Sobre privatización del ISSSTE

17 mar 2007

Alerta roja entre maestros por tema de Ley del ISSSTE

OCTAVIO VELEZ , MARTIN SANCHEZ CORRESPONSALES



Protesta de trabajadores contra la iniciativa para reformar la Ley del ISSSTE Foto: La Jornada La sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), con sede en el estado de Oaxaca, no permitirá ninguna reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), advirtió Ezequiel Rosales Carreño, secretario de organización de dicha sección.

Dijo que ante la posibilidad de un albazo entre las fuerzas políticas que la respaldan (PRI, PAN, PVEM y Panal), las bases magisteriales decretaron una alerta roja para estar pendientes de cualquier eventualidad y responder contundentemente.

Explicó que el movimiento magisterial participará en las acciones anunciadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), así como las organizaciones gremiales afiliadas a la Unión Nacional de Trabajadores.

"Nuestra decisión es inquebrantable: no permitiremos que acaben con nuestra historia y nuestra revolución", dijo Rosales Carreño en conferencia de prensa, en la que denunció que la iniciativa de ley pretende individualizar el retiro de los trabajadores y recapitalizar el fondo de salud.

Coincidió con la postura del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia) al calificar la iniciativa "como un intento de hacer negocio con recursos públicos", y exigió que se esclarezca "el destino de las aportaciones que durante años han hecho los trabajadores al servicio del gobierno federal".

Mientras, en Ciudad Victoria, Tamaulipas, unos 20 profesores del Movimiento Nuevo Sindicalismo, de la sección 30 del SNTE, se plantaron frente a las oficinas de la delegación del ISSSTE para manifestar su rechazo a la iniciativa de ley, porque "cancela la posibilidad de una pensión y manda al libre mercado de las Afores (administradoras de fondos para el retiro) a los derechohabientes".

Encabezados por José Luis Coronado Alvarado, los profesores lanzaron consignas en contra de la iniciativa y demandaron al gobierno federal que no evada su responsabilidad social en este asunto. Más tarde hicieron lo propio frente al Congreso local.

Calderón paga compromisos a banqueros, aseguran

Anuncia CNTE movilizaciones contra la iniciativa de reforma

LAURA POY SOLANO

Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) informaron que a partir de la próxima semana comenzarán las movilizaciones de protesta contra la iniciativa de reforma a la Ley del ISSSTE, al asegurar que se trata de una nueva estrategia para beneficiar a "banqueros y empresarios que serán los primeros en obtener ganancias con la privatización del sistema de pensiones de los trabajadores del Estado".

Daniel Avila, integrante de la Dirección Política Nacional de la CNTE, afirmó que entre las primeras acciones está convocar a un mitin frente a la Cámara de Diputados el próximo 20 de marzo para "impedir que sesionen los legisladores, pues no estamos dispuestos a permitir una nueva derrota de la clase trabajadora".

Señaló que integrantes de sindicatos universitarios y de organizaciones participantes en el Diálogo Nacional se sumarán a las movilizaciones que se realizarán en varios puntos del país ya que, aseguró, se trata de un "nuevo compromiso que debe cumplir la administración de Felipe Calderón con banqueros y elbistas, incluso por encima de los derechos de miles de trabajadores del sector educativo y de la salud".

Por su parte, Pedro Ramírez Vázquez, integrante del magisterio disidente de la sección 36 del SNTE en el valle de México, aseguró que las protestas se extenderán a las escuelas públicas, donde colocarán mantas y se reforzarán las brigadas informativas, pues destacó que los "líderes charros han comenzado a realizar su labor de incondicionales desinformando a los trabajadores, a quienes recomiendan tranquilidad, y dicen que no va a pasar nada, y que quienes participen en las protestas serán sancionados".

Indicó que la CNTE sostendrá reuniones urgentes este fin de semana para "afinar los detalles del plan de acción que plantea las primeras movilizaciones y mítines para los próximos martes y jueves, así como la convocatoria a un paro nacional de labores para el 27 de marzo, pues tenemos claro que si no salimos a defender el derecho a una pensión digna acabarán con lo poco que queda de las conquistas laborales".

Al respecto Oliva López, especialista en políticas de salud de la Universidad Autónoma Metropolitana, afirmó que este tipo de iniciativas tienen como objetivo garantizar la "privatización del sistema de pensiones, por más que se diga que en los primeros años se crearía una Afore pública, pero que en los hechos no es más que el primer paso para su futura privatización en beneficio de las grandes instituciones bancarias".

Indicó que el discurso con el que se pretende "desprestigiar" a las instituciones de salud pública "no es nuevo, ya que se origina con la aplicación de políticas neoliberales que intentan acabar con un sistema de apoyo solidario y con la seguridad social.

Aseguró que la crisis financiera que aqueja a las instituciones públicas de salud "no corresponde con la visión catastrofista con la que pretenden intimidar a la sociedad y advertirle que si no se resuelve hoy, tendremos una crisis mañana, cuando lo que se requiere es un rescate, como se ha hecho con sectores de la iniciativa privada como carreteras, bancos e ingenios".

En el Senado buscarán aprobar al vapor los cambios a la Ley del ISSSTE
El país no se puede parar por el desacuerdo de una o dos minorías, señala Santiago Creel

ANDREA BECERRIL



La iniciativa para cambiar la Ley del ISSSTE ha generado rechazo de los trabajadores del instituto. La imagen, en el hospital 20 de Noviembre hace unos días Foto: Marco Peláez También en el Senado hay acuerdo entre los grupos parlamentarios de PRI, PAN y Verde Ecologista para sacar al vapor la reforma a la Ley del ISSSTE y por ello, aunque el PRD y los demás integrantes del Frente Amplio Progresista se oponen a la iniciativa, no podrán detener a la mayoría que ya está conformada.

El coordinador de los senadores del PAN, Santiago Creel Miranda, dijo que en la democracia "lo que cuenta es el voto de las mayorías y no se va a parar el país porque una o dos minorías no estén de acuerdo con el bienestar del país".

Creel señaló que se trata de una reforma propuesta por el Presidente de la República y que tiene el aval de muchos partidos, entre ellos PRI, PAN, Verde Ecologista y Nueva Alianza, además de organizaciones gremiales, toda vez que va encaminada a reordenar el sistema de pensiones del ISSSTE, sin cambiar la situación de los trabajadores ahora en activo.

Por ello, dijo, los senadores del PAN le darán "todo el respaldo y apoyo" a esa iniciativa, en cuanto llegue a Xicoténcatl.

A su vez, el senador perredista David Jiménez Rumbo advirtió que el acuerdo se cabildeó desde Los Pinos y la Secretaría de Gobernación con legisladores priístas y verdes de ambas cámaras, ya que a Felipe Calderón le interesa que se apruebe cuanto antes esa reforma a la Ley del ISSSTE, por la que se pretende cargar a los trabajadores la responsabilidad de la crisis por la que atraviesa el instituto.

Desde principios de febrero, cuando los senadores del PAN se reunieron en Valle de Bravo con Calderón, éste les pidió impulsar los cambios a la Ley del ISSSTE para privatizar las pensiones de los servidores públicos, de manera similar a lo que se hizo con los fondos de pensiones de los sindicalizados que laboran para la iniciativa privada.

Jiménez Rumbo sostuvo que tan sólo la experiencia que se ha tenido con las Afores bastaría para pensar dos veces en aplicar el mismo sistema privatizador a los empleados gubernamentales, entre ellos el gremio de maestros.

El perredista dijo que los integrantes del Frente Amplio insistirán para que el Senado no dé a la iniciativa el mismo tratamiento fast-track que se prepara en la Cámara de Diputados, porque es muy riesgoso aprobar al vapor medidas que ponen en riesgo los ahorros de los servidores públicos.

"Debería haber más responsabilidad en el Senado, como cámara revisora, porque se trata de incrementar la edad para jubilarse -de 48 a 50 años para las mujeres y de 58 a 60 en hombres- y de dar el manejo de los fondos de retiro de más de un millón de servidores públicos a empresas privadas, que se quedarán con una porción de los recursos."

En entrevista por separado, Creel resaltó que el nuevo régimen se aplicará únicamente a quienes se pensionen luego de la entrada en vigor de la reforma. Para quienes tienen el actual sistema, seguirán rigiéndose por el mismo, ya que se respetarán los derechos adquiridos.

Jiménez Rumbo dijo que el PRD pedirá que el tema se debata y se escuche el punto de vista de organizaciones sindicales independientes. "Hay que preguntar a Joel Ayala y Elba Esther Gordillo por qué impulsan una reforma que lesiona seriamente a sus representados", insistió.

Bernardo Bátiz V.

Triquiñuelas legislativas
El PAN ha resultado un discípulo que superó a su maestro; la presentación al vapor de iniciativas, la dispensa de trámites y el procedimiento sorpresivo para evitar los planteamientos de fondo en materias fundamentales, son prácticas tramposas que, por años y años, usó el PRI para imponer con su mayoría automática decisiones tomadas extramuros del Congreso, y ahora son empleadas por el actual partido del gobierno y sus aliados.

Un caso extremo en este período legislativo lo constituye el proyecto de reformas a la Ley del ISSSTE, aun cuando seguramente vienen otros albazos que ya se están preparando, como el de las reformas a la Constitución en materia judicial, aduciendo que son urgentes porque la delincuencia organizada no puede ser detenida en sus luchas internas y en sus ajustes de cuentas, como si por la pura expedición de las leyes el hampa fuera a detenerse; lo cierto es que con los instrumentos legales actualmente en vigor, una buena policía, bien organizada, puede combatir al crimen en la práctica, sin necesidad de convertir a nuestra legislación en una copia de la de nuestros vecinos del norte.

Volviendo a la maniobra que tiende, como dicen algunos, a ejecutar un verdadero atraco en contra de los trabajadores, se usó la vieja táctica de llevar a las comisiones, en este caso a la de Hacienda, ajena en parte al asunto, que está más cerca de las de Seguridad Social y de Trabajo, un proyecto confeccionado, no por los legisladores, sino por los técnicos de las dependencias del Ejecutivo y por los partidos, para sacarlo con dispensa de trámites y sin que los verdaderamente interesados, que son los trabajadores, se den cuenta de lo que está sucediendo o bien se percaten y traten de entender las nuevas normas cuando estas ya entraron en vigor.

De qué sirve un acuerdo para una exaltada reforma del Estado, que será discutida con amplitud durante un año, si modificaciones de fondo como la de del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) desmantelan al Estado y provocan que una institución como la de la seguridad social sufra un cambio tan radical que convierte las cuentas solidarias y colectivas en individuales, más fáciles de manipular y más productivas para los que las manejen.

Sin duda, el ISSSTE, tan mal administrado durante décadas y que ha sido fuente de grandes fortunas, requiere de reformas y de ajustes, tanto en su estructura jurídica como en su práctica administrativa, quizás más en esta última, ya que como se ha demostrado en otros ámbitos, la austeridad, el correcto manejo de los fondos públicos y el sentido social, pueden sin modificación de las leyes dar buenos resultados. Pero si de modificar el esquema legal se trata, lo mejor que se puede hacer es abrir una discusión amplia en la que los trabajadores tengan la palabra, y no sus falsos líderes, y en la que opinen los ciudadanos que pueden ser beneficiados o perjudicados con los cambios que tan apresuradamente se pretende aprobar.

No será la primera vez que sorprendan a la opinión pública y a los dóciles legisladores que, por la consigna de sus dirigentes partidistas, sin comprometer su conciencia individualmente, aprueben algo que ni han tenido tiempo de leer y de lo que después se arrepentirán.

La seguridad social es un tema clave en la restructuración del Estado mexicano, en el que se debe buscar, de ser posible, el consenso, pero si no, al menos una discusión abierta e informada para que no quede todo dentro un pequeño grupo que defiende más sus intereses que los de sus representados.

La forma en que se pretendió sorprender a los legisladores del Frente Amplio Progresista recuerda la bola rápida con la que quisieron aprobar la absorción de la deuda bancaria por el Estado, cuando se modificó el Fobaproa (por ahí andaba también entonces el diputado Jorge Estefan, experto en ese tipo de escamoteos) o cuando a la carrera y sin que se hayan percatado de qué se trataba, se aprobó por unanimidad la llamada ley Televisa.

Afortunadamente, los legisladores del Frente Amplio, seguramente prevenidos por las experiencias anteriores, reaccionaron rápidamente para advertir que no permitirán sin respuesta oportuna el atraco que se pretendió pasar a través de triquiñuelas legislativas. Si me tropiezo con una piedra, dice un refrán árabe, maldita sea la piedra; si me vuelvo a tropezar con la misma, maldito sea yo.

jusbbv@hotmail.com

Gustavo Leal F. *

ISSSTE: ¿"inexpertos" versus "incrédulos"?
En un estudio reciente, Carlos Soto, asesor actuarial del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), concluye que un trabajador con una vida laboral de 40 años habrá cotizado al instituto cerca de 22 años para apenas aspirar a una pensión equivalente a 25 por ciento de su último salario al momento del retiro.

¿Por qué? Sencillo: la tasa de densidad de su cotización sólo suma 56 por ciento. Entre otras garrafales fallas, la ley Zedillo, que privatizó las pensiones del IMSS en diciembre de 1995 e impuso el sistema de ahorro individual, soslayó la precariedad laboral, los bajos sueldos, el empleo informal y los periodos de desempleo que impiden a los trabajadores cumplimentar los aportes indispensables para alcanzar una pensión digna.

Los cosmopolitas técnicos del zedillismo no pisaron el México real y, como en todo diseño tecnocrático, se enfebrecieron con su universo virtual: no vincularon adecuadamente el sistema de ahorro con la realidad del empleo, que incluye trabajadores que al ganar poco pueden aportar poco y, por tanto, no alcanzarán esa dignidad en su pensión.

Por ello, sostiene Soto, el modelo actual de las Afore, al no incorporar el impacto negativo de la densidad de la cotización ni su efecto en la carrera salarial, proyecta a sus afiliados saldos inexactos: que en el mediano y largo plazos, enfatiza,"están fuera de lo real y lo posible".

Y ello sin siquiera considerar que entre 1997 y 2006 -como establece Eduardo Pérez Mota, desde la Comisión Federal de Competencia-, por el alto nivel de las comisiones que las Afore descuentan a los trabajadores (el doble de las que se cobran en el resto de América Latina), los "rendimientos netos anuales de las cuentas individuales que manejan resultaron prácticamente nulos en términos reales". Es decir, esas comisiones que se quedan las Afore pulverizaron la ganancia neta del ahorro forzoso de los trabajadores.

Pero aunque parezca increíble, Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda foxista, evitó sistemáticamente evaluar los impactos de la fracasada ley Zedillo, y todavía se atrevió a invocarla como la pauta de la "urgente" reforma al ISSSTE.

Tras él, como loros, repitieron el mismo absurdo sus subsecretarios, el foxista-calderonista Eduardo Sojo, Javier Beristáin Iturbide (director de la Afore XXI) y los ex directores González Roaro y Moreno Cueto. También el títere de todos ellos: el diputado priísta y presidente de la FSTSE, Joel Ayala, quien se apresuró a constatar la "viabilidad" de esa imprudente reforma.

Hay que agregar, ahora, al director entrante del ISSSTE, Miguel Angel Yunes, para quien esa reforma es "imprescindible", y aunque el instituto no esté "en quiebra" marchará "en el corto plazo".

Tal vez por la clara evidencia que puso sobre la mesa el actuario Soto -pero que los tecnócratas rehúyen sistemáticamente-, algunas Afore (Profuturo GNP, MetLife y Afore XXI) ya reconocen que hay que saltar del énfasis en las comisiones al factor del rendimiento, y que el sistema no garantizará pensiones dignas.

Por ejemplo, Adolfo Albo, del BBVA-Bancomer, acepta que los de la "generación de transición", que se jubilen (o jubilaron) al amparo de la ley Zedillo, "recibirán pensiones equivalentes -en promedio- a 70 por ciento del salario que percibieron durante los últimos 10 años laborados", aunque los de la "nueva generación" lo harán con pensiones aún "más bajas": apenas de 40 o 50 por ciento del sueldo obtenido en los pasados 10 años.

¿Qué hacer? Albo considera que una solución podría consistir en "aumentar las contribuciones a las Afore, de 6.5 a 9 por ciento del salario del trabajador".

Por su parte, Francisco González Almaraz, director general de la Afore BBVA-Bancomer y presidente de la Amafore, agrega que es preciso "generar conciencia entre los mexicanos de que deben ahorrar para su retiro". Inclusive, sugiere que ante las "reducidas jubilaciones" que cobrarán, las Afore "propondrán al próximo Congreso un aumento en la cuota patronal: medio punto anual, hasta llegar a 11 por ciento" (la actual es de 6.5 por ciento). Para ser realistas, puntualiza, "si no se actúa con rapidez, las pensiones futuras serán más malas de lo que eran antes, cuando las pagaba de manera directa el IMSS".

Pero Javier Beristáin Iturbide, desde la Afore XXI, ve las cosas de otra manera: "soy optimista en que ahora sí se realizará la reforma al ISSSTE". Aunque después estableciera que "ninguna" Afore "puede garantizar pensiones dignas para los futuros jubilados". Y ello porque esa garantía va "a depender de muchos factores. Entre otros, que el propio trabajador haga ahorro por su cuenta"

Y hasta el más incompetente de los tecnócratas, Santiago Levy, señaló cínicamente que los ocho años transcurridos desde las reformas al SAR han sido "perdidos". Lo que no se logró "en ese periodo", añadió, ya "no se recuperará. Lo perdido, perdido".

Así, optar por esa reforma al ISSSTE es optar por una reforma técnica y políticamente inviable. Antes de repetir las necedades de la tecnocracia hacendaria, el calderonismo está obligado a ocuparse del saldo de la fracasada ley Zedillo de 1997, que Francisco Gil Díaz pretendía usar como "espejo".

Después de que Córdova, secretario entrante de Salud, rechazara que -al asumir el cargo de director del ISSSTE- Miguel Angel Yunes "sea inexperto en temas de salud", el propio Yunes calificó de "incrédulos" a quienes reducen su experiencia a temas de seguridad nacional.

¿Será?

* Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco