El trabajo sucio de Beatriz Paredes
1 dic 2009
SABINA BERMAN
El 100% de los legisladores panistas y 95% de los legisladores priistas de 17 estados han votado este último año por criminalizar la suspensión de los embarazos de las mujeres.
Qué daríamos por saber que los legisladores pasaron largas y torturadas noches devanando el conflicto ético entre la libertad individual y el respeto a la vida; indagando lo que la ciencia sabe sobre el momento en que un feto cobra conciencia de sí y se vuelve propiamente humano; revisando los porcentajes de horror del aborto clandestino en sociedades represivas.
No nos engañemos. Todavía nuestra clase política no es esa a la que le importa la ética o la ciencia o el bienestar de sus ciudadanos. Los legisladores panistas recibieron la orden de votar por criminalizar el aborto desde su dirigencia nacional, que a su vez obedeció la interpretación del dogma católico de un Papa ya fenecido. Y del lado de los legisladores priistas, de lo que se ha tratado es de una grosera compraventa: votos por portafolios llenos de billetes; la libertad de las mujeres sobre sus cuerpos a cambio de tajadas multimillonarias del presupuesto federal; obispos amistados a cambio de mujeres encarceladas.
Y como botón de muestra, el caso reciente de Veracruz, donde los hechos son los que siguen.
El 15 de noviembre pasado, Beatriz Paredes, presidenta del PRI, quien había asistido a Veracruz para presenciar el quinto informe del gobernador Fidel Herrera, lo comprometió en un pasillo y ante varios testigos con estas palabras: “Si quieres que salga tu presupuesto de apoyo a los programas del suroeste y los apoyos a los ingenios, instruye para que salgan las iniciativas (prohibiendo el aborto) en el Congreso veracruzano”.
El gobernador reiteró la instrucción ya antes girada a sus diputados priistas en el Congreso estatal. Apenas se le resistieron hasta el final dos diputadas. Puede ser que la “instrucción” contradecía demasiado su propia identidad como mujeres modernas y autónomas. Todavía un día antes de la votación, la diputada indígena Bernardina Tequiliquihua, del distrito de la zona de Zongolica, declaró a los medios que estaba en contra de la iniciativa.
Entonces, el gobernador personalmente le pidió a Bernardina que hablara con el arzobispo de Xalapa. El arzobispo y la diputada fueron vistos caminando y platicando lado a lado en el Congreso. El 17 de noviembre, Bernardina Tequiliquihua votó por la penalización del aborto. No así Dalia Pérez Castañeda, única priista que se indisciplinó. Y el arzobispo declaró a la prensa que él no había intervenido en nada.
Bueno, es sabido: La dirigencia del PRI hizo aprobar en el Congreso Federal el presupuesto solicitado por el gobernador Herrera. El sábado 20 de noviembre, apenas tres días después de la votación, el gobernador se reunió con el sindicato de los 32 ingenios de Veracruz, en un festivo evento donde, magnánimo, repartió medicamentos, despensas, anteojos, aparatos para el oído y bicicletas. La prensa local publicó que se confirmaban proyectos aplazados del gobernador para el suroeste, y en la prensa nacional Roberto Madrazo declaró a Herrera como uno de los tres presidenciables para el año 2012.
Eso, mientras las mujeres veracruzanas han quedado sometidas a una ley que las declara enfermas mentales si interrumpen un embarazo bajo cualquier razón (violación, malformación del feto, peligro de la vida de la madre, impedimentos económicos, etcétera) y que las condena a cuatro años de cárcel si reinciden.
La libertad de las mujeres transformada en bicicletas: ésta fue la magia priista en Veracruz.
Pero Fidel Herrera se imaginó que todavía cabía más magia y procedió a la Operación Chen Kai, también llamada Operación Cicatriz o Simulación. Simular: ocultar las verdaderas causas de un suceso. El mismo 20 de noviembre publicó en el periódico Reforma un texto cuyo asombroso contenido se resume en su increíble título: Yo estoy por la DESpenalización del aborto.
Ahora bien, para comprender del todo esta compraventa, quedan algunas preguntas por responder.
¿Quiénes y qué le pagaron a la presidenta del PRI, Beatriz Paredes? Lo único que puede apuntarse es que nunca habrá sido suficiente para pagar su suicidio político. Después de dos décadas de contar con la simpatía de las mujeres del país, hasta ayer su única base ciudadana real, la ha sacrificado. Será en contra de las mujeres que Beatriz Paredes siga caminando por los pasillos del Poder.
Otra pregunta: ¿Quiénes y con qué están pagando esta cruzada contra las mujeres? Por ejemplo, ¿de dónde salen los portafolios llenos de billetes que dos vascos –no es una broma: dos señores vascos– han entregado a varios legisladores en distintos estados donde se aprobó, o aún se discute, una reforma para penalizar el aborto?
Son dos señores vascos a los que se ha visto merodeando alguna iglesia o el Congreso local.
Y por fin: ¿Cuál será el próximo gobernador o gobernadora que caerá en la tentación? De que lo veremos, por desgracia, lo veremos.
Reelección de la clase política para aprobar al gobierno represor y corrupto de Calderón
Pedro Echeverría V.
1. ¡Ahora sí!, Calderón, el presidente de facto, está ya convencido que en sus últimos tres años tiene que poner todo para asegurar la reelección de un panista que no le exija cuentas y le cubra las espaldas, tal como él le cubrió las del panista Fox. Es más podría negociar con el PRI y con su seguro candidato, que también es de los empresarios y de Televisa. Calderón, después de destrozar al país, llevándolo a una crisis severa –la peor tratada o administrada en el mundo- ahora llama a todos los partidos a unirse a su alrededor para profundizar la privatización, obtener más ingresos fiscales, enfrentar la enorme carestía, imponer las llamadas reformas estructurales y ayudarlo a gobernar otros tres años a cambio de concesiones novedosas para la clase política. Entre políticos no se leen las manos porque cada quien sabe que el oportunismo es característica básica.
2. Calderón, el presidente ilegítimo y represor, al fin le atinó: ha propuesto aprobar la reelección de diputados, presidentes municipales, de la clase política, para que luego éstos avalen los siguientes tres años del gobierno derechista, que serán de verdadera privatización, desempleo, represión, encarcelamientos y asesinatos. Basta una breve revisión de los nombres de los diputados, senadores, asambleístas de los tres partidos (PRI, PAN, PRD) para ver personajes –incluso familiares- que llevan entre 25 y 40 años brincando de un cargo a otro, y sin legitimar la reelección. En adelante no tendrán necesidad de brincar porque se quedarán atornillados de manera vitalicia en su curul; lo único que se les pedirá es mayor disciplina a los acuerdos de la clase política. En adelante los trabajadores tendrán que luchar contra empresarios y la clase política.
3. En los tres años que le restan, la administración de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa se propone “anular” cinco amenazas a la seguridad nacional: la delincuencia organizada, el narcotráfico, la guerrilla, el terrorismo y la vulnerabilidad de las fronteras. Para ello, sus herramientas principales serán el “espionaje” y el uso de la fuerza castrense, se desprende del Programa para la seguridad nacional (2009-2012). De acuerdo con el documento, del cual Contralínea posee copia, en México tanto los narcotraficantes como los guerrilleros controlan espacios territoriales. Por ello, las prioridades del gobierno son “recuperar el control pleno en territorios endémicamente afectados por las actividades delictivas” y “recuperar aquellos espacios que han sido cooptados de manera ilegítima por terceros subvirtiendo el orden constitucional”. (Nancy Flores)
4. La realidad es que sólo eso faltaba; la reelección de la clase política. Y no es que el cambio de caras cada tres o seis años signifique honradez o democracia real, de ninguna manera; pero la reelección en el sistema político mexicano significa legitimar para siempre el sistema de gobierno que mantiene al pueblo en la explotación, la opresión y la miseria. Es la reelección de la clase empresarial, de sus representantes y de los “críticos” amaestrados. La reelección solamente es válida cuando se trata de gobiernos del pueblo, cuando la población gobierna por medio de sus representantes comunitarios y honoríficos. ¿Acaso no se conoce –con los suficientes datos duros- cómo en los EEUU los congresistas reelectos son representantes de las peores mafias de asesinos que están al servicio de empresas intocables? En vez de reelección sería mejor revolución.
5. Pero Calderón y el priísmo, más los partidos que hacen los mandados, estarán prestos para aprobar rápidamente que se les den las escrituras de propiedad de cada uno de los distritos electorales para pronto extender los nombramientos a los caciquillos vitalicios de distrito en cada barrio, colonia o población. Ahora ya los políticos no tendrán que pasar la vergüenza de presentarse en su distrito cada año de elección, sino que les bastaría con pedir a sus “caciquillos” de sector que hagan una u otra cosa mientras ellos –la clase política- clavados gustosamente en su curul, “se sacrifican por la patria”. Es más, Calderón pasará a la historia como el presidente que unificó mágicamente a la clase política para luchar –sin gritos ni sombrerazos- por los intereses comunes del país: porque el sistema capitalista no se ponga el peligro ante un pueblo indignado.
6. Esa es la “democracia representativa” que todos defienden porque no saben que es el mejor instrumento con el que se engaña al pueblo –creyendo que es un imbécil- mismo que no sabe de teoría políticas pero entiende de qué manera le “doran la píldora” por los burgueses que defienden “la democracia” para justificar sus robos y crímenes. El pueblo lo sabe, no es tonto; lo que ha sucedido es que todavía está en proceso muy lento de organización, pero tengan la seguridad que cuando diga: ¡Aquí vamos! nadie podrá pararlos. Ese funesto ejército, que en vez de servir al pueblo está sirviendo a los opresores, tendrá que decidir: o se pone del lado de los trabajadores o será desarmado y echado al desempleo como sucede en cualquier revolución de verdad que triunfa. Sólo me imagino al presidente, expresidentes y clase política pidiendo asilo en los EEUU.
7. De pronto en México, los intelectuales amafiados con la clase política y los medios de información: los Krauze, Aguilar Camín, Castañeda, Zúkerman, etcétera, suelen hablar de una “izquierda moderna”, “democrática”, burguesa, que sepa entrarle al juego del poder. Quisieran esos intelectuales negociantes, que todo la izquierda sea civilizada –como toda la socialdemocracia europea- para que entre mil años – el pueblo ya pueda comer “como dios manda”. Quieren una izquierda culta, civilizada, que imparta conferencias, tome vino en los restaurantes de lujo y comparta con los altos círculos del poder. En esos lugares está el PAN y el PRI y por allí avanzan los demás partidos. Sin embargo el pueblo quiere otra izquierda: aquella que esté comprometida con los trabajadores del campo, de la fábrica, de los barrios y dispuesta a ocupar las calles.
8. Esta izquierda comprometida con los trabajadores es la que desde hoy tiene que cuidarse de la salvaje represión que prepara el poder. En un documento, señala el investigador Jorge Luis Sierra, se revela que “el gobierno no sólo tendría por objeto la “anulación” de los narcotraficantes, sino también de los guerrilleros, a quienes considera como la tercera amenaza a la seguridad nacional. Además, plantearía la “recuperación” de los territorios controlados por los rebeldes”. Idéntico al Plan Colombia. El EPR reconoció en Contralínea haberse enfrentado con el Ejército Mexicano en una zona cercana a la comunidad Puerto Las Ollas, Coyuca de Catalán, Guerrero. ¿Puede acaso, ingenuamente, pensarse en que el gobierno no quiere destruir y asesinar a la oposición? Así que hay que seguir luchando, pero no olvidar a los asesinos.
LAS VOCALES.
Ausencia Gómez.
A.
No debió pasar mucho tiempo para que los aparentes críticos y reales beneficiarios del proyecto de presupuesto federal mostraran una más de sus incongruencias entre el discurso y sus hechos. Los voceros del caciquismo priísta criticaron a Calderón, luego callaron ante la gran tajada presupuestal y finalmente, se mostraron tal cuales son ante la iniciativa de un diputado local panista consistente en condonar en Oaxaca el pago de la tenencia de vehículos de motor para el 2010. Simplemente aplicaron la aplanadora mayoritaria en el avasallado Congreso local y la propuesta no prosperó.
¡Ah! pero sirvió para dejar en claro la naturaleza de los políticos del partidazo. La verborrea demagógica calla a la hora de los hechos, requieren de ese impuesto para aplicarlo en la campaña política. Y como la mayoría de propietarios de vehículos se cree de los “bien nacidos” pues con su PRI se lo coman. Y que siga el festín de los elegidos, los condenados de esta tierra que se resignen.
E.
La incongruencia y contradicción entre el discurso y la práctica de parte del priísmo es tan notoria que uno de sus miembros distinguidos, el senador Francisco Labastida, hace un extrañamiento a su partido con relación a la penalización del aborto, de la cual el PRI ha sido artífice en cuando menos 14 estados de la república. Con respecto a las legislaciones penalizadotas, dice Labastida: Yo no formo parte, ni coincido con quienes aprobaron esas legislaciones, pero tiene responsabilidad el PRI. Lamento mucho los cambios legales ocurridos en muchos estados. Lo digo a título personal, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los integrantes de mi partido pensamos igual. Pues no, no es la inmensa mayoría.
Lo que no dice el senador, que el medievalismo priísta es simplemente oportunismo pragmático en términos políticos, le guiñe el ojo a las iglesias, particularmente a la católica con el fin de neutralizarlas en su influencia sobre los votantes para las elecciones del 2012. De eso se trata, congraciarse para tenerla como aliada o por lo menos neutral. Esa es su zanahoria ¿Quién será el burro?
I.
Para quienes a través del pragmatismo y eclecticismo ejercen la prostitución política, nada más estorboso y molesto que los principios, sean éticos, filosóficos o ideológicos y para enterrarlos hablan de “modernidad” cuando en el fondo se trata de promiscuidad política, Para ellos, el fin justifica cualquier medio, lo mismo nacionalizan que privatizan al ritmo de aquello que les signifique permanencia o retorno al poder.
En breve veremos como los “herederos legítimos” y usufructuarios únicos por décadas de los postulados revolucionarios de 1910, actúan de manera similar a Porfirio Díaz. Muy pronto el sufragio efectivo, no reelección, se lo pasarán por el arco del triunfo.
O.
Con efectos visibles de la noche previa, en muy republicano desayuno, Felipe Calderón anuncia una reforma política de fondo. ¡Ay mamacita! Por venir de quien viene y aún con el riesgo de equivocarme estrepitosamente, se trata de una contra reforma epitafio de la Revolución de 1910. Las palabras de Calderón ya lo anticipan, la reelección de legisladores y alcaldes municipales. No bastan tres años de soportar a estos últimos, quiere el doble. La iniciativa seguramente saldrá avante, satisface a los neocientíficos en el poder, independientemente de los partidos.
La reelección forma parte de la normalidad democrática de muchos países. ¡Ah sí! Pero también la exigencia del triunfo con el 51% de la votación. La segunda vuelta electoral y la revocación de mandato son los contrapesos obligados en un sistema democrático. Aquí, sería instalar la gerontocracia de aquel extinto Fidel Velásquez o la vigente Elba Esther Gordillo.
U.
La reelección es parte de la vida democrática de muchos países en todos los continentes. Sí, que no han vivido la sangrienta experiencia de una revolución para hacer realidad un relevo en el poder. En países donde no se han refinado mecanismos de extorsión y cohecho para lograr un voto cautivo y enajenado. No es el caso de México, donde el voto libre, crítico, razonado y respetado sigue siendo una entelequia.
Hoy por lo menos vivimos y soportamos a truhanes y prevaricadores por un tiempo definido y gracias a ello la existencia es menos amarga. Tenemos la certeza que la amarga noche que padecemos tiene una fecha límite; aunque caigamos en otra, aún peor, es otra. Y la contrarreforma, la restauración neocientífica, a punto de cumplirse un siglo de la revolución de 1910, ha dicho hasta aquí, se acabó. Vaya conmemoración del centenario del sufragio efectivo, no reelección.
