LA PRIVATIZACION ENERGETICA
19 dic 2007
Banamex considera que los tiempos están “a punto” para una reforma energética
Medios financieros ven inminente un cambio constitucional que abra la petrolera a la IP A Calderón le gustaría involucrar a compañías privadas con Pemex, plantea EIU
Roberto González Amador
Banamex, filial en México del consorcio financiero estadunidense Citigroup, consideró ayer que “los tiempos parecen estar a punto” para una reforma energética en la que dos de los tres partidos dominantes en el Congreso, Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) ven con buenos ojos permitir el capital privado en el sector, mientras que la otra formación relevante, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), se opone.
“No es un secreto que (al presidente Felipe) Calderón le gustaría dar a Petróleos Mexicanos mayor flexibilidad para involucrar a compañías privadas, pero necesita el apoyo del PRI para hacerlo”, planteó por su parte Economist Intelligence Unit, en un reporte sobre México.
Esta semana, La Jornada reveló la existencia de un acuerdo entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la anglo-holandesa Royal Dutch Shell para actividades de exploración en el campo petrolero de Chicontepec, Veracruz, como parte de una estrategia de mayor alcance para tomar posiciones en el país ante una posible eliminación de la prohibición que establece la Constitución para que capital extranjero participe en la industria energética nacional.
El lunes, Pemex dijo que existe el convenio, como los tiene con otras cuatro trasnacionales, pero aseguró que sólo tienen alcance tecnológico y científico y no fines comerciales.
Pero la posibilidad de que se realice una reforma que elimine la barrera que establece el artículo 27 de la Constitución al capital privado en Pemex es manejada en medios financieros como algo que va a ocurrir y que sólo falta conocer detalles o su alcance.
En un reporte divulgado este martes por su área de análisis económico, Banamex mencionó que la “aprobación de la reforma energética” es probable antes del término del primer periodo de sesiones del Congreso en 2008, esto es, antes del 30 de abril próximo.
“Los tiempos parecen estar a punto para un acuerdo sobre la reforma energética. Hemos conversado con varios legisladores en días recientes y nuestra impresión es que el Congreso y el presidente Calderón están listos para avanzar en las discusiones, y eventual acuerdo sobre una reforma energética”, indicó el reporte elaborado por sus especialistas Sergio Kurczyn y Sergio Luna.
“Percibimos que los legisladores están conscientes que dejar las cosas como están ya no es una opción”, añadió el reporte. “Pensamos que los legisladores darán prioridad a lo que es políticamente factible”.
Según Banamex, la postura de los partidos políticos grandes parece definida: el desacuerdo clave tiene que ver con el tema de si una reforma constitucional es necesaria o no. Un tema nodal, abunda, es cómo incrementar las tasas de inversión de Pemex. Mientras el PAN y el PRI están a favor de permitir capital privado, el PRD se opone.
Los expertos de Banamex plantean que una forma de incorporar inversión a Pemex podría ser a través de permitir a compañías privadas operar como contratistas o competidores en actividades que a la fecha efectúa de forma exclusiva la paraestatal, como refinación, petroquímica, transporte y almacenamiento.
Otra opción, consideran los especialistas, es mediante contratos de asociación entre Pemex y otras compañías petroleras en áreas bien delimitadas, tales como la exploración y producción en aguas profundas.
El tema, plantea Banamex, es si es suficiente modificar la ley reglamentaria de 1958, que establece que Pemex “en ningún caso concederá (…) porcentajes en los productos, ni participación en los resultados de las explotaciones”, o bien es necesaria una modificación del artículo 27 constitucional.
“El PAN apoya la reforma constitucional, pues ello asegura que las modificaciones no pueden ser impugnadas legalmente, pero la postura del PRI es que un cambio en la ley reglamentaria basta para ofrecer certidumbre a socios potenciales, amén de que una reforma constitucional no es políticamente factible. Así, el escenario probable es una modificación de la ley reglamentaria, pero en esta etapa no podemos descartar la posibilidad de una reforma constitucional”, concluye Banamex.
En un reporte titulado “Calderón tiene enfrente un año desafiante”, Economist Intelligence Unit (EIU), uno de los medios más influyentes en la comunidad financiera internacional, menciona que en el primer año de esta administración el crecimiento económico ha sido decepcionante y las barreras para impulsar ese crecimiento, como la existencia de monopolios en algunos segmentos, se mantienen firmes.
Los próximos 12 meses podrían ser más difíciles porque Calderón tendrá que tomar seguramente la decisión “sobre la delicada cuestión de la reforma energética”, señaló el reporte de EIU, recibido por La Jornada como parte de un convenio especial entre ambas empresas editoriales.
EIU, empresa del mismo grupo que edita la revista The Economist, recordó que la dependencia del gobierno federal hacia los ingresos petroleros ha aumentado en los últimos años, hasta representar la venta de crudo 40 por ciento de los recursos con que cuenta cada año el Estado. A la vez, la producción de petróleo ha disminuido por falta de inversión de Pemex.
“No es un secreto que a Calderón le gustaría dar a Pemex mayor flexibilidad” para permitir la inversión privada, añadió. EIU dice que para lograr una reforma de ese tipo necesitaría del apoyo del PRI, dado que el PRD ha hecho explícito un rechazo a cualquier iniciativa de apertura al capital privado en la industria petrolera.
Pero el PRI ha logrado una serie de victorias electorales este año que han aumentado su confianza en subir sus demandas a cambio de la cooperación en la reforma estructural, mencionó EIU.
Censuran legisladores de oposición los convenios “confidenciales” de Pemex
Adelantan que citarán a comparecer a Georgina Kessel y a Jesús Reyes Heroles
Roberto Garduño, Andrea Becerril y Ciro Pérez Silva
Legisladores de tres fracciones parlamentarias de la Cámara de Diputados alertaron ayer sobre el riesgo que representan para el país los acuerdos confidenciales –publicados el lunes en La Jornada– entre Pemex Producción y Exploración (PEP) y las empresas multinacionales Shell, Statoil y Petrobas para realizar actividades de exploración en el campo petrolero de Chicontepec.
Diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Revolucionario Institucional (PRI) y Convergencia exhortaron al presidente Felipe Calderón hacer transparentes los acuerdos con las empresas petroleras multinacionales, porque de continuar la omisión gubernamental, advirtieron, se pondría en riesgo la soberanía del país.
La fracción del PRD en el Senado de la República anunció que impedirá a toda costa la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex), a fin de que no se modifique la Constitución ni se acuda a maniobras encaminadas a entregar a extranjeros la principal riqueza del país; en tanto que el dirigente nacional del sol azteca, Leonel Cota, condenó ayer cualquier intento del “gobierno espurio” de Felipe Calderón de privatizar el sector energético del país y calificó de “grave error abrir las puertas del sector energético a la iniciativa privada”.
Al comentar la información proporcionada por este diario, los diputados y senadores adelantaron que citarán a comparecer de manera urgente ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión a la secretaria de Energía, Georgina Kessel, y al director general de Pemex, Jesús Reyes Heroles, con objeto de que den a conocer el contenido de los cinco acuerdos prexistentes entre la paraestatal y las tres multinacionales.
Se ahondó política desnacionalizadora desde la toma de posesión de Fox
Emilio Ulloa Pérez, presidente de la Comisión de Cultura, refirió que la política “desnacionalizadora” del régimen priísta se ahondó a partir de la toma de posesión de Vicente Fox Quesada, quien dedicó sus esfuerzos en entregar bienes nacionales al sector privado como pago de los favores recibidos durante el proceso electoral del año 2000.
Alejandro Chanona, coordinador del grupo parlamentario de Convergencia, alertó en torno a los riesgos que representan para el país la afectación de la soberanía nacional:
“Es gravísimo que esto se descubra ahora porque hay un celo evidente de la sociedad a proteger los recursos naturales que son de la nación y representan el bien común. Si tal como se fundamenta en la información se pretende privatizar, el asunto es de la mayor gravedad.
Para el diputado del PRI Jericó Abramo, debe hurgarse aún más en la información referente a los acuerdos entre Pemex y las y trasnacionales. Sería una lástima, dijo, comprobar prácticas de opacidad administrativa.
“No vimos en el sexenio de Vicente Fox Quesada ni un centavo de los 700 mil millones de pesos de excedentes petroleros de los que se dispuso en seis años. ¡No se aprovechó para crecer en el país ni medio punto!”
Con dureza, el legislador José Manuel de Río Virgen acusó al director general de Pemex, Jesús Reyes Heroles, de pretender distraer la atención pública en torno a la grave corrupción que persiste en la paraestatal.
El senador Graco Ramírez Garrido Abreu, integrante de la Comisión de Energía de la Cámara de Senadores, adelantó que pedirán tanto al director de Pemex como a la secretaria de Energía información sobre las actividades que realizan las trasnacionales para la paraestatal, ya que si éstas realizan operaciones de exploración o explotación de hidrocarburos es una violación a la Carta Magna.
Insistió en que es imprescindible que las autoridades den a conocer qué tipo de contratos tienen con Shell, Petrobras y otras corporaciones petroleras extranjeras, tal y como lo publicó La Jornada.
No hay problema, dijo, si realmente se trata de convenios para intercambio tecnológico con esas trasnacionales. Los pozos de Chicontepec, agregó, son de poca capacidad y requieren de tecnología especial, por lo que podría ser que Shell estuviera rentando a Pemex equipo de perforación.
Por su parte, el dirigente nacional del PRD, Leonel Cota, condenó cualquier intento del “gobierno espurio” de Felipe Calderón de privatizar el sector energético del país y advirtió que “si algún diputado o senador del PRD se inclina a apoyar cualquier iniciativa privatizadora, no tiene nada que hacer en el partido”.
Aseguró que abrir las puertas del sector energético a la iniciativa privada sería un grave error, además de que no tendría ningún sentido que las trasnacionales que dominan en este rubro del petróleo manifiesten su interés de invertir en México si, como lo indican las cifras oficiales, el petróleo se esta agotando.
En conferencia de prensa, el dirigente perredista subrayó que el intento de la actual administración de privatizar el sector energético es un tema que tiene la mayor relevancia para el país.
Denuncian disidentes “padrón inflado” para favorecer a incondicionales de Gordillo
Golpeadores y decenas de guaruras, en congresos de secciones 10 y 11 del SNTE
Férreo control de acceso a los cónclaves realizados en el DF para renovar dirigencias
Laura Poy y Karina Avilés
Con la presencia de decenas de guaruras, delegados “hermanados”, “simpatizantes”, grupos de golpeadores y la pretensión de Elba Esther Gordillo de imponer a toda costa a sus “incondicionales”, comenzaron los congresos para la renovación de las dirigencias de las secciones 10 y 11 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), donde también hubo enfrentamientos entre líderes charros y maestros disidentes.
Con un fuerte dispositivo de control de los participantes, la tónica que marcó los encuentros fue la denuncia de un “padrón inflado” y la presencia de delegados que fueron nombrados “ilegalmente, porque en sus escuelas nunca se realizaron las asambleas”, advirtieron profesores “democráticos”.
Incluso, los docentes opositores al grupo gordillista destacaron que fueron tales las “corruptelas y las mañas caciquiles” que se recurrió a la vieja usanza impuesta por Carlos Jongitud Barrios, ex dirigente del gremio magisterial, “cuando rodeaba con golpeadores la mesa de debates y se intimidaba a los participantes con la presencia de porros”.
En la rebatiña por el poder de la sección se barajaban nombres como los de Agustín Avilés, secretario de asuntos jurídicos del actual comité; Francisco Luna, secretario de finanzas saliente, y Jorge Velásquez, integrante del CEN del SNTE. De acuerdo con fuentes magisteriales, la línea institucional era presentar dos planillas, ante el encono entre los diversos grupos elbistas.
El encuentro de dicho comité seccional, que agrupa a 70 mil maestros, se desarrolló en el auditorio del Centro Médico Siglo XXI, adonde los congresistas llegaron por versiones de sus compañeros, ya que la invitación al acto les fue entregada en el momento en que se registraron.
Varios filtros
Ahí se les dio un gafete con la leyenda “presunto delegado”, para posteriormente pasar por otros dos filtros, hasta obtener la etiqueta de delegado oficial y ostentar el voto para la elección de la nueva dirigencia seccional.
Fue justo en el momento en que el dirigente elbista empezaba su mensaje cuando un recinto a medio llenar le lanzó una rechifla que se prolongó por más de cinco minutos: “¡Ratero! ¡Corrupto! ¡Vendido!”, le gritaron. Pero no sólo sus adversarios, sino hasta grupos adheridos al charrismo sindical.
Uno de los asistentes subió al podio y colocó unas monedas en el atril que se encontraba frente a Carlos Antonio Pérez, lo que generó un enfrentamiento a empujones. Jorge Román Soto cayó a consecuencia de los empellones que le propinó un grupo encabezado por Saúl Cruz, lo que generó jaloneos y una guerra verbal entre los maestros disidentes y los gordillistas.
Los profesores agredidos detectaron que integrantes de la Dirección de Educación Física fueron quienes se encargaron de iniciar el intercambio de golpes. A raíz de ello empezó un receso que se prolongó por más de seis horas, y fue aprovechado para hacer los amarres entre los “institucionales”, quienes también llegaron divididos ante la falta de acuerdos para la repartición de carteras en el próximo comité seccional.
Situación similar se repetía en el congreso de la sección 11, que se efectuaba al mismo tiempo en la llamada Puerta del Sol, la nueva sede del SNTE –ubicada en un exclusivo fraccionamiento de Santa Fe–, hasta donde se trasladó en autobuses a más de 700 delegados que fueron citados frente al Auditorio Nacional.
A su llegada se aplicó un férreo control en el acceso, y sólo con previa identificación se permitió el ingreso de los congresistas, algunos de los cuales son integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Sin embargo, prevaleció el mayoriteo de las corrientes institucionales, quienes por fast track sacaron los acuerdos, ya previstos en las siete mesas de trabajo. Así se efectuó un congreso “terso” para los intereses de la lideresa magisterial.
Se imponen fuerzas politécnicas
Mientras en la sede de Santa Fe no había mayores obstáculos, en el auditorio del Centro Médico Siglo XXI continuaban los amarres entre los distintos grupos que aspiran a quedarse con el control de la sección 10, donde se han impuesto las fuerzas politécnicas vinculadas a las organizaciones porriles.
La división entre los charros obedece al cuestionado quehacer de Carlos Antonio Pérez al frente de la sección, quien fue señalado por los participantes como responsable de un fraude por 4 millones de pesos en las arcas del Instituto Politécnico Nacional. Esto ocasionó una fractura en su propio grupo, lo que profundizó la disputa por el poder y obligó a abrir canales de negociación incluso con miembros del Consejo Central de Lucha.
Hasta el cierre de esta edición continuaban las discusiones en torno a quiénes serán los nuevos dirigentes seccionales. Aunque se preveían los dos escenarios tradicionales de control: el fast track o dilatar los trabajos de los congresos hasta alcanzar una mayoría que permita imponer al nuevo comité.
El PRD no quiere moderados ni modositos: AMLO y Encinas
Los primeros no son sino conservadores más despiertos, afirma el ex candidato presidencial
Se precisa un anclaje que mantenga al partido como instrumento de lucha, sostiene
El aspirante llama a que el instituto político camine junto al “gobierno legítimo” y la CND
Ciro Pérez Silva
Ampliar la imagen Alejandro Encinas Rodríguez y Andrés Manuel López Obrador, durante el acto donde se integró la Coalición de Izquierda Unida, que lleva al primero como candidato para la presidencia del PRD Foto: Cristina Rodríguez
En momentos como los actuales, los perredistas moderados no son otra cosa que conservadores más despiertos, afirmó Andrés Manuel López Obrador al expresar su abierto apoyo a la candidatura de Alejandro Encinas Rodríguez a la presidencia nacional del PRD. Éste, a su vez, advirtió que en ese partido “no queremos una izquierda dócil, legitimadora, modosita”, en alusión al candidato de Nueva Izquierda, Jesús Ortega, a quien ambos, sin mencionarlo, recriminaron su cercanía con las ideas y proyectos de la administración de Felipe Calderón.
En un desayuno de público apoyo en el que coincidieron funcionarios de los gobiernos “legítimo” y del Distrito Federal, diputados, senadores, presidentes municipales y otras corrientes perredistas, López Obrador enfatizó, siempre en alusión a la corriente Nueva Izquierda que encabeza Ortega, que es preciso “un anclaje” que mantenga al PRD como instrumento de lucha al servicio de la sociedad; “no creo en el zigzagueo, necesitamos una línea clara para no perder nuestro objetivo, que es el bien de la nación”.
Durante el espaldarazo a Encinas, López Obrador fue enfático al destacar que su apoyo no deriva de una simpatía personal, sino de la coincidencia en los proyectos. “Yo estoy aquí porque coincido plenamente con los propósitos que está postulando Alejandro Encinas. Coincido plenamente en que hay que imprimirle principios al partido, tienen que estar los ideales por delante, tienen que ser como la estrella polar que orienta a los marineros hacia donde ir. Principios e ideales, para no hundirnos, como le está sucediendo a otros partidos”.
Desde el punto de vista del movimiento que encabeza, el tabasqueño aseguró: “Yo veo muy bien las cosas, tenemos la posibilidad de transformar al país, vamos a seguir haciendo historia”. Y después de reiterar su plena coincidencia con Encinas, sostuvo que el objetivo principal debe ser la transformación de México. “Nosotros no tenemos por qué tener otro propósito. No podemos aceptar la política tradicional, ésa donde todos los intereses cuentan, menos el interés del pueblo. No es para eso que estamos en esta lucha. No fue para eso que se construyó el PRD”, subrayó.
A su vez, Alejandro Encinas se pronunció por una izquierda que no claudica ni recula frente a las presiones, y que ante la adversidad sabe salir adelante. Lamentó que al interior del PRD hayan sido más los intereses que las ideas los que han dado cohesión a los distintos grupos; “queremos una izquierda llamada a hacer la transformación del país y no a recibir las migajas de la representación proporcional que es muy cómoda, pero no cambia nada”.
Destacó que lo que debe cohesionar a los perredistas son los principios, los valores y las causas que le dieron origen a su partido: “la lucha contra la injusticia, la lucha contra la desigualdad, la lucha contra cualquier forma de discriminación o de exclusión, y por eso queremos una izquierda democrática, plural, abierta y tolerante, pero que finalmente recupere los grandes valores, el tener vocación de mayoría, el tener vocación de gobierno, el tener vocación de transformar para bien la vida de la inmensa mayoría de los mexicanos. No queremos una izquierda dócil, una izquierda legitimadora, una izquierda modosita”, apuntó.
Encinas consideró que hay un enorme divorcio entre la dirección del PRD y su base partidaria, pues mientras ésta camina en una dirección en la búsqueda de un proyecto democratizador del país, los dirigentes y las propias corrientes caminan en la acera de enfrente y en sentido contrario.
Convocó a dejar atrás la vida tribal y de desgaste que los ha caracterizado. Debemos “tener una política abierta, el partido no puede cerrarse solamente a sus corrientes; yo he sostenido que, en esta lógica, debe ser la columna vertebral del gobierno legítimo y de la Convención Nacional Democrática, como también estoy convencido de que el gobierno legítimo y la CND tienen que ayudarnos al fortalecimiento orgánico, político y electoral del PRD. Y tenemos que caminar juntos. Porque ahora resulta que para algunos compañeros Andrés Manuel López Obrador es un peligro para el partido y yo estoy convencido de que lo que tenemos que hacer es ir caminando juntos, cada quien en el ámbito de sus responsabilidades”.
