ES EL PETROLEO

10/03/2011

La amenaza de intervención yanqui en Libia

ÁNGEL GUERRA CABRERA
Las revueltas en Libia se habrían iniciado estimuladas por la onda expansiva de las rebeliones populares en Túnez y Egipto, países vecinos. Pero se han trasformado rápidamente en guerra civil pues Kadafi conserva Trípoli, la capital, y al parecer cuenta con una base de apoyo político y militar, erosionada pero relativamente estable y cierta capacidad de contrataque, mientras en los combatientes de la oposición se observa resolución, ímpetu ofensivo y al menos el firme control de Bengasi, segunda ciudad en importancia. El fermento de los actuales acontecimientos tendría sus raíces en la aplicación de las políticas neoliberales por Libia, que a su vez llevaron al descontento de importantes sectores de la población por encima de diferencias tribales y a la muerte de civiles inocentes desde que se iniciaron las protestas.

En todo caso, es necesario realizar un estudio a fondo sobre el curso de la campaña mediática desde que se desencadenara el conflicto puesto que ha logrado cuando menos crear confusión en la opinión pública y, por lo tanto, hacer difícil su movilización para impedir la injerencia imperialista. El objetivo central de Washington, como denunció tempranamente Fidel Castro, es amenazar a la revolución árabe ocupando Libia, además de lograr el control sobre sus ricos yacimientos de hidrocarburos. Kadafi, siguiendo el hilo de la campaña, ha pasado de un día para otro a ser la encarnación misma del demonio después de colmársele de elogios, en especial luego del 11 de septiembre de 2001, por Condoleeza, Aznar, Zapatero, Berlusconi et al, hasta el FMI, a partir de que en una ruptura con su pasado antimperialista decidiera sumarse a la guerra contra el terrorismo e iniciar la ola de privatizaciones que comenzó el desmantelamiento del robusto sector público de su país. Las campañas de mentiras y exageraciones son clásica previas a una intervención militar, pues como ha dicho Barack Obama todas las opciones están sobre la mesa. Nada más parecido al preludio de la invasión de Irak.

Pese a sus contradicciones con los intereses en Libia de la Unión Europea y, sobre todo, de Rusia y China, Estados Unidos está armando un andamiaje diplomático que le permita realizar esa intervención con o sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Por lo pronto, se sigue insistiendo por los líderes europeos con la aquiescencia de Obama en establecer la famosa zona de exclusión aérea, que como ha declarado Robert Gates, jefe del Pentágono, exige bombardear posiciones libias. Sin contar que ya la han pedido el opositor Consejo Nacional Libio y la Organización de la Conferencia Islámica, ésta aclarando paradójicamente que se pronuncia contra cualquier intervención extranjera. También rechazan la intervención los miembros de filas de la oposición pero han sido contradictorias las declaraciones de sus líderes, algunos de los cuales ya aceptan cooperación militar de otros países.

La situación en Libia es confusa en parte pero una valiosa ayuda para encuadrarla en su contexto es la lectura de las seis Reflexiones de Fidel sobre los acontecimientos en el mundo árabe. Cito fragmentos de la última:

“La revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada… a ser más profunda que la que en 1789 se desató... con la toma de La Bastilla

“A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios… los ingresos de ese país… se elevan a mil millones de dólares diarios.

“Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores (sauditas)… que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.

“Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los… hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos… gasta 40 por ciento (del maíz) subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para… los autos…

“El presidente… Hugo Chávez realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Irak.”

En el PRI mexiquense, sucesión en familia

Jenaro Villamil
Los priistas mexiquenses han empezado a gravitar en torno a la palabra “unidad”; la necesitan para decidir quién será su candidato al gobierno del estado. Entre los principales contendientes están Ernesto Nemer y Alfredo del Mazo Maza quienes, además, pertenecen a una familia que ha dirigido los destinos del Estado de México varias décadas. El PRI está decidido a no perder la entidad, incluso a costa de las aspiraciones presidenciales de Peña Nieto, y mientras tanto se prepara para lo que considera el peor escenario: una coalición PAN-PRD con el apoyo de Calderón, Ebrard y hasta de López Obrador.

MÉXICO, D.F., 9 de marzo (Proceso).- “Aquí no queremos Malovas ni Aguirres”, advirtió Ricardo Aguilar, dirigente del PRI mexiquense, a los diputados locales, federales, alcaldes y líderes regionales reunidos el 20 de febrero en la sede partidista en Toluca, en vísperas de la definición del “candidato de unidad” para la gubernatura, que deberá ocurrir a más tardar en la primera semana de abril próximo, según confirmó el gobernador Enrique Peña Nieto.

Aguilar hablaba de evitar la deserción de alguno de los aspirantes a la candidatura priista al gobierno del Estado de México, como ocurrió en Sinaloa con Mario López Valdés (Malova) o en Guerrero con Ángel Aguirre Rivero, lo que propició el triunfo de las alianzas PAN-PRD en esas entidades.

Durante esa misma reunión el exprocurador mexiquense y actual diputado federal Alfonso Navarrete Prida advirtió que entre los asistentes podían encontrarse “varios traidores”.

El tema de la unidad y la operación para evitar la salida de alguna figura priista que se perfile como candidato de una posible coalición entre PAN y PRD ha obsesionado a la clase política mexiquense, sobre todo a la dinastía proveniente del Grupo Atlacomulco. Lo mismo les ocurre a los grupos del Valle de Toluca, conocidos como Los Tolucos, adversarios históricos de los políticos del Valle de México, la zona conurbada con la capital del país.

El exgobernador mexiquense Alfredo del Mazo González, patriarca de la dinastía que ha gobernado la entidad y tío de Peña Nieto, advirtió el 15 de febrero último, en Ecatepec, que “el PRI no alquila sus siglas para vencer: no estamos en renta ni somos franquicia”.

El martes 1, Peña Nieto advirtió que “si los partidos opositores están esperando construir un proyecto a partir de llevarse a algunos de los nuestros… aquí se toparán con pared”. En entrevista con Televisa, el jueves 3, reiteró que su gobierno no tiene “temor” a la alianza opositora y mencionó a los cinco precandidatos a sucederlo: Alfredo del Mazo Maza, su primo y alcalde de Huixquilucan; Eruviel Ávila, alcalde de Ecatepec y el único de los políticos del Valle de México en la recta final; Ernesto Nemer, su primo político y coordinador de la bancada del PRI en el Congreso; el diputado federal y exsecretario de Finanzas, Luis Videgaray, y Ricardo Aguilar, dirigente del PRI estatal, formado en la escuela del Grupo Atlacomulco.

Hasta ahora, algunos de los políticos que están impulsando una defección de grupos priistas a favor de la alianza opositora son Héctor Luna de la Vega, exsecretario de Finanzas de Arturo Montiel; Mauricio Valdés, quien creció al amparo de Carlos Hank González y que ahora dirige el Parlamento Ciudadano que impulsa “candidatos ciudadanos”, e Isidro Pastor, exdirigente estatal del PRI que contendió contra Peña Nieto en 2005.

El dirigente estatal del PRD, Luis Sánchez, promotor de la alianza con el PAN, advierte que no están “aferrados en busca de un expriista”. Y añade: “Hemos conversado con algunos y comparten nuestra visión de que el Grupo Atlacomulco es el que siempre impone candidato”.

–¿A qué le atribuye que Peña Nieto haya dicho que si buscan a un expriista se “toparán con pared”? –se le pregunta a Sánchez.

–Él supone que tiene un control férreo. Es el asomo de una actitud autoritaria. Peña Nieto es muy autoritario y piensa que domina hasta el pensamiento de los priistas.

–¿Han hablado ustedes con el actual alcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila? –se le cuestiona.

–No quiero dar nombres. Ninguno ha autorizado a que manejemos su nombre, pero sí hemos hablado con varios.

Los priistas se fijaron una meta: ganar con un mínimo de 3 millones 400 mil sufragios, casi 1 millón y medio más que su votación más alta en el Estado de México, en 1993, cuando Emilio Chuayffet ganó la gubernatura.

Para lograrlo, el mandatario Enrique Peña Nieto y los principales grupos priistas de la entidad están prometiendo recursos, continuidad en los contratos de obra pública y posiciones clave en el futuro gobierno mexiquense.

Según una fuente priista que estuvo en la reunión del 20 de febrero, la principal consigna es retener a como dé lugar el gobierno priista en el Estado de México, aun a costa de la aspiración de Peña Nieto: la candidatura presidencial.



Nemer o Del Mazo



La sucesión de Peña Nieto se podría resolver “en una reunión familiar”, advierte Ricardo Moreno, excoordinador de la bancada del PRD en el Congreso y conocedor de los entretelones de la clase política mexiquense.

Dice que Nemer, Del Mazo y Peña Nieto están emparentados y forman parte de la misma dinastía que ha gobernado la entidad las últimas décadas.

La esposa de Nemer, Carolina Monroy del Mazo, es prima de Del Mazo Maza y de Peña Nieto. Además ha construido una sólida amistad con Angélica Rivero, esposa del mandatario mexiquense.

La actriz de Televisa ha acompañado en los últimos actos a Nemer. El 30 de enero, el coordinador de los 40 diputados locales priistas inició una serie de actos con el pretexto de su informe como presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local. Contó con la asistencia de la “primera pareja del estado” y de los exgobernadores Alfredo del Mazo González, Emilio Chuayffet Chemor y César Camacho Quiroz.

Nemer, considerado discípulo de Chuayffet, ha trabajado con los últimos exmandatarios mexiquenses, incluyendo a Arturo Montiel; es el “más institucional” de los aspirantes a suceder a Peña Nieto y en los últimos meses cumplió con las dos tareas más delicadas que le encomendó el gobernador: llevar adelante la Ley Peña, que prohíbe las alianzas de partidos, y garantizar la unidad de los exgobernadores.

El “destape” mediático más importante de Nemer ocurrió el pasado 22 de febrero: en entrevista con Carlos Puig en Milenio TV reveló que sí quiere ser el abanderado priista y que tiene posibilidades de lograrlo.

Desde el día 23 la oficina de Nemer envía comunicados de prensa del precandidato advirtiendo que “de los cinco aspirantes a ocupar la candidatura del PRI, es el único que tiene el perfil con experiencia en el tema (desarrollo social), toda vez que fue secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Peña Nieto”.

También Alfredo del Mazo Maza, el más cercano en el afecto de Peña Nieto, mostró su interés en la candidatura durante una entrevista realizada por Carlos Loret de Mola en el programa Primero Noticias, del martes 1.

Ese mismo día, la encuesta publicada por El Universal colocó a Del Mazo Maza como el más conocido (61% de los mil encuestados), y como el mejor posicionado: 31% de las preferencias entre priistas y 26% de la población en general. En segundo sitio se ubicó Eruviel Ávila, y en tercera posición Ernesto Nemer.



El clan Del Mazo



Del Mazo Maza es el presidente municipal que más aparece en la propaganda televisiva y radial. Es hijo del exgobernador Alfredo del Mazo González, quien aspiró a la candidatura presidencial en 1988, y nieto del también exgobernador Alfredo del Mazo Vélez.

Del Mazo Maza tiene dos poderosos soportes, además de los internos del PRI: es ahijado de Elba Esther Gordillo, quien controla el Partido Nueva Alianza (Panal) y tiene el apoyo del Partido Verde, que es controlado directamente por Peña Nieto, tanto a nivel estatal como nacional.

En el gobierno de Peña Nieto los principales apoyos para Del Mazo son el jefe de Comunicación Social, David López, y el secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, viejo colaborador de la familia Del Mazo.

Al ser cuestionado por la prensa sobre el apoyo a su hijo, Del Mazo González atajó: “No puedo opinar sobre eso. Como exgobernador debo ser muy cuidadoso. Apenas estamos entrando en efervescencia, en actividad política. Creo que hay un ambiente de gran sobriedad, en términos de cordialidad, que debemos tratar de preservar”.

En el Foro Regional para la Elaboración de la Plataforma Electoral del PRI en 2011, Del Mazo González señaló que la prioridad es retener el gobierno estatal y no condicionarlo a la posible candidatura de Peña Nieto a la Presidencia en 2012.

“Es necesario construir una política de estado a largo plazo que genere esperanza, confianza y fortaleza”, afirmó Del Mazo, tío de Peña Nieto. Subrayó que los mexiquenses deben construir “una alianza con propósitos comunes para la grandeza de la patria chica”.

Otras versiones internas del PRI mexiquense advierten que desde finales de enero hay un pacto entre el dirigente estatal, Ricardo Aguilar –quien también aspiró a la candidatura– y Nemer.

Se presume que gracias a ese pacto Aguilar garantizará un proceso interno de selección sin complicaciones para el actual coordinador de los diputados locales del tricolor.

Sin embargo, al propio Aguilar, quien cumple las órdenes de Peña Nieto, el jefe real del partido, se le ha mencionado como el auténtico “tapado” del gobernador.



La alianza y la inseguridad pública



Los grupos priistas mexiquenses aún tienen dos problemas reales: la posibilidad de que PRD y PAN vayan en coalición con un solo candidato y el crecimiento de los crímenes del narcotráfico en los últimos días en la entidad.

Para frenar la coalición opositora, en Toluca se analizó la posibilidad de que Peña Nieto pidiera licencia para hacer campaña al lado del candidato priista. El interino hubiera sido Luis Enrique Miranda Nava, actual secretario de Gobierno.

Esa posibilidad se canceló a partir de la operación para evitar la posibilidad de una defección de alguno de los seis precandidatos. La palabra “unidad” y la expresión “cerrar filas” son comunes entre Nemer, Del Mazo, Ávila, Ricardo Aguilar, Luis Videgaray y hasta la alcaldesa de Toluca, María Elena Barrera, cuyo nombre apareció en algunas listas de precandidatos.

También se operó un pacto de no agresión entre los exgobernadores, principalmente Del Mazo, Chuayffet –actual coordinador de la bancada mexiquense en la Cámara de Diputados federal–, Camacho Quiroz y Montiel.

Con excepción del último, “para evitar escándalos”, los otros tres asistieron al informe de labores de Nemer, así como algunos diputados federales que han trabajado en los gobiernos estatales recientes: Humberto Benítez Treviño, exprocurador y exsecretario de Gobierno; Alfonso Navarrete Prida, exprocurador; Luis Videgaray, exsecretario de Finanzas, y Manuel Cadena Morales, exsecretario de Gobierno.

La pasarela política en torno de Nemer en Metepec congregó también al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Baruch Delgado Carbajal; al delegado del CEN del PRI en el Estado de México y exgobernador de Coahuila, Enrique Martínez Martínez, y al presidente de la Fundación Colosio, Heberto Barrera Velázquez.

Pero las muestras de unidad priista no han frenado la ola de inseguridad que amenaza con afectar la contienda estatal, considerada la antesala de las elecciones presidenciales de 2012.

En lo que va del año ya son más de 80 los ejecutados por las mafias en territorio mexiquense. Los municipios con más altos índices de violencia y presencia del crimen organizado coinciden con los más poblados y que son clave para ganar la elección en julio de 2011: Nezahualcóyotl, Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli.

En la semana que concluye sólo en Naucalpan y Cuautitlán el crimen organizado mató a 13 personas, incluyendo a tres policías ministeriales de Guerrero encontrados en el fraccionamiento Villa Alpina, de Naucalpan. En Cuautitlán, cuatro hombres fueron ejecutados en sus domicilios en Arcos del Alba.

En Nezahualcóyotl, municipio presuntamente controlado por La Familia Michoacana desde 2007, sólo en lo que va de este año ha habido 21 ejecuciones, incluyendo dos multihomicidios atribuidos a disputas entre bandas de narcomenudistas, según la procuraduría estatal.

Y en Valle de Chalco los crímenes contra mujeres y usuarios del transporte público se han incrementado. El jueves 17 de febrero, un tiroteo entre asaltantes y pasajeros provocó cinco muertos.

En el mismo municipio se denunciaron cuatro feminicidios en febrero. La diputada local Mónica Fragoso afirmó que este año se han registrado 42 homicidios dolosos contra mujeres en el estado. Y apenas el 14 de febrero Peña Nieto anunció la creación de una fiscalía especial para atender esos delitos, después de haber negado que en la entidad los crímenes contra mujeres merecieran una comisión especial investigadora.

Educación contra la corriente

MANUEL PÉREZ ROCHA /I

Al analizar el fracaso de numerosas reformas educativas en Estados Unidos, Robert J. Samuelson, articulista de The Washington Post y otros periódicos y revistas de aquel país, afirma que la causa principal de estos fracasos prácticamente no se menciona: el naufragio de la motivación de los estudiantes. Después de todo los estudiantes son quienes tienen que hacer el trabajo. Si no están motivados, aun los maestros capaces fracasarán.

Antes que nada es necesaria una aclaración: ni Samuelson ni yo culpamos a los estudiantes; la falta de motivación es consecuencia de una realidad social, cultural, política y económica en cuya construcción poco o nada han participado las generaciones jóvenes.

Todas las teorías de la sicología educativa, la pedagogía y demás ciencias de la educación sostienen que los resultados de cualquier acción educativa dependen determinantemente de la motivación del estudiante. Aun antes de que la ciencia se ocupara de la educación, durante más de dos milenios, desde la filosofía también se ha afirmado que la educación y el desarrollo del conocimiento, las habilidades y las virtudes implican una fuerza interna del educando. Incluso hoy, este principio encuentra respaldo en los avances de las neurociencias.

Reconocer la importancia de la motivación en toda acción educativa es fundamental para establecer medidas que contribuyan a mejorar los resultados de las instituciones escolares y para analizar la responsabilidad de maestros, escuelas y otros actores sociales que determinan el proceso educativo. Es urgente, pues, prestar especial atención al problema de la motivación, tema tratado profusamente por innumerables autores, desde la antigüedad hasta nuestros días.

El gravísimo deterioro de la motivación de los estudiantes es un hecho generalizado. Samuelson aporta los testimonios recogidos por encuestas aplicadas a profesores de su país. En México también tenemos muchas evidencias. Una encuesta, aplicada por el Instituto Mexicano de la Juventud hace cinco años a jóvenes que habían abandonado la escuela, señala que cerca de 30 por ciento afirmaron que dejaron la escuela porque no les gustaba. Otro 45 por ciento, por tener que trabajar. Sin duda en muchos encontraríamos que en su decisión también influyó una importante falta de motivación para estudiar.

Otro dato significativo es el deplorable conformismo que manifiestan los cientos de miles de rechazados por instituciones de educación media y superior. En la década de los 70, cifras mucho menores de rechazados generaban enérgicos movimientos, una de cuyas consecuencias fue la ampliación de la oferta educativa. Hoy en la ciudad de México sólo una minoría de 200 o 300 solicitantes de esos cientos de miles excluidos ejerce presión y obtiene alguna respuesta; los demás se van a la calle.

Aun cuando se supone que los estudiantes van a la escuela a estudiar, es necesario empezar por establecer una distinción entre la motivación para ir a la escuela y la motivación para estudiar. Por más que esto pareciera extraño, así es. Con mucha frecuencia, jóvenes y niños asisten por razones distintas a la de aprender, por ejemplo: obedecer a sus padres, no aburrirse, huir de la casa, obtener un servicio médico o seguro de estudiante, dar satisfacción a sus padres, encontrarse con amigos, presumir que se es universitario, adquirir una identidad, no quedarse atrás en relación con familiares y amigos, disfrutar de actividades extracadémicas que ofrecen las escuelas (deportivas, culturales, sociales). Todas estas motivaciones pueden darse sin que esté presente el deseo de aprender, ni valoración alguna por el conocimiento y la cultura, por lo cual podríamos catalogarlas como motivaciones espurias.

Pero lo que más nos interesa no es el calificativo que merece cada motivación, sino el efecto que tienen en los resultados. Esas motivaciones espurias son débiles, insuficientes para generar el esfuerzo que exige el estudio. En los niveles básicos, la permanencia en la escuela se resuelve por la obligatoriedad a que están sometidos los niños, su dependencia total de los padres, y los mecanismos de premios y castigos, pero en los niveles superiores la ausencia de otras motivaciones genera un creciente abandono de los estudios.

Otra motivación semejante es obtener un certificado de estudios o un título universitario para fines distintos al de la aplicación de conocimientos (como la ostentación o el arribismo), para lo cual se acepta que deben cumplirse ciertos requisitos. En estas circunstancias los conocimientos no son un fin, son un trámite. Esta motivación igualmente espuria es propiciada intensamente por la sociedad contemporánea, que atinadamente se ha denominado sociedad credencialista. Estas motivaciones tienen una fuerza variable, incierta, pero en cualquier caso, el conocimiento adquirido es superficial y volátil.

Habría que excluir de esta categorización –y reconocer su legitimidad– la motivación de adquirir conocimientos con la finalidad de venderlos y ganar honestamente el sustento. Esta última es también una motivación muy frecuente y no puede pues confundirse con las motivaciones totalmente ajenas al proceso de aprendizaje, ni con la de aceptar el aprendizaje como un costo para obtener una distinción. Aquí hay un interés real en el aprendizaje, incluso en su solidez, pues se asume que de ello depende la posibilidad de obtener el fin deseado de venderlo.

Todas estas motivaciones extrínsecas, originadas en el valor de cambio del conocimiento, han sufrido el embate de cambios sociales importantes, entre ellos la creciente descalificación del trabajo para la gran mayoría de la población, la pérdida de estatus de los títulos universitarios y, como señala Samuelson, la pérdida de autoridad (más bien poder de mando) de maestros y padres de familia y la consecuente ineficacia de premios y castigos.

Remontar esta situación, incrementar la permanencia de los jóvenes en las escuelas y lograr que esto se traduzca en aprendizajes reales, duraderos y sólidos implica desarrollar otro tipo de motivaciones, intrínsecas, sustentadas en los valores de uso del conocimiento, que van desde la valoración del conocimiento por su utilidad práctica (individual y social) hasta la valoración del conocimiento y la cultura por su sentido trascendente.