SIGUEN LOS PLAGIOS

27/12/2010

Confirma Procuraduría de Justicia de Oaxaca otro plagio de migrantes

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos inicia investigación y envía a visitadores

VÍCTOR BALLINAS Y OCTAVIO VÉLEZ

Reportero y corresponsal

Periódico La Jornada

Lunes 27 de diciembre de 2010, p. 5

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició de oficio una investigación por un nuevo secuestro de migrantes ocurrido entre la noche del pasado martes, en los límites entre Veracruz y Oaxaca. El plagio lo confirmó la Procuraduría General de Justicia de esta última entidad, y señaló que son ochos las víctimas.

El caso se conoció tras una denuncia pública que hizo el sacerdote Heyman Vásquez, director del albergue Hogar de la Misericordia, ubicado en Arriaga, Chiapas, por lo que la CNDH intervino de oficio y envió visitadores a esa entidad. Ya se entrevistaron con el religioso y con uno de los testigos de los hechos denunciados.

La comisión informó además que hizo del conocimiento de este nuevo caso de presunto secuestro al Instituto Nacional de Migración (INM) y a la Secretaría de Gobernación.

Destacó que los representantes de este organismo asesoran e informan sobre sus derechos humanos a los centroamericanos, y verificarán que las autoridades cumplan su obligación de apoyarles y hacerlo con apego a la ley.

En entrevista telefónica, el sacerdote Heyman Vásquez dijo a este diario: “El pasado jueves 23 de este mes un migrante llegó al albergue entre las 20:30 y 21 horas, y me narró que tomó el tren la noche del día 21, y horas después, saliendo de Ixtepec, Oaxaca, como a media hora de distancia, se subieron al vagón en que iba cuatro hombres armados.

“Él agregó que ya iba despacio el tren, en el tramo Ixtepec-Matías Romero, Oaxaca, pues se dirigía a Medias Aguas, Veracruz, y la orden fue: ‘bajénse’. El testigo dijo que no los robaron ni los revisaron, sólo les ordenaron bajarse”.

Testigo de los hechos, el migrante que logró escapar dijo: “yo me tiré a unos matorrales, y me escondí. Oí gritos de mujeres. Corrí cuando el tren ya no se veía y regresé a Ixtepec. Ahí me quedé unas horas, y me vine al albergue –de Arriaga–, donde llegué el jueves 23”.

El sábado 25 de diciembre, señaló el religioso, “nos enteramos de que el salvadoreño Tomás Fermán Villatoro fue asesinado. Su sobrino Rolando habló por teléfono al albergue y nos contó que su tío fue ejecutado y que él estaba escondido. Tomás y él estuvieron aquí en el albergue, los tenemos registrados. Les tomamos fotografías, y esas fueron las que le mostramos al testigo del secuestro, y nos dijo, ellos viajaban conmigo en ese tren. Llevaban la misma ropa de la foto, pero se los llevaron”.

–¿Usted denunció el secuestro de 150 migrantes?

–No me consta. Mario, el testigo dice que en el tren viajaban como 150. Pero con lo que nos contó Rolando, el sobrino del salvadoreño muerto, podemos imaginar que se llevaron a muchos. El número no lo sabemos.

Añadió que “ya personal de la CNDH habló conmigo, y con el testigo. Aquí estaba, pero pedimos que le dieran protección, pues temí que vinieran por él. Ya se lo llevaron a Tapachula, lo tienen resguardado las autoridades federales, y la CNDH ya habló con él. Incluso personal del consulado de El Salvador ya fue a entrevistarse con él.

El sacerdote añadió: Aquí tenemos ahorita a otro migrante guatemalteco que fue secuestrado el día primero de diciembre. Le pidieron mil dólares y él habló con su esposa, les dio el teléfono a sus secuestradores y negociaron con ella; el pago quedó en 800 dólares. Lo liberaron después de cuatro días de cautiverio, estuvo escondido unos días, y tiene mucho miedo de lo que le pueda pasar.

Este migrante secuestrado y liberado previo pago dijo a Heyman Vásquez: Íbamos como 40 en ese tren. Se subieron entre cinco y nueve personas armadas y nos llevaron a varios. Nos metieron a unos vagones que están estacionados a las orillas de Medias Aguas. Eramos 12 personas en cada vagón. Ahí nos tuvieron un día, y luego nos llevaron a la montaña. Allá tienen a más secuestrados.

La versión oficial

La Procuraduría General de Justicia de Oaxaca confirmó oficialmente el secuestro de ocho migrantes centroamericanos, que se desplazaban en un tren procedente de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, el martes pasado.

El subprocurador regional de Justicia, Gustavo Francisco García Bautista, dijo que los hechos se pudieron corroborar con la denuncia penal presentada por el salvadoreño Rolando Antonio Fermán, por el homicidio de su tío Tomás Fermán Villatoro, cometido por cuatro de los plagiarios.

Explicó que el salvadoreño, junto con su connacional José Ramón Ramírez Dubán y el hondureño Hernán Sigfredo Martínez Rodríguez, denunciaron haber sido privados de la libertad el pasado martes 21, cuando el tren se detuvo en Ciudad Ixtepec.

Los secuestradores, quienes les pidieron los números telefónicos de sus familiares para solicitar dinero a cambio de su libertad, los llevaron a un lugar conocido como El Cementerio, cercano a Ciudad Ixtepec, donde los tuvieron privados de su libertad y fueron custodiados por cuatro sujetos más, señaló.

Según García Bautista, los delincuentes trasladaron a seis indocumentados más a un camión un día después, y se llevaron a los ocho con rumbo a Matías Romero, aunque posteriormente caminaron por el monte para evitar un retén militar, y en el trayecto privaron de la vida a Tomás Fermán Villatoro, con un disparo.

Explicó que tras las indagatorias en Ciudad Ixtepec, se detuvo a Juan Carlos Castillejos Morales, El Carrito, originario de Arriaga, Chiapas, y a José Ramón Núñez Flores, El Pelón, de nacionalidad hondureña. La policía busca a un nicaragüense, conocido como El Nica, quien fue señalado de cometer el crimen, y a uno más apodado El Gordo.

El cadáver de Fermán Villatoro fue encontrado en el paraje Aprovechamiento de Paso Real, municipio de San Juan Guichicovi.

Desecha juez averiguación de caso Cariño y Jaakkola

por OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO

La averiguación previa que consignó la Procuraduría General de la República (PGR), por el asesinato de los activistas, la mexicana Beatriz Alberta Cariño Trujillo y el finlandés Jyri Jaakkola Antero, sucedido el 27 de abril pasado, fue desechada por un juez por las deficiencias en su integración.

En una carta, con el respaldo de organizaciones sociales, la familia de la fallecida dirigente del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS), expuso que la averiguación previa iniciada por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) fue atraída por la PGR e inició la indagatoria PGR/DGCAP/DF/060/2010, a través de la Dirección General de Control de Averiguaciones Previas de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo.

Pero, subrayó que un juez rechazó a la PGR a la averiguación previa por las evidentes incorrecciones y así se ha permitido a los autores materiales e intelectuales de este doble crimen, seguir gozando de impunidad.

Es preocupación de cientos de organizaciones y personalidades alrededor del mundo ---subrayó--- que "este condenable hecho de sangre quede sin ser aclarado y que los asesinos de Bety y Jyri queden sin el castigo que se merecen".

Ante esto, exigió de manera enérgica a la PGR a que la brevedad posible realice las actuaciones necesarias para integrar debidamente la averiguación iniciada y una vez integrada, sea consignada a un juez y se liberen las órdenes de aprehensión en contra de los responsables materiales e intelectuales de estos homicidios.

No deja de ser preocupante la actuación de la PGR porque por un lado "muestra un extraño celo para perseguir a luchadores sociales y por otro lado, expresa indolencia y apatía en el castigo a los asesinos de defensores de derechos humanos y luchadores sociales", señaló.

La carta, está suscrita por la Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP), el Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) y el Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS).

El señalamiento

Omar Esparza Zárate, esposo de Beatriz Alberta Cariño Trujillo y también miembro de CACTUS, acusó que los autores intelectuales y materiales del asesinato de su cónyuge y de Jaakkola Antero, son Rufino Juárez, Ramiro Domínguez, Antonio Cruz "Toño Pájaro" y Anastacio Juárez, dirigentes y pistoleros de la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort).

Siguen conflictos en el Colegio de Arquitectos

Misael Sánchez

[09:17] Tras exigir a la secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial Sustentable que realice una investigación exhaustiva al proyecto y la obra del techado del auditorio Guelaguetza, el presidente del Colegio de Arquitectos del Estado, Lázaro García Saavedra, fue cuestionado por Juvenal Vargas Orozco, quien anunció que solicitará a la Federación la cancelación de su registro como presidente del organismo.

Vargas Orozco informó ayer que el Colegio de Arquitectos expulsó públicamente a sus integrantes Héctor Joaquín Carranza Palacios y Lázaro García Saavedra por usurpación de funciones y otras presuntas culpabilidades que deberán responder ante las instancias judiciales correspondientes.

Asimismo informó que los profesionales de la arquitectura acordaron en asamblea general también cancelar el registro de ambos “para que no sigan sorprendiendo a la gente”.

También, señaló que Carranza Palacios obtuvo de manera ilegal un registro en la dirección general de profesionistas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para autonombrarse presidente del Colegio.

Al respecto, García Saavedra expuso que la dirección general de Profesiones de la SEP, con validez oficial, reconoció al colegio que preside, mientras que el otro es reconocido por el IEEPO.

“El otro colegio sólo tiene validez en el Estado y ese registro se los dio el ex gobernador Ulises Ruiz a través del IEEPO, por lo que el colegio ‘patito’ es el de ellos que está al margen de la ley”.

Insistió que lo que busca el colegio de Vargas Orozco es alinearse con el gobierno de Gabino Cué “para vivir en el presupuesto porque eso hicieron siempre como simpatizantes del PRI”.

"Ni muerto me sacarán del albergue": Solalinde

"Aquí me matan, aquí me quedo. Ni muerto me sacarán del albergue", expresó por teléfono el padre Alejandro Solalinde Guerra al obispo de la Diócesis del Istmo de Tehuantepec, Oscar Armando Contreras, como una de las dos peticiones que le hizo al jerarca católico por la situación de riesgo que vive, ante las amenazas de muerte que ha recibido por trastocar intereses de grupos delictivos traficantes de migrantes centroamericanos.

Sentado en una silla de plástico, en medio de su cuarto-oficina de apenas tres por tres metros cuadrados en el albergue "Hermanos en el Camino", de Ciudad Ixtepec, el padre Solalinde muestra emoción al narrar las dos llamadas de respaldo que recibió del Arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, y el Obispo del Istmo de Tehuantepec, Oscar Contreras.

A través del primero, dijo, recibió todo el respaldo de los obispos del estado de Oaxaca, por el trabajo que realiza a favor de los migrantes y su lucha por defenderlos de los grupos delictivos; del segundo, escuchó: "Te queremos decir que no eres un loco aislado, que está haciendo las cosas a su ocurrencia o manera. Eres parte de una acción de iglesia, y nos solidarizamos con tu equipo y migrantes".

Al Obispo de Tehuantepec le pidió, además de sus bendiciones, dos cosas: continuar con el trabajo del albergue si lo asesinan y sepultarlo en el espacio que él construyó. "No quiero que me saquen de aquí ni muerto; que digan aquí se quedó, aquí permaneció", dijo.

El sacerdote toluqueño, de 65 años de edad, sin titubeo, aseguró no tener miedo a ser asesinado por el crimen organizado; aunque está consciente que el fin está cerca, "tengo la claridad que me van a matar. Aunque no tengo miedo a la muerte, me impresiona la inminencia de un fin. Entiendo que estoy trastocando intereses fuertísimos, enemigos que ni siquiera dan la cara, pero existen y son poderosos".

El representante de la Pastoral de Movilidad Humana del Episcopado Mexicano en el sureste, consideró que nunca antes su vida estuvo tan en peligro, pues su enemigo está a tan sólo 800 metros del albergue en Ciudad Ixtepec, pero para él la gracia de Dios lo protege y la solidaridad de la iglesia lo motivan a seguir con su lucha.

Continúan los secuestros de migrantes en el Istmo

El pasado viernes, el subsecretario jurídico y de Derechos Humanos, Dagoberto Carreño Gopar, visitó el albergue "Hermanos del Camino", expresando el total apoyo del gobernador Gabino Cué Monteagudo a la labor altruista que realiza el padre Alejandro Solalinde, así como su disposición y voluntad de llevar a cabo las diligencias y acciones necesarias para esclarecer los hechos del pasado 16 de diciembre con un grupo de inmigrantes centroamericanos en la población de Chahuites.

El sábado se detuvo en Ciudad Ixtepec a dos supuestos "maras", responsables del plagio y asesinato del inmigrante salvadoreño, Tomás Ferman Villatoro, realizado el pasado 22 de diciembre.

Gustavo Francisco García Bautista, subprocurador regional de justicia del Istmo, explicó que estos sujetos fueron puestos a disposición de la Procuraduría General de la República por posesión de grapas de sustancia al parecer cocaína, en tanto el Ministerio Público del Fuero común realiza las diligencias para solicitar la correspondiente Orden de Aprehensión.

Puntualizó que estos hechos, son totalmente aislados a los que se investigan en Chahuites por las aseveraciones del padre Alejandro Solalinde Guerra, respecto al presunto secuestro de varios indocumentados el pasado 16 de diciembre.

El funcionario precisó que tras la denuncia realizada por el salvadoreño Rolando Antonio Ferman, por el homicidio de su tío, en manos de cuatro plagiarios, se inició la averiguación previa 646/MR/2010.

Y tras las indagatorias en Ciudad Ixtepec, se detuvo a Juan Carlos Catillejos Morales, alias El Carrito, originario de Arriaga, Chiapas y José Ramón Núñez Flores, alias El Pelón, de nacionalidad hondureña, quienes revelaron que el homicida del inmigrante es un sujeto conocido como El Nica.

La policía busca además, a otro sujeto apodado El Gordo, quien es parte del grupo de plagiarios que tuvo en su poder durante los días 21 y 22 de diciembre, a ocho centroamericanos, tres de ellos identificados como Hernán Sigfredo Martínez Rodríguez de de 33 años de edad y de origen hondureño; José Ramón Ramírez Dubán, salvadoreño de 27 años de edad y Rolando Antonio Ferman, salvadoreño de 32 años de edad, respectivamente.

Los tres reciben atención en el albergue, de las oficinas del Instituto Nacional de Migración. El subprocurador de Justicia detalló que tras la denuncia de los sobrevivientes, se realizó un recorrido en el paraje conocido como "Aprovechamiento" de la población Paso Real de San Juan Guichicovi, donde fue encontrado el cadáver de Tomás Ferman Villatoro, de origen salvadoreño.

Los indocumentados denunciaron la privación ilegal de su libertad por cuatro delincuentes (dos de ellos detenidos y dos prófugos de la justicia), quienes el pasado día 21 detuvieron el tren kilómetros adelante de la estación de Ciudad de Ixtepec, Oaxaca, y les pidieron los números telefónicos de sus familiares para solicitar dinero a cambio de su libertad. Luego, los llevaron a un lugar conocido como "El Cementerio", cercano a Ciudad Ixtepec, donde los tuvieron privados de su libertad y fueron custodiados por cuatro sujetos más.

El día 22, segundo día del plagio, los delincuentes trasladaron a seis indocumentados a un tráiler y se los llevaron con rumbo a Matías Romero. Con el fin de evitar un retén militar, caminaron por el monte y privaron de la vida a Tomás Ferman Villatoro, con un disparo de arma de fuego.

ROSELIA CHACA/CORRESPONSAL



POLICIAS GOLPEADORES.



Por: Reflexión en Línea



El periodista se dirigía a su domicilio a bordo de su automóvil particular marca volkswagen, tipo derby, color blanco, cuando fue encañonado por los elementos policíacos que se desplazaban en una motocicleta con colores y logotipo de la Policía Estatal.



Dicho incidente se registró a la altura de la Calle de Independencia a escasos 150 metros del Periférico de la capital oaxaqueña, donde los policías marcaron el alto al comunicador apuntándole con una pistola.



El reportero tras detener la marcha del vehículo, fue sorprendido por uno de los policías, quien le roció gas en los ojos y después fue bajado a golpes de la unidad de motor.



En el momento que el periodista reclamó el actuar de los “guardianes del orden” uno de ellos le propino dos golpes con la cacha de una pistola en cabeza y rostro.





Cegado por el gas, el comunicador fue golpeado a placer por los elementos de la Policía Estatal, quienes cobardemente cubrían su rostro con un casco de motociclista y un pasamontañas, mismos que después amenazaron de muerte a Jesús Olmedo.



Como viles delincuentes los dos elementos de Policía Estatal huyeron con rumbo desconocido y dejaron al comunicador bañado en sangre, pues uno de los golpes propinados con la cacha de la pistola hizo un corte en la parte izquierda de la cabeza a la altura de la cien.



El otro trancazo le fue propinado en la mejilla derecha, donde quedó grabado en la piel el cargador de la pistola utilizada y poco falto para fracturar el pómulo.


DEbe mencionar que este incidente se deriva de la labor informativa que desempeña el periodista Jesús Olmedo, quien esta comprometido con la verdad y siempre ha denunciado el abuso de poder y las injusticias.
Desde este espacio condenamos enérgicamente la agresión que sufrió el reportero del periódico El Gráfico y www.Reflexionenlinea.com, Jesús Olmedo y también alzamos la voz para exigir el respeto de la libertad de expresión y garantías para los comunicadores.