ASESINAN A CAMPESINOS.

4 oct 2008




Campesinos: hay seis muertos tras desalojo en Chiapas.


El enfrentamiento la tarde del viernes se produjo cuando unos 200 policías intentaron desalojar a los indígenas tojolabales que en septiembre pasado tomaron la zona arqueológica maya de Chinkultic

EFE El Universal San Cristóbal de las Casas Sábado 04 de octubre de 2008 16:11
Seis indígenas de Chiapas murieron a tiros en un enfrentamiento con la Policía que llegó a la comunidad Miguel Hidalgo para recuperar una zona arqueológica maya, informaron hoy portavoces de los campesinos.El enfrentamiento la tarde del viernes se produjo cuando unos 200 policías intentaron desalojar a los indígenas tojolabales que en septiembre pasado tomaron la zona arqueológica maya de Chinkultic que está frente a Miguel Hidalgo y que los campesinos pretendían administrar.Al oponerse al desalojo, se desató una batalla campal con piedras, palos y machetes, además de que se produjeron disparos.El Gobierno de Chiapas reconoció anoche en un comunicado que el enfrentamiento se había saldado con 22 heridos, la mayoría de ellos policías.Pero, este sábado, portavoces de los indígenas, entre ellos José Vázquez, dijeron que seis de sus compañeros habían muerto a consecuencia de los disparos de bala, aunque la versión no ha sido confirmada por las autoridades de Chiapas.Vázquez aseguró que tres de las víctimas fueron "rematadas" por los policías cuando era llevadas en un vehículo para ser atendidas de sus heridas en un hospital.Dijo que la Policía le hizo alto al conductor y abrió fuego contra los tres heridos y el hombre que iba al volante, por lo que en ese lugar quedaron cuatro personas muertas.Los otros dos murieron de bala cuando eran trasladados a la comunidad de Aguatinta porque no pudieron llegar a un hospital de la ciudad de Comitán, dijo el portavoz.Los muertos, de acuerdo con los portavoces de los indígenas, son Ricardo Ramírez Hernández, Lorenzo Hernández López, Roberto López Hernández, Miguel Antonio Martínez, Alfredo Hernández y Agustín Alfaro.Vázquez dijo que entre sus compañeros hay nueve heridos de bala, pero las autoridades dijeron anoche que en total había 22 lesionados, de los cuales 16 agentes y seis campesinos.Además, aseguró Vázquez, 30 de sus compañeros fueron detenidos ayer durante la trifulca y advirtió que en la comunidad Miguel Hidalgo hay tensión.Según el Gobierno, el desalojo fue ordenado tras una denuncia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de que los indígenas de la comunidad Miguel Hidalgo se habían apoderado de las instalaciones de control del Parque Nacional Lagunas de Montebello y de las ruinas de Chinkultic.La Policía logró evacuar a los indígenas de las lagunas de Montebello, pero en las ruinas mayas fueron recibidos violentamente con piedras, palos, machetes y armas de fuego, de acuerdo con el comunicado oficial de anoche.Los indígenas, "algunos presumiblemente bajo los efectos del alcohol", retuvieron a un agrupamiento de la policía estatal, y a un elemento de la Fiscalía "a quienes después de quitarles sus armas, los amordazaron y bañaron con gasolina, con la amenaza de atentar contra sus vidas", indicó la nota oficial.La zona arqueológica de Chinkultic significa "Pozo escalonado" y está sobre una serie de colinas de roca caliza, en las que hay diferentes conjuntos arquitectónicos mayas sobre una superficie de tres kilómetros cuadrados.

DEFENSA DE SITIO ARQUEOLOGICO TERMINA EN BALACERA.

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 3 de octubre (apro).- Lugareños de la comunidad Miguel Hidalgo, en el municipio de La Trinitaria, que desde principios de septiembre mantienen en su poder las ruinas arqueológicas de Chinkultic, se enfrentaron a balazos con policías estatales y federales, durante un frustrado operativo para recuperar el sitio.

Hasta el momento, el saldo de la confrontación es de 20 detenidos, 21 heridos, 12 campesinos y nueve policías, así como un número indeterminado aún de uniformados muertos.

Unos 250 policías participaron en el operativo para recuperar las ruinas arqueológicas de Chinkultic, pero los pobladores de Miguel Hidalgo superaron en número a los agentes y los enfrentaron a balazos, pedradas y garrotazos.

Agentes de la Policía Federal (PF), de la Agencia Federal de Investigación (AFI), de la Policía Ministerial y de la Policía Estatal Preventiva (PEP) arribaron a la caseta de control para ingresar al Parque Nacional Lagos de Montebello, donde dispersaron a una multitud de campesinos que se dedicaban a cobrar la cuota a los turistas que visitan la zona.

En menos de 30 minutos, los uniformados liberaron la caseta, los viveros y el área de investigación, que estaban bajo el control de los campesinos; después se dirigieron a las ruinas arqueológicas de Chinkultic para recuperarlas, mientras los campesinos huían hacia el centro del poblado, hasta donde los siguieron los agentes.

En el poblado, por medio de unas bocinas una mujer arengaba a la población a reunirse para enfrentar a las fuerzas del orden, cuya incursión la consideraron un agravio:

"Se comunica a los ejidatarios que se presenten de manera urgente en el centro de Hidalgo y que por favor traigan sus pistolas y rifles."

Los uniformados se metieron hasta el centro del poblado pero olvidaron cubrir la retaguardia, por lo que fueron cercados por los pobladores armados con piedras, palos, machetes y algunos hasta con rifles, quienes les disparaban desde los matorrales.

Previo al arribo de los policías, los campesinos del pueblo habían dispusieron de enormes piedras y troncos de árboles para impedir el acceso de los uniformados, pero terminaron sirviendo para evitar que salieran de la comunidad.

La trifulca duró hasta la noche de este viernes.

La Cruz Roja Mexicana de Comitán logró llegar al lugar de los hechos para trasladar a los heridos al hospital regional de Comitán.

Un vocero de la Cruz Roja de Comitán informó que cuatro personas que yacían sin vida en el piso de la casa ejidal de Miguel Hidalgo. Explicó que tres de ellos estaban uniformados como policías estatales pero que al parecer uno más podría ser un agente del Ministerio Público o agente del Centro de Investigaciones y de Seguridad Nacional (Cisen), pues estaba vestido de civil.

El Parque Nacional Lagos de Montebello y la zona arqueológica de Chinkultic, que reclaman los lugareños para administrarlos, forman parte de un área de bosque de pino, encino y mesófilo de montaña, con unos 60 lagos de distintas tonalidades y que es visitado por unos 350 mil turistas durante fin de año y verano.

Chinkultic en maya significa "Pozo Escalonado", y su cronología se conoce gracias a estudios realizados sobre su alfarería recobrada en una sección del sitio. Su periodo de florecimiento se ubica durante el Maya Clásico y fue mencionado por vez primera por el sabio alemán Eduardo Seler, cuando hizo una visita al lugar a fines del siglo XIX.

El Parque Nacional abarca seis mil 22 hectáreas, se ubica en la entrada a la selva Lacandona, dentro los límites de dos municipios, La Trinitaria y La Independencia, en las cercanías con Guatemala.


DETENIDOS JOVENES QUE INCREPAN A CALDERON.

MÉXICO, D.F., 3 de octubre (apro).- Andrés Gómez, un joven de apenas 18 años de edad, ganador del Premio Nacional de la Juventud por su alto rendimiento académico, increpó durante un acto oficial al presidente Felipe Calderón, a quien gritó: "¡Espurio!".
Andrés, quien actualmente goza de una beca para concluir el bachillerato internacional en Oslo, Noruega, sorprendió a los miembros del Estado Mayor Presidencial (EMP) cuando se levantó de su silla, colocada entre los invitados especiales, en la zona de los galardonados, para interrumpir el discurso del mandatario.

Justo cuando Calderón llegaba a la parte más intensa de su discurso, cuando le brindaba todo su respaldo a la indígena Eufrosina Cruz, a quien le arrebataron el triunfo electoral en el municipio de Quiegolani, Oaxaca, sólo por ser mujer, el sonoro grito del joven bachiller hizo que los invitados a la ceremonia en Palacio Nacional fijaran la mirada en su delgada figura, enfundada en un sencillo traje negro, y en su larga cabellera pelirroja.

"Que quien se niega a reconocer sus derechos -comentaba Calderón refiriéndose Eufrosina- y el de tu gente, el de las mujeres en su comunidad, no puede permanecer impune. Por eso cuenta con nuestro apoyo, por la dignidad humana, por la de las mujeres indígenas, por la democracia (...)"

En el momento en que pronunció la palabra "democracia" vino el grito de Andrés. Estaba de pie. Cuando dijo "¡Espurio!", señaló con el índice derecho al mandatario.

Sorprendido, Calderón detuvo la lectura de su discurso unos cuantos segundos, miró de reojo al joven y entonces improvisó las siguientes líneas:

"Nuestro país necesita mexicanos como ustedes, que puedan hablar con toda libertad, expresarse con cualquier tipo de mecanismos pacíficos. Y creo que es lo que marca nuestro país, precisamente, en el presente, a diferencia de lo que ocurría no hace muchos años, hace 40 años, donde por cierto muchos de quienes ahora no reconocen o recriminan al gobierno federal participaban en aquel régimen autoritario. Hoy hace 40 años no había libertad. Hoy tenemos libertad. Hoy tenemos instituciones democráticas que pueden tener espectáculos como éste (...)"

Cuando Felipe Calderón disertaba sobre la libertad, uno de los invitados a la ceremonia, Mario Virgilio Santiago Jiménez, también se levantó y lo cuestionó: "¿Cuál libertad? No hay libertad". Desde el templete, Andrés Gómez permanecía de pie, agitando la mano derecha y diciendo: "No, no, eso no es cierto".

Los miembros del EMP rodearon a Mario Virgilio aprovechando que éste no ocupaba un lugar en los sitios de honor y lo sacaron en vilo del Patio Central de Palacio Nacional. Dos elementos del Ejército, del grupo que permanece siempre cuidando las espaldas del Calderón, rodeó a Andrés Gómez.

Cuando el mandatario concluyó el discurso, de inmediato tomaron al joven por la espalda y lo obligaron a bajar, impidiendo que se acercara a Calderón. El resto de los galardonados se tomó la foto oficial con el mandatario.

Los dos estudiantes, el segundo de ellos perteneciente a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, fueron remitidos a la agencia del Ministerio Público 33, donde permanecieron poco tiempo, ya que la Presidencia no presentó cargos en su contra.

La detención de jóvenes, muestra temor del Ejecutivo
Roberto Garduño
La detención de los dos jóvenes que increparon a Felipe Calderón Hinojosa en Palacio Nacional representa “el rechazo y la animadversión que el Presidente de la República provoca aún en amplios sectores de la sociedad; y es muestra del grado de intolerancia y temor del Ejecutivo federal hacia sus opositores”, señalaron diputados de PRD y PT.
Humberto Zazueta y Silvano Garay coincidieron en que el suceso del día de ayer, durante la ceremonia de entrega del Premio Nacional de la Juventud, se “repetirá y seguirá a Felipe Calderón durante el resto de su mandato”.
Para Zazueta, la actitud de los integrantes del Estado Mayor Presidencial, “que además reciben su instrucción y su haber con recursos públicos, es decir, aportados por la misma sociedad, es relevante porque criminaliza la oposición y la discrepancia; manifiesta, además, el temor que al sistema le provoca el malestar de los ciudadanos.
“A pesar de no habérseles sometido a un proceso legal, por la buena voluntad de la Presidencia de la República, los jóvenes inconformes ya fueron tachados como rebeldes por la mayoría de los medios de comunicación que los tomarán como carne de cañón para defender a quien es indefendible, me refiero a Felipe Calderón”.
El legislador perredista señaló que si “el Presidente hubiese tenido visión de Estado, es decir, de conocer lo más intrínseco del poder, hubiese impedido que los agentes que le vigilan las espaldas se lo hubiesen llevado, en lo que constituye un hecho vergonzoso para quien ocupa Los Pinos”.
Con preocupación, Silvano Garay, del Partido del Trabajo, recordó que en los hechos y en el discurso se manifiesta “el endurecimiento del régimen panista. Al rechazo y la animadversión que concita, en una gran porción de la sociedad, Felipe Calderón ha respondido con una campaña mediática para inculcar el temor y el miedo, acompañada de mensajes subliminales para que se aliente la intolerancia contra aquellos que no comparten en nada la visión de la vida que defiende el encargado en turno de Los Pinos”.



CHOCAN DAMNIFICADOS CON POLICIA.

México, D.F., 3 de octubre (apro).- La crisis ocasionada por las lluvias en el territorio nacional dejó de ser únicamente un problema ambiental para convertirse en un conflicto social entre autoridades y damnificados.

En Tabasco, cuatro personas fueron detenidas tras un enfrentamiento entre policías y pobladores que se negaban a la construcción de un canal para bajar el nivel del río Grijalva.

El choque entre comuneros y policías antimotines estatales y de la Federal Preventiva (PFP) ocurrió en la ranchería El Tintillo, una de las ocho comunidades que serían evacuadas este viernes a partir de las 6 de la mañana.

Ayer por la noche, el gobernador del estado, Andrés Granier Melo; el subsecretario de Gobernación, Abraham González Uyeda, y el alcalde del municipio de Centro, Evaristo Hernández Cruz, anunciaron la construcción del canal para depositar en la laguna Don Julián parte de las aguas río Grijalva, a fin de bajar su nivel e impedir otra inundación en Villahermosa.

Por lo anterior, explicaron, a partir de la seis de la mañana serían desalojados más de tres mil habitantes de ocho comunidades de los Aztlanes y Barranca y Guanal y sus secciones: Majahual, Pajonal, Tintillo, Corozal, López Portillo, La Piedad y González, todas asentadas alrededor de la laguna Don Julián.

A la misma hora se iniciaría la construcción del canal de 150 metros de longitud por un metro de profundidad, sobre el bordo que separa al río Grijalva de la laguna Don Julián.

No obstante, agricultores y ganaderos de la comunidad de El Tintillo bloquearon el bordo para impedir el ingreso de la maquinaria pesada que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) contrató para realizar la obra.

Alrededor del mediodía llegaron más de 100 policías antimotines y de la PFP y empezaron a retirar por la fuerza a las mujeres -en primera fila- y hombres que bloqueaban el acceso de las maquinarias.

Aproximadamente 60 pobladores se enfrentaron a la policía e incluso soltaron una partida de ganado que en estampida dispersó por un momento a los policías.

Al final los uniformados se impusieron y detuvieron a la señora Diana del Carmen Calzada Sánchez, así como a José María Olivera, Jorge Luis Díaz López y José Otilio Chablé, acusados de obstruir las vías de comunicación y de agredir a la autoridad.

Entrada la tarde, la Secretaría de la Marina, que junto con el Ejército y personal de Protección Civil iniciaron las operaciones de desalojo, reportó que sólo 30% de los más de tres mil habitantes de la zona habían aceptado salir de sus casas.

De acuerdo con los rancheros y agricultores de Los Aztlanes, su inconformidad se debió a que no se les avisó con tiempo de la evacuación y porque se quedarán "en la ruina" por las pérdidas del ganado y animales de traspatio que, afirman, se ahogarán al inundar deliberadamente esa zona para salvar la ciudad de Villahermosa.

El gobernador Granier Melo insistió que el canal para desalojar las aguas del río Grijalva hacia Los Aztlanes es necesario para salvar la vida de sus habitantes, porque el bordo que lo separa de la laguna Don Julián enfrenta fallas estructurales y de un momento a otro colapsará e inundará violentamente toda la zona.

En Veracruz ocurrió algo similar. Cerca de tres mil trabajadores avecindados en las orillas del río Grijalva se opusieron a ser trasladados a un lugar más seguro.

Su rechazo motivó a que las autoridades se valieran del Ejército, tanques, embarcaciones y hasta de la Marina. En respuesta, alrededor de cien personas bloquearon la carretera Barranca Yguanal González, en un intento por detener las labores de rescate.

Los damnificados lanzaron piedras y se valieron del ganado para obstruir el paso de los soldados.

Como consecuencia del zafarrancho, fueron detenidos tres damnificados.