EL DESPOJO EN EL ISTMO

27/12/2010

Energía eólica, impunidad y despojo: las tareas pendientes en Oaxaca.

Carlos Manzo. Rebelión
En días pasados la secretaria de Energía de México, Georgina Kessel Martínez, amiga de Felipe Calderón, expresó que la oposición a los parques eólicos en el istmo de Tehuantepec, especificamente en Unión Hidalgo, “son cosas del pasado”[1], a propósito del anuncio de la proyectada y autorizada construcción de dos nuevos parques eólicos en el paraje denominado 'Piedra Larga', precisamente en las colindancias del lado norte de los bienes comunales de Juchitán con el ejido La Venta, esta última también Agencia Municipal de Juchitán, Oaxaca en donde con permanente oposición de comuneros y violación de los derechos ejidales, agrarios e indígenas de la comunidad se han llevado a cabo hasta ahora 4 etapas del denominado megaproyecto Corredor Eólico del Istmo (CEI), a saber, La Venta I, II, III y IV.



Desde el periodo de Vicente Fox, en que Calderón figuraba en el actual cargo de Kessel y el finado Mouriño en la Comisiónn de Energía de la Legislatura federal, se entregaron sendas concesiones a empresas españolas como GAMESA, PRENEAL, IBERDROLA, ENDESA, EURUS, entre otras, aprobándose por parte de la SEMARNAT los Manifiestos de Impacto Ambiental que con muchas irregularidades, insuficiencias e ineficiencias les fueron presentadas entonces por las filiales mexicanas, auténticas prestanombres, de dichas Empresas Transnacionales (ETN). En abril de 2007, después del baño de sangre al movimiento social oaxaqueño representado por la radicalizada oposición de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), frente a una manifestación en contra del CEI, Calderón y Ulises Ruíz inauguraban una de las etapas del megaproyecto eólico en La Ventosa en donde hasta la fecha se manifiesta la oposición de la comunidad por la falta de pagos por arrendamiento, auténticos despojos de tierras por parte de las empresas.[2]

Hoy Oaxaca constituye uno de los principales botines de las empresas transnacionales de energía, mineras y de construcción que ya se encuentran instaladas en la región o con decenas de concesiones y autorizaciones emitidas tanto por la SEMARNAT como por las Secretarías de Economía y de Energía; con la particularidad de que dichas empresas, así como las dependencias federales y estatales encargadas de su intromisión se olvidan de que más del 70 % de la población y territorio oaxaqueño se trata de Pueblos Indígenas u Originarios; ardua y difícil será entonces la tarea de los nuevos funcionarios del gobierno de Gabino Cue, para conciliar, sin desconocer, los derechos de los pueblos indígenas con los intereses de las empresas transnacionales, si es que dichas empresas les dejan el mínimo rescoldo para buscar dicha conciliación al parecer imposible, como se ha demostrado en los casos de la oposición a la construcción de la presa Paso de la Reina y por las acciones de la minera en San José del Progreso Ocotlán, así como las minas a cielo abierto proyectadas y autorizadas en la sierra chontal de Yautepec y en la Cuicateca en el norte del estado, por mencionar sólo la punta del iceberg; sobra alertar acerca de la inviabilidad socioeconómica y alta nocividad humano ambiental de dichos proyectos mineros.



El primer foro internacional en contra del CEI, convocado por organizaciones y autoridades de la región, se llevó a cabo en Unión Hidalgo, Oaxaca, en septiembre de 2005[3], en el mismo municipio en que ahora la empresa BIMBO y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pretenden realizar dos parques eólicos; dentro de sus resolutivos se denunciaban entonces toda una serie de impactos negativos de carácter ambiental, económicos, sociales y culturales que se presentarían con la construcción de La Venta II y subsecuentes etapas y que, como ya ha sido demostrado a la luz de los hechos, dichos impactos han sido enormemente rebasados en sus dimensiones por lo que hasta ahora se lleva realizado del CEI en la región, destacando entre otros la deforestación, pérdida de especies asociadas, la mortandad de aves, la desecación de suelos, contasminación por derrames de aceítes y la afectación paisajistica, por lo que se refiere al impacto ambiental; la polarización económica y social entre campesinos mestizos e indígenas que disponen y no de ingresos por vía del arrendamiento de tierras también ha sido perceptible, independientemente de que muchos pagos han sido negados o demorados en su realización.



La radical división intracomunitaria del pueblo Ikoot –huave-- y binnizá --zapoteca--como se puede apreciar por los diferendos agrarios entre comunidades como San Mateo del Mar con Santa María del Mar, San Dionisio y Huilotepec, han llegado al grado de agresiones con armas de fuego que han puesto en peligro la vida de comuneros indígenas ikoots de San Mateo del Mar que por decisión irrevocable de su Asamblea Comunal y comunitaria se oponen a la realización del CEI en sus tierras. También ha sido por todos conocido cómo la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ha venido actuando en su virtual y renovado papel de esquirol al formular denuncias penales contra campesinos, ejidatarios comuneros e indígenas que se oponen a la realización del proyecto eólico en sus tierras, como ocurrió en La Venta por la ocupación ilegal de la CFE de tierras de uso común de los ejidatarios desde el 2006, a quienes en su intento por recuperar dichas parcelas se les formularon sendas ordenes de aprehensión por parte de la empresa ¡'de clase mundial'¡.



Los Comisariados de Bienes Comunales de distintas comunidades, La Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), El Centro de Derechos Humanos Tepeyac, La Asamblea de Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIDTT), El Colectivo Cortamortaja, El Concejo Ciudadano Unihidalguense, Gubiña XXI, Radio Totopo y La Otra Radio, entre otras organizaciones y colectivos, hemos documentado diversas etapas del proceso y hemos coincidido en reuniones, asambleas y foros en la región del istmo de Tehuantepec en los últimos años con un claro consenso en oposición real y total a las pretensiones privatizadoras y de despojo que representan las empresas aglutinadas en torno al megaproyecto eólico en complicidad con los gobiernos federal y estatal, siendo éste último ahora representado por Gabino Cué sin ninguna diferencia con Ulises Ruíz en los términos en que presentan el proyecto Eólico en sus planes.



El 5 de Febrero de 2006, en el marco del primer recorrido de la Otra Campaña, en el kiosko de la comunidad de La Venta, Oaxaca, en un último e involuntario encuentro entre el SME (F. Amezcua) y el EZLN (SCI Marcos), éste arengó y dijo, palabras más palabras menos, 'a los jóvenes del istmo a estar atentos y resistir en esta lucha contra las empresas de la altanera España que vienen nuevamente a despojarnos del territorio y que en esta lucha el día de mañana no van a estar sólos pues estarán con ustedes los zapatistas' : despuntando el alba de la resistencia, después de esa larga noche que significara el 2006 para los pueblos de Oaxaca y Atenco, no puede menos que causar indignación el que funcionarias como Kessel expresen que la oposición al megaproyecto eólico es ‘cosa del pasado’, ¡nos veremos en 2011¡.