ASÍ SE HABLA

17/09/2010

¡Vivan los indígenas, vivan los obreros!, lanzó López Obrador
La arenga en el Grito de los Libres fue por los de abajo
Festejó el tabasqueño en Tlatelolco el bicentenario de la Independencia
JAIME AVILÉS

Periódico La Jornada
Viernes 17 de septiembre de 2010, p. 10
Los potentados que tienen secuestradas las instituciones y todo lo subordinan a sus intereses confían en que mediante la teledictadura van a imponer al próximo presidente de México, alertó Andrés Manuel López Obrador la histórica noche del 15 de septiembre de 2010 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, antes de dar, ante miles de simpatizantes, el Grito de los Libres, donde exclamó: ¡Arriba los de abajo!
Después de loar los nombres de los caudillos que iniciaron y culminaron la lucha por la independencia de nuestro país, el principal dirigente opositor del México actual añadió: ¡Vivan los héroes anónimos! ¡Vivan los indígenas! ¡Vivan los campesinos! ¡Vivan los obreros! ¡Vivan los migrantes! ¡Vivan los artistas! ¡Vivan los maestros! ¡Vivan los profesionistas! ¡Vivan los sectores productivos! ¡Vivan los jóvenes! ¡Vivan las mujeres! ¡Viva la cultura! ¡Vivan los dirigentes sociales y políticos asesinados o desaparecidos por defender las causas populares!
Como músicos de una orquesta ansiosos por volver a tocar en cuanto finalice la intervención del solista, la gente esperó a que Andrés Manuel terminara de leer la larga y emotiva oración, y respondió: ¡Vivan!. El líder tabasqueño dijo en seguida: ¡Libertad a los presos políticos!, y la plaza contestó: ¡Libertad!. ¡Abajo el mal gobierno! ¡Abajo! ¡Abajo los privilegios! ¡Abajo! ¡Arriba los de abajo! ¡Arriba!
Desde el centro del escenario, al pie del histórico edificio Chihuahua –en algunas de cuyas ventanas había fotografías del presidente legítimo con la banda tricolor sobre el pecho y mensajes de apoyo al movimiento que conduce–, López Obrador culminó así: ¡Viva la nueva República! Y por tres veces consecutivas: ¡Viva México!.
López Obrador inició su discurso en punto de las 21:45 y lo concluyó a las 22:00 horas, para protagonizar el ritual del Grito. Dijo de entrada: venimos a recordar que no fueron los acaudalados los que siguieron a Hidalgo y a Morelos en su rebelión contra la tiranía. Fueron los pobres, los desposeídos, los indígenas y los peones acasillados... El pueblo tomó conciencia y supo que era más fuerte que quienes se creían amos y señores, que podía liberarse y derrotar a quienes lo oprimían.
Con ese mismo ideal de justicia y con la esperanza puesta en el despertar del pueblo, hoy, los aquí presentes, y muchos más, estamos luchando para derrotar de manera pacífica a la actual oligarquía, al régimen de corrupción, opresión y privilegios que está destruyendo al país. Después de enumerar las características más notorias del grupo dominante –no pagan impuestos, no crean empleos, imponen salarios de hambre, fomentan la migración–, subrayó que en estos tiempos de mayor sufrimiento, no sólo no hacen nada por el interés público sino que siguen lastimando con saña a la gente.
Al describir los hechos negativos más recientes, mencionó el [enésimo] aumento a la gasolina, las nuevas concesiones a Televisa, la disminución de las pensiones a jubilados, el despido de mineros, electricistas y trabajadores de Mexicana de Aviación y la [nueva] inundación de Tabasco provocada por el desfogue de las presas para favorecer a los productores privados de energía eléctrica.
En sus cálculos, prosiguió, este grupo piensa que tiene todo bajo control. Confía en su dominio de la mayoría de los medios y de la televisión para seguir manipulando al pueblo, y ahora su apuesta es imponer, mediante la teledictadura, al próximo presidente de México.
Pero, advirtió en plan desafiante: desde esta Plaza de las Tres Culturas, donde los estudiantes lucharon por la democracia y fueron sacrificados por el autoritarismo del PRI, les decimos que no les será fácil consumar una nueva felonía. Y reveló cómo, a su juicio, será posible lograrlo:
Si cada mujer y cada hombre consciente se compromete a convencer a cinco ciudadanos entre sus familiares, vecinos, amigos y compañeros de trabajo, no sólo tendremos asegurada la victoria en 2012 sino que, con esa fuerza organizada, con ese poder ciudadano, llevaremos a cabo la renovación tajante que necesita el país.
López Obrador cerró con estas palabras: Tengamos fe en que México se salvará; es cosa de que logremos evitar que nadie sea indiferente al porvenir de la patria. Tenemos de nuestro lado la razón histórica: la patria no la construyeron los héroes para que la mancillaran los ambiciosos. Es el espacio que los héroes nos legaron a nosotros, y a los que vienen, para vivir con dignidad y justicia, para soñar y ser felices.
Y feliz como vino, la gente se fue eufórica, atiborrando los vagones del Metro y cantando una clásica de Tintán, que decía: El Peje tiene... personalidad, personalidad, mientras arriba, la ciudad lucía lúgubre, fantasmagórica, apanicada, desierta.
Denuncia AMLO corrupción en libro del Bicentenario
Rosalía Vergara

MÉXICO, D. F., 16 de septiembre (apro).- El excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador denunció que el gobierno federal gastó más de 39 millones de pesos en la elaboración y difusión de 27 millones de ejemplares del libro del Bicentenario.
El político tabasqueño dijo que tiene pruebas de ello, pues pidió información de las empresas que se encargaron de la elaboración de los ejemplares de Viaje por la historia, de Luis González y González, pues “me llegó una información de que habían hecho negocio con este libro”.
Por otro lado, aseguró que la presencia del expresidente Carlos Salinas de Gortari en la ceremonia del Grito en Palacio Nacional evidencia que él sigue siendo el “jefe de la mafia de 30 potentados que dominan al país”.
En entrevista radiofónica, López Obrador dijo que “ellos son los responsables de la tragedia nacional”.
Luego destacó que este grupo está situado “por encima de las instituciones” y es el que decide sobre los asuntos públicos de la nación.
Asimismo, señaló que Salinas de Gortari funge el papel de no aparecer en los medios de comunicación, pero sí mover los hilos de la política nacional del país.
Sostuvo que la relación de Salinas con los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón es constante porque pretenden seguir imponiendo la misma política de gobierno.
Sobre el Grito de los Libres en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, dijo que la movilización cumplió el propósito de diferenciarse del festejo oficial del Zócalo.
“Nosotros lo que hicimos en Tlatelolco fue dejar de manifiesto que Hidalgo y Morelos lucharon por la justicia, no sólo se manifestaron, sino que buscaron que México se volviera un país independiente”, apuntó.
También lamentó la actual manipulación televisiva que presenta al iniciador de la Independencia como un “mujeriego, jugador y demagogo”.
A desterrar el conservadurismo que se apoderó de México, llama Ebrard
Luego de 200 años de Independencia deberíamos tener una situación radicalmente distinta a la que existe
Pide no aceptar la mediocridad ni caer en la resignación
El DF es disidente, asegura
Periódico La Jornada
Viernes 17 de septiembre de 2010, p. 36
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, apremió a los mexicanos a cambiar las ideas decimonónicas de construir mayorías a fuerzas, con todo tipo de artificios legales; de suponer que el pluralismo y la vida democrática “es un estorbo, en vez de la condición sine qua non para que el país tenga acuerdos, estabilidad y seguridad”, y superar el conservadurismo mediocre que se apoderó de México.
Al encabezar la ceremonia conmemorativa con la que el Gobierno del Distrito Federal recordó el miércoles pasado, en el patio del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el bicentenario del inicio de la lucha de Independencia, el titular del Ejecutivo local resumió que el país está en una situación radicalmente distinta de lo que pensaron quienes lo fundaron. Hoy tenemos 57 millones de mexicanos en pobreza, 18 millones y medio apenas sobreviven y 12 millones no tienen acceso a los servicios de salud.
A continuación se reproduce el mensaje íntegro.
Habría que iniciar con un comentario de previo y especial pronunciamiento, porque el día de hoy nos congregan 200 años de la Independencia de México, el inicio de la Independencia de México.
También varios años en los que hemos venido recuperando los espacios públicos y políticos de la ciudad de México; la ciudad de vanguardia, la ciudad liberal, la ciudad disidente. Hasta 2007 pudimos reinstalar las festividades del ayuntamiento de la ciudad de México, tomó tiempo, pero se pudo.
Por ello hemos convocado a esta ceremonia, primero, para subrayar que la ciudad celebra, conmemora, recuerda la gesta histórica, como hemos venido haciendo desde 2007. Y segundo y muy importante, porque ésta es una ceremonia republicana, sobria, en la tradición del ayuntamiento de la ciudad.
Nos pareció que era la mejor forma de conmemorar los 200 años.
Hoy, bueno, todo el día va a ser ¡viva México!, eso es lo que vamos a gritar todas, todos los mexicanos, con dos significados: el primero es el orgullo de identidad, ser parte de México, de la historia de nuestra patria, del orgullo que tenemos por nuestra historia, por quienes iniciaron este movimiento. No los olvidamos. Los que iniciaron este movimiento fueron perseguidos, despedazados, excomulgados y destruidos en los primeros meses del movimiento.
Pero como tenían razón histórica, por eso estamos hoy aquí, por eso tenemos un país y por eso debemos ver el futuro con confianza y resolución.
Entonces hoy, la primera parte es el orgullo de ser mexicanos: identidad, orgullo de pertenecer a este país, de ser parte de México, de lo que nos caracteriza y de lo que significa para todas y para todos.
La segunda es un reclamo, o dicho de otro modo, qué tan lejos estamos de lo que pensaron quienes fundaron este país. Sólo me refiero a tres ideas básicas:
Primero, querían hacer un país independiente. ¿Para qué?, bueno, obviamente porque queríamos gobernarnos a nosotros mismos, igual que nos pasó aquí en el Distrito Federal, que hasta 1997 elegimos a nuestro jefe de Gobierno. Lo lograron, nos gobernamos a nosotros mismos.
Segundo, porque querían hacer un país más justo. En términos del siglo XVIII decían: queremos hacer una nación, porque el propósito último es lograr la felicidad de las y los mexicanos, Rousseau, siglo XVIII.
Traducido al siglo XXI quiere decir que deberíamos tener en este país una situación radicalmente distinta a la que existe. Hoy tenemos 57 millones de personas en la pobreza, 12 millones sin servicios de salud, 18 y medio millones que apenas sobreviven. A 200 años del propósito original algo está mal y es algo serio.
La otra idea primordial es: vamos a construir una nación. Y en plena guerra estaban pensando cómo la iban a organizar, cómo iban a organizar el gobierno. Elaboraron su Constitución, los Sentimientos de la Nación, que son la exposición de motivos. La idea esencial es: un régimen democrático que permita que la cohesión sea el resultado del acuerdo y no de la fuerza, porque el imperio español estaba fundamentado en la fuerza.
Sobre esto último habría mucho que decir, sólo me refiero a lo primordial. Todavía hoy estamos viendo la filosofía decimonónica de construir mayorías a fuerza, con todo tipo de artificios legales, por ejemplo, cómo reducir la representación para garantizar la hegemonía de una fuerza política y suponer que el pluralismo y la vida democrática es un estorbo, en vez de la condición sine qua non para que el país tenga acuerdos, y por tanto estabilidad y seguridad.
Entonces, tres ideas: gobernarnos a nosotros mismos, construir una sociedad con equidad, justa, y construir los fundamentos de la vida política del país sobre la base del acuerdo.
Doscientos años después, particularmente en la causa social –que además es la que caracteriza nuestra Independencia–, estamos muy lejos.
Por un lado orgullo –vamos a tener nuestra fiesta, claro que sí, hay motivos para festejar, tenemos que festejar a nuestro país, a nuestra patria, a nuestra historia, a nuestra identidad–, pero por otro también, cuando gritemos ¡viva México! va a ser: queremos que esto cambie, queremos que cambie en esta generación y queremos que cambie pronto; no resignarnos a lo que hoy es la realidad del país.
Tenemos –y se puede, y si se quiere se debe hacer– que cambiar las ideas que han predominado en México en los últimos 20 años.
A lo primero que se atrevieron los insurgentes fue a pensar distinto. Por eso sacaron a Hidalgo de Morelia, además de que hablaba francés y quería convencer a todos. Desde ahí encabezó el movimiento. Entonces lo mandaron al curato más chiquito, más pobre que hubiese, y aún tenemos patria porque él salió desde ahí con 14 personas y con ideas nuevas.
Por ello debemos tener ideas nuevas, debemos pensar distinto. Y lo primero que hay que hacer es cambiar las ideas, ese conservadurismo mediocre que se apoderó de nuestro país.
El reclamo de ¡viva México! tiene que ser el reclamo por una esperanza, por otra forma de pensar y por otra ruta. Si no hay equidad no hay prosperidad; si no hay acuerdo no hay estabilidad; si no hay equidad y estabilidad no habrá seguridad. Es otra forma de pensar, es ver hacia el futuro de otra manera y nosotros lo podemos hacer más fácilmente porque esta ciudad es de vanguardia, no de ahora, siempre lo ha sido. Aquí a la gente le da pena decir que es de derecha.
Entonces conmemoramos con mucho orgullo a nuestros héroes, a nuestras heroínas, a esa generación que pensó distinto, que nos legó una patria.
Por otro lado, asumimos ese reclamo que hoy se va a escuchar en todo México. Lo entendemos y aspiramos en todas nuestras acciones de gobierno a representar esa aspiración y esa resolución. No a la mediocridad, no al conservadurismo y no a la resignación, México puede ser distinto y lo será.
Asesinan a reportero gráfico de Ciudad Juárez
Miguel Cabildo S.

MÉXICO, DF, 16 de septiembre (apro).- Un reportero gráfico de El Diario de Juárez, Chihuahua, fue asesinado a balazos esta tarde cuando salía de un centro comercial ubicado en las avenidas Paseo Triunfo de la República y Adolfo López Mateos.
En el ataque, otro fotógrafo resultó lesionado.
Según los primeros reportes, los tripulantes de un automóvil atacaron a los periodistas cuando se encontraban en el estacionamiento de la plaza comercial.
El fotógrafo muerto fue identificado como Luis Carlos Santiago.
Ambos comunicadores viajaban a bordo de un auto Nissan Platina gris; el cuerpo de Santiago, de 21 años, quedó sin vida dentro del vehículo del lado del conductor. Su acompañante fue trasladado a recibir atención médica en estado grave.
Tras el ataque, el vehículo que era conducido por Santiago se impactó contra tres autos más que se encontraban estacionados, por lo que se presume pudieron haber sido perseguidos por sus agresores.
Luego de ser identificados el lesionado y su compañero muerto, policías federales y municipales acordonaron el área.
En 2008, un grupo de sicarios mató a Armando Rodríguez, reportero de la fuente policiaca de El Diario, cuando salía de su casa para llevar a sus hijas a la escuela.
Este crimen permanece impune a pesar de que autoridades afirman que los responsables y el autor material están identificados.
En Chihuahua han matado a 18 periodistas, incluyendo al de hoy. Ninguno de los casos ha sido aclarado por las autoridades investigadoras.