AHORA RESULTA

29/09/2010

No 'inflamos' cifras de alud: líder comunal .

Donato Vargas, secretario del Comisariado de Bienes Comunales de Santa María Tlahuitoltepec, admitió que informaron de 8 mil damnificados, en primeras llamadas con autoridades estatales
Donato Vargas, secretario del Comisariado de Bienes Comunales, rechazó que se hayan inflado cifras sobre el deslave de un cerro en Santa María Tlahuitoltepec.
"Nunca inflamos datos. Hablamos de 30 a 50 víctimas en las primeras llamadas", las que hicieron "improvisando un teléfono satelital" .
En entrevista con la periodista Denise Mearker, para Radio Fórmula, Vargas admitió que "hablamos de 500 afectados en sus casas y de 8 mil o 9 mil damnificados, en lo general".
El director del Cuerpo de Bomberos de Oaxaca, Manuel Maza Sánchez, adelantó que podrían fincársele responsabilidades a la autoridad comunal de Santa María Tlahuitoltepec, por generar una falsa alerta sobre el derrumbe de ayer en ese municipio.
Pero la procuradora de Oaxaca, María de la Luz Candelaria Chiñas, descartó que se vaya a iniciar un proceso judicial en contra de autoridad alguna de Santa María Tlahuitoltepec por hablar de un número mayor de viviendas afectada por el desgajamiento de un cerro
Falsa alarma genera emergencia nacional.

Durante 15 horas el país estuvo en vilo ante el anuncio del derrumbe de un cerro en la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca; se hablaba de cientos de muertos
Durante 15 horas el país estuvo en vilo ante el anuncio del derrumbe de un cerro en la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca. Apenas amanecía y ya se hablaba que el desprendimiento de toneladas de tierra había provocado una de las más grandes tragedias registradas en México.
Por las noticias, a nivel nacional e internacional, se hablaba, hora tras hora, que un alud había sepultado a ese poblado provocando la muerte de cientos de personas. Se informó, incluso, que la cifra de muertos podía alcanzar las mil personas y que al menos 300 casas, con todo y sus habitantes, estaban bajo la reblandecida y húmeda tierra.
El presidente Felipe Calderón fue informado de la tragedia a las 4:00 de la mañana y desde esa hora ordenó al secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, que se trasladara a la zona y encabezara las labores de rescate. En ese momento también entró en operación el Sistema Nacional de Protección Civil, que obliga la intervención inmediata del Ejército, la Marina, la Secretaría de Seguridad Pública federal y de personal de Protección Civil.
Tras la difusión de la noticia, el gobierno de Estados Unidos lamentó la pérdida de vidas y al igual que otros países, ofreció apoyo de expertos para iniciar las labores de rescate. El presidente Calderón, dijo a la prensa, durante un vuelo de la ciudad de México a Tabasco, que estaba analizando la posibilidad de aceptar la ayuda.
A las 10:00 de la mañana el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, confirmó en una entrevista por televisión que en Santa María Tlahuitoltepec se desgajaron unos 200 metros de cerro con lo que, según sus cálculos, había unas 300 casas sepultadas.
El mandatario estatal informó que conoció los hechos a través del comisariado de Bienes Comunales de la región, Donato Vargas y que desde la hora en que fue notificado activó la alerta a nivel estatal y federal, ante el temor de que cientos de familias siguieran bajo la tierra.
El presidente Calderón, quien consideró la posibilidad de trasladarse a la zona, dijo en conferencia de prensa: “Estamos muy consternados por esta tragedia, muy tristes, pero muy decididos hacer todo lo posible por salvar hasta donde Dios lo permita a las víctimas que se encuentren con vida en el derrumbe, en el deslave, pero desde luego ayudar a la población de Santa María”.
Hasta las 15:00, el primer mandatario reportaba la muerte de siete personas y un número indeterminado de desaparecidos, dato, que dijo se lo informó el gobernador Ulises Ruiz.
Santa María Tlahuitoltepec se encuentra a unos 2 mil 600 metros de altura ubicada en un pequeño valle que está rodeado de montañas y según informaron las autoridades cuenta con una población de 9 mil habitantes. La orografía del lugar y las condiciones del clima complicaron el acceso de los rescatistas y de los medios de comunicación.
Se desinfla la alerta
Después de las 18:00 horas las cifras de muertos, desaparecidos y sepultados se fueron modificando y se generó confusión nacional.
El titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), José Francisco Blake, afirmó que tras el desgajamiento de un cerro de la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, había el reporte de 11 pobladores desaparecidos, sin confirmar el deceso de ninguna persona.
En conferencia de prensa en el hangar del aeropuerto de la capital oaxaqueña, tanto Blake como el aún gobernador de esa entidad Ulises Ruiz echaron abajo los primero reportes donde se estableció que se habían afectado a unas 300 viviendas y alrededor de mil personas, para dejar los datos preliminares en cuatro casas dañadas, siendo que dos de ellas quedaron sepultadas.
El gobernador Ruiz dijo que el primer reporte fue proporcionado por autoridades locales, pero posteriormente enfatizó que “esto no sucedió”.
Blake aseguró que en la región afectada se encuentran 462 servidores públicos federales y estatales: 170 integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); 47 elementos entre bomberos, protección civil y de la Cruz Roja; 20 servidores públicos de la Secretaría de Salud; 125 uniformados de la Policía Federal y 100 de la estatal.
“Hasta este momento ha sido imposible para las diversas autoridades acceder por vía aérea a ese lugar, pese a que lo hemos intentado en varias ocasiones el gobernador, su servidor, razón por la cual diversas corporaciones se trasladaron en unidades móviles de urgencia, lo que les tomó varias horas, los primeros que llegaron a la zona del derrumbe lo hicieron a pie”, argumentó Blake.
Adelantó que en las próximas horas, “vamos a seguir teniendo precipitaciones pluviales en todo el territorio estatal, principalmente en las zonas montañosas serranas donde se encuentran estas amenazas y riesgos”, de acuerdo a Protección civil nacional y estatal.
“Ambos gobiernos sugirieron a todo el personal de las zonas de alto riesgo que tomen las recomendaciones y las medidas necesarias”, subrayó el titular de la Secretaría de Gobernación. (Con información de Olga Rosario Avendaño y Lupita Thomas
Exagerada alarma en el pueblo donde hubo un derrumbe desata la polémica
Por Agencia EFE – hace 2 horas
Tlahuitoltepec (México), 29 sep (EFE).- La comunidad indígena de Tlahuitoltepec, en el sureño estado mexicano de Oaxaca, se halla hoy en medio del escándalo, debido a que un alud que cubrió cuatro casas y dejó 11 personas desaparecidas fue presentado en principio como una tragedia nacional con hasta un millar de potenciales víctimas.
Cientos de soldados, brigadas de rescate, helicópteros, excavadoras, funcionarios del gobierno de Oaxaca y del Ejecutivo federal y periodistas se desplazaron apresuradamente el martes a esta comunidad de 8.900 personas, de la etnia mixe, porque se creía que estaba sepultada bajo la tierra de un cerro desgajado.
El martes por la mañana el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, con tono compungido, anunció que un alud de tierra había enterrado unas 300 viviendas y que podía haber muerto hasta un millar de personas.
El presidente de la Cruz Roja, Daniel Goñi, dijo a Efe, cuando apenas se difundió la noticia, que la tarea de calcular el número de víctimas era "casi como determinar la erupción de un nuevo volcán".
Mientras la noticia se extendía, numerosos mandatarios extranjeros ofrecieron su ayuda a México.
El martes por la noche un grupo de soldados logró pasar los cerca de 30 derrumbes que había en la carretera que conecta la comunidad afectada con la población turística de Mitla, seguidos de varios periodistas en camionetas todo terreno.
El aspecto del camino hacía prever lo peor, pero cuando los grupos de salvamento arribaron a la población se encontraron con que el cerro había cubierto cuatro casas y no 300, y que en vez de mil desaparecidos había unos once.
Algunos dedos apuntan la responsabilidad de la pifia al secretario de Bienes Comunales, Donato Vargas, y al presidente municipal de Tlahuiltoltepec, Antonio Martínez Gómez, quienes el martes de madrugada hicieron una llamada de auxilio con un teléfono satelital a las autoridades estatales a las que presentaron la situación como un verdadero cataclismo.
Vargas y Martínez se defendieron hoy y negaron en declaraciones a Efe ser los responsables de la "mala interpretación" de los datos, los cuales causaron una movilización nacional de recursos, personas y solidaridad.
Vargas incluso culpó al Ejército y dijo que fueron los uniformados los que llegaron a la comunidad indígena "con un dato de 8.000 muertos, 8.000 sepultados y desaparecidos", que, según dijo, ellos "nunca" proporcionaron.
"No hablamos ni de mil muertos, sino de 8.000 'afectados' en general en la población, y de 500 personas afectadas o familias, y de 100 viviendas afectadas", señaló Vargas.
Reconoció que el general del Ejército mexicano que dirigió la operación de rescate lo acusó de "mentiroso", y sostuvo que los militares se quejaron supuestamente porque "sólo había once muertos".
"Nosotros reportamos a Protección Civil que muchas casas se habían quedado dentro del lodo al caerse un cerro, no hablamos de personas muertas porque no tenemos el número y no hay un censo de las casas", señaló, por su parte, el alcalde Martínez.
Las labores de rescate son dirigidas por los propios pobladores de la comunidad y de momento no han encontrado cadáver alguno.
Una fuente de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) dijo a Efe, en condición de anonimato, que a su juicio las autoridades del pequeño poblado, ubicado en las laderas de la Sierra Norte de Oaxaca, "inflaron" intencionalmente la situación para lograr que el gobierno estatal retirará los derrumbes que mantenían cerrada desde hace una semana la única vía de acceso al pueblo.
Sin embargo, reconoció que existe un peligro real para decenas de familias que habitan casas construidas sobre la tierra blanda, las cuales pueden venirse abajo si continúan las lluvias en la zona.
Decenas de camiones con víveres, ropa, colchonetas y agua llegaron a Tlahuitoltepec hoy miércoles, mientras decenas de rescatistas y de medios de comunicación abandonaban la población, en la que tuvo lugar la pretendida "catástrofe".
Los diarios mexicanos titulaban hoy con frases como "El cataclismo que quedó en infortunio", del diario Excelsior, o "Falsa alarma genera emergencia nacional", con el que abre El Universal.