NEOLIBERALISMO DEPREDADOR

24/09/2010

La última trampa del Banco Mundial
RAÚL ZIBECHI

La difusión del reciente informe del Banco Mundial, Los recursos naturales en América Latina y el Caribe: ¿más allá de bonanzas y crisis? (13 de septiembre), podría contribuir al necesario y urgente debate sobre las estrategias más adecuadas para salir de la pobreza y la dependencia, afrontar los problemas sociales y ambientales que genera el extractivismo, y aprovechar una coyuntura favorable para conducir al continente hacia una ruptura con el neoliberalismo. No es que el informe del BM no aporte nada interesante, más bien parece una broma de mal gusto. Sin embargo, muchos gobiernos de la región, incluyendo a los llamados progresistas, parecen coincidir con algunas de sus conclusiones más nefastas.
La vicepresidenta para América Latina y el Caribe del BM, Pamela Cox, prologa el informe diciendo que los países de la región llegaron a ser de los más prósperos del mundo gracias a la producción de metales preciosos, azúcar, caucho, granos, café, cobre y petróleo. Rechaza que la explotación de los recursos naturales haya sido una maldición para la región y cree que las perspectivas a corto plazo son halagadoras por los altos precios del mercado. El propio informe asegura que las exportaciones de bienes primarios siempre han activado las economías de la región, llenando las arcas de los gobiernos, y que América Latina puede derivar beneficios significativos por ser la mina y el granero de las economías centrales. Por supuesto, no considera que los principales beneficiarios han sido las grandes multinacionales y los países del norte, nunca los exportadores de materias primas.
El enfoque monetarista del BM lo lleva a proponer que las ganancias extraordinarias que se obtienen por las exportaciones de minerales, hidrocarburos y productos agrícolas, cuyos precios se mantienen muy altos en los mercados globales, sean usadas para realizar ahorros que podrían luego utilizarse para estabilizar el gasto en los tiempos de crisis de esos bienes, como sostiene el informe firmado entre otros por Augusto de la Torre, economista en jefe del banco para América Latina y el Caribe. Censura las nacionalizaciones de las empresas que explotan recursos naturales y dedica parte sustancial de sus conclusiones a indicar los caminos más adecuados para evitar o minimizar los impactos sociales y los conflictos asociados con las industrias de extracción.
De este modo, el principal think tank neoliberal evalúa que es precisamente el alto precio internacional de las commodities lo que permite que la región esté atravesando exitosamente la crisis mundial, y no su creciente distanciamiento de las recetas del propio BM y del FMI. La fuerte dependencia de las exportaciones de materias primas, que suponen 24 por ciento de los ingresos fiscales promedio en la región, con casos que alcanzan hasta 49 por ciento, es causa de honda preocupación. Ya no se discute sobre el deterioro de los términos de intercambio, ni sobre la diversificación de las exportaciones, la industrialización y la soberanía alimentaria, cuestiones estratégicas que están siendo tapadas por la oleada de exportaciones de productos primarios que sobrexplotan los bienes comunes como el agua.
No es la primera vez que el BM hace pronósticos falsos y luego se desentiende cuando llegan resultados desastrosos. A mediados de la década de 1990 el BM promovía la privatización de las pensiones con el argumento de que el envejecimiento de la población llevaría al sistema público a la quiebra. Un reciente informe del diario El País asegura que el Círculo de Empresarios de España, con base en los análisis del BM, aseguraba en 1996 que el sistema público de pensiones tendría un déficit de 10 por ciento del PIB para el año 2000, cuando en realidad acumula ahorros equivalentes a 6 por ciento del PIB; en tanto, las pensiones privadas están al borde del colapso (El País, 19/9/10). En efecto, en Estados Unidos hay 31 estados que pueden quedarse sin dinero para pagar las pensiones privadas, mientras en el Reino Unido perdieron 37 por ciento de su valor.
En América Latina las voces que promueven un debate en profundidad sobre la intensificación de la explotación de la naturaleza siguen siendo minoritarias y, lo que es peor, no suelen ser escuchadas en las esferas oficiales. Ni siquiera en los gobiernos que se proclaman opuestos al capitalismo. En la campaña electoral venezolana, donde el domingo 26 se renueva la Asamblea Nacional, la derecha consiguió polarizar el debate instalando la cuestión de la seguridad ciudadana. Sin embargo, las diversas izquierdas no consiguen poner en cuestión un modelo de desarrollo que sigue siendo dependiente de la exportación de petróleo. Algo que no se modificó desde que en 1999 Hugo Chávez asumió la presidencia.
Es en este punto donde la inercia acerca los hechos concretos a las posiciones tramposas del BM. Mientras el capital mundial elabora propuestas para profundizar el modelo, las propuestas alternativas siguen sin ser escuchadas. Abarcan, empero, un amplio abanico: desde un neodesarrollismo hasta el sumak kawsay o buen vivir estampado en las constituciones de Ecuador y Bolivia. El economista Jorge Katz, inscrito en la primera tendencia, acaba de denunciar en el congreso anual de la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina que el decil más rico en su país tiene un ingreso per cápita mayor que ese mismo sector en los países anglosajones, en tanto la población con menores ingresos es 20 veces más pobre que los estratos más bajos de los países desarrollados.
La fase actual del modelo neoliberal, aunque algunos prefieren hablar de posneoliberalismo cuando se trata de gobiernos progresistas, no puede sino generar polarización económica y social. En este caso, el progresismo interpone políticas sociales que no pueden modificar la distribución de la renta, pero son funcionales a la explotación de la naturaleza. No será sencillo salir del extractivismo. Pero nunca se conseguirá sin un profundo debate que anticipe la imprescindible confrontación con un modelo depredador.
Censura a un suplemento de mujeres
Sara Lovera

MÉXICO, D.F., 23 de septiembre (apro).- Las tensiones entre la política feminista, el Estado y sus gobiernos han generado muchos conflictos entre las mujeres y sus agendas. Esta tensión se ha convertido en una verdadera amenaza para el avance de las mujeres.
Aunque es en dos sentidos: las instituciones que en muchas ocasiones pretenden ir más allá de la agenda feminista y quieren dirigir las acciones de los grupos de mujeres o quienes desde esas instituciones pretenden detener su avance.
El conflicto está en la mesa del debate: la agenda y los oprobios a las mujeres de pronto han llegado a excesos que ahora mismo significan confusiones varias. Queríamos, desde el feminismo, que los Estados propiciaran una verdadera política que libere a las mujeres. Ahora esas políticas, algunas buenas voluntades, se vuelven contra nosotras en muchas partes del mundo.
El pasado domingo 19, la derecha se reeligió en Suecia -el país que consiguió cerrar la brecha entre hombres y mujeres, según los organismos internacionales-- y la derecha ganó anunciando la reducción de los derechos sociales que afectarán, evidentemente, a las mujeres. Ni en Suecia ni en ninguna parte del mundo se ha detenido la violencia. El domingo 20 en El País, diario español, apareció la nota de la asesinada número nueve del año.
Hay una fuerte discusión en la Unión Europea contra los migrantes. Las opiniones se dividen frente a las expulsiones maquinadas por Nicolás Sarkozy, contra las y los ciudadanos rumanos, por su herencia gitana, que de pronto recibe decenas de solidaridades y pone en peligro las leyes migratorias de Europa que parecía abierta.
Cosas como esas de la creciente derecha nos tienen que poner en alerta. En México, el Partido Acción Nacional (PAN) y sus socios, muchos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de otros, no cesan el golpeteo contra el aborto legal, contra la educación sexual y la indiferencia creciente frente al aumento de la violencia contra las mujeres. Hechos preocupantes.
Pero las cosas han llegado más lejos. Ahora el Instituto Nacional de las Mujeres (INM), que había venido patrocinando la aparición del suplemento feminista Todas --editado por la casa editorial que circula Milenio, que es dueña del grupo Estrella en radio y televisión y que se hace llamar Multimedios-- es un ataque a la libertad de expresión.
El suplemento, nacido de acuerdos publicitarios más que una política editorial de la casa Milenio, siempre tuvo ese riesgo y esa tensión entre las demandas de las mujeres y la política oficial. Así, el INM paró la impresión del suplemento por no estar de acuerdo en el análisis de sus colaboradoras frente al bicentenario y las mujeres.
La edición, que criticaba cómo 200 años después de la Independencia las mujeres tienen muchos pendientes y que debió circular a partir del lunes 13, simplemente no se imprimió. De pronto, en un solo “acto” volvimos a aquellos tiempos cuando el entonces presidente José López Portillo aplicó la frase: "no pago para que me peguen" y retiró a la revista Proceso toda la publicidad con objeto de ahorcarla y contribuir a desaparecerla. Pero no pasó, Proceso vive y bien.
En cambio Todas desaparecerá como la conocemos. Su directora Cristina Renaud, impulsora de la tradición de los espacios feministas, que orgullosamente inició en el diario El Día y continuó durante más de 15 años en La Jornada, ahora tendrá que retirarse ante la falta del apoyo esperado de su casa editorial. Todas se convirtió, en la mente de la directora del INM, en un patrimonio oficial. Grave sentido.
El número preparado para el Bicentenario documentaba cómo tras las guerras en México por la Independencia, por la Revolución y por la democracia no han hecho justicia a las mujeres, que siguen excluidas y diferenciadas en discriminación con los hombres.
Se sigue con salarios disminuidos, con pocas oportunidades, para no hablar de los millones de mujeres pobres, las que mueren por abortos clandestinos y por la mascarada que constituye la participación política.
En Todas no se ofende a política alguna, simplemente no se quiso seguir haciendo propaganda a la política oficial de Felipe Calderón, con mentiras. Resultado: cierra, amenaza y viola al derecho a decir que en la Revolución costó un millón de muertos. ¡Una verdadera barbaridad!
Este freno a la libertad de expresión es un escándalo, cuando México tiene compromisos internacionales; forma parte de la cadena de oprobios a las mexicanas y se suma a la inequidad y la injusticia, a la impunidad. La portada del número censurado tenía una fotografía de Marcela Lagarde, la coordinadora de una Red contra el Feminicidio en México, un tema explosivo, por lo visto para la señora Rocío Galván, directora del INM.
Cabrían aquí algunas preguntas. En el reciente Encuentro Nacional Feminista, el tema de la autonomía fue tratado y discutido. Hubo quienes desde la postura del Partido de la Revolución Democrática (PRD) también quisieron controlar y dirigir el camino y las conclusiones de las feministas.
De ahí que las preguntas sean muchas. La autonomía del movimiento feminista tendrá que ser bien analizada, sobre todo en tiempos preelectorales, como los de 2011 y las promesas limitadas y constreñidas de quienes hacen política.
Asuntos de la agenda se dirá. Sí, de la agenda democrática para las mujeres, puesto que es claro que no es el gobierno quien garantizará el avance feminista. Todas, la agenda y el movimiento sólo podrán defenderse desde las mismas mujeres, las que urgentemente tienen que ir a las otras, a las mujeres del país para conseguir una verdadera masa crítica y volver a los años setenta, tomar la calle, ser libres, tener agendas propias. Eso urge.
El revanchismo
LUIS JAVIER GARRIDO
El bicentenario del inicio de la revolución de Independencia está siendo conmemorado en los hechos por el gobierno de Felipe Calderón, más allá de los festejos con fuegos artificiales, con decisiones que la comprometen cada vez más, y el sábado 18 La Jornada informó, con base en documentos oficiales, que agentes estadunidenses antiterroristas trabajan ya en las aduanas mexicanas.
1. América Latina y México constituyen un escollo fundamental en la pretensión hegemónica de Estados Unidos, según lo sustentó Noam Chomsky en una conferencia magistral el martes 21 en la UNAM –con motivo del centenario de la institución–, pero el gobierno de derecha que tiene México está empeñado en destruir lo antes posible todo vestigio de independencia de nuestro país.
2. Las políticas del gobierno de facto de Felipe Calderón han estado determinadas en estos cuatro años tanto por el cumplimiento de una serie de pactos y componendas que hizo con los intereses mafiosos que le ayudaron en 2006 a encaramarse en la silla presidencial, como por la aplicación sumisa de los programas de los organismos financieros internacionales y de las directrices de Washington para desmantelar la nación, pero no han dejado de estar marcadas también por el viejo espíritu revanchista de la derecha mexicana, que afloró como pocas veces en los festejos oficiales del bicentenario del inicio de la revolución de Independencia, y está ya marcando la sucesión del 2012 en un coctel depredador.
3. Los festejos oficiales, marcados por la simulación de la derecha en el poder que se pretendió nacionalista, sirvieron sin embargo a Calderón y a sus amigos para impulsar la campaña que lleva ya varios años para rescribir con ánimo cada vez más revanchista la historia de México con el pretexto de que la visión predominante presenta a los personajes históricos como héroes de bronce y la suya busca tornarlos de carne y hueso (aunque sin ideas), con lo que se pretende que no hubo una revolución de Independencia sino una violencia sin sentido, permitiéndose incluso el gobierno en sus festejos del día 15 la licencia de presentar como figura popular encarnando al gigante de 20 metros al contrarrevolucionario Benjamín Argumedo, lo que fue oportunamente denunciado por Pablo Moctezuma, en lo que se entendió como una abierta provocación al pueblo.
4. ¿Cómo puede entonces un gobierno de individuos que se han asumido como enemigos abiertos de la Revolución Mexicana conmemorar el próximo 20 de noviembre el centenario del inicio de ésta si no es mediante la simulación? El PAN nació en 1939 como un partido intransigente que no tenía más propuesta que destruir el proyecto posrevolucionario, y a ello se ha abocado desde 2006 con singular frenesí Calderón, quien se asume como ideólogo fanático del panismo: a terminar con todo vestigio de la reforma agraria, a cancelar los derechos de los trabajadores y de los sindicatos, a tornar inexistente el artículo 27 entregando las riquezas estratégicas de México al capital extranjero, a destruir el sector paraestatal liquidando Petróleos Mexicanos, el IMSS y el ISSSTE. Más allá de lo que puedan invocar en los programas neoliberales de los organismos financieros, a los panistas los mueve un profundo sentido de revanchismo.
5. El mejor ejemplo de lo que acontece en México lo ha dado por eso en estos meses la ejemplar lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas: al defender en un principio una empresa estatal, Luz y Fuerza del Centro, al servicio de los mexicanos, del intento oficial de cederle sus funciones a las trasnacionales españolas, a las que se hallan asociados los calderonistas, para que lucren; al defender un recurso estratégico de la nación, como es la energía, vital para un desarrollo soberano del país, ante el empeño de Calderón de entregarlo al extranjero; al hacer valer los derechos de los trabajadores a mantener su empleo –ahora con la figura del patrón sustituto– contra Calderón y su secretario Lozano empeñados en acabar con el sindicalismo; al hacer valer en suma el orden constitucional contra las acciones oficiales para pisotearlo.
6. El descaro oficial de Calderón al reconocer el 16 de septiembre en el discurso oficial de los festejos patrios que él asume como su misión histórica en Los Pinos terminar con el viejo orden para establecer un nuevo orden, y su empeño para identificar al PRI como el orden caduco y presentar al PAN como el futuro, aunado a su empecinamiento con romper la alianza PRI-PAN que lo llevó ilegalmente al cargo, abre sin embargo un nuevo escenario en el país. Ni los llamados a acuerdos o pactos o a una supuesta unidad nacional pueden ser entendidos ya por los panistas al cuarto año del sexenio más que como una sumisión a la visión integrista que enuncian, marcada por el revanchismo histórico.
7. El intento de Calderón y de sus amigos por terminar en México con el régimen federal no es por lo mismo más que un elemento que se suma a una visión conservadora que no encuentra ya límites en su misión depredadora, y que cree tontamente que está haciendo también con ello emerger al régimen político neoliberal del mañana. Calderón ha insistido una y otra vez con ánimo centralista en establecer un mando único policiaco en su supuesta “guerra contra el narco”, lo que terminaría con las policías judiciales o ministeriales estatales y las policías preventivas municipales, atentando contra la Constitución y el régimen federal. No es de sorprender por lo mismo que se haya resucitado el viejo proyecto salinista de denominar oficialmente a nuestro país México en vez de Estados Unidos Mexicanos.
8. El desastre en el estado de Veracruz, con gobierno priísta, ha llevado con esa visión al gobierno calderoniano, y es un ejemplo del desastre actual, a una disputa con éste por los recursos de emergencia ya que pretende manejarlos todos la Sedeso con fines electorales y centralistas, sin importarle la población civil en desgracia: imponiendo su visión maniquea y revanchista.
9. La disputa entre el PRI y el PAN por el 2012, que se ha exacerbado ya desde ahora, agrava la situación crítica que existe en el país. PRI y PAN coinciden en el mismo modelo económico y social neoliberal y si acaso divergen en cuanto a la celeridad con la que debe imponerse y a su profundidad (pues los priístas son partidarios de conservar un margen de maniobra para el Estado nacional y no coinciden con el PAN en lo tocante al papel de la Iglesia católica), ambas fuerzas políticas son corresponsables de las actuales políticas de depredación de la nación.
10. El proyecto de la derecha estadunidense de presentar a México como un Estado fallido o inviable, lo que crea según los halcones de Washington las condiciones para facilitarles una mayor intervención en las decisiones internas de nuestro país, y que ha sido impulsado por Calderón con su utilización anticonstitucional de las fuerzas armadas, avanza en tanto inexorablemente. El miércoles 22, durante una audiencia en el Senado, Janet Napolitano (secretaria del Interior), reiteraba que la inseguridad ha crecido en México con el gobierno panista, cuyas acciones han fracasado –y utilizó para sustentar su tesis el llamado de los periodistas de El Diario de Ciudad Juárez del día 20, en el que éstos sostienen curiosamente que los narcos son las autoridades de facto–, lo que avaló el republicano y también arizoniano John McCain, ex candidato presidencial, concluyendo los dos que la seguridad interna de Estados Unidos se halla cada vez más amenazada por el escenario mexicano.