CAMPAÑA DEL AHIJADO DE SALINAS

22/10/2010

Televisa en campaña con Peña Nieto
Juan Carlos Cruz Vargas.
MEXICO, D.F., 21 de octubre (apro).- Era un foro diseñado como un encuentro académico, con personalidades de prestigio internacional, pero acabó convirtiéndose en un escenario para el lucimiento del gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, quien no estaba incluido en el programa original.
En el Encuentro en México 2010: construyendo futuros, patrocinado principalmente por Televisa, el aspirante presidencial priísta aprovechó para plantear algunas de sus propuestas electorales o, como él mismo definió, “algunas de las cosas que le hacen falta al país”.
Gastón Melo, asesor personal del dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Jean, y colaborador de esa empresa durante más de 30 años, se encargó de ponerlo en el reflector. Era la hora de la comida y, antes de empezar, le pidió a Peña Nieto que, “desde su visión joven, inteligente y de líder político”, hablara sobre el camino que debe tomar el país para ser exitoso.
Peña Nieto, sin rubor, se soltó: “El reto que tenemos como mexicanos es lograr que nuestra democracia dé un resultado basado en logros y permita que el país tenga mejores condiciones. Se debe privilegiar la pluralidad y una mayor competencia electoral para consolidar las instituciones”.
Peña Nieto estuvo acompañado por Alfredo del Mazo, presidente municipal de Huixquilucan; Eruviel Ávila, edil de Ecatepec; César Camacho, exgobernador del estado de México, Ricardo Aguilar Castillo, presidente estatal del PRI; María Elena Barrera, presidenta municipal de Toluca, y Natividad González Parás, exgobernador de Nuevo León.
Además, Peña Nieto llamó a la unidad social y política para lograr acuerdos; habló de la democracia a la que debe aspirar el país. Se sorprendió del crecimiento del comercio exterior durante los últimos 50 años y lanzó retos a futuro en materia política, económica, social, salud y ciencia.
“He venido postulando que lo deseable sería poder identificar entre todos, entre las fuerzas políticas y las instituciones del Estado, cuáles serán las metas a alcanzar. Es una gran oportunidad para ponernos de acuerdo y establecer los grandes objetivos”, señaló el también miembro del Grupo Atlacomulco.
La presencia de Peña Nieto en el foro “Encuentro en México: construyendo futuros 2010” –que dio inicio ayer y concluirá este viernes-- contrastó con la ausencia de personajes que sí estaban programados, pero que no acudieron, como el expresidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso; el exmandatario de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias; la presidenta de Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar, y el escritor Federico Reyes Heroles.
El director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Alfredo Elías Ayub canceló hoy su participación, debido a la presencia de manifestantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), afuera el Centro Cultural Tlatelolco, donde se efectúa el foro.
Peña Nieto precisó que su mensaje sólo fue “una apretada síntesis de lo que hace falta en el país” y negó que sea un bosquejo de un proyecto de gobierno.
Sin embargo, al presentar a Peña Nieto y pedirle que tomara la palabra, Gastón Melo --también presidente del Comité Organizador del Encuentro y secretario ejecutivo de Espacio-- dirigió una metáfora a Peña:
“Este encuentro es un estribo para montarnos en un caballo, que es brioso, fuerte, pero que requiere una mejor doma. Ese caballo se llama México y esa doma tiene que ser fina, inteligente, irrenunciablemente inteligente”.
Fue cuando, prácticamente, le pidió que haría con México, “desde su visión joven, inteligente y de líder político”.

Comparecencia de pesadilla para Lujambio; lo llaman secretario nini
La celebración fue una cátedra de despilfarro, le dicen
Son excesos hipotéticos, replica
ENRIQUE MÉNDEZ Y ROBERTO GARDUÑO
Periódico La Jornada
Viernes 22 de octubre de 2010, p. 5
Alonso Lujambio, titular de Educación Pública, no ofreció ayer a los diputados respuestas precisas sobre el gasto en los festejos del bicentenario del inicio de la Independencia, en una actitud que le mereció del priísta David Hernández Vallín la definición de “secretario nini: ni convence ni explica ni justifica”. Y ante la crítica de que la celebración fue una cátedra de despilfarro, Lujambio reviró: Son excesos hipotéticos.
Ayer, la comparecencia de Lujambio ante la comisión especial que sigue el gasto por el bicentenario se volvió ríspida. Las críticas de Hernández Vallín y de Martín García Avilés (PRD) provocaron que Lujambio golpeara la mesa con su índice derecho mientras respondía. ¡No, no ha habido despilfarro!
Los legisladores le demandaron entregara copias de los contratos con empresas privadas que asesoraron al gobierno de Felipe Calderón y Lujambio los remitió al ISSSTE o al Turissste para solicitar esos documentos. Yo no soy quien deba enviárselos. Eso no está en mi resorte, alegó.
En un intercambio de casi tres horas, el secretario informó que hay 14 auditorías al fideicomiso que manejó 2 mil 900 millones de pesos, y pidió a los legisladores aguardar los resultados de la investigación que realiza la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Asimismo, reconoció que es su responsabilidad el retraso en el levantamiento de la Estela de Luz en Chapultepec, porque fue él quien decidió que se detallara el estudio sobre la profundidad de la cimentación y el peso para resistir la velocidad del viento y el movimiento telúrico de la pieza. Prefiero el retraso a una construcción sin certezas. No quiero poner en riesgo la vida de ninguna persona, atajó.
Lujambio revolvía hojas, revisaba las tarjetas que le pasaban sus asesores y la comparecencia llegó a tal punto que el secretario de Educación citó incompleto el nombre del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México y luego negó que en la relación de empresas contratadas exista una de nombre Ficticia S de RL. No hay ninguna empresa ficticia, dijo.
Carlos Ezeta (Panal) y Hernández Vallín mostraron la lista de empresas contratadas, que la propia SEP dio a conocer en conferencia de prensa hace un mes, y en el número 33 aparece la compañía Ficticia, con un contrato de asignación directa por un millón 110 mil pesos por producción y diseño empresarial de los contenidos museográficos del proyecto México, un paseo por la historia, en la exposición en Guanajuato.
Lujambio presumió las actividades, exposiciones y ediciones que se realizaron con motivo del bicentenario: la restauración de la Alhóndiga de Granaditas, dos regatas en Veracruz, la apertura de la Galería Nacional en Palacio Nacional, el espectáculo bellísimo de la pantalla itinerante, los carros alegóricos, la contratación de músicos, maquillistas… y hasta el poliuretano para la figura del coloso.
El secretario afirmó que la erogación de 2 mil 900 millones de pesos no fue un gasto, sino una inversión. El país, se ufanó, le enseñó al mundo que los mexicanos estamos de pie y orgullosos de nuestro sentido identitario (sic).
Hernández Vallín volvió con la crítica: “La historia de México no puede construirse con fetiches y baratijas. No cabe duda, quien hoy ocupa el despacho de José Vasconcelos insulta la inteligencia de la Cámara.
“La fastuosidad e inutilidad de un gasto multimillonario no puede esconderse bajo un discurso ilusionista capaz de desaparecer miles de millones de pesos en un asombro de palomas.
“A los muchachos ninis, hoy se suma usted, transformado en un funcionario nini nini ni. Porque sus respuestas ni convencen ni explican ni justifican ni clarifican ni contribuyen a transparentar un gasto que debe ser restituido por los que violaron la ley para hacer negocios particulares, en nombre de la Independencia y la Revolución.”
El priísta resaltó que el gobierno de Felipe Calderón anunció la distribución de libros sin contenido, y Lujambio Irazábal, así como diputadas del PAN, atribuyeron el comentario del legislador a Viaje por la historia de México, de Luis González y González.
¡Me ofende como secretario que usted hable de libros vacíos de contenido! Que se exprese así del trabajo de la Academia Mexicana de la Historia y de uno de los estudiosos más prestigiados en la historia de México, don Luis González, egregio michoacano, devolvió Lujambio.
Esperanza Lugo (PAN), copresidenta de la comisión especial y ex tesorera de la organización guadalupana Cúbrenos con tu manto, incluso sostuvo que González y González escribió esa obra por afición.
El diputado Andrés Aguirre Romero (PRI) insistió en la pregunta de por qué la asignación directa de contratos y punzó: Si los héroes de la Revolución supieran lo que se gastó en un festejo de pirotécnica, harían otra revolución.
Óscar Lara Salazar (PRI), copresidente de la comisión especial, concluyó que en los festejos a cargo del gobierno de Felipe Calderón privó la desorientación. Teníamos el compromiso moral de recordar con dignidad los movimientos fundadores de nuestra mexicanidad y, por donde se vea, antes que una celebración de la República se convirtió en un evento mediático, en una conmemoración vacía, de carros alegóricos y pirotecnia.
Delegado papal mantiene en sus cargos a legionarios nombrados por Marcial Maciel
Rodrigo Vera
MEXICO, D.F., 21 de octubre (apro).- Monseñor Velasio De Paolis, el delegado designado por el Papa Benedicto XVI para tomar las riendas de los Legionarios de Cristo, anunció hoy que apoyará a los directivos que nombró Marcial Maciel, fundador de la congregación religiosa.
En una carta enviada a los miembros de la Legión, De Paolis indicó que “reconoce y confirma” al director general, Álvaro Corcuera, así como al vicario Luis Garza Medina, ambos nombrados desde hace años por Maciel.
De Paolis explicó que su cargo de “delegado” es solamente para acompañar la renovación de los Legionarios, por lo que Corcuera y Garza Medina seguirán en sus cargos, por lo que pidió a los religiosos dirigirse a ellos para externar sus propuestas e inquietudes.
El delegado papal reconoció que “muchas personas” consideran que los dos directivos solaparon los actos de pederastia de Marcial Maciel, pero explicó que “el problema no es tan simple”, ya que una cosa eran las denuncias mediáticas contra Maciel, y otra muy distinta el tener plena certeza de ellas.
Dijo:
“Las denuncias publicadas en los periódicos desde los años noventa eran bien conocidas, también para los superiores de la congregación… Pero otra cosa es tener las pruebas de lo fundado en tales denuncias y más todavía la certeza de ellas. Ésta llegó sólo mucho más tarde y gradualmente”.
Reconoció que el “clamor mediático” en torno a los delitos de Maciel provocó que disminuyera el número de aspirantes a ingresar a la congregación, mientras que algunos sacerdotes que ya pertenecían a ella expresaban su voluntad de abandonarla.
No obstante, dijo: “Me parece que se puede y se debe esperar en un positivo camino de renovación. Hay en el horizonte tantos signos que hacen pensar en una meta positiva al término del camino”.
Por otro lado, De Paolis anunció el establecimiento de tres comisiones: una, para atender los reclamos contra esta congregación religiosa, otra comisión “de acercamiento” para quienes pretenden tener una relación con los Legionarios, y una más para atender los “problemas de orden económico”.
Peña Nieto hace enroques en su gabinete con miras a 2011
ISRAEL DÁVILA
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 22 de octubre de 2010, p. 34
Toluca, Méx., 21 de octubre. El gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, hace los últimos ajustes en su gabinete a menos de un año de que concluya su mandato. Mientras, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Ricardo Aguilar Castillo, descartó hacer una consulta a la base para designar al candidato a la gubernatura, que se disputará en 2011.
El diputado local Carlos Iriarte Mercado, cercano al gobernador, solicitó licencia y se espera que sea designado subsecretario de Gobierno. Iriarte está vinculado con el ex gobernador Arturo Montiel Rojas, durante cuya administración fue secretario de Desarrollo Social y jefe de la policía estatal. También fue secretario de organización del PRI durante la campaña de Peña Nieto por la gubernatura.
También se prevé que el subsecretario de Gobierno, Alejandro Ozuna, pase a la Secretaría de Desarrollo Social en lugar de Efrén Rojas Dávila, quien se dedicaría a labores partidistas.
Otro relevo que se ha mencionado es la salida de Carlos Cadena Ortiz de Montellano, secretario de Desarrollo metropolitrano e hijo del diputado federal Manuel Cadena –ex secretario de Gobierno de Montiel Rojas–, para que su lugar sea ocupado por Eduardo Bernal, uno de los operadores políticos de más experiencia en el PRI.
El gobernador también hará cambios regionales. Por ejemplo, el secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, quien se encargaba de la zona de Nezahualcóyotl, ahora coordinará actividades en Huixquilucan; Arturo Osornio, secretario de Desarrollo Agropecuario en la región sur, se iría a Nezahualcóyotl; Guadalupe Monter, titular de Turismo asignada a Zumpango, se hará cargo de Teotihuacan.
Ricardo Aguilar Castillo, dirigente estatal del PRI, dijo que aún es muy prematuro para hablar de precandidatos a la gubernatura, aunque se ha mencionado los alcaldes de Huixquilucan, Alfredo del Mazo Maza, y Ecatepec, Eruviel Ávila La decisión se tomará a finales de marzo o principios de abril, señaló.

Hostilidad de EU a Cuba, una historia de fracasos
Washington hizo ilegal desde 1962 cualquier transacción con La Habana
El pacto de la isla con la URSS, razón para justificar el aislamiento impuesto
GERARDO ARREOLA
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 22 de octubre de 2010, p. 2
La Habana, 21 de octubre. Cincuenta años de fracaso. Así resumió esta semana su visión sobre el bloqueo estadunidense contra Cuba el comentarista John Stossel, uno de los de mayor audiencia en la conservadora cadena televisiva Fox.
La hostilidad de Washington hacia la isla se ampara en una norma tan lejana como la Ley de Comercio con el Enemigo, de 1917, que fue parte del arsenal estadunidense en la Primera Guerra Mundial; se desarrolló como uno de los focos de tensión de la guerra fría y tiene nuevas expresiones en el mandato de Barack Obama, el undécimo presidente que prolonga la coerción contra la isla.
Stossel fue uno de los comentaristas que citaron el pasado 19 de octubre como el día en que se cumplieron 50 años del bloqueo. En realidad, en esa fecha de 1960 el presidente Dwight Eisenhower prohibió a los barcos de Estados Unidos efectuar exportaciones a Cuba.
El 3 de febrero de 1962, John F. Kennedy firmó la orden ejecutiva presidencial 3447, amparada en la Ley de Asistencia Extranjera del 4 de septiembre de 1961, estableciendo como política gubernamental el bloqueo económico, comercial y financiero de la isla.
El comunismo colapsó en países con los que tuvimos relaciones comerciales porque el comunismo no funciona, señaló Stossel en su blog. Sería mejor para los cubanos y el mundo ver el desenvolvimiento del comunismo cubano sin la intervención de Estados Unidos.
A estas alturas, un amplio sector de los medios informativos en Estados Unidos cree, por las más diversas causas, que su gobierno debe levantar las represalias contra La Habana. Hace más de dos décadas se rompió el consenso bipartidista que apoyaba el bloqueo y es creciente la oposición a esa medida en ambas cámaras del Congreso.
Aunque son un fósil de los conflictos estratégicos del siglo pasado, las sanciones contra Cuba están vigentes. Con algunas excepciones, impiden a la isla exportar e importar libremente productos y servicios hacia Estados Unidos, su mercado natural; emplear el dólar estadunidense en operaciones internacionales o tener acceso a créditos de bancos de ese país, de sus filiales y de organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Interamericano de Desarrollo.
El impacto extraterritorial de las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996) impide el comercio de Cuba con subsidiarias de firmas estadunidenses en terceros países; prohíbe a empresas de cualquier nacionalidad exportar a Estados Unidos productos de origen cubano o que tengan algún componente de esa procedencia, o bien, vender bienes o servicios a la isla con más de 10 por ciento de componentes estadunidenses y cierra la entrada durante seis meses a buques que hayan atracado en la nación caribeña o transporten mercancías por cuenta de La Habana. Entre otras implicaciones, las medidas prohíben a bancos de terceros países abrir cuentas en dólares estadunidenses a personas jurídicas o naturales cubanas, las que, a su vez, no pueden realizar transacciones en esa moneda.
La historia ya se escribe con información abundante, por la desclasificación de documentos en Estados Unidos. La apertura significativa más reciente fue en 1991, cuando se publicó un volumen de la serie de memorias del Departamento de Estado, que comprende las relaciones con Cuba entre 1958 y 1960.
Desmenuzando esa parte de documentación disponible, Ricardo Alarcón, líder parlamentario y experto en las relaciones con Estados Unidos, explicaba que los papeles muestran que Eisenhower emprendió la defensa activa del gobierno de Fulgencio Batista. “Al acentuarse la bancarrota de aquel régimen, ocultar el respaldo que seguía entregándole pasó a ser una prioridad para la administración (…) junto al empeño por detener la victoria popular”.
Desde el primero de enero de 1959, cuando multitudes salieron a las calles cubanas, fundiendo la celebración del Año Nuevo con el triunfo de la revolución, se escalonaron las acciones hostiles de Washington. Funcionarios del régimen depuesto llegaron a Miami con fondos públicos de la isla, que Estados Unidos se negó a devolver al nuevo régimen; los cálculos de la época los cifraron en más de 400 millones de dólares.
El mismo año, el gobierno revolucionario tomó decisiones que golpearon directamente intereses estadunidenses: rebaja de la tarifa eléctrica, intervención de la empresa telefónica, una reforma agraria, límite a la repatriación de beneficios, una ley de petróleo y otra de minas.
En 1960, Cuba firmó el primer convenio comercial con la Unión Soviética y disparó la reacción que durante décadas sería el paraguas bajo el cual Estados Unidos explicaría sus represalias: la isla pasaba a ser una amenaza comunista.
A lo largo del tiempo el discurso cambió según la época. Como condición para levantar el bloqueo, el gobierno de Washington quiso, sucesivamente, que Cuba saliera de la órbita soviética; que dejara de apoyar a las guerrillas latinoamericanas; que saliera de Angola o que cambiara su sistema político.
1960 fue un año de ascenso en la espiral del conflicto. Las petroleras estadunidenses se negaron a refinar crudo soviético y La Habana las intervino. Eisenhower suspendió la cuota azucarera para la zafra en curso. La isla nacionalizó la banca extranjera y 382 empresas privadas. Washington reaccionó con las prohibiciones a los barcos.
La contienda transcurrió entre sabotajes a objetivos económicos, de los que Cuba responsabilizó al gobierno de Estados Unidos y a los exiliados. Todavía en 1960, Washington aprobó un plan de presiones contra la isla y recomendó a sus ciudadanos abstenerse de viajar al país vecino, salvo casos de emergencia.
Con Kennedy, embargo total
John F. Kennedy avivó la hoguera. En 1961 suspendió por completo la cuota azucarera cubana y el Congreso lo autorizó a establecer un embargo total sobre el comercio con la isla. Tras el fracaso de la invasión a Playa Girón, en abril de ese año, el jefe de la Casa Blanca autorizó el Proyecto Cuba (u Operación Mangosta), un plan de ataques que incluyó sabotajes contra ese país.
El Proyecto Cuba se desarrolló durante 1962, año en que se declaró formalmente el bloqueo. Las represalias se endurecieron en 1963, cuando el Departamento del Tesoro invocó la Ley de Comercio con el Enemigo para establecer unas Regulaciones de Control de Activos Cubanos, que detallaron cómo sería el cerco.
Durante las décadas siguientes, la coerción arreció; se fueron precisando hasta los detalles y sólo en algunas épocas llegó a tener alivios parciales. En 1988, con el gobierno de Ronald Reagan, se penalizaron las violaciones al bloqueo y para ello aumentó la actividad de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
George W.H. Bush refrendó en 1992 la Ley para la Democracia en Cuba (o ley Torricelli), que prohíbe el comercio de las subsidiarias estadunidenses con la isla; prohíbe a los barcos que toquen puertos cubanos con fines comerciales, atracar en puertos estadunidenses en los siguientes 180 días y establece el Carril II o incremento de información e intercambio entre habitantes de ambos países.
Bill Clinton firmó en 1996 la Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas (Helms-Burton), que consolida toda la política de hostilidad económica contra Cuba. Desde entonces, las opciones para eliminar el bloqueo contra la isla son una decisión del Congreso, que derogue esa norma, o acciones ejecutivas presidenciales, que dispongan y acumulen excepciones.