en regiones donde el Gobierno estudia implementar megaproyectos hidroeléctricos sin ninguna consulta a la gente” .
Así como “el drama de la migración –mexicana y centroamericana- hacia el norte, que sufre abusos inimaginables; el tema escondido de la migración interna cada vez más intensa y preocupante por las tensiones sociales; el aumento del narcotráfico con la consecuente militarización que sirve para controlar-reprimir a los movimientos sociales; o el asesinato ya endémico de mujeres en Ciudad Juárez”, sigue enumerando.
EXIGENCIAS DE MEJORAS PROFUNDAS
En cuanto al futuro, Noser no esconde grandes interrogantes. “Soy bastante escéptica con respecto a un mejoramiento real, de fondo, de los derechos humanos”, enfatiza.
Pesimismo con el que coincide el sociólogo mexicano Marcos Antonio Leyva Madrid, director de EDUCA, una ONG de Oaxaca dedicada a la educación comunitaria alternativa.
Leyva, quien visitó recientemente Suiza invitado por Amnistía Internacional y por Peace Watch, es uno de los consejeros de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) y ha participado en la negociación con las autoridades para encontrar alternativas a la crisis que desde el año pasado reina en su Estado.
En mayo de 2006 los maestros iniciaron una huelga en el Estado de Oaxaca para exigir mejoras salariales y de condiciones de trabajo y ocuparon la plaza principal de la ciudad del mismo nombre.
El intento de las fuerzas de seguridad por desalojarla y una primera onda represiva llevó a una radicalización de la protesta. Y a la formación, en junio del 2006, de la Asamblea popular del Pueblo de Oaxaca (APPO). Desde entonces hasta ahora Oaxaca ha vivido un clima de inseguridad extrema, con confrontaciones, represión, presos, heridos y muertos.
“La violación de los derechos humanos ha sido constante y significativa. Y eso produce un enorme enojo de mucha gente”, enfatiza Leyva. Quien, a pesar de todo, sigue convencido que el diálogo y la negociación son los mecanismos esenciales para terminar con el clima de inseguridad que vive Oaxaca.
LA VISION OFICIAL HELVÉTICA
En cuanto a la conflictividad de distinta índole que se da en México, “estamos persuadidos que hay que hacer todos los esfuerzos para institucionalizar mecanismos de diálogo y negociación”, enfatiza por su parte Mô Bleeker.
Bleeker es la responsable del “Programa de derechos humanos, promoción de la paz y seguridad humana”, impulsado por la división política IV del Departamento Federal de Asuntos Extranjeros helvético. El mismo concluirá a fin del 2007.
La cancillería helvética apoya desde el año 2002 diversas iniciativas para la promoción de los derechos humanos en México.
Una de ellas, el programa PROPAZ, implementado en Chiapas por cuatro grandes organizaciones no gubernamentales (ONG) de cooperación al desarrollo: Acción Cuaresmal, Caritas, Pan Para el Prójimo y HEKS (ayuda protestante). Busca aportar positivamente a la transformación-resolución del conflicto y al respeto de los derechos esenciales de la persona humana.
Desde 2003, sostiene también un proyecto más amplio, a nivel nacional, con similares objetivos esenciales.
El mismo se comenzó a ejecutar luego que el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas realizara junto con las autoridades mexicanas un primer diagnóstico sobre los derechos humanos en ese país latinoamericano. A posteriori se definió un Plan Nacional en esa esfera.
El aporte suizo se materializa a través de dos “socios”, tal como explica Mô Bleeker.
Uno de ellos, la organización “Ginebra para los derechos humanos”, que asegura una asistencia técnica y de mediación para que dicho plan sea implementado en acuerdo con la sociedad civil. Actualmente se impulsa en cinco estados del país.
El segundo socio es SERAPAZ, una instancia mexicana para la transformación de los conflictos. Esta ha promovido en los últimos años un observatorio para el diagnóstico de conflictos; cursos de formación sobre esta temática con participación de autoridades municipales; así como actividades de mediación cuando realidades conflictivas amenazan transformarse en situaciones violentas.
La comunidad internacional se muestra atenta y expectante. Y espera, a muy corto plazo, iniciativas y reformas significativas. La presión social aumenta y la pelota pica ahora en el campo del Gobierno.
Berger: la peor ocupación es tener invadidos espíritu y pensamiento
La imaginación conecta a la gente con la gente, y con sus preocupaciones, por todo el mundo, dice en entrevista
Vivimos tiempos oscuros, pero las luces continúan, señala el autor británico
RAMON VERA HERRERA
Portada de Con la esperanza entre los dientes, primer libro del autor británico John Berger, que se difunde primero en castellano que en inglés, coeditado por La Jornada Ediciones e Itaca. Este viernes será presentado a las 18 horas en el salón de actos del Palacio de Minería, con los comentarios de Luis Hernández Navarro y Hermann Bellinghausen
La Jornada Ediciones y Editorial Itaca acaban de publicar en coedición Con la esperanza entre los dientes, de John Berger, primer libro del autor británico, nacido en 1926, que se difunde primero en castellano que en inglés. Los textos de este volumen alumbran el oscuro periodo histórico que atravesamos. No obstante, no es un libro pesimista. Berger junta claves que nos ayuden a entender los caminos, los saberes, los atisbos surgidos de diferentes rincones, propuestos por culturas, colectivos y personas que en la naturalidad de su propia vida rechazan el mundo que el capitalismo nos impone.
La vastedad de la obra de Berger -conocido mundialmente como crítico de arte, narrador, pintor, poeta, guionista, filósofo y analista político- podría hacerlo inasible si no fuera porque ésta mantiene una coherencia interna: la irrenunciable premisa de buscarle sentido a la existencia, en la infinidad de encrucijadas que una vida contiene y que van de lo más íntimo, imaginante y creativo, a lo más social y político. Aquí, habla en entrevista exclusiva para La Jornada.
Modestia, ante todo
Esta es la primera vez que un libro mío se publica en castellano antes que en inglés y aparece justamente en México, en un continente donde hay tantos escritores a quienes admiro, como Eduardo Galeano, Roberto Juarroz, Juan Gelman, Julio Cortázar, Luis Sepúlveda o Carlos Fuentes. Y siento a la vez orgullo y modestia, hermanos gemelos que se alternan sucesivamente. Siento orgullo de que algo de lo que tenga que decir los alcance allá en México; que algo de lo que digo sea relevante, pese a la gran distancia. Y la modestia llega por la apertura que encuentro en México. Por la disposición de su gente a escuchar mis palabras y que éstas valgan. Por el cariño y enorme cuidado puestos en este libro. Ante eso, siento mucha modestia.
Muchos de los artículos y notas de este libro no se han publicado siquiera en Gran Bretaña, mi país de origen. No porque allá exista alguna suerte de censura. Lo que existe es una cierta indiferencia. Y recuerdo de inmediato a Ryszard Kapuscinski, quien falleció recientemente, y a quien admiré como escritor y periodista.
Lo curioso es que en los obituarios aparecidos por su muerte hubo mucho reconocimiento hacia él pero casi nadie habló del modo en que por 20 o 30 años fue capaz de remontar, de subvertir, la censura. Escribiendo de Africa o de cualquier otra parte, describía maravillosamente lo que miraba, pero de un modo tal que sus lectores polacos (en un tiempo en que la prensa polaca estaba muy censurada) pudieran leer de un modo natural, casi ingenuo, algo que se aplicaba también a ellos por la situación imperante en Polonia. Con ingenio colosal, su trabajo tuvo una natural manera de remontar la censura.
Si relaciono a Kapuscinski con este libro que acaba de salir en México es porque su publicación y Kapuscinski me confirman que la imaginación puede conectar. Esta conecta eventos con eventos, aun aquéllos que no son iguales o semejantes, algo en lo que Kapuscinski era muy hábil, pero también conecta a la gente con la gente, y con sus preocupaciones, por todo el mundo. Y si lo logra a veces, ni siquiera importa cuánta gente conecta, porque eso no vale la pena ni es posible cuantificarlo. Uno no puede cuantificar a la gente. Así que pienso en Tom Waits, el músico y cantante, que dijo alguna vez: ''cuando uno escribe una canción, la idea es construir un camino por el que alguien más pueda circular alguna vez".
Tiempo de barbarie
Con la esperanza entre los dientes. Es curioso. Al pensar en el título, de inmediato pienso en tres historias. La primera es un pasaje de un relato de Emine Sevgi Ozdamar, una maravillosa narradora turca: ''si ves a una persona ciega, no la presiones. Ponte junto ella y cierra un ojo, para que te sienta cerca. Si en la calle te cruzas con un mudo, recoge una piedrita y póntela en la lengua". Aunque esto no tenga que ver con la esperanza entre los dientes de forma directa, en otro sentido tiene tanto que ver.
Hay una historia sufi de hace ocho siglos. Un hombre viaja y está muy hambriento. Tiene tanta hambre que se aproxima a un palacio. Toca a la puerta. Y los dueños sueltan a un perro, uno muy feroz y amenazante se aproxima. Busca una piedra, para mostrársela al perro y desalentarlo. Pero además de tener hambre tiene mucho frío, hace mucho frío. Tanto que las piedras están pegadas al suelo. Y entonces el hombre dice: cuando le avientan un perro fiero a un hombre hambriento y las piedras están pegadas al piso, estamos en un tiempo de barbarie.
Y debemos recordar que esta historia puede ocurrir hoy, aunque se narre desde hace ocho siglos, y que dentro de ella subyace un ''pero... pero... pero..." muy humano: el reconocimiento de una alternativa, porque los tiempos no deberían ser de barbarie.
Es como esa amiga palestina que me envió por celular un mensaje escrito que decía: ''¿la diferencia entre optimismo y esperanza? En ausencia de esperanza lo que queda es una entereza inextinguible". Sí. La esperanza tiene un corazón generoso, es una respuesta en la oscuridad y puede nacer justo cuando todo parece perdido.
Respuesta hecha en la oscuridad
Hay una gran diferencia entre esperanza y optimismo. Hoy en Europa la gente habla de optimismo y pesimismo. ¿Eres optimista? Pero no es como en el caso del orgullo y la modestia, que son gemelos. El optimismo es un cálculo, hecho a la luz de datos colectados. Es lo que hacen los inversionistas. Como lo suyo es un cálculo, si no es cínico, por lo menos es escéptico. La esperanza es algo muy diferente. Es una respuesta hecha en la oscuridad. ¿A qué?, no estoy seguro que podamos saberlo, pero es una respuesta hecha a oscuras. Vivimos tiempos oscuros pero tal vez se nos olvida que muchas otras épocas han sido oscuras, lo cual no ha extinguido todas las luces. Estas continúan.
Hoy, especialmente en Europa, la esperanza está conectada con una promesa que atañe al futuro. En los dos siglos anteriores la esperanza existe en la promesa de un progreso que uniforma en ciertos sentidos. La promesa siempre proclamada por el capitalismo -el enriquecimiento y el progreso tecnológico, etcétera-
y la esperanza proclamada, no tanto por Marx sino por el socialismo realmente existente, de que después de ese socialismo se lograría el comunismo.
Para el pensador mexicano Gustavo Esteva el capitalismo y el socialismo realmente existente se basan en la premisa de que tenemos que tener mucho pero que para compartirlo debe haber plenitud. Como tal, la prioridad no se sitúa en compartir sino en acumular. ''Hoy no fío, mañana sí", reza el letrero que muchas tiendas de abarrotes mexicanas fijan en sus instalaciones.
De modo natural, la igualdad viene aparejada a la frugalidad. El verdadero compartir ocurre cuando hay muy poco. Y ese verdadero compartir no implica compartir únicamente los pocos o pequeños pedazos de algo compartible. Lo que en el fondo se comparte es el mismo acto de compartir. Lo cual es de un enorme valor humano. Junto con compartir lo escaso, lo frugal, llega también la posibilidad de compartir decisiones. Compartir las decisiones es un acto político. No es la política de los partidos. Tampoco es la política como se entiende normalmente, con toda la engañifa de las elecciones, algo que prosigue. Hablamos del corazón de la política. Y por supuesto los zapatistas entienden muy bien esto.
Teodor Shanin nos ayuda a profundizar este compartir. Shanin le debe muchas de las maravillas que ha escrito acerca de los campesinos a Alexander Chayanov, quien afirmó que la erradicación del campesinado en favor de la colectivización de la agricultura sería el suicidio del socialismo. Y tenía razón. Como tenía razón fue fusilado en 1937. Pero su punto es el siguiente: en el capitalismo los obreros trabajan activamente para producir algo y les pagan sólo lo suficiente para sobrevivir siendo aptos para reproducirse, y luego trabajan para producir plusvalía para el capitalista. En cambio, en la economía campesina, en la vía campesina de trabajo, ocurre algo diferente, porque lo que les arrebatan -mediante diferentes instancias legales o sacándole ventaja a lo que los campesinos producen- ocurre primero. Luego, lo que le queda a los campesinos es producir ellos mismos para sobrevivir, por lo cual producen según sus necesidades, y nada más, lo cual es duro en extremo. Así que la noción de la acumulación es muy diferente.
Esto nos trae al presente (porque todo lo anterior es el antecedente histórico), donde por todo el mundo, en diferentes proporciones y diferentes regiones del planeta, existe una gran economía no oficial, en parte legal, con frecuencia ilegal, de la que nadie puede sacar cuentas porque es clandestina.
Además de ser clandestina es también algo muy personal, es decir, de persona a persona, es muy íntima. No es ni la economía del capitalismo ni la del Estado. Es una economía de intercambios que ocurren en formas muy personales, de modos comunitarios, y que tiene gran versatilidad -pues la gente cambia de roles sin que haya contratos, tan sólo con la palabra, por la confianza en las personas, en la palabra de los otros.
Shanin habla de esto. Tras el colapso de la economía rusa, la gente supuso que habría una hambruna generalizada en Rusia. Y por supuesto hubo muchas pérdidas humanas, mucho sufrimiento y mucha hambre. Esto lo ha estado investigando Shanin, muy recientemente. No ocurrió tal hambruna generalizada en el campo debido a la existencia de esta economía no oficial, de intercambios. Una economía comunitaria de intercambio.
Rozamos lo eterno
Desde el siglo XIX se ha entendido la esperanza como una promesa que atañe al futuro. Una visión alternativa de la esperanza es aquélla que implica anhelar con toda nuestra fuerza el infinito, ahora. Esto significa devenir y no sólo ser pasivamente. Este devenir, transformarnos, implica aspirar a algo que aparentemente no es inmediato. Tal vez es algo que trasciende cualquier inmediatez y tiene que ver con lo eterno. Es Spinoza (el filósofo favorito de Marx) quien afirma que si nuestras respuestas a lo que existe, si aquellas respuestas que él llama ''adecuadas" (y que no guardan un interés inmediato propio) implican una receptividad a todo cuanto existe, entonces, de hecho, rozamos lo eterno. En otras palabras, lo eterno no es algo que debamos aguardar, es algo que se hace presente en esos fogonazos momentáneos de conexión, de ''adecuación", algo que nos sostiene y a lo cual pertenecemos.
La promesa de un movimiento en pos de la justicia es su victoria futura, mientras que las promesas de los momentos de los que hablo (incluyendo las innumerables decisiones personales, los encuentros, las iluminaciones, los sacrificios, los nuevos deseos, los pesares y, finalmente, las memorias que ese movimiento hace emerger y que, en estricto sentido, serían incidentales a dicho movimiento), tienen un efecto instantáneo. En su intensidad vital o su tragedia, tales momentos incluyen las experiencias de una libertad en la acción. (La libertad sin acciones no existe.) Momentos así son trascendentales -como ningún ''resultado" histórico puede serlo, pues rozan lo eterno. Y aunque son frecuentes los momentos que contienen lo eterno de algún modo, casi todos ellos son extremadamente duros, y pueden implicar sacrificio, dolor, un dolor compartido, y fatigas, fatigas, fatigas, porque la vida es muy dura. Es importante no olvidar que son frecuentes, y que pueden ser muy duros.
Pero tenemos que vivir el presente, y nuestras relaciones, de un modo muy diferente al que nos propone la visión que del mundo se implanta por todas partes. Podemos resistirla -casi nadie cree en ella- es algo que uno escucha, que nos difunden por los medios. Y podemos resistirla mediante las acciones de las que hemos hablado, mediante el tipo de relaciones que hemos mencionado, pero debemos rechazar por completo su vocabulario actual. No me parece que valga la pena argumentar en sus términos. Debemos crear otro vocabulario, por completo. Hay ciertos términos que perdieron totalmente su sentido. Términos usados en la actualidad, como ''desarrollo" o ''democracia" y el modo en que se utilizan.
Resistimos, sobre todo (es muy importante escuchar a Franz Fanon), cuando nos negamos a juzgarnos con los criterios de nuestros opresores. Cuando rechazamos los valores de la manipulación. Cuando rechazamos no sólo los términos de nuestros opresores sino la historia como ellos la cuentan. Debemos recordar que la peor ocupación es tener invadidos el espíritu y el pensamiento.
Entonces, algo más que tenemos que hacer es prestar una atención cuidadosa a lo que nos circunda. Dado que la visión dominante del mundo -ésa que no necesariamente aceptamos- nos ensordece, no nos percatamos de que asume una escala temporal muy breve y limitada. Aun en sus propios términos. Sólo le compete la máxima ganancia en los próximos cuatro minutos, en el lapso de las próximas 24 horas. Cuando mucho abarca los próximos cinco, diez años. Esta es una increíble limitación de la perspectiva. Nunca había existido algo así en la historia. Con una visión tan limitada, es inevitable ignorar las escalas temporales diversas que existen en todo lo natural que nos rodea, incluidos nosotros mismos. Se puede ser una persona que mira una cabra, y únicamente la contempla en términos del precio y la comercialización de la leche, en vez de estar en la mirada que fluye de nosotros y a nosotros. Pero si pensamos en la existencia de la leche y en todo lo que va de ella y viene a ella, en todo su ciclo, ahí hallamos también señales de esperanza en escalas temporales muy vastas.
El infinito nos circunda y habita
Personalmente, cuando dibujo, flores, árboles, rostros de personas, me impacta la infinita complejidad de lo existente, una especie de empalme perfecto, un orden que ocurre ante mis ojos. Y que está ahí, visiblemente. Es algo físico, no es metafísico. Eso sugiere la noción de lo creativo. La creación humana, la creación de lo existente. Podríamos hablar de un infinito en otro sentido, sea microscópico o macroscópico. Pero es visible, en la complejidad de lo que embona, y está ahí. Cuando dibujo, recibo sus signos, ¿tal vez es una plegaria? Es una señal de lo infinito que nos circunda y nos habita.
Por último, si la imaginación conecta, es crucial reavivar nuestra relación con los muertos. En inglés el término es remember y en castellano es remembrar, que significan comúnmente el acto de traer a la memoria, recordar. Qué significan literalmente. Significa reunir de nuevo a los miembros que fueron separados. Aun en francés, el término rappeler, usado como recordar, implica un llamado a reunir lo apartado. Si Giambattista Vico está en lo correcto cuando afirma que humano viene de humanitas, humare, es decir, el acto de enterrar a los muertos, este acto de enterrar es un acto de mantener la memoria, de re-membrar, de reconectar los miembros que han sido separados, y esto es absolutamente intrínseco a la imaginación humana, a la identidad humana. Ese acto de remembrar es por supuesto un honrar a los muertos, pero es algo más. Tal vez entonces dejar que Roberto Juarroz, el poeta argentino (ver el poema número 61 de su Sexta poesía vertical, 1975), nos hable de esa relación y de nuestra búsqueda:
Miro un árbol.
Tú miras lejos cualquier cosa.
Pero yo sé que si no mirara este árbol
tú lo mirarías por mí
y tú sabes que si no miraras lo
que miras
yo lo miraría por ti.
Ya no nos basta
mirar cada uno con el otro.
Hemos logrado
que si uno de los dos falta,
el otro mire
lo que uno tendría que mirar.
Sólo necesitamos ahora
fundar una mirada que mire por
los dos
lo que ambos deberíamos mirar
cuando no estemos ya en ninguna parte.
