¿HABRÁ JUSTICIA?

24/08/2010

Padres de joven finlandés asesinado en Oaxaca llegaron a México a exigir justicia
Por Agencia EFE

México, 24 ago (EFE).- Los padres del activista finlandés Jyri Jaakkola, asesinado el pasado 27 de abril en un pueblo mexicano, llegaron hace tres días a México "para exigir justicia" en relación con la muerte de su hijo, informaron hoy en una rueda de prensa en la que les acompañaron activistas de Amnistía Internacional (AI).
Eeva-leena Jaakkola y Raimo Jaakkola, padres del activista de 33 años, ex integrante de la ONG finesa Nuevo Viento, explicaron que hoy mismo se reunirán con personal de la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía federal), que investiga los hechos.
"Hasta el momento nadie ha sido puesto a disposición de la justicia por estos crímenes", recordó AI a través de una nota informativa de la visita.
Los hechos se remontan a fines de abril pasado cuando, en el sureño estado mexicano de Oaxaca una caravana humanitaria integrada por defensores de derechos humanos, periodistas y ciudadanos europeos fue atacada a disparos por desconocidos.
El grupo se dirigía a la región mixteca, donde habita la etnia indígena triqui de San Juan Copala, a donde pretendía llevar alimentos, debido a que esa comunidad permanece aislada por grupos armados rivales que se disputan el control político de la localidad desde hace varios años.
En la caravana viajaban unas 40 personas, de las cuales murieron la mexicana Bety Cariño y el finlandés Jaakkola, y varias más resultaron heridas.
"Estoy muy afligida de saber que lo que le pasó a mi hijo y a Bety también le ha pasado a muchos otros defensores de derechos humanos en México", dijo Eeva-leena Jaakkola, la madre de Jyri en la rueda de prensa celebrada hoy en la capital mexicana.
"Mi hijo estaba interesado en luchar por la justicia, la paz y el respeto mutuo entre los seres humanos. Por eso llegó hasta Oaxaca, para acompañar a los pueblos indígenas y aprender de ellos", añadió.
Del 26 de agosto al 6 de septiembre los padres del activista europeo realizarán su primera visita a Oaxaca, donde vivía su hijo.
La visita de los padres es coordinada por la embajada de Finlandia en México, agregó un portavoz de AI, quien destacó que varias organizaciones no gubernamentales (ONGs) están "dando seguimiento al caso".
Para esta organización "el asesinato de Jyri Jaakkola y Bety Cariño es sólo un ejemplo de los muchos ataques que han sufrido quienes defienden derechos humanos en México durante los últimos años", explicó en la rueda de prensa el director ejecutivo de AI México, Alberto Herrera.
El activista recordó que el Gobierno encabezado por el presidente Felipe Calderón se ha comprometido ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), y en su propio Programa Nacional de Derechos Humanos, a implementar un mecanismo de protección para todos los defensores en riesgo.
"A pesar de tantas promesas, aún no se ven los resultados", lamentó Herrera, partidario de que se cree desde instancias federales "un mecanismo de protección para defensores en riesgo y un protocolo de investigación para evitar que los ataques queden en la impunidad".
"Si las autoridades están comprometidas a acabar con la impunidad en los casos de ataques contra defensores de derechos humanos, deben demostrarlo garantizándoles verdad, justicia y reparación a los familiares de Jyri Jaakkola y Bety Cariño", concluyó Herrera.
La activista mexicana era coordinadora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS), en Huajuapan de León, también en Oaxaca.
Padres de activista finlandés muerto en México exigen justicia
New Herald

MEXICO -- Los padres del activista finlandés Jyri Antero Jaakkola, asesinado en abril en una emboscada a una caravana humanitaria en el sur del país, exigieron justicia y pidieron el martes al presidente Felipe Calderón su ayuda para avanzar en la investigación del caso y castigar a los responsables.
Eeva-Leena y Raimo Jaakkola, padres de Jyri, dijeron en rueda de prensa que llegaron al país para encontrarse con funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR) y conocer los avances sobre la investigación del crimen de su hijo y la activista mexicana Bety Cariño el 27 de abril en el estado sureño de Oaxaca.
"Nuestro hijo se murió cuando trataba de ayudar a la gente que está luchando por sus derechos fundamentales; él quería con su presencia como extranjero prohibir la violencia, pero lo mataron", dijo Eeva-Leena en rueda de prensa.
La madre del activista dijo que ojalá y el trágico caso de su hijo sirva también para detener la violencia que padecen activistas de derechos humanos en México, un país que visita por primera vez.
El asesinato de Jaakkola y Cariño ocurrió mientras viajaban en una caravana de unos 40 activistas que se dirigía a la comunidad de San Juan Copala, a unos 500 kilómetros al suroeste de la capital mexicana, y donde se han registrado disputas políticas y de tierra por años.
"Queremos pedir al presidente... ayuda para investigar todo bien y para castigar a los culpables", dijo la madre.
La PGR atrajo la investigación, pero hasta el momento ningún sospechoso de los asesinatos ha sido detenido, que para Amnistía Internacional son un reflejo de la impunidad de ataques a defensores de derechos humanos en México.
"Si las autoridades están comprometidas a acabar con la impunidad en los casos de ataques contra defensores de derechos humanos, deben demostrarlo garantizándoles verdad, justicia y reparación a los familiares de Jyri Jaakkola y Bety Cariño", dijo Alberto Herrera, representante de Amnistía Internacional en México.
El padre del activista consideró que el caso de su hijo no era "aislado" y dijo que estaban "muy preocupados de que lo que le pasó a Jyri puede pasarle a otros defensores".
Omar Esparza, abogado que ha acompañado el caso de los activistas asesinados, dijo que la investigación aún se encuentra en etapa de integración y aunque señaló que no hay plazos para concluirla y dar con los presuntos responsables, consideró que en este momento la PGR ha mostrado buena disposición.
Los padres del activista de 33 años tienen previsto también un encuentro con el gobernador electo de Oaxaca, Gabino Cué, y realizar una visita a ese estado para reunirse en privado con amigos de su hijo.