MEXICO, EL ESTADO POLICIACO
17 abr 2007
Mexico cambió de democracia populista a estado policíaco
Pedro Echeverría V.
Rebelión
1. Desde hace algunos años se ha incrementado en México un tipo de Estado represor o policiaco que en nombre de la Constitución y la “seguridad nacional” interviene teléfonos, detiene y catea a personas en las calles, otorga altos salarios al ejército, destruye plantones y organizaciones de protesta, revisa mochilas o bolsos a jóvenes por su apariencia y de niños al entrar a sus escuelas, llena las calles con policías y soldados, establece Estado de sitio donde realiza cumbres políticas, etcétera. Muchos le llaman Estado despótico, otros neofascista, los más, simplemente fascista. Aunque México no es la Italia mussoliniana de los veinte, la Alemania hitleriana de los treinta o la España franquista de los cuarenta, se repiten estilos de gobierno que recuerdan las grandes represiones contra el pueblo en aquellos países. Mientras definimos, luchamos contra la represión.2. México ha sido un país difícil de entender políticamente. Vargas Llosa con una ocurrencia pareció decir una verdad: “México es la dictadura perfecta”. Pero este personaje no es un estudioso de la política, sino sólo un buen novelista. Sin embargo politólogos como Maurice Duverguer confesaron alguna vez que México era muy difícil de entender. Al parecer por los cambios históricos que había sufrido y la permanencia de un mismo partido en el poder durante varias décadas, mismo que mediante una especie de “dictablanda” ejercía mucho control de las masas. La realidad es que la Revolución Mexicana fue usufructuada por una pequeña burguesía que se transformó en burguesía que se encargó de “educar” y legislar para la clase obrera y para los mismos empresarios y las demás medidas fueron tomadas desde el poder. ¿Un Estado neutral?3. Porfirio Díaz estableció en México (1876-1911) un estilo de dictadura personal. Usó dos métodos para someter a sus enemigos: comprarlos con dinero, regalos y fiestas (“maicearlos”) o lanzarles la represión brutal (“mátalos en caliente” y “Ley Fuga”) A los intelectuales y profesionistas “críticos” los dominaba ofreciéndoles subsidios, viajes y vinos y a los campesinos, obreros e intelectuales íntegros como Flores Magón, que luchaban en campos y fábricas, simplemente los mandaba a la cárcel o los asesinaba. Pero Díaz celebraba elecciones cada cuatro años, se creaba una oposición leal (Zúñiga y Miranda) y actuaba de acuerdo a la Constitución vigente, la de 1857, para legitimar su gobierno. Un siglo después México es otra cosa en edificios, número de habitantes, etcétera, pero la desigualdad económica, política y social, se mantiene intacta.4. Con el derrocamiento de Díaz y el triunfo de la Revolución (1911-1917) cambiaron indudablemente muchas cosas. En primer lugar el sistema semifeudal dominante se transformó en sistema capitalista, las tiendas de raya y la servidumbre por deudas fueron sustituidas por la libre contratación y el salariado. Sin embargo, aunque se decretó una nueva Constitución (1917) y se buscó su funcionamiento tratando de imitar a la democracia yanqui o europea, el modelo dictatorial de Díaz –legitimado por la Constitución el 57- siguió siendo un modelo para los gobiernos priístas (el sagrado “principio de autoridad”) combinado con la llamada democracia moderna. Fue entonces, a partir de los veinte, cuando comenzó a instalarse la “participación de las masas” controlada por el Estado, misma que daría paso al corporativismo. Un modelo político indescifrable en el mundo.5. De este modelo que llegó a bautizarse como “nacionalismo revolucionario”, que el cardenismo en los treinta, el lópezmateísmo en los sesenta y el echeverrismo en los setenta llevaron hasta sus últimas consecuencias -sexenios en los que se llamaban a la participación de las masas pero controladas por sus organizaciones- a partir de la década de los ochenta, se registró un enorme cambio. El entonces candidato oficial a la Presidencia, Miguel de la Madrid, lo dijo en una frase: “hay que devolverle a la sociedad lo que el Estado le ha quitado”. Al decir “sociedad” De la Madrid estaba diciendo iniciativa privada. Fue así cómo desde diciembre de 1982 que tomó posesión inició de manera abierta la privatización de la economía, comenzando por las llamadas empresas paraestatales, los bancos y todo aquello que “beneficie a la sociedad”.6. Al parecer, López Obrador hubiera regresado en parte a ese modelo nacionalista –Cárdenas. López Mateos, Echeverría- pero ubicándolo dentro del contexto que se ha llamado la globalización capitalista. En la izquierda no partidaria, no electoral, estaríamos presionándolo para evitar más arreglos con el TLC y el PPP, obligándolo a no aceptar el ALCA y exigiéndole que se acerque a los gobiernos del Mercosur. Muchos empresarios se hubieran subordinado a su política, pero los más poderosos por el contrario –apoyados por el panismo, televisa y TV Azteca- estuvieran gritando para que el gobierno de Bush intervenga a su favor en México. Esta diferencia de mejores condiciones para lograr espacios que permitan avanzar el la lucha social, es la que algunos no entendieron o no quisieron comprender, resultando igual para ellos, uno que otro.7. En los próximos meses y años en vez de enfrentarnos a un Estado “populista” lo tendremos que hacer frente un Estado ¿neofascista? A parecer no hay bronca pero, ¿Cuántos años suelen perderse por políticas o estrategias equivocadas? Pareciera que entre las organizaciones de izquierda en vez de realmente interesar los problemas de los explotados y los pobres interesan los asuntos del aparato político, de los líderes y caudillos. Y no es que haya que buscar la unidad a toda costa, con cualquiera o a como dé lugar, aunque lleve al peor oportunismo, pero en cada momento y circunstancia debemos aprender a ubicar al enemigo principal y a los mejores y posibles aliados. En la lucha del proletariado contra la burguesía parece no haber términos medios, pero en la batalla más complicada, no bien definida aún, hay que ser más inteligente para aprovechar coyunturas en beneficio de los explotados..8. Entre tanto los “enemigos del populismo y la burguesía en su conjunto” nos pasamos quejando de que esa misma burguesía nos reprime y no nos permite avanzar, pero no queremos reconocer que para derrotarla necesitamos ser mucho más inteligentes que ella en todo, de manera particular en convencer a las masas de que tenemos la razón. Quejarse de manera continua de que la burguesía defiende sus propios intereses económicos, políticos, jurídicos, resulta no solo iluso sino hasta vergonzoso. Da la impresión de que le pedimos que no se defienda, que no acuda a sus leyes, a sus jueces, a las instituciones que ella misma creó para operar en contra del pueblo o para defenderse de él. La Constitución burguesa mexicana autoriza al presidente a usar al ejército, a la policía, a los tribunales cuando se viola la propiedad privada o el llamado Estado de derecho. 9. Es indiscutible que se registró un cambio radical en México en la década de los ochenta. Muñoz Ledo fue uno de los primeros en anunciarlo al decir que el sexenio de De la Madrid (1982-88) no era un simple cambio de gobierno sino cambio de modelo. Después Ángel Gurría declaró que el modelo económico que se iniciaba en 1982 duraría 25 años. Castillo Peraza repitió muchas veces que aceptaba el PRI de Salinas y rechazaba al PRI de los setenta. No podría haber duda para la izquierda que en los setenta y después operaban regímenes burgueses que gobernaban para consolidar el capitalismo; sin embargo ese análisis resultó extremadamente insuficiente y sectario. De ninguna manera se debió hacer alianzas con los amigos del enemigo principal, pero sí se debió comprender el radical cambio político y coyuntural para lograr avanzar.
Auge de instituciones de baja calidad en el centro y sur del país, alertan expertos
Universidades privadas controlan ya más de 30% de la matrícula nacional
Muchas carecen de programas de estudio sólidos
La vigilancia de la SEP es laxa, advierten
LAURA POY SOLANO/ I
Los jóvenes rechazados de las instituciones públicas de educación superior son los principales "clientes" de las escuelas de baja calidad. Imagen de archivo Foto: Cristina Rodriguez
La creciente expansión de universidades particulares de baja calidad, es decir, aquellas que no cumplen con planes y programas que garanticen una formación académica sólida o carecen del reconocimiento de validez oficial de estudios (Revoe), alcanzó en una década un desarrollo "imparable" en entidades del centro y sur del país, con un "enorme potencial de clientes (estudiantes)", advierten especialistas en temas educativos.
Estas instituciones, conocidas como universidades patito, no sólo tienen un mercado "floreciente"; también carecen de un "verdadero marco regulatorio que certifique que la educación que ofrecen es de calidad".
De acuerdo con el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, de la Universidad Nacional Autónoma de México, y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), las universidades privadas atienden 33 por ciento de la matrícula nacional en licenciatura, es decir, poco más de 640 mil jóvenes. De continuar con esta tasa de crecimiento, en 2010 atenderán 40 por ciento.
Los expertos afirman que a pesar de este crecimiento "imparable", muy pocas han certificado sus planes y programas de estudio. De las mil 500 instituciones de educación superior particulares creadas en los pasados 10 años, sólo 24 forman parte de la ANUIES y 113 de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior.
De acuerdo con la Ley General de Estudios y el acuerdo 279 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) -que contienen los trámites y procedimientos para otorgar el Revoe en la educación superior-, las instituciones particulares deben acreditar la preparación de sus profesores para impartir cátedra, además de contar con instalaciones que satisfagan condiciones de higiene, seguridad y pedagogía que la autoridad determine.
También es necesario presentar los planes de estudio que impartirán. En el caso de la licenciatura, deben cumplir con un programa de aprendizaje mínimo de 2 mil 400 horas, de 300 en el caso de las maestrías y de 600 en los doctorados.
Revoe, criterio laxo
Carlos Muñoz Izquierdo, director del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación, de la Universidad Iberoamericana, afirmó que las universidades particulares que más crecieron en la pasada década fueron las "medianas y pequeñas, en particular en la zona metropolitana del Valle de México (ZMVM), pero también en el centro y sur del país".
Aseguró que en ese periodo crecieron a una tasa muy superior que las instituciones públicas en esas mismas regiones, en gran medida por la demanda de espacios en las entidades del sur, donde no existe un incremento de la oferta educativa y al mismo tiempo se concentra la población de escasos recursos.
Autor, junto con la ANUIES, del estudio Desarrollo y heterogeneidad de las instituciones de educación superior particulares (publicado en 2004), Muñoz Izquierdo destacó: "al analizar el nivel de cumplimiento de los requisitos mínimos de estas universidades y evaluar si cuentan con una planta docente de tiempo completo, instalaciones adecuadas y un currículum actualizado, encontramos varias cosas. Entre otras, que los criterios que utiliza la SEP para otorgar el Revoe son muy laxos; no es que se aplique mal, simplemente no contempla exigir una planta docente de tiempo completo, lo que abre la puerta para que muchas instituciones operen sólo con personal de asignatura".
Añade que el acuerdo 279 de esta dependencia, publicado el 10 de julio de 2000 en el Diario Oficial de la Federación, "es bastante laxo, y no se ha modificado pese a que las propias autoridades educativas reconocieron que es un serio problema que cualquier universidad autónoma del país y los gobiernos de los estados, además de la SEP, puedan incorporar a universidades privadas u otorgar el Revoe a programas de estudio".
En los hechos, agregó, no existe "uniformidad en los criterios para otorgar la incorporación o el Revoe, ya que por ley estos reconocimientos tienen validez en todo el país, pero nadie regula a los particulares para garantizar que aplican los programas y cuentan con profesores calificados".
Con esta dinámica "no queda más que exigir el reconocimiento más allá del Revoe, además de demandar la acreditación de los planes y programas de estudio que garanticen a los alumnos una educación de calidad y evite, en la medida de lo posible, los llamados fraudes educativos".
Universidades baratas
Con una sólida estrategia publicitaria y un mercado en expansión, las universidades patito ofrecen a miles de jóvenes carreras técnicas y licenciaturas que se cursan en tres años. Anuncian colegiaturas bajas y bolsa de trabajo, pero no "advierten a sus clientes si cuentan con el Revoe, si son instituciones incorporadas o si están tramitando su solicitud", afirman estudiantes y profesores consultados.
María de la Luz, alumna del séptimo semestre de contaduría en una institución de este tipo, admite el riesgo de ser víctima de fraude educativo, pero acudió a una institución de baja calidad porque "es la única opción si queremos tener una licenciatura".
Su historia se repite en muchos casos. Pertenece a una familia sin recursos y fue rechazada de una universidad pública. "Mi familia no tenía recursos para pagarme una escuela particular, así que busqué un empleo, pero yo quería seguir estudiando y me dijeron que entonces los gastos correrían por mi cuenta."
Sin información ni autoridades que exijan a estas escuelas programas y planes de estudio de calidad y una planta docente capacitada, la mayoría de los potenciales "clientes" acude por su cuenta a las universidades particulares "más recomendadas".
"Lo primero en lo que me fijé -sigue- es que la institución me ofrecía horarios flexibles, es decir, cuatro horas por la mañana o por la tarde; estaba cerca de mi trabajo y era barata.
"Esta universidad me la recomendaron mucho, pero luego me di cuenta de que es otra cosa: no tiene planes de estudio actualizados ni cumple con las horas pactadas de laboratorio de cómputo, además de que las bibliotecas son pequeñas y los libros obsoletos."
María paga en promedio entre mil 500 y 2 mil pesos mensuales de colegiatura, además de la inscripción semestral (mil 500) y los gastos de gestión de documentos (mil 500 pesos más)
Crecimiento acelerado
De acuerdo con la ANUIES, entre 1985 y 2001 la matrícula de la universidades particulares creció seis veces más que la de instituciones públicas, lo que generó que en menos de dos décadas su cobertura creciera de 15.7 a más de 30 por ciento a escala nacional, en particular en los estados del sur-sureste del país: Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
Las universidades particulares menos numerosas son las que tienen menos de 500 alumnos y las que más crecieron son las de entre mil y 2 mil estudiantes, las cuales se concentran en el noroeste, noreste y centro-occidente del país. En la ZMVM el crecimiento se concentró en planteles pequeños y en el centro-sur proliferaron las instituciones particulares con una matrícula que oscila entre 500 y mil alumnos.
