SOBRE DESAPARICION FORZADA

27/05/2011

Comunicado de la COMED.

Comunicado de la comisión de mediación (COMED) entre el EPR y el gobierno federal

México, D.F. a 25 de mayo del 2011.

Al cumplirse 4 años de la desaparición forzada de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, consideramos importante dar a conocer a la opinión pública las siguientes:

REFLEXIONES

1.- La doctrina y las normas internacionales han consolidado la caracterización de la desaparición forzada de persona como un crimen de Lesa Humanidad, que produce violaciones múltiples a los Derechos Humanos y que es de los más aborrecibles que existen.

2.- El Estado mexicano ha suscrito y ratificado todos los instrumentos jurídicos que se han elaborado en el ámbito internacional, de modo que podría suponerse un gran interés de su parte en combatir este flagelo y en hacer todo lo posible para evitar su repetición.

3.- Sabiendo que en nuestro país se han denunciado desapariciones desde hace décadas, era de esperarse que hubiese mecanismos jurídicos ágiles y de fácil acceso para cualquier persona, que sirvieran eficazmente para prevenir las desapariciones forzadas y para sancionarlas ejemplarmente en los casos en que se presentaran.

4.- Tomando en cuenta que el delito de desaparición forzada es cometido por agentes del Estado o por particulares con la aquiescencia de aquellos, a estas alturas deberían estar purgando severas condenas muchos (o al menos algunos) personajes influyentes.

5.- Lo cierto es que nada de lo anterior ha sucedido y que en México no ha sido castigado un sólo delincuente de Lesa Humanidad. Tampoco se ha investigado de forma legal la desaparición forzada de Reyes Amaya y de Cruz Sánchez.

6.- Conforme a los parámetros internacionales, la desaparición forzada de los militantes del PDPR–EPR está plenamente acreditada. En esas condiciones, resulta absurda la postura de la Procuraduría General de la República de no orientar sus indagaciones hacia ese delito, sino que dice estar esperando la conclusión de su tarea en este caso (sin fijarse plazos) para determinar si estamos o no ante ese ilícito. Da la impresión de que administra convenientemente el conflicto, para aprovechar la tregua que el grupo armado aceptó a propuesta de la COMED.

7.- El Estado mexicano se ha desvalorizado ante la Comunidad Internacional, pues ha sido puesto en el banquillo de los acusados ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Y en seis ocasiones resultó condenado. Quienes lo representan en juicio no procedieron con honestidad profesional, pues intentaron confundir al Tribunal asegurando que las desapariciones forzadas son en México cosa del pasado, cuando el caso de Reyes Amaya y Cruz Sánchez es del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

8.- Tres instancias del Estado han reconocido que estamos ante una desaparición forzada de personas: dos jueces federales que al conceder la suspensión en amparo ordenaron la presentación de Reyes Amaya y Cruz Sánchez, y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos que recomendó lo mismo. Ante el incumplimiento del Estado, es claro que las instancias internas del país se han agotado y puede abrirse ya el camino hacia la justicia internacional. Lamentablemente podría ser que también en este caso la solución vendría de fuera. Será un nuevo fracaso de la justicia mexicana.

9.- En su reciente visita oficial, el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias (GTDFI) constató que el denominador común en esta materia es la impunidad. Los órganos del Estado encargados de investigar estos crímenes muestran más interés en encubrir a los perpetradores que en hacer justicia. Los une un “espíritu de cuerpo” que los lleva a abandonar sus deberes y anteponer sus intereses. Por eso no responden ni a las resoluciones ni a las recomendaciones que les hacen.

Como mexicanos, nos avergüenza que ciudadanos y ciudadanas de otras latitudes se enteren de los graves males que afectan al conjunto del aparato estatal.

10.- El gobierno de Oaxaca avanza ante la oportunidad de aportar nuevos elementos que contribuyen a la solución de estos hechos. Esperamos que estas acciones pronto aporten los resultados esperados.

Con base a lo anterior, formulamos el siguiente:

PRONUNCIAMIENTO

Primero.- Es deseable que la desaparición forzada de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez se resuelva en México y que los familiares no se vean en la necesidad de recurrir a los Tribunales internacionales.

Segundo.- Lo anterior implica que la PGR tome en serio el asunto. De otra forma, sus titulares podrían ser sometidos a juicios de responsabilidad. Es totalmente inadmisible que a cuatro años no haya un solo resultado mínimamente creíble,

Tercero.- Las bases elementales para investigar esta desaparición forzada están en la Recomendación 7/2009 de la CNDH. A partir de ella es posible llegar a la verdad y fincar responsabilidades para hacer justicia.

Cuarto.- La COMED continuará la labor que aceptó llevar a cabo en este caso, entendiendo que de resolverse se abrirá la posibilidad de aclarar las más de mil desapariciones ocurridas en México, así como otros crímenes de Lesa Humanidad.

Miguel Álvarez Gándara, Jorge Fernández Souza, Dolores González Saravia,

José Enrique González Ruiz, Miguel Ángel Granados Chapa,

Juan de Dios Hernández Monge, Rosario Ibarra de Piedra, Gonzalo Ituarte, Gilberto López y Rivas,

† Carlos Montemayor, Pablo Romo Cedano, † Samuel Ruiz García.

De la otra España.

15M, enfocando: cambiar la máquina con la que se deciden los cambios
Sol de Mayo 46
Rebelión

1. Hacemos política, pero no la decidimos. Todos los días todas hacemos políticas a todas horas: abono de metro, tasas de matrícula, fumar fuera, IRPF, luz roja es parar… Pero no la decidimos. Ejecutamos las decisiones políticas de otros. La maquinaria de toma de decisiones que nos rige no se hizo para que nosotros importásemos. Desimportancia impuesta. Recuperar la importancia que tenemos.

2. Sistema político caducado. El sistema político con el que se diseña la política que hacemos cada día sirvió: para unos fines y para unas personas. Esas personas ya han muerto en su mayoría y esos fines no se expusieron con transparencia. Inconfesados. No los compartimos. Por tanto, esa solución para los muertos y ambiciosos se ha convertido en un problema para los vivos y colaborativos. Liquidar un sistema político que estrangula nuestra capacidad de incidir. Acabar con un sistema que nos impone el dilema de: votar lo que no queremos o votar inútilmente.

3. Contagio de ideas. Las ideas que manejamos las personas que hacemos política cada día: ¿de dónde proceden, dónde se cuecen, cómo se extienden, quién maneja las maquinarias de contaminación de ideas, de extensión de convicciones? Los medios, las instituciones de enseñanza y educación, las fuentes de información a las que se da protagonismo, los partidos, sindicatos y organizaciones consideradas protagonistas o importanciadas en nuestra sociedad, la iglesia, el ejército, los bancos, las corporaciones capitalistas y multinacionales… Ninguna es democrática. El 15 M ha abierto un espacio donde las personas nos estamos contagiando ideas al margen de las instituciones no democráticas que dominan las máquinas de contagiar ideas. Las personas estamos disfrutando dialogando, en un espacio no dominado por los dueños de los otros espacios. Consolidar este/estos espacio/s de diálogo.

4. Convergencia. Yo estaba aquí hace tiempo. No aquí, en Sol, ni en la asamblea de mi barrio, estaba aquí, en estas ideas. Hace tiempo. Pero no sabía que tanta otra gente también estaba. Hemos convergido. Coincidimos. Gracias al 15 M nos hemos encontrado y descubierto que tenemos coincidencia. Localizar y visibilizar esas coincidencias. Formular con claridad lo que nos une.

5. Cambio y fuerza de cambio. Mañana no cambiará nada de lo que nos indigna. Lo que nos indigna se ha construido con leyes y con planes de gobierno. Mañana, ni la semana que viene, cambiaremos esas leyes y planes. Esas decisiones no se modifican en la plaza. Pero en la plaza se genera la fuerza que las puede modificar. La fuerza es número y claridad en la voz. Así se logra presión. La presión es legítima y funciona, aunque siempre nos han querido hacer avergonzarnos de utilizarla. Nos querían ignorantes de nuestra fuerza, inconscientes de nuestras capacidades. La presión es el resultado de las fuerzas agregadas de quienes quieren usarlas. ¿Y quién no quiere usarla ahora? Cuando la alternativa es dejarse aplastar o hacer presión, ¿qué duda queda? La dictadura de los mercados no toma en consideración cuánto aplasta a las personas de una en una. La dictadura de los mercados extiende su ideología a través de los medios y las instituciones culturales y educativas y la presenta como la no ideología. Las demás ideologías son pecado, dice, sucias. La dictadura de los mercados persigue que cada persona adquiera todo, cada persona permanezca sola y necesite todo. Enseña a la personas a sentirse individuales y ser soberbias (Si no vamos a hacer lo que quiero yo, no juego). Porque un país de soberbios es un país de débiles, se manipula mejor que un país de personas organizadas en sujetos colectivos. Lo que sí podemos cambiar hoy y mañana, ya mismo, es la creación de ese sujeto colectivo que no es débil, que pueda presionar y modificar la máquina que toma las decisiones políticas y las decisiones políticas que toma esa máquina. Primero, crear el sujeto que cambia las cosas, y, luego, cambiar las cosas. Ese sujeto ya ha irrumpido. Consolidar el sujeto colectivo que ha nacido con el 15 M.



Por eso, esta es una propuesta de hoja de ruta para las asambleas locales:

1. Reconocer lo político de nuestra vida.

2. Identificar lo que queremos cambiar.

3. Mantener el espacio (relaciones) de diálogo e intercambio (contagio) de ideas.

4. Simplificar nuestros objetivos, enfocar, afinar, apuntar un punto clave. Luego vendrá otro, y luego otro y luego otro… concentrar (enfocar) las fuerzas para ir derribando obstáculos.

5. Mantener la fuerza y cultivarla.

No gastaremos nuestra energía más tiempo en reclamar para enmendar las decisiones tomadas antidemocráticamente. De ese modo no solucionamos el problema, de ese modo el problema nunca desaparece, se perpetúa.



Empecemos por aplicar la energía a cambiar la forma en que se toman esas decisiones. Organizar la fuerza para cambiar la máquina que hace los cambios.



Tenemos muchos obstáculos y duros. Pero ahora sabemos que ninguna persona está sola y estamos señalando esos obstáculos. Trazando el vector. Un vector tiene: origen, intensidad y punto de aplicación. El origen ya está en la historia. Ahora, intensidad y plan de aplicación. Y sólo quedará



EMPUJAR

TODAS JUNTAS

TODAS A LA VEZ

SOBRE UN PUNTO CADA VEZ.



Sábado 28 de mayo a las 12 de la mañana, Asambleas populares de barrio y municipio. Estamos enfocando.